Queridos lectores,
Del excelente blog "Do the Math!" (en inglés), escrito por el profesor de astrofísica Tom Murphy, suelo destacar un post que considero crucial: "Galactic-scale energy". De una manera clara y contundente ese post muestra que la falacia economicista del crecimiento ilimitado es simplemente imposible por la inviabilidad material de hacer crecer indefinidamente la energía que consumimos (sé perfectamente qué alegarán nuestros queridos amigos del ramo, que se puede crecer desmaterializando la economía, cosa que no ha pasado en ningún lugar del planeta Tierra ni tiene visos de suceder nunca, pero de lo cual ya hablaremos en un post posterior). Sin llegar a esas discusiones tan sofisticadas, el post de Murphy deja bien claro que resolver el problema no significa buscar nuevas fuentes de energía, sino dejar de pretender crecer a toda cosa.
Mi más sincero agradecimiento a Gerard, Ignacio y El Erial han traducido el post para Vds. en un tiempo récord. Agradecerle también a Marga Vidal por adaptar las figuras. Espero que lo disfruten.
Salu2,
AMT
Energía a escala galáctica
Desde el inicio de la Revolución Industrial, hemos visto un
impresionante y sostenido crecimiento en la escala del consumo
energético por parte de la civilización humana. La gráfica abajo, elaborada con los datos
de la EIA (Agencia de la Información sobre la Energía), muestra que la
energía usada en los Estados Unidos desde 1650 (incluyendo madera,
biomasa, combustibles fósiles, hidroeléctrica, nuclear, etc.) ha seguido
una trayectoria de crecimiento notablemente constante,
caracterizada por un crecimiento anual del 2,9% (ver gráfico). Es
importante comprender la evolución en el futuro de esta trayectoria de
crecimiento energético, ya que gobiernos y organizaciones de todas
partes trabajan con la suposición de que esta tendencia de crecimiento
sostenido continuará igual que ahora durante siglos- y una ojeada a la figura
sugiere que es una suposición perfectamente razonable (algunos matices se discuten en esta actualización).
El crecimiento se ha convertido en un pilar tan básico de nuestra
existencia que damos por sentada su continuidad. El crecimiento aporta
muchísimos beneficios, como coches, televisión, transporte aéreo,
iGadgets... La calidad de vida mejora, la sanidad mejora, y a pesar de
la proliferación de contraseñas a recordar, la vida tiende a ser más
cómoda con el tiempo. El crecimiento trae consigo una promesa de futuro
que proporciona razones para invertir en desarrollo, anticipando el
rendimiento de la inversión. El crecimiento es el fundamento que
justifica las tasas de interés, créditos y, por tanto, la actividad
financiera.
Debido a que el crecimiento ha estado presente durante “innumerables” generaciones – es decir, ha sido experimentado por cualquier persona conocida por nosotros o nuestros abuelos- el crecimiento es el argumento central de nuestra propia narrativa sobre quiénes somos y qué hacemos. Por lo tanto nos sentimos incómodos al imaginar una trayectoria diferente.
Este post aporta un impactante ejemplo de la imposibilidad de un crecimiento sostenido con las tasas actuales- incluso a una escala de tiempo familiar. Por simplificación de los cálculos, bajaremos la tasa de crecimiento energético del 2,9% al 2,3% anual; de esta forma vemos un incremento de factor diez cada 100 años, es decir, el consumo de energía total se multiplica por diez cada 100 años. Ponemos el reloj a cero en el presente, con un uso global de la energía de 12 terawatts (por lo que cada habitante de este planeta de media disfruta de una parte del pastel de 2.000 W)
Comenzaremos con valoraciones cuasipragmáticas, para luego dejar volar por etapas nuestra imaginación - incluso entonces veremos que chocamos con nuevos límites antes de lo que esperaríamos a priori. De antemano voy a admitir que las premisas en que se basa este estudio son enormemente deficientes. Pero de hecho al final se trata justamente de eso.
Debido a que el crecimiento ha estado presente durante “innumerables” generaciones – es decir, ha sido experimentado por cualquier persona conocida por nosotros o nuestros abuelos- el crecimiento es el argumento central de nuestra propia narrativa sobre quiénes somos y qué hacemos. Por lo tanto nos sentimos incómodos al imaginar una trayectoria diferente.
