miércoles, 17 de julio de 2013

La vida desde un punto de vista contable

Queridos lectores,

Hace unas semanas Gabriel Anz me hizo llegar este ensayo en que contesta a un post mío anterior (Entropía versus Dios). Por supuesto no comparto todos los puntos de vista de Gabriel, pero creo que puede ser interesante conocerlos para su discusión.

Les dejo con Gabriel.
Salu2,
AMT

El DEBE y el HABER de la Vida





El día que comprendí la esencia de la Contabilidad por partida doble, considerada hoy una ciencia social y que fuera desarrollada por Benedetto Cotrugli (año 1.340, de Génova, Italia) y luego perfeccionada e impresa por Lucas Pacioli (año 1.454, de Borgo, Italia), pensé que tales hombres deberían tener un lugar mas destacado en la Historia, pues en nuestro moderno sistema económico, no hay empresa de cierta envergadura, que no base su funcionamiento en la información organizada y reflejada mediante éste procedimiento.


Hasta entonces, la organización de mi empresa la llevaba con el sistema de contabilidad por partida simple, pero a medida que se hacía más compleja y las exigencias para la toma de decisiones eran otras, además de tener que considerar diferentes monedas y de requerir mayor precisión al llevar las cuentas de deudores y acreedores, veía que con la contabilidad por partida simple me “faltaban partes” y no lograba la visión integral de mi empresa.


Uno de los aspectos esenciales de  la contabilidad por partida doble -como su nombre lo enuncia- es el concepto de “reciprocidad”. Y a los efectos de las comparaciones que voy a expresar, considero importante también aspectos del método como la “equivalencia” y la “consistencia”, que en el sentido literal de la Contabilidad, expresarían lo siguiente:
  1. Reciprocidad: no hay deudor sin acreedor y viceversa;
  2. Equivalencia: todo valor que ingresa debe ser igual al valor que sale;
  3. Consistencia: todo valor que ingresa por una cuenta debe salir por la misma cuenta
Fuente: Wikipedia.


Con ésta técnica es importante considerar también, que independientemente del resultado de cada una de las cuentas (saldos deudores o acreedores), la diferencia de la suma de la columna DEBE por un lado y la del HABER por otro, nos dará cero (0) como resultado, a excepción de que haya inconsistencias en la asignación de los valores al Plan de Cuentas.


Y para hilvanar con las comparaciones que como ya dije formularé, refresco el concepto que considero esencial de mi Post precedente: Evolución y Entropía: ¿una contradicción?, en el cual contaba lo que había leído acerca de cómo algún sector de la Ciencia ha ido llegando a la conclusión de que el Universo consiste en un constante intercambio cuántico de energía, existente entre todas las partículas subatómicas y que según los estudios, ante la repetición de las pruebas realizadas bajo las mismas condiciones (base del método científico), estos arrojaban resultados dispares, que en principio ocurrirían por los cambios en las actitudes o enfoques del/los investigador/res involucrados en el experimento… comparable al efecto de un espejo, en el que la imagen devuelta por el mismo, es el reflejo de quien está en frente. La frase usada por aquellos científicos –básicamente- era que “la energía responde a la Intención”. Por ende, de ser así (y así lo intuyo) debemos concluir que también nosotros –los Humanos- somos un cúmulo de energía pulsante y en constante interacción con esa enorme masa de energía que sería todo el Universo, susceptible a sus influjos y producto de los cambios que van ocurriendo en las condiciones de nuestro entorno, pero que por las mismas razones, tendríamos también capacidad de condicionarlo a nuestra conveniencia o necesidad, en una especie de constantes luchas de poder y espacio, lo cual iría configurando el complejo y delicado equilibrio del  entramado de la Vida.


Como lo expresado en el párrafo precedente cambió mi forma de ver el mundo y como en un juego de rompe-cabezas comencé a encajar piezas que estaban sueltas y desordenadas, comprendí porqué otros le dan un sentido más amplio a la palabra Energía… metafísico si quiere (palabra que deriva del griego y que significa “mas allá de la naturaleza o mas allá de lo material o físico”). Es decir, que en Física, energía no sería entonces y solamente la capacidad para realizar trabajo (visión mecanicista o newtoniana), sino que sería también, toda aquella fuerza que tiene la capacidad de producir efectos concretos sobre algo o alguien, mediante pulsos de ondas de frecuencias variables –seguramente infinitas- que tienen un origen y un destino. O sea que no me refiero solo a las energías que producen efectos en las masas, piezas mecánicas, tecnológicas, etc. (gravedad, magnetismo, electricidad, combustión, etc.), sino también a los efectos concretos y hasta medibles, que producen Fuerzas/Energías como las del amor, la voluntad, la imaginación, la memoria, la intensión, la necesidad y otro largo etcétera.


