lunes, 20 de agosto de 2012

Tendiendo puentes sobre la garganta de Olduvai (I)

Queridos lectores,

Mis vacaciones tocan a su fin durante esta semana, coronadas con las dos charlas que tengo en la provincia de Gerona, y llego a ellas con una batería de posts invitados bastante considerable (gracias una vez más a sus autores), que iré sacando durante las próximas semanas. El primero de ellos es la primera entrega de una discusión sobre el problema de la (poca) sostenibilidad de nuestro sistema eléctrico, a cargo de Rafael Íñiguez. El tema es grave, ya que según Richard Duncan, el proponente de la teoría de la garganta de Olduvai, el primer gran sistema que fallará en las grandes civilizaciones es el eléctrico. Les dejo con Rafa.

Salu2,
AMT


Tendiendo puentes sobre la garganta de Olduvai. (I)


Con este post pretendo describir mi análisis particular de parte de la compleja industria de la generación de la energía eléctrica. Lo haré en forma de varias entregas, ya que el tema es demasiado extenso, interesante, importante y desconocido como para tratarlo en un solo artículo.



Introducción.

El titulo del post aludiendo a Olduvai se debe a querer resaltar la importancia de la energía eléctrica en la civilización humana. La trascendencia de su suministro continuo, la pondera adecuadamente la Teoría de Olduvai, y lo resume crudamente con la idea de que perderlo, sería como retroceder a un mundo medieval.

La disponibilidad de energía limpia y controlada para nuestro uso final en cualquier momento y lugar de nuestro entorno podríamos considerarlo como un milagro, pero como la sensación con más pronta caducidad en el ser humano es la sorpresa, dejamos de valorarlo ya hace mucho tiempo, quizás demasiado.

Casi la totalidad de los instrumentos que usamos en nuestra actividad diaria utilizan la electricidad como un fluido ‘portador’ de energía. Además se sirve de la ‘lógica digital’ implementada mediante la electrónica para el control, de forma que en el extremo de esa maravilla tecnológica esté la extremidad del ser humano: un dedo, mano o pié que administre los efectos de esa energía sobre casi todo con lo que interactuamos, y esto no es ciencia ficción, es una realidad que supera a todo lo que pudimos imaginar, ¡Así es el mundo del BAU!

Pero volviendo a la frase anterior, vamos a poner énfasis en el concepto de ‘milagro’, que a los efectos de este articulo lo vamos a equiparar a: ‘un suceso que tiene una ínfima probabilidad de producirse, y aun menos de forma continuada’, y por supuesto lo contemplamos como el resultado del uso intensivo de enormes cantidades de energía con la tecnología para manejarla.

El concepto de corriente eléctrica como portadora de energía implica la existencia de un flujo, en este caso de electrones, donde reside la energía que en sí vamos a aprovechar para nuestros usos. La palabra ‘corriente’ significa en continuo movimiento, esto implica como primer condicionante que una vez que fluye, es necesario utilizarla en el momento o instante temporal en que se produce esa energía que está en el propio flujo, ya que si no se ‘perderá’ la posibilidad de aprovechar los posibles efectos deseados para nuestros pretendidos fines. Resumiendo: esta forma de energía no se puede volver a utilizar ni almacenar, o el hacerlo es con grandes pérdidas energéticas, lo que prácticamente lo hace económica y termodinámicamente absurdo.




Por los mismos conceptos de eficiencia y rendimiento, la cuantificación de la energía final disponible para nuestro uso en proporción con la energía primaria necesaria para generarla nos muestra que es un autentico lujo y un derroche, ya que la proporción es de 1:3 (33%), solo con la cogeneración se reducen estas cifras, que si se estudian con más detalle son aun peores en ambos extremos de los cálculos, ya que existen muchas más pérdidas que quedan sin contabilizar.

Por transmitir un orden de magnitud, las cifras según la IEA en el año 2009, serían que de unos 508,7 EJ ó exajulios (100%) de energía primaria mundial, 189 EJ (37,5%) se destinan a producción eléctrica de la que quedan netos 60 EJ (12%) para consumo final, una autentica orgía de pérdidas.

