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jueves, 13 de diciembre de 2012

Una visión continuista sobre el ajuste de la estructura productiva

Queridos lectores,

No contento con el varapalo de su anterior intervención, mi amigo y empresario CGA me ha transmitido un nuevo artículo, éste sobre una cuestión de más calado como es la de cómo ajustar nuestra estructura productiva a una situación de escasez. Hay unos cuantos puntos del artículo en los que discrepo bastante de su opinión, pero con la voluntad de que The Oil Crash sea un foro de debate en el que se puedan oír todas las opiniones que con el debido respeto y buena fe quien esté concienciado del problema de los recursos naturales exponga he decidido dar curso al artículo. Les ruego, eso sí, que al discutirlo no caigan en la descalificación obvia por descontado, pero también que intenten ir un poco más lejos de exponer aquello que falla y que propongan cómo hacerlo más razonablemente. 

Además, creo que el punto de vista de CGA seguramente es próximo al de algunos lectores de este blog, empresarios y cuadros directivos, que normalmente no opinan y por ello creo que el debate constructivo sobre esta visión en particular puede ser interesante y productivo dentro de la necesitada evolución social.

Espero que esta vez el experimento de debate funcione mejor que la última.

Salu2,
AMT

 
EL AJUSTE DE LA ESTRUCTURA PRODUCTIVA
Hola a todos,
En un comentario del 13 de noviembre de 2012 20:04 de AMT a la entrada “Localizando la producción, globalizando las ideas” explicó los motivos por los que consideró de interés contar con la posición de un empresario* no negacionista del Peak Oil.
Ese comentario es el que motiva la siguiente entrada**, en la que intentaré describir como entiendo yo que se ajusta la economía y algunas de sus implicaciones en relación a los temas que habitualmente se debaten en este blog.
Debo aclarar que soy lo que soy, un empresario preocupado por las implicaciones económicas del Peak Oil, y no tengo preparación científica ni en materia de energía ni de economía. Esta entrada no es por tanto nada más que una opinión personal (en la que trato también de alejarme de cuestiones ideológicas).
*yo pecador, me confieso ante ustedes…
**Prometo no convertirme en habitual de esta sección (para consuelo del corrector de estilo oficial, Rubik)
La estructura de la producción***.
El análisis de las actividades productivas en una economía es muy complejo, y para explicarlo debe procederse haciendo una construcción mental, que paso a describir.
Debemos comenzar dándonos cuenta que el mundo real cambia constantemente. Las escalas de valores de los individuos, la tecnología y la cantidad de factores (recursos) disponibles están en permanente cambio, que impulsan a la economía en diferentes direcciones.
Las escalas de valores de las personas cambian, y pasan a dejar de demandar un bien para demandar otro. La tecnología cambia y los factores se usan en diferentes maneras.
El “problema económico” consiste en asignar los escasos medios (recursos) a diferentes fines para satisfacer de de a mejor manera posible las preferencias y necesidades (es decir, la demanda) de los consumidores finales.
Voy a utilizar un gráfico para ilustrar la construcción aunque debe tenerse en cuenta que la complejidad de las interrelaciones entre escalas de valores, tecnologías y factores difícilmente puede capturarse gráficamente.
Como se puede observar la producción es sí misma está compuesta por múltiples estadios diferentes. Cada estadio de producción tiene como resultado un producto que puede convertirse en recurso (entrada) para otro estadio productivo o ser directamente un producto de consumo final.
Dichos estadios de la producción están a su vez muy interrelacionados entre ellos mismos, la disponibilidad de los factores y las demanda final, aunque se puede argüir que pueden ordenarse en “capas” en función de “lo cerca” que el producto resultante de cada estadio está del consumo final.
***Para una descripción detallada y completa se pueden consultar los apartados homónimos de los libros ”Money, Bank Credit and Its effects on the economic system” de Jesús Huerta de Soto y “Man, Economy and State with Power and Market” de Murray N. Rothbard. Huerta De Soto y Rothbard son importantes representantes de la Escuela Austriaca de Economía pero encuentro que su descripción del funcionamiento de la estructura de la producción es válida independientemente de la ideología de cada quien.
Implicaciones.
A continuación paso a utilizar este simple pero útil modelo para mirar desde otra perspectiva conceptos que son muy populares en el blog, con la esperanza de que pueda contribuir al diálogo y comprensión mutua entre los seguidores.
BAU. El “Business as Usual” es mi “palabro” favorito de este blog, aunque nunca he estado completamente seguro de lo que se quiere decir con él. Tengo la impresión de que para muchos seguidores del blog BAU quiere decir directamente “sistema capitalista”.
En cambio mi opinión es que, en realidad, BAU se refiere a una situación de equilibrio en la estructura de producción, es decir, una situación en la que ni la configuración de la demanda, ni los distintos estadios de producción ni la disponibilidad de los factores cambia.
Es por eso por lo que se comenta la inevitabilidad del agotamiento del BAU: porque el Peak Oil supone un cambio en la disponibilidad de los factores (energía) que no puede compensarse como un ajuste en los estadios de producción (tecnología e inversiones). Dicho de otra manera: resulta imposible de satisfacer la configuración de la demanda existente hasta ese momento.