Esta situación de dualidad, en la que hay una parte remitente que voluntariamente o no, moviliza fuerzas que tendrán efectos sobre la contraparte destinataria, es la que me permite hacer la comparación con el sistema de Contabilidad por Partida Doble. Siempre hay un emisor y su contraparte receptora; la parte que afecta y la contraparte afectada; algo que sale de un lado y que ingresa a otro. Y en dicho intercambio, además del efecto recíproco, están implícitos la equidad y la consistencia, que si lo llevamos –por ejemplo- al plano de las relaciones humanas, podemos observar la tendencia a equiparar lo que damos con lo que nos dan o viceversa, y en general de forma coherente/consistente con las situaciones que originan dichos actos. Inclusive cuando damos sin esperar nada a cambio, seguramente seremos retribuidos en algún momento. Y en el acto recíproco de dar y recibir, cuando hay equidad y consistencia, el resultado del intercambio tenderá a la “suma cero” (0)… a una situación de equilibrio, producto del “tira y afloje” de las partes involucradas. Como anécdota, hace 2 semanas regalé 1 lechón por unas ayudas prestadas en relación a un puma (Felis Concolor) que me mató las 5 únicas ovejas que tenía; pero como la persona sintió que mi ofrenda valía más que lo brindado por él (y reconozco que yo intuía lo mismo), es que a la semana siguiente me regaló un lomo de ciervo y unas verduras de su huerta, lo cual acepté agradecido, porque me gusta disfrutarlos en un buen plato y porque tampoco quería herir su actitud justiciera; y así ambos sentimos que quedamos equiparados, en una situación de suma cero. En este punto podría hablar sobre la historia del origen de las monedas, como medio de lograr mayor equidad en los intercambios de bienes y/o servicios (comercio), pero sería tema para otro artículo, aunque creo que está mucho mejor explicado en el siguiente link… http://www.oroyfinanzas.com/2013/06/adrian-ravier-monopolio-emision-moneda-politica-monetaria/


Para comprender mejor lo que intento expresar, es necesario ver el mundo que nos rodea -tanto lo material como lo inmaterial y lo vivo como lo muerto- como una Única y Vibrante Masa de Energía, de volumen constante pero con “bolsones” de heterogéneas densidades, que bajo determinadas circunstancias, se organiza y hasta se auto-organiza, manifestándose materialmente o etéreamente, según las frecuencias y ciclos de sus ondas vibratorias. Las variaciones en el tipo de ondas y sus frecuencias estarán supeditadas a factores como temperaturas, presiones, gravedad, magnetismo, velocidad, tiempo, etcétera… pero también –como ya dijera- a factores como la intensión, la voluntad, la imaginación, la memoria, etcétera. La interpenetración (referida a ondas multi-direccionales y de frecuencias diversas que comparten el mismo espacio y tiempo), creo que es una de las características más llamativas de las múltiples formas de energía… y lo ejemplifico puntualmente con la cantidad de ondas de radio, televisión, celulares, etc. con las que constantemente convivimos, que solo se manifiestan para nosotros cuando encendemos el receptor adecuado… pues de otra manera sería imposible adivinar que están presentes mediante nuestros clásicos 5 sentidos. Nos atraviesan y están con nosotros en todo momento sin verlas, oírlas ni sentirlas, pero cuando ponemos en “ON” el equipo receptor… ¡magia!... fluyen por un parlante o aparecen en pantalla imágenes conocidas, con sonidos comprensibles y efectos movilizadores. Corremos el dial o sintonizamos otro canal y ¡magia nuevamente!... aparecen imágenes y/o sonidos otra vez familiares y que nos movilizan sentimientos, pero de situaciones diferentes, con otras personas y en algún otro lugar del Planeta. Y mientras ello ocurre, del entorno percibimos aromas, sonidos, colores, temperaturas, formas, luces, aire en movimiento, presiones, gravedad, etc., o estamos siendo atravesados por neutrinos provenientes del cosmos, sin darnos cuenta… es decir, otras formas de ondas de diferentes frecuencias, vibrando al mismo tiempo y en el mismo lugar, que también producen efectos concretos en nosotros y/o el entorno. Y sus campos de influencia como sus intensidades, serían acordes a las potencias con que se emiten, lo cual circunscribe su radio de influencia, produciéndose “bolsones independientes y aislados”, aunque sean parte de la misma Masa de Energía… “Todo junto, pero separado; todo mezclado pero individualizable”.


