lunes, 4 de noviembre de 2013

La Caída del Gigante (II)


Armas, dólares y petróleo.
El dólar se ha convertido en la moneda más importante del planeta gracias a su íntima relación con el petróleo. Como ya comentamos con anterioridad, el obligado acceso al dólar para conseguir petróleo ha otorgado a la economía americana una ventaja comparativa frente al resto del mundo que ha mantenido al gigante norteamericano en el liderazgo mundial durante las últimas décadas.
El sistema del petrodólar es perfecto y su equilibro se mantiene, cual taburete apoyado sobre  tres patas (siempre y cuando ninguna cojee):
  • Dólares para mantener una economía fuerte que sufrague los gastos del mayor ejército del mundo.
  • Ejército, con que proteger Oriente Próximo, y poder garantizar el tratado del petrodólar con los países de la OPEP.
  • Petróleo con el que consumir, comerciar, crecer, y que necesita controlar para mantener la demanda de dólares.
El diabólico sistema obliga a todos los demandantes de petróleo a pasar por la ventanilla que fija los Estados Unidos de América. Esta fórmula otorga a los Estados Unidos al menos tres beneficios:
  • Aumenta la demanda de dólares estadounidenses, valorizando artificialmente la moneda americana y permitiéndole adquirir recursos en los mercados a menor precio.
  • Aumenta la demanda mundial de títulos de deuda, garantizada por una demanda creciente de dólares que apuntala su crecimiento.
  • Los Estados Unidos pueden comprar petróleo con una moneda imprimida a voluntad.
En este sorprendente e imaginativo sistema, los árabes protegen sus campos petrolíferos sin pagar, los americanos mantienen un dólar fuerte, y la capacidad de controlar el mercado del petróleo.
Pero: ¿quién paga el creciente gasto del “american way of life” y muy especialmente el gasto militar del gigante norteamericano?
La gran paradoja, lo pagamos los no firmantes, todos NOSOTROS.
Cada vez que llenamos nuestro depósito, cada vez que consumimos energía proveniente del petróleo, cada vez que tomamos el avión, comemos una hamburguesa, utilizamos fertilizantes, cada vez que consumimos productos USA, cada vez compramos una casa, perfume, comida… pagamos un pequeño impuesto, algo sutil, casi invisible, que compense las pérdidas de un empresario obligado a acceder de un modo u otro a un mercado de la energía monopolizado por el dólar.
  1. Si accede a la moneda norteamericana mediante crédito de la banca americana, deberá devolver el mismo con los debidos intereses, que después cargará a nuestra factura.
  2. Si accede al dólar mediante el comercio, el empresario operará en un mercado en que la moneda está sobre encarecida por su sobredemanda en los mercados de divisas, por lo tanto le ofreceremos objetos de valor, “diamantes devaluados a cambio de barro”, el empresario para obtener ganancias deberá elevar el precio en el resto de mercados para obtener beneficios.
Pero este artículo se llama la caída del gigante, pues todo gigante que se precie de tal tiene los pies de barro.
Al igual que la conferencia de  Bretton Woods concentraba el poder económico de USA en las reservas de oro de Fort Knox: con la conversión al petrodólar su poder económico se centró en Oriente Medio, zona que posee las mayores reservas de crudo del mundo.
Proteger el crudo es proteger el dólar, pues lo peor que puede ocurrir al gigante norteamericano es que su moneda se vuelva innecesaria para acceder al comercio.
Ante la posibilidad de comerciar petróleo con otras monedas el dólar se convertiría en una divisa prescindible. Unas reservas en dólares innecesarias generarían el pánico financiero ante la inminente venta masiva de moneda americana y su segura devaluación.
Como podemos comprobar en la siguiente gráfica, el 60% de las reservas de monedas mundiales son dólares.
El petróleo es para USA algo más que una fuente de energía. El petróleo es su dólar, su economía, ese impuesto invisible que realizamos con cada transacción comercial para que los norteamericanos mantengan un tren de vida insostenible, para que mantengan el ejército más poderoso del mundo, que como dijimos, le permite a su vez controlar los yacimientos petrolíferos más importantes del globo..
Estados Unidos gasta la mitad del presupuesto mundial destinado a defensa.
Pero el ejército supone bases americanas, armas, control, gasto, sobreendeudamiento.  El control del petróleo, de ese fluido negro y viscoso es clave para entender los conflictos, guerras y movimientos  geoestratégicos del siglo XXI.
Entre las causas finales de los acuerdos de Bretton Woods, al igual que la creación del petrodólar en 1975 por parte del gobierno de Nixon, se cuentan las guerras de Iraq de los años 1990 y 2003, la guerra de Afganistán del 2001 y su ocupación ulterior, al igual que la actual guerra de Siria.
Para apoyar mi afirmación me he permitido el realizar un pequeño muestreo estadístico basado en los conflictos bélicos surgidos durante el siglo XXI y registrados por la wikipedia. Aunque carece de rigor científico, sí nos dará una idea del interés militar de los americanos por controlar “Oriente Próximo”.