Otro gran condicionante consecuencia de tratar con un fluido contenedor de energía es que hay que transportarlo al lugar en que pretendemos usarlo, luego tenemos que encauzarlo de forma que el flujo sea conducido, pero con las mínimas trabas posibles, para que la energía del propio flujo no se disipe o destruya al conductor, en esto se choca con numerosas leyes y limitaciones físicas que hay que respetar para que la transmisión energética funcione adecuadamente y que supone el uso de materiales y técnicas de elevado coste: tendidos de conductores de metales de baja resistencia óhmica, suficiente solidez mecánica, estabilidad térmica y duraderos en el tiempo a los agentes externos, y además que sean viables por su disponibilidad y rentabilidad energética, la cual a su vez permitirá la rentabilidad económica y minimizará las pérdidas de energía del transporte y distribución, estimadas en el 9%. El mantenimiento y operación de esta red conductora no es en absoluto trivial, y administrar el flujo energético en unos rangos variables de enormes magnitudes es otro gran milagro, que normalmente desconocemos y por tanto no valoramos.

Una vez disponible en el enchufe del punto de consumo, prácticamente todos los efectos de trabajo deseados son posibles: frío, calor, magnetismo, movimiento, iluminación, emisión de radiofrecuencia, elevación de masas en contra de la gravedad, bombeo a presión, funcionamiento de autómatas y un sinfín de aplicaciones son ejecutadas con la energía transportada en la corriente de electrones y el control que permite la electrónica digital y al final, en el trono, estará el ser humano, el consumidor con mayúsculas de energía; no nos confundamos, no consumimos electricidad consumimos la energía que ha hecho que el electrón se mueva de su orbital, cada electrón que entra por el cable conductor de la fase saldrá por el neutro, el trabajo que hace al fluir es por lo que pagamos y es lo que queremos que realice por y para nosotros.

Pero nos encontramos que el diseño de esta industria de servicios es una red de distribución de una energía con una generación de forma principalmente ‘centralizada’, palabra antagónica de ‘distribuida’. Esto es una herencia que tiene sus ventajas e inconvenientes, pero que hoy por hoy es un hecho y dada la estructura económica mundial actual, además implica que debe haber una gran producción, para que se abastezca a un gran consumo, lo que implica también que debe haber una gran demanda. Aquí chocamos con el condicionante de que a efectos prácticos no se puede almacenar la energía y que el adjetivo ‘grande’ aparece por todas partes y además que hablamos de energía, la cual sin dosificar implica el colapso por su ausencia y la destrucción por sobrecarga si la hay en exceso, un panorama muy complicado, que en definitiva y para nosotros es otro continuo milagro.




La forma de producción de energía eléctrica más usada en las centrales generadoras es la de convertir energía mecánica en eléctrica aplicando los principios de Faraday y Lenz y el efecto de la fuerza contra-electromotriz.

Es de destacar la generación fotovoltaica con energía solar que aspira a buscar un hueco significativo en los porcentajes de generación mundial. También existen otros métodos de alta tecnología como las pilas de hidrógeno, pero funcionan a nivel prácticamente experimental y por sus altos costes no son comercialmente competitivos.



Fuente: Revista investigación y ciencia, Temas 67.


Central térmica de carbón Gas natural en ciclo combinado.

Hidroeléctrica Nucleares

Eólica terrestre Eólica marina

Fuel/gas y Cogeneración Térmica renovable (Biomasa)

Solar Fotovoltaica Solar Termoeléctrica










Veamos las fuentes de energía primaria empleadas en la generación:

Combustibles fósiles
Un 67% ó 2/3 de esas fuentes son clasificables como sustancias fósiles: carbón, petróleo y gas, esto también significa que al otro lado del enchufe hay una combustión, una llama, un fuego que no vemos, en eso seguimos tan primitivos como los cavernícolas, solo que hemos trasladado el fuego lejos de nosotros.