Y en este proceso dinámico de las energías, tenemos los procesos entrópicos y evolutivos, pero que desde nuestra visión parcial y material de la Física se consideran y estudian como fenómenos independientes. Para explicar lo que en realidad considero son eventos físicos complementarios, pongo de ejemplo un leño ardiente… Una vez incinerado nunca más volverá a ser el mismo leño, ni tal vez otro o ni siquiera un leño nuevamente… pero que el calor de la combustión lo utilice para cocinar y calentarme, no significa que -según la segunda ley de la termodinámica o de la entropía- los átomos y energía dispersos nunca más se puedan reorganizar para poder volverlos a utilizar con los mismos fines, pues creo que el ciclo de la energía no termina allí… se disipa, “dará mil vueltas” y volverá quizás a formar parte de un nuevo árbol, que algún día volverá a darme un nuevo leño. Es decir, que bastaría con tomar la decisión de reproducirlos (o darle tiempo y espacio a la Naturaleza para que lo haga por nosotros) y que ellos realicen el trabajo de captar la energía de su entorno (incluida –quizás- la del leño quemado), para transformarlo en un nuevo leño útil a mis fines, pues evidentemente “saben” mejor que nosotros como hacerlo.


Habitamos un Planeta de espacio y recursos finitos, con limitada capacidad física para beneficiarnos de materiales y de otras energías existentes en el Universo. Ello nos obliga a hacer un uso más eficiente de los disponibles. El uso que hacemos de máquinas y aparatos tecnológicos en general, implican entropía y caos en el corto plazo y con efectos perjudiciales en el largo plazo (hablando de tiempos a escala Humana y considerando los efectos sobre el Ecosistema en su conjunto), porque la energía utilizada es gigantesca en relación a los beneficios que aporta, desestabilizándolo también en nuestro perjuicio. Es decir que la entropía es superior a la evolución que pudiera promover. Por tal motivo, debería evaluarse concienzudamente cuándo y con qué objetivos fabricar aparatos que no se integren de manera orgánica, para no caer en el error de promover sumideros energéticos y de recursos naturales, que pongan en peligro la sustentabilidad del Medio Ambiente y por ende el de nuestra existencia. La energía del sol y la fotosíntesis promueven la evolución de las especies vivas; pero durante los procesos entrópicos, de caos y de muerte, los desechos que se generan se degradan y se reciclan en beneficio de los ciclos evolutivos… no quedan como chatarra inútil y contaminante para las futuras generaciones. Yo veo que buena parte de nuestra función, debería limitarse a comprender profundamente estos procesos y “colaborar” con ellos desde una postura menos intervencionista, agresiva y explotadora. Siento que en una especie de lapsus propio de la época que vivimos, intentamos transitar por una “calle paralela” a la natural, intentando imitar burdamente lo ya Creado, como si fuéramos ajenos al Tejido de la Vida. Imagino que debemos tomar (o re-tomar) conciencia de que somos parte del Flujo Energético y darle el tiempo suficiente a los procesos naturales, actuando empáticamente con el Medio, pues nada impide que con el poder de nuestra Inteligencia y el poder de la Intención, movilicemos y configuremos parte del medio-ambiente a nuestro favor. Y en esto de influir sobre el entorno para nuestro beneficio, pongo como ejemplo a ciertos pulpos, los cuales tienen la virtud de mimetizarse con el entorno a medida que avanzan por el fondo marino. ¡Cambian de colores y de formas según la geografía del lugar por el que se van trasladando! ¿No es mágico? ¿Qué nivel de conciencia tienen las células que conforman a dicho animal, para que en fracciones de segundos adopten otras formas y cambien de colores, imitando a lo que los rodea, hasta hacerlos irreconocibles? ¿Y las plantas que han logrado imitar con sus flores u hojas a las aves o insectos que las frecuentan, para promover la polinización o por defensa? ¿O aquellos insectos que han adoptado formas de hojas por ejemplo? ¡Que nivel de percepción de lo que ocurre y existe en su entorno, a pesar de no tener sentidos como los nuestros!... y lo más maravilloso, ¡que capacidad de morfogénesis para adoptar formas y colores a voluntad y con un claro objetivo! Desde este punto de vista y a mi juicio, Darwin se ha quedado corto al decir que “se trata de la supervivencia de los más aptos y/o los más fuertes”… Yo veo que previo al “mecanismo de selección natural” hay procesos más sensibles y no mecánicos, que involucran necesidad por una parte e inteligencia, voluntad, intensión, percepción, memoria, etc. por otra. “SOMETHING IN THE UNIVERSE IS GREATER AND DEEPER THAN HUMAN INTELLIGENCE”.