Este post aporta un impactante ejemplo de la imposibilidad de un crecimiento sostenido con las tasas actuales- incluso a una escala de tiempo familiar. Por simplificación de los cálculos, bajaremos la tasa de crecimiento energético del 2,9% al 2,3% anual; de esta forma vemos un incremento de factor diez cada 100 años, es decir, el consumo de energía total se multiplica por diez cada 100 años. Ponemos el reloj a cero en el presente, con un uso global de la energía de 12 terawatts (por lo que cada habitante de este planeta de media disfruta de una parte del pastel de 2.000 W)
Comenzaremos con valoraciones cuasipragmáticas, para luego dejar volar por etapas nuestra imaginación - incluso entonces veremos que chocamos con nuevos límites antes de lo que esperaríamos a priori. De antemano voy a admitir que las premisas en que se basa este estudio son enormemente deficientes. Pero de hecho al final se trata justamente de eso.
Una carrera hacia la Galaxia
Siempre me ha impresionado el hecho que a la Tierra llega tanta energía solar en una hora como la que consumimos en todo un año. ¡Con cuánta esperanza nos ilumina este hecho! Pero no nos dejemos llevar... todavía.
Siempre me ha impresionado el hecho que a la Tierra llega tanta energía solar en una hora como la que consumimos en todo un año. ¡Con cuánta esperanza nos ilumina este hecho! Pero no nos dejemos llevar... todavía.
Solamente el 70% de la luz solar que incide en la Tierra entra en su
balance energético – el 30% restante rebota de inmediato en la nubes, la
atmósfera y la superficie sin ser absorbida. También, al ser criaturas
terrestres, podríamos asumir que la instalación de paneles solares
estará retringida al suelo continental, que ocupa el 28% de todo el globo terrestre. Finalmente, sabemos
que los paneles fotovoltaicos y las plantas termosolares tienden a
operar con una eficiencia de alrededor del 15%. Vamos a suponer incluso un 20% para
nuestros cálculos. El resultado final es de 7.000 TW disponibles, alrededor de 600 veces nuestro consumo actual. Muchísimo margen, ¿no?
¿Cuándo chocaríamos con este límite con un crecimiento del 2,3%
anual? Recordad que nos expandimos con un factor de diez cada cien años,
por lo que en 200 años consumiremos 100 veces el nivel actual, y
llegaríamos a los 7 000 TW en 275 años.
275 años pueden parecer muchos para la escala de tiempo de un ser humano, pero no lo es tanto para una civilización. Y pensad en el mundo que acabamos de crear: ¡Todo metro cuadrado de superficie cubierto de paneles fotovoltaicos! ¿Y dónde hacemos crecer la comida?
Ahora vamos a relajar un poco los límites. Seguramente en 275 años seremos suficientemente inteligentes para exceder la eficiencia del 20% de tan importante recurso. Vamos a reírnos en la cara de los límites de la termodinámica y usaremos una eficiencia del 100% (sí, ya ha empezado la parte fantasiosa de este viaje). Esto nos quintuplica el recurso, o 70 años más. ¿Pero quién necesita los océanos? Recubrámoslos todos con paneles solares con una eficiencia del 100%. 55 años más. En 400 años, ya chocamos con el límite solar de la superficie terrestre . Esto es muy significativo, ya que la biomasa, viento y generación hidroeléctrica se derivan de la radiación del sol, y los combustibles fósiles representan una batería en la Tierra cargada a lo largo de millones de años. Solamente la energía nuclear, geotérmica y mareomotriz no provienen de la radiación solar- y los dos últimos son despreciables para el análisis, conjuntamente representan unos pocos terawatts.
Pero la principal limitación del anterior análisis es el área de la superficie terrestre... Deseo concedido. Si captamos el 30% extra que ha rebotado en la atmósfera ganamos solamente 16 años, por lo que el gran esfuerzo de rodear la atmósfera con paneles solares quizá no vale la pena. ¿Pero para qué limitarnos a la Tierra, si ya estamos flotando en el espacio?
Seamos ambiciosos: rodeemos el sol con paneles solares, y que sean 100% eficientes. No importa que esta estructura, de unos 4mm de grosor, que rodea el sol a la distancia de la órbita terrestre, requiera una cantidad de materiales equivalente a la masa de la tierra, y materiales especiales además. Pues haciéndolo nos permitiría continuar con el crecimiento anual del 2,3% durante 1.350 años más a partir del presente.
Llegados a este punto podemos darnos cuenta de que el Sol no es la única
estrella de nuestra galaxia. En la Vía Láctea hay alrededor de 300.000
millones de estrellas. Muchísima energía simplemente vertida al
espacio, disponible para su uso. Recordemos que cada factor de diez son
cien años más que podemos seguir en la autopista del crecimiento. 300
000 millones son once factores de diez, por lo tanto tenemos 1100 años
más. Por lo que en unos 2500 años estaríamos usando la energía producida
en toda una gran galaxia. Conocemos con cierta precisión lo que hacían
los humanos hace 2.500 años. Creo que puedo afirmar sin titubear lo que no estaremos haciendo en 2.500 años.
¿Porqué simplemente la solar?
