Mostrando entradas con la etiqueta Gerard Rocher. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Gerard Rocher. Mostrar todas las entradas

miércoles, 3 de octubre de 2012

Vuelta a España

Queridos lectores,

Uno de los posts de más éxito en este blog fue la traducción de la "Postal desde Portugal" de Luis de Sousa. En esta ocasión, otro expatriado temporal pero en este caso de España, Gerard Rocher, nos cuenta cómo ve las cosas en su regreso a nuestro país. Al no haber visto las cosas evolucionar poco a poco, la mirar de Gerard nos puede enseñar cómo se han acumulado los cambios paulatinos y cómo nos muestras el rumbo de nuestra decadencia.

Les dejo con Gerard. Salu2,
AMT


De vuelta a España
Cuando formas parte de un proceso es realmente difícil percibir los cambios en la situación, y en esta crisis que no acabará nunca es importante mantener un poco de perspectiva. Justamente en este blog se realizan previsiones anuales de la posible evolución de los acontecimientos, y uno de los posts más leídos es “Una postal de Portugal”, donde el autor explica sus vivencias en la vuelta a su país natal, que presuntamente está más adentrado en la Gran Exclusión.
Bien, pues este año he tenido la suerte de realizar una estancia ERASMUS durante siete meses en Suecia, en una estación científica en el norte de Laponia, más allá del círculo polar ártico, y donde el pueblo más cercano se encontraba a más de 100km. Más allá de la experiencia personal, me ha permitido mantenerme lo más alejado posible de la dura evolución de nuestro país, y ahora a la vuelta de mi pequeño oasis he sentido los efectos de esta crisis que avanza implacablemente.

Llegué el lunes al aeropuerto de Girona, con una compañía que durante todo el verano ha protagonizado situaciones de emergencia en su intento de ahorrar costes al disminuir al máximo la carga de combustible, teniendo que aterrizar en otros aeropuertos ya que no podía llegar al destino, o pedir prioridad para aterrizar a la torre de control. Y es que los altos precios del petróleo que se han mantenido por las nubes los últimos años ponen en aprietos a las aerolíneas, que para evitar quiebras se ven forzadas a recortar gastos. Pues supongo que es normal que en un vuelo de 4 horas, cada vez que se enciende la luz de “abróchense los cinturones” un escalofrío recorra el cuerpo.

Un escalofrío que volvió más intensamente al sobrevolar el gran incendio que asoló el Alt Empordà este verano, un verano excepcionalmente cálido y seco.
Hace unas semanas viví muy de cerca el récord de deshielo del Ártico, y ahora al ver los efectos de la sequía y las olas de calor en mi país hacen que me preocupe más por el cambio climático, preocupación que, por cierto, no veo que compartan los medios de comunicación.

Unos primos me recogieron al aeropuerto y recorrimos la N-II hacia Figueres, un tramo que eternamente está esperando para ser desdoblado, con las obras a medio hacer y que me temo que así quedará para la posteridad.
El día siguiente hubo en Barcelona la gran manifestación independentista del 11 de setiembre, de una magnitud tal que hace medio año sería inimaginable. Artur Mas, que cuando me fui flirteaba con Mariano Rajoy en Madrid, ahora vuelve allí y sin pelos en la lengua pide un estado propio para Catalunya.

Después de dos días aclimatándome en la campiña de l’Empordà, llegué a Barcelona para hacer la matrícula en la universidad. Lo primero fue comprar el bono más popular de transporte, la T-10, por el que pagué 9.45€. Mientras que en diciembre costaba 8.25€.
Al hacer la matrícula universitaria, tuve que frotarme los ojos al ver los precios de la universidad pública: 1 crédito 35,77€, si un curso son 60 créditos hablamos de 2 146€, mientras que hace un par de años apenas pagué 1 000€. El conseller de educación dijo que aquí pagamos demasiado poco por la universidad comparado con Europa, pero de la Europa que yo vengo, Suecia, TODA la educación es gratuita, incluyendo los grados universitarios y másters. Además el gobierno da una beca a todos los estudiantes para pagar el alojamiento y la manutención, habiendo que devolver una parte cuando el estudiante tenga un trabajo estable.
Uf, la vuelta está resultando más dura de lo que esperaba…

Voy a comer al comedor de la facultad, donde por un simple menú pago más de 9€, tan caro era? En Suecia el menú valía 7,25€ con productos ecológicos y café incluido.
-Que quiere?
-Un café con hielo por favor.
-Ah, si quiere hielo son 10 céntimos más.

Luego cogí el autobús para ir a mi hogar, en el Pirineo, obviamente pagando más por el billete, y en un autobús más vacío. 
Al levantarme por la mañana abrí la ventana, con ganas de contemplar la privilegiada vista de mi ventana: todo el valle de Arán y el macizo del Aneto con su glaciar en el horizonte. Ui, está bastante gris este año, cada vez se ve más roca y hielo azul grisáceo, mientras que hace unos veranos lo normal era que estuviera cubierto de nieve.

Ahora todo está gris, menguado y agrietado, y no sólo hablo del glaciar.

Foto: Glaciar del Aneto, pico Maldito (derecha) y espalda del Aneto(izquierda), realizada el 15 de setiembre del 2012.

Se aprecian claramente las grietas en la parte alta del glaciar, y una lengua de roca que casi llega hasta el pico Maldito. Hace justo dos años crucé el glaciar de lado a lado sin pisar la roca y siempre sobre nieve, nunca hielo. Los tres meses de este verano (junio-agosto) ha sido el MÁS CÁLIDO de la historia.



Gerard Rocher Ros
Estudiante de Ciencias Ambientales