Energía nuclear
La energía nuclear, que aporta un 13% de electricidad mundial, también nos la encontramos ‘almacenada’ en los materiales fisibles, ´pero las instalaciones y procesos necesarios para encender y controlar la reacción nuclear en muy complejo, delicado y costoso. Y cuando los combustibles se agoten, que será pronto, no los podremos renovar, se podrían considerar también como ‘fósiles radioactivos’. Además del riesgo por accidente nuclear, la posible contaminación por los residuos es un juego de niños comparados con las emisiones de CO2 de la combustión de los fósiles convencionales.
Hidráulica
Entre las energías “renovables”, pero explotada hace decenios figura distinguida la generación hidráulica, la cual abastece a 1/6 parte de las necesidades de energía eléctrica mundiales. ¿Por qué se explotó antes que el resto de las llamadas renovables y tiene un peso tan grande en el total de la generación? Si observamos las forma de generar la electricidad por fuentes renovables, la mayoría son por el aprovechamiento de los ‘flujos’ presentes en la naturaleza por el calentamiento del sol y que produce los vientos, las corrientes marinas, la lluvia y sus corrientes fluviales, estos combinados con la gravedad terrestre y sus diferencias de potencial, provocan los flujos que nosotros aprovechamos de las sustancias fluidas más abundantes del planeta tierra: los gases atmosféricos y el agua. Pero, ¿Cual es el secreto a voces de la generación hidráulica?, Pues otro milagro más: la orografía de las cuencas fluviales aprovechables que ya existían formando ‘trampas’ para el agua y que el hombre ha sabido aprovechar, estos enclaves con cuencas de alta pluviometría, desniveles suficientes y presencia de cañones angostos que permiten la construcción de las presas y diques, y que estaban puestas por la naturaleza esperando a que el ser humano le pusiera un tapón con válvula y generase la electricidad con una turbina hidráulica y un alternador, en definitiva y sin poder ser de otra forma, otro regalo de la naturaleza, pero también con fecha de caducidad y produciendo alteraciones en el medioambiente. La caducidad es porque los arrastre de sedimentos acabaran llenando todas las presas del mundo, solo es cuestión de tiempo. Los efectos indeseados son que puede inundar importantes extensiones de terreno, las grandes emisiones de gases de invernadero (dióxido de carbono, metano y óxido nitroso) de las aguas estancadas, el freno a la vida silvestre por las barreras de las presas, la supresión de los aportes de sedimentos y nutrientes que alimentan a la fauna de los litorales costeros en las desembocaduras, la desaparición de los deltas de los ríos y un largo etcétera.

Renovables
Nos quedan las ‘nuevas renovables’, sobre todo la eólica terrestre, la solar fotovoltaica y la termo-solar. Su aportación total es superior al 3% de la producción mundial, pero para ellas tenemos que fabricar también todo el sistema de captación e instalarlo, aquí la naturaleza solo pone difíciles enclaves y el fluido en movimiento, y ambos son regalos temporales, caprichosos y limitados, por lo que no ofrecen garantía de suministro. Los captadores son artificios de alto coste energético en su construcción y con un gran coste de mantenimiento, por lo que en los balances, los retornos son pequeños y no pueden competir con los anteriormente descritos en rendimiento. Además, hoy por hoy se nutren de las energías fósiles y los llaman Extensiones de los Combustible Fósiles o Fossil Fuel Extenders y su reciente aplicación es mas debido al BAU que a la ecología.




Después de estas descripciones, tendríamos que cuantificar los costes propios versus la energía entregada, es decir, calcular la Tasa de retorno energético (TRE) o EROEI y ver cual nos permite mayor rentabilidad y por cuánto tiempo nos la puede proporcionar, esto hay que estudiarlo tecnología a tecnología, teniendo en cuenta lo que nos regala la naturaleza y lo que tendremos que consumir e invertir para aprovechar estas energías.