Algunos lectores pueden
molestarse por un enfoque centrado en la energía solar/estelar. Si
soñamos a lo grande, olvidémonos de las timoratas restricciones de la
energía solar y adoptemos la fusión. La abundancia del deuterio en el
agua común nos permitiría disponer aquí mismo en la Tierra de una fuente
energética aparentemente inagotable. No entraremos en un detallado
análisis de esta posibilidad por resultar innecesario. El crecimiento
despiadado mostrado arriba implica que en 1400 años contados a partir de
ahora, cualquier fuente de energía que consiguiésemos tener habría de
eclipsar al Sol.
Permítanme resaltar ese importante punto. Independientemente de la tecnología,
una tasa de crecimiento energético sostenida del 2,3% nos exigiría
dentro de 1400 años producir tanta energía como el Sol. Aviso: una
planta de producción así estaría más bien caliente. La termodinámica impone
que si generamos en la Tierra una cantidad de energía comparable a la
del Sol, la superficie de nuestro planeta - siendo más pequeña que la del astro rey - ¡debería ponerse más caliente que la del Sol!
Límites termodinámicos
Podemos explorar con mayor precisión los límites termodinámicos del problema. La Tierra absorbe abundante energía del Sol - en exceso, dadas nuestras actuales actividades humanas -. La Tierra se libera de su energía radiándola al espacio, principalmente en forma de ondas infrarrojas. No hay otro camino para librarse del calor. De hecho, la absorción y emisión se hallan en un balance cuasi perfecto. Si no fuera así la Tierra se calentaría o enfriaría lentamente. De hecho, hemos disminuido la capacidad de escape de tales radiaciones, llevándonos al calentamiento global. Aún así, todavía estamos desviados menos del 1% respecto al equilibrio perfecto.
Podemos explorar con mayor precisión los límites termodinámicos del problema. La Tierra absorbe abundante energía del Sol - en exceso, dadas nuestras actuales actividades humanas -. La Tierra se libera de su energía radiándola al espacio, principalmente en forma de ondas infrarrojas. No hay otro camino para librarse del calor. De hecho, la absorción y emisión se hallan en un balance cuasi perfecto. Si no fuera así la Tierra se calentaría o enfriaría lentamente. De hecho, hemos disminuido la capacidad de escape de tales radiaciones, llevándonos al calentamiento global. Aún así, todavía estamos desviados menos del 1% respecto al equilibrio perfecto.
Como la potencia radiada aumenta como la cuarta potencia de la temperatura
si la expresamos en términos absolutos (grados Kelvin), podemos calcular la
temperatura de equilibrio de la superficie de la Tierra dada una carga
adicional de actividad social.
El resultado se muestra arriba. Como ya sabemos, si nos ceñimos a la
superficie de la Tierra, en 400 años agotaríamos nuestro potencial
solar. A fin de continuar nuestro crecimiento energético más allá de ese
punto, deberíamos abandonar la renovables -derivadas prácticamente
todas ellas del sol- por la fisión y/o fusión nuclear. Pero el análisis
termodinámico nos dice que de todas maneras estamos fritos.
¡Detengan esta locura!
El objeto de esta disertación es señalar lo absurdo que resulta
asumir que podemos incrementar nuestro uso de la energía, incluso si lo
hiciésemos más modestamente que durante los últimos 350 años. Este
análisis será un blanco fácil para determinadas críticas, dada lo estrecho de miras de su premisa. Disfrutaría triturándolo yo mismo. Básicamente, el
crecimiento continuado de la energía sería innecesario si la población
se estabilizase. Al menos se mitigaría un 2,9% del crecimiento
energético que hemos venido experimentando a medida que el mundo se ha
ido saturando de población. Pero no soslayemos el asunto clave: El crecimiento continuado en el uso de la energía se torna imposible en períodos de tiempo que la mente humana puede abarcar.
El análisis precedente brinda una hermosa forma de demostrar este argumento. Encuentro que se trata de un argumento que fuerza a la gente a
darse cuenta de los límites genuinos del crecimiento infinito.
Una vez que reconozcamos que el crecimiento físico debe cesar (o
invertirse) algún día, podremos darnos cuenta de que todo el crecimiento
económico debe igualmente acabar. Este último punto puede que sea
difícil de digerir, dada nuestra habilidad para innovar, mejorar la
eficiencia, etc. Pero dejaremos este asunto para otro
post.
AGRADECIMIENTOS: GRACIAS A KIM GRIEST POR SUS COMENTARIOS Y POR
PLANTEAR LA IDEA ORIGINAL DE QUE EN 2500 AÑOS USAREMOS TODA LA VIA
LÁCTEA, Y GRACIAS A BRIAN PIERINI POR SUS ÚTILES COMENTARIOS.
Tom Murphy


