Mi interludio se va a prolongar todavía un par de días más. El comentarista forrest gump, uno de los más activos, en ocasiones polémico y siempre polemista, me ha ofrecido un post sobre, una vez más, la cuestión femenina en relación con la escasez de recursos, que ya fue abordada con dos puntos de vista diferentes en un post de mi cosecha ("Las mujeres y el peak oil") y en otro de Natalia, más centrado éste en la cuestión de la maternidad ("Gestionando los recursos desde una maternidad consciente"). Siguiendo con mi voluntad (no entendida por todos los lectores) de abrir un tanto el blog para que sea una tribuna abierta desde donde pueda hablar cada cual que pueda expresarse coherentemente (esté yo o no de acuerdo con sus puntos de vista), me ha parecido interesante esta nueva vuelta de tuerca que nos propone hoy forrest gump. Y es que la vida es como una caja de bombones... Les dejo con él.
Salu2,
AMT
| Como suele ser habitual, la imagen de introducción la he puesto yo (AMT) sin consultar al autor, haciendo una búsqueda un tanto aleatoria con Google, cómo no. |
Porque
aquí se ha hablado de "las mujeres y el peak oil", que no
es estrictamente lo mismo.
El
blog. Este blog. Un blog científico, y que no tan solo aspira a ser
un referente en ese campo, el científico, sino que pienso que
compartimos el que ya lo ha logrado en cierta, aunque aún
insuficiente, medida.
Al
ser un blog científico, es inevitable que la formulación concreta
de su expresión escrita tienda a reproducir los esquemas y las
formas del lenguaje que a la Ciencia le son propias. Por otra parte,
pocas dudas caben al respecto de que la mayoría de lector@s que se
atrevan a comentar tenderán a ser aquell@s cuya inteligencia goce,
en mayor o menor medida, del talento lógico-matemático ---(el
lingüístico se lo supongo a todo lector o lectora habitual de lo
que sea, si no no leerían)---, uno de los ocho que, según las
formulaciones actuales, forman parte de ese conjunto nunca totalmente
definido ni definible que denominamos "inteligencia". Bien,
l@s griegos antigu@s, que en muchas parcelas siguen estando por
delante de nosotr@s en cuanto a según qué cosas y conocimientos, ya
hablaban, solamente para el arte, de nueve musas, así que, bueno,
pues siete u ocho ramas o talentos de la inteligencia, por qué no.
Bien,
a partir de ahí, es un hecho que aquellas personas cuyos talentos
sean otros, encontrarán más dificultades, les supondrá un mayor
esfuerzo, seguir lo que se dice aquí. Y como resulta que este blog,
a su carácter científico, y a falta de blogs más "ligeros"
que le realizaran esa tarea, desea y necesita también aunar (y lo va
consiguiendo) la vertiente divulgativa, nos encontraremos con que el
lenguaje característico de él va a resultar bastante o hasta
excesivamente duro, fatigoso de seguir, para muchas personas, sean
éstas varones o mujeres.
Ítem
más, es un hecho que pienso que nadie discutirá que la Ciencia, a
lo largo de los siglos hasta quizá mediados del pasado siglo XX,
excluyó explícitamente a las mujeres del "ejercicio" de
la misma, pues ya se sabía, si hasta tardaron un milenio en
concederles a ellas también su alma o entendimiento, qué les voy a
contar que ya no sepan... Sí, claro, Marie Curie, pero para ello,
aparte de ser una heroína súper woman, casualmente estuvo casada, a
su vez, con un científico, así que estamos hablando de cuándo
comenzó a haber una participación mínimamente representativa o
numerosa de las mujeres en las tareas de investigación y para el
avance del conocimiento científico.
¿Consecuencias
de esta discriminación durante milenios? Bien, es un hecho (que
supongo que nadie discutirá tampoco a día de hoy) que hombres y
mujeres tener tenemos los mismos derechos, o deberíamos tenerlos,
pero ser, ser, lo que se dice ser, somos diferentes, un bando juega
con toda la información en su ADN, y a otros nos faltan determinados
segmentos o cadenas en el dichoso cromosoma XY, concretamente, la
patita que convertiría la Y en X. No, por supuesto que no somos
diametralmente opuest@s, ni siquiera excesivamente diferentes, pero
esas diferencias existen, y se reflejan, entre otros muchos aspectos,
en el propio lenguaje, donde, en función de nuestro sexo, inevitable
e indefectiblemente introduciremos nuestro matiz particular.
Ahora
bien, ¿quién ha escrito y transcrito la información científica a
lo largo de los siglos? Los varones, evidente. ¿Y qué consecuencias
ha podido tener ello? Bueno, pues teniendo en cuenta que nuestra
especie y nuestro cuerpo social lo constituimos personas de ambos
sexos, más bien lo que cabría preguntarse es qué consecuencias no
ha tenido tan lamentable lateralización del saber.