Hay otro parámetro importantísimo, los costes de mantenimiento, que al final condicionaran la vida útil de la instalación y que no se suelen cuantificar íntegramente, porque además suele ser frecuente que se recorten peligrosamente en tiempos difíciles como en la actual crisis y que se tomen riesgos al final de vida útil, para “mantener y maximizar” la rentabilidad de los balances económicos.

En el siguiente post trataré las ventajas e inconvenientes de los diferentes modos de generación de energía eléctrica, sus costes, su seguridad de suministro, los factores de utilización o de carga, precios y las implicaciones en la economía, el medio ambiente, etc.

También habría que hacer una proyección de futuro, teniendo en cuenta que somos una especie animal mas y tenemos o tendremos hijos, o los tendrán otras personas y debemos contemplar la viabilidad global del conjunto, no la individual, o la familiar, o nacional o de una empresa o casta en particular, el mundo es para todos el mismo y lo inteligente es procurar que funcione para todos, ese mundo se llama planeta Tierra y en su fluir energético existimos en el mismo instante todos los seres vivos.

viernes, 17 de agosto de 2012

Mirando el dedo

Imagen de http://grupoeupsike.wordpress.com


Queridos lectores,

Hace tiempo defiendo una curiosa y por lo que veo poco ortodoxa teoría, que tiene además la virtud de enfadar a la gente con la que la comento. Desde que comenzó esta crisis que no acabará nunca se ha ido instalando un sentimiento de indignación y de rabia hacia la clase dirigente, comprensible dada su incapacidad de aportar soluciones reales y su contrastada capacidad de aportar más sufrimiento. Lo que me resulta llamativo es que con cada vez mayor frecuencia muchos de mis interlocutores caen en una curiosa trampa lógica: dado que existe un cierto nivel de corrupción en nuestras instituciones y en nuestros políticos, materializada en enormes sumas de dinero público desviados a espurios y egoístas fines (cuando no directamente robados), los problemas del país se solucionarían, o al menos se atenuarían, cuando se acabe con esta corrupción. Es en ese momento que yo formulo mi teoría y entonces mis interlocutores pierden los nervios conmigo, y me cuesta poder acabar de formularla con corrección y con concreción. Dado que ahora la formularé de nuevo, esta vez por escrito, les ruego paciencia en la lectura; no se salten renglones y  lean todo lo que tengo que decir, y sólo después valoren.

La corrupción y el despilfarro (generalmente unidas, puesto que se invierte en cosas superfluas porque dan un beneficio injusto a alguien) son, sin duda, inmorales e injustas desde el punto de vista distributivo, pero contrariamente a lo que piensa la mayoría de la gente el dinero gastado en cosas estúpidas y el directamente robado por los vivales de turno no se evapora. Ese dinero sigue circulando por el sistema, sólo que ahora lo tiene alguien que se lo apropió indebidamente y que lo gasta en su beneficio, ya sea en comprarse un yate o un coche nuevo, ya en hacerse una casita en la playa, ya en inversiones que aumenten aún más su patrimonio. Si yo hago un aeropuerto inútil, he dado dinero a la constructora, pero también a los operarios que trabajan para ella, a la fábrica de ladrillos, a la de alicatados, a los electricistas, a los fabricantes de componentes electrónicas, etc. Esos gastos generan actividad económica, y he ahí la observación que yo suelo hacer: que la corrupción y el despilfarro no suponen una total anulación de la actividad económica asociada al dinero "perdido", sino que también generan actividad ("crecimiento", desde una perspectiva pro-BAU). Es decir, que el dinero no se pierde y que la corrupción, al nivel que la soportamos por estos lares, no justifica la presente crisis.