Conflicto
Intervención Norteamericana
Estado
* Estados Unidos (90.000)

Afganistán
* Estados Unidos de América
Colombia
* Estados Unidos
Irak
No interviene
Congo
* Estados Unidos56 46 Agencia Central de Inteligencia57
Siria
No interviene
México
* OTAN Operación Unified Protector
Libia
2001-presente (Intervención de la OTAN)
Afganistán


Afganistán

No interviene
Congo

No interviene
Rusia
(Chechenia)

No interviene
Birmania

No interviene
India

No interviene directamente
“Se debe tener en cuenta que los baluchis fueron apoyados militar y económicamente porIrak en los años 1980 durante su guerra con Irán7 y por EE. UU. en contra de Irán.”
Paquistán

No interviene
Senegal
No interviene
India
No interviene
Yemen
No interviene
India
No interviene
Níger (Petróleo)
No interviene
Congo

Presunta participación de los Estados Unidos, Gran Bretaña, Israel y los estados árabes

Palestina
* Estados Unidos
Georgia
* 600
Filipinas
No interviene
Nepal
* OTAN39 Unión Europea40
Siria
* Estados Unidos USAF CIA
Pakistán
* MONUC2  Estados Unidos3
Uganda y Sudán del Sur.
No interviene
Indonesia
No interviene
Zona caucásica
de Rusia
* Estados Unidos
Todo el Magreb
No interviene
India
No interviene
Tailandia
No interviene
India Pakistán
No interviene
Kenia
No interviene
Yemen
No interviene
India
No interviene
Macedonia
* Estados Unidos
Libia
* Estados Unidos Unión Europea
Mali
No interviene
Unión de Comoros
Usa mantiene una posición favorable a Israel.
Líbano
No interviene
Kenia
No interviene
Georgia
No interviene
Papúa Indonesia
No interviene
Mali
No interviene
Costa de Marfil
No interviene
Sri Lanka


No interviene
Mali.

Muchos de estos conflictos son complicados de encuadrar en un país, ya que hay varias naciones envueltas en la reyerta, además he contado los conflictos que conciernen a Rusia como parte de estados independientes, debido al área que abarca el gigante asiático-europeo.

 
Como licencia narrativa me he permitido definir los países frontera en función del alcance de los misiles Sahab-3 lanzados desde Teherán. El hecho en sí es anecdótico, pero sirve para ilustrar la conflictividad que asedia Oriente Medio.
Breve análisis de los datos:

Países del mundo
Países frontera
Países conflictos bélicos Mundo
Países conflictos bélicos frontera
Intervenciones Norteamericanas
198
22
(48)33
(17)12
Porcentajes

11%
(0.24)16%
(0.77)54%
Intervenciones USA


(16)33%
(12)70%


Como podemos comprobar, la conflictividad en Oriente Medio supera con mucho la del resto del mundo. De hecho, los países que han tenido algún conflicto armado próximos a Irán superan el 50%. Además, la intervención de los Estados Unidos de América es muy superior a la del resto de conflictos internacionales. En 7 de cada 10 conflictos los norteamericanos intervendrán si se trata de un país de Oriente Medio. En el resto del globo únicamente intervendrán en un tercio de los enfrentamientos armados.
Es fácil deducir pues que el petróleo es un factor que aumenta significativamente la probabilidad de mantener un conflicto bélico, asimismo el interés en tomar partido por parte de los norteamericanos en los países de Oriente Próximo es muy superior al resto del globo.

Conclusión


El sistema del petrodólar que tan bien ha funcionando en un mundo de recursos crecientes se ve abocado irremediablemente al colapso ante la escasez de petróleo. El petrodólar se mantiene como un trípode, cuyos ejes son ejército, dólar y petróleo. El decaimiento del crudo desestabiliza un sistema condenado a la desaparición.
Ante el análisis de los conflictos bélicos y bajo la perspectiva del peak-oil concluimos que:
  • Los conflictos bélicos aumentan en una serie de países que, por su sobre dependencia de un petróleo cada vez más escaso, se ven abocados al colapso. 
  • El aumento de conflictos obliga a elevar el gasto militar necesario para controlar la zona. El sobregasto militar obliga así al sobreendeudamiento de Norteamérica. 
  • Además, la demanda de dólares disminuye al compás de una crisis económica que aboca al colapso económico a muchas naciones que no pueden acceder al elevado mercado del crudo. 
  • Por ende, la presión de las economías emergentes se eleva en un mercado donde cada vez intentan con más ahínco sabotear el sistema del petrodólar para no pagar el actual peaje a los norteamericanos.
En resumidas cuentas, los gastos militares aumentan irremediablemente, los ingresos disminuyen paulatinamente, el gigante americano se ve obligado a endeudarse mediante una emisión de moneda casi descontrolada.
Sin petróleo no hay ingresos, sin ingresos no se puede mantener el ejército, y sin ejército, no se puede mantener el petrodólar. Y es que la pregunta no debe ser si el dólar va a colapsar, la verdadera pregunta es cuándo.

Vicente Ortega Bataller

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