Y llegados a este punto, es importante considerar en profundidad el sentido de Trascendencia, pues muchos de los procesos naturales de transformación, evolución y adaptación, superan en tiempo a las vidas de las personas, para lo cual es de vital importancia actuar pensando en que nuestra función es la de colaborar “en la construcción de tan complejo entramado, colocando poco a poco y en su lugar los ladrillos correspondientes, para que las siguientes generaciones continúen y/o completen la obra”. ¡Cuantas catedrales asombrosas se construyeron hace miles de años, en el lapso de tiempo comprendido por más de una generación! ¡Mi abuelo y luego mi padre, sin ir mas lejos, plantaron cientos –sino miles- de árboles pensando en el beneficio de los hijos, el de terceros y hasta del Planeta! ¿Qué movilizaba a esa gente, a pergeñar y comenzar una obra que concluirían terceros o de las cuales se beneficiarían otros? Indudablemente, hoy se ha perdido el sentido de Trascendencia… pensamos en pasarla bien y sin pensar a costa de qué ni de quién. Con la mentalidad cortoplacista, hedonista y extractiva que impusimos con el capitalismo de mercado y de casino que hoy rige nuestras vidas, se ha superado toda capacidad de adaptación y resiliencia del Medio Ambiente que nos sustenta, ocasionando desequilibrios que ponen en peligro nuestra supervivencia y la de muchísimas otras especies vivas.


Y a otra escala de las Entropías y Evoluciones, si estamos por ejemplo, en un Universo en proceso de caos –es decir, que ya pasó su pico de máxima evolución (aunque “en su interior” existan todavía bolsones aislados de evoluciones), nada me hace descreer que en el mismo momento y en algún lugar del Espacio Infinito exista otro Universo expandiéndose, evolucionando y continuando con el eterno ciclo de Vida y Muerte… base del constante desequilibrio de equilibrios (sic), lo cual promueve la diversidad y la adaptación a las siempre cambiantes condiciones del Medio. Se define al Big Bang como “la gran explosión” que dio origen al Universo… ¿y antes qué?  De algún lado salió y alguna situación generó la hiper-concentración de energía, que al estallar y expandirse (todavía seguiríamos en expansión de acuerdo al efecto Doppler de los espectros de luz que emiten las estrellas) habría generado el “salpicón” de materia esparcido en el Espacio. ¿Y que generó la Inteligencia en esa masa de enorme de Energía? ¿De donde salió algo tan complejo como la capacidad de pensar, idear, razonar, imaginar, crear, sentir, etc.?


Siempre asusta un poco hacerse tantas preguntas, pero que creo que es necesario hacerlo para contextualizar de alguna manera las situaciones de crisis que estamos viviendo. Porque la crisis no es solo energética y sus consecuentes problemas ecológicos… es también de valores y de objetivos.