No se me malinterprete. Seguramente desde el punto del mejor aprovechamiento de la inversión la corrupción genera importantes costes de oportunidad (si yo construyo un aeropuerto donde no aterrizan aviones, dejo de construir 5 hospitales o un centro de investigaciones oncológicas que sería el más avanzado del mundo con ese dinero) y en ese sentido es un mal uso del dinero. Además, un altísimo nivel de corrupción, como el que se vive en algunas naciones del Tercer Mundo, evidentemente daña a la economía, puesto que se asfixia tanto a la sociedad con el pago de "mordidas" que al final se destruye la mayoría de la actividad económica circundante. Y por último, la corrupción evidentemente es una injusticia desde el punto de vista de la distribución, ya que a unos pocos se les da una cantidad de dinero que la sociedad percibe como inmerecida, dejando a otros con recursos insuficientes para vivir (aunque lo que la sociedad percibe como justo y como no es un tanto relativo desde un punto de vista filosófico e ideológico: un marxista te dirá que la posesión del capital por los capitalistas también es injusta). En cierto modo, la desigualdad distributiva que implica la corrupción es similar a que todo el mundo participase en una lotería en la que obligatoriamente tuviese que comprar un boleto de 20 euros, y que el que ganase se llevase los 20 euros de todo el mundo. Eso generaría también una gran desigualdad distributiva, aunque curiosamente no sería percibido como algo (tan) injusto como la corrupción, donde el agraciado en realidad ha amañado los bombos;  y sin embargo, desde el punto de vista económico el impacto de una concentración de capital por una lotería o por una abuso sería más o menos equivalente. Pero, volviendo a la idea central del post, la corrupción no explica por qué estamos en esta crisis tan profunda, cuando además la economía ha funcionado largo tiempo con su dosis de corrupción incluida.

Se ha vuelto costumbre alegar que es que en la actualidad el nivel de corrupción es mayor en España que lo que lo había sido históricamente. Teniendo en cuenta que vivimos 40 años de dictadura militar, viciosa y estraperlista, más corrupta que lo que lo fue la débil Segunda República anterior pero similar al régimen bipartidista de principios del siglo XX (por no comentar la dictadura de Primo de Rivera), resulta complicado alegar que la corrupción sea ahora mayor en cifras relativas a lo que fue entonces (en cifras absolutas sí, porque el país tiene más habitantes y genera más PIB, pero ésa es una comparativa absurda a la que sin embargo suelen recurrir los periódicos). En realidad, en el caso de España, ha habido un nivel de corrupción bastante alto a lo largo del tiempo, pero sólo molesta en los momentos en los que, como ahora, los recursos escasean (piensen, por ejemplo, en el Regeneracionismo, que nace durante el siglo XIX después de una grave decadencia económica y moral, fruto de las tremendas convulsiones políticas y la pérdida de poder colonial durante todo ese siglo que llegó a su culmen con la pérdida de Cuba y Filipinas en el desastre del 98). Es decir, que sólo nos fijamos en la corrupción cuando queda menos pastel para repartir, porque es entonces que la consideramos odiosa (pero la ignoramos cuando hay para todos "los de aquí", aunque los efectos de esa corrupción rebajen las condiciones de vida de otras personas en lugares remotos).