Asumiendo tales premisas el modelo deja claro que es lo que tiene que cambiar: la configuración de la demanda existente, es decir: la preferencias o escala de valores de la población.
Creo que, aunque expresado de otra manera, el párrafo anterior coincide con las opiniones mayoritarias de los seguidores que vienen a reclaman un cambio de valores y comportamientos por parte de los agentes económicos (personas individuales, organismos, administraciones, empresas, gobiernos, …).
Esto, en principio, tiene poco que ver con el “sistema capitalista” o el sistema de organización económica que se prefiera. Evidentemente el sistema que se elija tiene sus implicaciones económicas, pero todos tienen que permitir que la estructura de la producción se ajuste si las circunstancias cambian.
Por supuesto hay quien puede creer que el sistema de organización económica que se elija, por ejemplo el capitalista, determina la configuración de la demanda y que por tanto es imposible modificar la demanda bajo el mismo sistema de organización económico. Lo dejo ahí … para mi es una creencia que no comparto en absoluto.
Libre mercado vs planificación central
Sin querer meterme en camisa de once varas voy a tratar de describir sin sesgo ideológico de ningún tipo (a ver si soy capaz) que implicaciones tiene este modelo conceptual respecto de dos casos extremos de organización económica.
En el caso de la planificación central (extrema) es un comité (vamos a decir que de sabios) quien define la configuración de la demanda y de los estadios productivos. La disponibilidad de muchos de los factores le viene dada al igual que determinadas necesidades de los consumidores finales (alimento, cobijo, …). Es el órgano central de planificación quien decide como debe responder la estructura productiva a cambios en dichos condicionantes.
En el caso del libre mercado son todos agentes los que libremente**** determinan cuáles son sus demandas y cuáles son los estadios productivos que deben desarrollarse y cuáles no (en función de su rentabilidad).
Quiero señalar que los dos sistemas son, a priori, capaces de ajustar la estructura de la producción a las condiciones cambiantes externas. Otro tema distinto, en el que no voy a entrar en esta entrada, es cuál es más eficiente haciéndolo o cuál está basado en los principios éticos verdaderos y cuál no.
****Algunos podrán argumentar que no se actúa con libertad porque las personas actuamos inducidas por las campañas de marketing, el espejo social, etc.
Infinita sustituibilidad (de los factores)
Otro de los argumentos en contra del BAU es el de que los economistas consideran que todos los factores son sustituibles, de manera que si en un momento dado el producto A deja de estar disponible (bien sea en términos absolutos o relativos) siempre habrá un producto B que pueda utilizarse para producir el producto de consumo Z.
La crítica que se hace desde este blog es que la energía es un factor muy especial (como lo puede ser la labor) y transversal a toda la estructura de producción y que su agotamiento no tiene posibilidad de sustituirse por nada.
Aquí simplemente quiero señalar que enfocarse en los productos de consumo (Z) no es relevante para analizar la sustituibilidad, sino que se debe analizar siempre desde la perspectiva del consumidor final. Por ejemplo puede haber un problema para producir el producto Z porque utiliza el factor A (que ha dejado de ser accesible) pero en cambio el factor B permite producir el producto Y que es sustitutivo del Z.
Por ejemplo, ir a una obra de teatro puede ser sustitutivo de comer en un restaurante bonito. Comer en un restaurante requiere de ciertos factores que no se utilizan en una obra de teatro, en cambio desde la perspectiva del consumidor (pasar un rato entretenido con una buena compañía) pueden ser perfectamente sustituibles.
PIB y crecimiento
Otra de las cuestiones recurrentes en el blog es el tema del crecimiento, si el PIB es o no es un buen indicador de la actividad económica etc.
Bueno, mi impresión es que el PIB es un NEFASTO indicador de la actividad económica. Aquí casi voy a citar literalmente a Rothbard:
El motivo es que la forma de calcularlo exagera de manera enorme la importancia del consumo en la economía y proporciona la FALSA impresión de que la parte más significativa de la producción nacional existe en términos de productos y bienes de consumo, en vez de en bienes intermedios y duraderos (es decir aquellos que aún formando parte de los estadios de producción están más alejados del consumo final).
Esta esto explica también porqué la mayor parte de los agentes económicos (economistas, empresarios, inversores, políticos, periodistas, funcionarios, público en general), tiene una idea distorsionada de cómo funciona la economía. Así pues creen que el sector de consumo final es el más grande de la economía y que la mejor forma de impulsar el desarrollo económico de un país es estimular el consumo y no la inversión.
Si se tomase como indicador la suma de todos los productos y servicios existentes, y no solo los de consumo de un año dado, nuestra percepción respecto de lo que es crecimiento sería muy diferente. Quizás también así se disipasen nuestros temores respecto del crecimiento exponencial, porque lo que en realidad es acojonante (y perdón por el exabrupto) es el incremento exponencial del consumo.
Espero no levantado muchas ampollas. Que sigan ustedes con salud.