Retomando nuevamente el hilo… Lo “malo” de la entropía y lo “bueno” de la evolución, no son más que estructuras mentales, distorsionadas por una visión parcial de la realidad. Nos limita (aspecto que considero criticable de las ciencias y de la Física en particular) el hecho “de disectar a la rana en el laboratorio y estudiar sus partes aisladas sin ver el Conjunto”. Y en esto de la visión parcial de las cosas, leía días atrás un artículo en una revista de divulgación científica, en el que ya no hablan del individuo “Ser Humano”, sino del individuo “Comunidad Humana”, porque cada vez está mas clara la compleja y hasta saludable y necesaria interrelación con los parásitos, bacterias, virus, ácaros, etc. que conviven con y en nosotros. Y agrego, que se equivocarían nuevamente (los científicos) si solo ven esa parte de la interacción, pues estoy convencido que es todavía mucho más amplia y compleja… al punto tal de que como en el ejemplo del leño quemado, también nos reciclamos en diferentes estadios de la Masa Energética, con límites que van más allá de la superficie de nuestra piel. “La cosa no pasa por ver “que el leño termina en cenizas y que ya no se puede hacer más nada… pasa por entender que los límites no están en su corteza, ni en el calor producto de la combustión y ni en las cenizas que quedan. Es comprender que bajo diferentes “formas” tal leño trasciende su estadio físico y que en algún momento, ante ciertas condiciones volverá a ser quizás un nuevo leño. En ocasiones he criticado el antropocentrismo que nos gobierna, pero también pienso que en otras -si hacemos buen uso-  sería útil para que intencionalmente y con consciencia, seamos partícipes activos en ésta Dinámica Energética (co-creadores como digo) para ayudar a la Naturaleza a que engendre un nuevo árbol, y así obtener el nuevo leño”.


¿Y para que sirve todo esto en un Blog que trata sobre el Crash oil?


Creo que es útil para entender que la visión parcial de la realidad, nos ha hecho caer en una trampa de la cual no tenemos escapatoria mediante las vías que hoy consideramos lógicas y normales (no hemos tenido la visión completa de la situación de la empresa y se tomaron decisiones equivocadas). Estamos viviendo un proceso único, porque la energía abundante, súper concentrada y potente de los hidrocarburos, permitió desarrollar una civilización muy compleja, pero por lo cual pagaremos un costo alto sin dudas. Transferimos mucha energía en un solo sentido y por la ley de reciprocidad, ahora debemos esperar el efecto boomerang. Solo saldremos del atolladero cuando aprendamos a hacer un uso diferente de las energías disponibles… cuando aprendamos que mediante procesos entrópicos podemos estimular procesos evolutivos. Y pongo algunos ejemplos… cuando se realiza una explotación a conciencia y sustentable de un bosque, lo cual podría verse como algo destructivo, caótico, entrópico… en realidad debemos pensar que al hacerlo, estamos permitiendo que la luz solar llegue al suelo y que se esté abriendo espacio para que los retoños crezcan y renueven el bosque (siempre y cuando no lo devastemos). O… ¿A quién se le ocurriría pensar que tras un demoledor incendio en Australia, se producen “explosivas” germinaciones de semillas (por caso las Acacias) que necesitan de la escarificación que les produce el fuego para germinar?  O… ¿Es acaso “malo” que un león termine cruelmente con la vida de una gacela, cuando en realidad es en beneficio propio, de sus crías, de aves carroñeras, de millones de microorganismos descomponedores y hasta incluso de la misma comunidad de gacelas? Y creo que toda esto sirve también para entender, que los principios físicos rectores de tan complejos procesos, ocurrieron, ocurren y ocurrirán a escalas macro, de la misma manera que suceden a escalas micro… “Como es arriba es abajo y viceversa, dice el dicho”. En lo esencial… nada nuevo, solo que nos está tocando vivir justo a nosotros, un evento de características y una magnitud que no tendría precedentes, y de la ACTITUD que adoptemos, será el resultado que obtengamos.


Como he dicho en otras oportunidades, las soluciones a las múltiples crisis que estamos viviendo y que se acrecentarán hasta que encontremos un nuevo equilibrio (motivo por el cual no estoy de acuerdo con Antonio cuando dice en uno de sus Post que ésta crisis no acabará nunca), tienen mucho de cambios filosóficos y de actitud. Pero para que ello ocurra genuinamente y en el sentido correcto, debemos intentar entender porqué pasa lo que pasa y qué se debe esperar. “Cuando se conoce al contrincante, es más fácil adoptar las estrategias correctas”.