Otra cosa que me llama la atención es el tremendo ombliguismo de los opinadores profesionales en España, atribuyendo al problema de la corrupción en este país una dimensión singular. Quizá porque son gente poco viajada o poco informada ignoran que casos importantes de corrupción y malversación de fondos públicos abundan en todos los países del mundo, incluso en aquéllos que se consideran más avanzados. Yo personalmente conozco bastante bien los del país en el que viví como post-doc durante tres años y con el que mantengo aún fuertes lazos: Francia. Cuando yo vivía allá, el presidente de turno (Jacques Chirac) era conocido públicamente y de manera muy notoria como "l'escroc" (el estafador), posiblemente por el hecho de que siete causas diferentes por escándalos de corrupción le esperaban a su salida del Elíseo; y eso por no hablar del caso Clearstream (por citar uno importante de los relativamente recientes; si toman otros asuntos menores y retroceden Vds. en el tiempo encontrarán mierda como para abonar todos los campos de cultivo de Francia). Pero si se toman la molestia de informarse, pestilencias semejantes se encontrarán si cruzan el Canal de la Mancha o el Ródano, o al atravesar el Atlántico de Norte a Sur o allende el Pacífico (no voy aquí a inventariarlas, pero seguro que algunos lectores pueden aportar sus favoritas de EE.UU., Alemania, el Reino Unido o Japón, por ejemplo). Las personas más razonables aceptan que la corrupción está extendida por todo el ancho mundo, pero suelen también alegar que en las naciones más avanzadas el porcentaje de corrupción es inferior que en España. Tal cosa de entrada es confusa, porque no hay una vara de medir uniformizada para la corrupción. ¿Cómo se mide? ¿Como porcentaje sobre el PIB? Pero ya hemos dicho que la corrupción también genera una cantidad no despreciable de PIB. ¿Cómo PIB perdido por la mala inversión? Pero eso es muy complicado de estimar y harto discutible de definir. Además, cuanto mayor es la economía el efecto de la corrupción puede relativamente al PIB ser inferior aunque en cifras absolutas y per cápita sea más. De nuevo, mi impresión, a falta de poder precisar más, es que el nivel de corrupción es significativamente alto en todas las naciones occidentales, y sólo reparamos en él cuando los recursos comienzan a escasear.

A mi me parece que la fijación con la corrupción en los momentos de crisis (fijación la cual por cierto se repite a lo largo de la historia y de los países) tiene mucho que ver con el deseo de recuperar el antiguo status quo, para lo cual se busca un chivo expiatorio, una víctima fácil, la inmolación de la cual aplacará al terrible Dios de la Crisis. A veces la gente llega a verbalizarlo explícitamente, como genialmente expresaba la viñeta que encabezaba el post Resignación: "Seguid robando, ¡pero dandnos trabajo!". En el fondo, no queremos hacer ningún cambio, y buscamos una vía fácil, un enemigo bien identificado en el que ciframos todo el mal que sufrimos. Y una vez la explicación simple y populista encontrada, estalla la rabia irracional, en este caso contra todo político o forma de Gobierno organizada.

Seamos realistas: la decadencia de España en el siglo XIX tuvo mucho que ver con la pérdida de recursos que le supuso su ocaso colonial; y la decadencia de España en este principio del siglo XXI no es un fenómeno aislado y tiene que ver con el agotamiento de los recursos para todas las naciones de la Tierra, España incluida, sólo que España está lógicamente peor colocada en el reparto de las últimas migajas que otras naciones más potentes (por desgracia esto que acabo de decir de España es también válido para la mayoría de las naciones de Latinoamérica de las que vienen una parte importante de mis lectores). Y aunque quememos en efigie o en persona a todos los corruptos de este ancho mundo esta situación no va a cambiar. La única manera de salir de esta trampa mortal que es la deuda es comprender que el problema es fundamentalmente de recursos, y que por tanto debemos abandonar un sistema económico perverso basado en el despilfarro de lo que en realidad es precioso. De ahí la importancia, aún, de este blog: de explicar que no hay falsas salidas y que ninguna opción energética actualmente disponible ni previsiblemente disponible en un futuro cercano puede evitar un decrecimiento forzado y, más importante, el final de un sistema basado en el crecimiento infinito.