Así
que vale, a las mujeres ya se las deja jugar con el invento, pero,
eso sí, con las históricas y masculinas reglas de juego (y no
solamente las del lenguaje) En buena parte, referido al lenguaje,
ello es inevitable, pues si no, simple y llanamente, se perdería el
saber acumulado, es un poco como cuando nos contaban la historia l@s
historiador@s antigu@s (o much@s pseudohistoriador@s actuales). Hoy
hace siglo y medio que sabemos que el motor de la Historia (aparte
del Amor, claro) ha sido y es indiscutiblemente la Economía, y
también sabemos que precisamente son las condiciones económicas,
sociales y culturales de las diversas capas de la población las que
generan las revoluciones o los procesos de cambio, y no l@s líderes,
l@s reyes o emperatrices, pero en el pasado eso no lo sabían, por lo
que nos explicaron la Historia como supieron. Pues con la Ciencia
igual, el punto de partida es o la visión histórica masculina de la
misma, o no es ninguna, por ahora.
La
normalización del proceso requerirá, por tanto, salvar dos
obstáculos. El primero, el derivado de que no se puede mantener
impunemente marginada a la mitad de la población y luego esperar
que, de buenas a primeras, ya lo hemos solucionado todo, aquí no ha
pasado nada, y sigamos adelante. Ya, como nosotr@s, ilus@s de los
sesenta/setenta, que una vez que comprendimos que el problema
esencial era la monogamia institucionalizada, o incluso la monogamia,
como único patrón de conducta erótico afectiva emocional posible,
nos pensamos que tirar adelante una vivencia alternativa de la
sexualidad sería coser y cantar. Pues tampoco, y a día de hoy
vuelve a haber multitud de gente a quienes el simple hecho de
cuestionarles la monogamia como modelo de relación lleva a que nos
ganemos su más acérrima enemistad. O sea, no sólo no hemos
construido nada alternativo, sino que en vez de avanzar cuatro
décadas hemos retrocedido otras cuatro, con lo que el retraso ahora
en ese tema ya es de ochenta años (y aumentando), con las fatales
consecuencias que ello está acarreando y acarreará, pero en fin, no
era el tema, sólo una referencia comparativa, y la cuestión está
si con la Ciencia y la incorporación de la mujer no nos va a pasar
igual, y de momento, que se está estancando es un hecho reconocido
por divers@s científic@s, incluido nuestro amable AMT, y podría
perfectamente ser que la poca participación femenina efectiva en sus
tareas y conocimiento tenga algo que ver con ese estancamiento.
El
segundo obstáculo, el ya referido del lenguaje. Yo estoy convencido
de que si sobre ese tema sabemos abrir una vía que facilite la
verdaderamente libre incorporación femenina a la Ciencia en general,
y a este blog en particular, va a ser solamente cuestión de no
demasiado tiempo que se llegue a un lenguaje común y compartido, sin
diferencias ya apreciables en función del sexo del individuo, y que
tampoco se diferenciará demasiado del vigente a día de hoy. Pero,
claro, a la gente hay que darle su tiempo, dos mil o más años de
histórica marginación cultural de las mujeres es obvio que no es
algo que se pueda salvar, como segmento social, de un simple brinco.
¿Y
qué pueden requerir las lectoras femeninas que quizá no encuentren,
o apenas lo encuentren, en este blog? Pues hablando claro y llano, el
"dónde está el alma de las cosas", lo que le pasa a
tant@s niñ@s con el supuesto déficit de atención, "¿dónde
está el afecto o el cariño de todo esto que me explican?", la
visión humana, personalizada, los ejemplos adaptados a nuestra vida
cotidiana, y hasta un cierto punto, y que se me perdone, un poco de
cotilleo (contenido por supuesto en sus parámetros, salsa blanca),
no vendrían nada mal, pues antes de poder "exigirle" a
nadie que se ciña a las abstracciones hay que darle un margen o
cancha para que cada cuál, sin temor al señalamiento o al ridículo,
pueda expresar su opinión o su adhesión a lo expresado por otros u
otras.
Pero
claro, quiénes mejor que las propias mujeres para que digan qué
encuentran a faltar aquí, o qué encuentran que sobra (aparte de mis
comentarios, lo sé, pero es que, cotilleo, ser mensajero e intentar
enlazar mundos os aseguro que es duro, duro, no le arriendo la
ganancia al pobre Hermes, pues nunca te acaban de "querer"
ni en un mundo ni en el otro, o te toman ojeriza por las noticias que
les has traído, verbi gratia, que lo que necesitamos para salir de
ésta es cuanto más sana sexualidad (que es gratuita y bien
sostenible), mejor, y cuanta menos reproducción, también mejor.
Hablemos,
no obstante, tod@s.
saludos
cordiales.
forrest
gump.