El Dios que le da sentido a mi vida, es Física pura.  De ninguna manera me lo imagino como a un anciano barbudo, que nos señala con el dedo desde arriba y nos dice lo que está bien y lo que está mal y de quien tengo que esperar un premio o un castigo; me considero la antítesis de un “come-cirios” y encuentro mucho para criticar de las instituciones religiosas -como también de las científicas- aunque reconozca los aspectos positivos que en ellas hay. Por lo expresado, y aunque obtengo muchas críticas por ello, a mi Dios lo visualizo como la “Energía Inteligente” de la que ya he hablado y de la que los Humanos creo que también somos parte; dos palabras que combinadas resumen la máxima expresión de ese Todo Físico… Energía manifestada con infinitas cualidades y como si ello fuera poco, también contiene Vida e Inteligencia, de la cual nosotros mismos somos una irrefutable prueba. A diferencia de los otros seres vivos en la Tierra, evidentemente tenemos un nivel de autoconciencia superior (y con esto no quiero decir mejor) y con características que claramente nos destacan, individualizándonos claramente entre congéneres. Por tal motivo, sumando creatividades e inteligencias individuales (ya no somos comunidades vivas que actúan en masa y solo por instinto), deberíamos buscar soluciones y actuar en Conjunto. Como ya dije, creo que ello nos sitúa en un escalón superior del proceso evolutivo en la Tierra, lo cual también nos podría ubicar en el papel de Co-creadores… una responsabilidad –que si la comprendemos y asumimos- es enorme.


Y para que ello ocurra e ilustrándolo con el ejemplo de la Contabilidad –para comenzar a unir las puntas- a nivel de las relaciones humanas y de la relación con el Ecosistema, pienso en la actitud recíproca de dar para recibir (reciprocidad), pues al hacerlo estaremos generando un espacio que sí o sí se rellenará. Si brindamos amor, recibiremos amor (equivalencia) y si lo hacemos convencidos, sinceramente y con coherencia, estaremos estableciendo una relación sólida (consistencia). No esperemos recibir nada si no ponemos algo de nuestra parte. No esperemos que las Energías se movilicen en nuestro favor, si no hacemos algo para que ello ocurra. Si no surge de nosotros mismos la Voluntad de cambiar las cosas, nada cambiará (recuerden… es una ley física, según lo veo). Pero los objetivos deben estar claros y tener consistencia, para que se “alineen las energías” y mediante la fuerza modificadora y creadora de la Intensión, lograr que el Universo conspire a nuestro favor… y cuando digo “nuestro” no me limito al Hombre, sino a TODO lo que hace posible nuestra existencia.


De la forma en que creo comprender dichos procesos, ya no hay espacio para “Ciencia sí, Religión no” o viceversa. Creo que estamos en un punto donde gracias a la Ciencia y la Física en particular, es posible explicar físicamente los procesos Espirituales; porque en el fondo es todo lo mismo; es una sola cosa que confundimos con nuestras estrecheces mentales (y que a muchos les interesa mantener alienadas con fines espurios y egoístas y/o para la manipulación de las masas). Es tiempo de reconsiderar las diferencias políticas, religiosas, raciales, etc. para que no sean motivo de luchas de poder destructivas, sino transformarlas en un juego de poderes constructivos. Somos esencialmente lo MISMO, solo que con algunos matices superficiales que permiten una mejor adaptación a diferentes Medios… “diferencias de maquillaje que permiten acomodarnos a diferentes escenarios y así poder actuar en diferentes obras de teatro”.


Por no considerarse esta ley física de Reciprocidad, nos afanamos en usar y extraer de la Tierra sin dar nada a cambio. Hemos acumulado un DEBE enorme y el ACREEDOR está esperando en la puerta de casa a poder cobrar. Hemos logrado una transferencia enorme de energía en un solo sentido (entiéndase esto como dinero, recursos, etc.) y ahora está llegando el momento de que las cosas empiecen a buscar su nuevo equilibrio. No hay DEBE sin Haber y viceversa.


Hemos traspasado ciertos umbrales de sustentabilidad y ahora es cuestión de tiempo y de que las implacables leyes de la física se manifiesten. Algunos le llaman Castigo Divino y otros Leyes Físicas de la Naturaleza… como sea, el resultado será el mismo y las cosas volverán a encontrar su orden.


En suma, es el DEBE y el HABER de la Vida… “Estamos cerrando un Ejercicio y es tiempo de Balance”.


En su Post –“Entropía vs. Dios”- Antonio le asignó 1 punto a Entropía y 0 puntos a Dios. Por lo expuesto, le asignaría 1 punto a Dios (o “Energía Inteligente”) y 0,5 puntos a Entropía, pues sería la mitad del proceso... Sin Entropía no hay Evolución, como no hay Muerte sin Vida… y viceversa.


Saludos a todos,

Gabriel Anz

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