Mostrando entradas con la etiqueta novela de anticipación. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta novela de anticipación. Mostrar todas las entradas
domingo, 23 de septiembre de 2012
El salario del gigante, de José Ardillo
Hace meses recibí una copia de este libro. El autor había visto mi crítica sobre Cenital, de Emilio Bueso, y quería hacerme saber que había una novela anterior escrita en castellano sobre la misma temática. Efectivamente, El salario del gigante fue publicada (de acuerdo con la edición que tengo en mis manos) en 2011. La editorial me hizo llegar este ejemplar para que yo hiciese una crítica en el blog, y como en el caso de Cenital sin mediar contraprestación económica alguna (ni solicitada ni ofrecida ni deseada). Reconozco, eso sí, que teniendo en cuenta que el slogan de la editorial "Pepitas de calabaza" es "Una editorial con menos proyección que un cinexín" no pude evitar sentir cierta simpatía por ellos.
El salario del gigante es una novela con más reflexión sociológica y antropológica que acción. No es que no haya un historia y un hilo argumental, pero las más de las veces existe como mera excusa para mostrarnos un panorama retrospectivo de cómo es esa España y ese mundo de finales del siglo XXI, de cómo se ha llegado hasta ese punto. La elección de los personajes no es por tanto casual; todos ellos son personas vinculadas a la élite dirigente de la dictadura eco-fascista surgida cuando la escasez de recursos y los efectos del cambio climático fueron ya indisimulables. Así, por medio de sus reflexiones, discursos y análisis retrospectivos para sus memorias uno puede reconstruir cómo fue la historia pasada de ese siglo XXI que aún no hemos vivido, estrategia usada por el autor para exponernos su particular visión del futuro que nos aguarda. Como quiera que estas personas (todos hombres, por cierto) tienen grandes conocimientos organizativos y una visión de los datos bastante completa, cuentan con la ventaja de poder tener una perspectiva bastante global de qué es lo que en realidad ha pasado. Quizá, en su interés en dejar claro cuál es el escenario, la novela peca un poco de repetitiva en las exposiciones de algunos de los episodios que han marcado el siglo XXI (la descolonización de las ciudades, los decretos de recolonización forzosa del campo, las guerras con las otras potencias...)
Uno de los puntos fuertes de la novela es su moderación en la creación del escenario. En el año 2098 se siguen explotando petróleo, carbón y gas, aunque ahora están sometidas a un gran racionamiento y son fuente de guerras por el control de los recursos. El cambio climático hace las condiciones de vida un tanto más duras, pero no hasta extremos apocalípticos o inverosímiles. La técnica continúa progresando, aunque adaptándose a la nueva era de recursos escasos. La organización social parece una evolución razonable de la actual, en particular la constitución de la Unión Europea en una dictadura federal que lleva como nombre significativo "Europa Organizada" (EO). La población ha disminuido drásticamente, con las guerras y el empeoramiento general de las condiciones de vida, pero no se hace un drama de ello. El lenguaje usado también es bastante verosímil: los vilipendiados años anteriores a la constitución de la EO se conocen como "años pre-organizados", se percibe la fuerza de la propaganda en la vida de la gente y los pocos diálogos genuinos establecidos en el curso de la novela son acordes a la trayectoria vital y el nivel esperable de los personajes.
Desde mi punto de vista, el mayor potencial de la novela radica en una visión sociológica y antropológica bastante coherente con lo que puede ser nuestra evolución futura. Es un análisis interesante y puede darnos muchas pistas de hacia dónde estamos caminando; de hecho, en muchas cosas el autor demuestra una gran capacidad de anticipación. Y el desenlace de la historia que sirve de excusa para vertebrar el libro y que la mayoría del tiempo es una cuestión menor, resulta ser magistral, un redondo colofón de toda la novela y digno de hacer reflexionar al lector sobre lo que está pasando ahora mismo.
El salario del gigante no es un buen libro para iniciar a un profano en el problema del peak oil; la cuestión de los recursos se da por conocida y no se pone énfasis en explicar que no es un mero recurso de estilo, que no es una figura literaria, sino la desgraciada realidad a la que nos vemos abocados. Sin embargo, para alguien que ya conozca el problema del peak oil, esta novela le llevará a plantearse un montón de reflexiones interesantes. E inquietantes.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)