Y sin embargo hay quien está forzando la interpretación de que la corrupción es el mal primigenio y que solucionada ésta todo volverá a funcionar, como si con una aspirina fuéramos a curar un cáncer cerebral. E insisto para los más cerriles: yo no justifico la corrupción, que sin duda es inmoral e injusta. Simplemente digo que no es el origen del mal que discutimos, que es esta crisis imposible de acabar; sólo es un achaque más de este sistema viciado e irresponsable que debe acabar. Y observo con preocupación la cantidad de disparates que se dicen para justificar la fuerza del silogismo perverso ("si se acaba la corrupción se acaba la crisis"): un día se dice que los problemas de las empresas son los liberados sindicales; al otro se repite con ansia que en España hay 445.000 políticos (cosa que radicalmente es mentira); un poco más tarde se nos da a entender que no sólo se ha de suprimir el espurio Senado español, sino que se tiene que reducir el número de diputados en el Congreso; otro día se comparan las cifras de gastos presuntamente suntuarios de nuestros representantes políticos con los recortes en ciertas áreas (pasando por alto que las cifras de los rescates bancarios son entre 10 y 100 veces mayores); etc. Y a mi no me deja de sorprender ese ansia y ese afán por reivindicar un nuevo proceso constituyente para España (el cual seguramente es necesario) sin mencionar la necesidad de reformar el sistema económico al mismo tiempo o mejor en primer lugar. Porque la impresión que todo ello me causa es que, cambiando las reglas del juego político y volviéndolas más restrictivas con la excusa de acabar con la corrupción y todos "los que chupan del bote" lo que en realidad se está preparando aquí es un movimiento de concentración de poder en pocas manos, preludio de una verdadera dictadura. Y si no, al tiempo.

Salu2,
AMT

lunes, 13 de agosto de 2012

Izquierda y derecha, blanco y negro


Queridos lectores,

Recientemente he recibido críticas de algunos comentaristas sobre la deriva de los artículos publicados en el blog hacia posiciones antisistema y anticapitalistas, abandonando el que debería ser su foco central, el de la mera discusión científica. No es casual esta deriva, motivada en parte en que yo no escribo la mayoría de esos posts más sociales (y los que yo escribo son más analíticos que doctrinarios). El hecho de abrir el blog a la participación de otras personas de las que están interesadas en la problemática del Oil Crash - el fin de una sociedad basada en el consumo de energía barata y abundante - hace que los temas deriven y que no todos los posts se concentren en los aspectos técnicos. Sin embargo, si se quiere sembrar la semilla de un debate, y que el blog no sea un mero monólogo por mi parte, es necesario este rumbo a veces errático, como lo es cualquier proceso de aprendizaje. Y es que la ciencia nos da (relativas) certezas sobre el comportamiento de la Naturaleza, pero el problema que tenemos que resolver, como acertadamente apuntó un comentarista del post anterior, es social. Cuestión sobre la cual yo no soy experto y en la que mi opinión está tan cualificada como la de cualquier otro; de ahí mi llamamiento al debate. 

Pasa, sin embargo, que muchos comentaristas encuentran impropio tal debate, y no sólo porque se aleja de la línea técnico-descriptiva, meramente inventarial, que caracteriza al blog, sino porque además las posiciones manifestadas son a menudo calificadas de ingenuas en el mejor de los casos o dogmáticas en el peor. En realidad tenemos un grave problema cuando no somos capaces de soñar, de concebir ideales, de tener claro a dónde querríamos ir si pudiéramos, y si descalificamos a quien hace tales propuestas como "ingenuo" o algo peor. Porque todo el mundo reconoce las dificultades prácticas de cualquier transición, pero como mínimo deberíamos saber qué es lo que queremos. Soñar la utopía no nos llevará allí, pero puede servir para avanzar hacia una situación mejor.

Otro problema que subyace tiene que ver con mi implicación política. En numerosas ocasiones me he negado a asumir un rol que no me corresponde pero que algunos lectores me reclaman. Y es que mi opinión puede merecer algo la pena en lo que a los aspectos técnicos se refiere, pero desde luego no en los aspectos opinables o ideológicos. Desde el principio he intentado ganar credibilidad sobre la base de una presentación lo más fría y analítica posible, justamente para evitar ser tachado de tener un sesgo ideológico. Y es que el problema del Peak Oil es sin duda un problema político en el sentido estricto de la palabra (puesto que afecta a los ciudadanos) pero no es ni debería ser un problema planteado desde las izquierdas o las derechas, puesto que es un problema transversal e inexorable que afecta a toda la sociedad. Desgraciadamente, la unidimensionalidad de la discusión política tradicional, con la oposición izquierda-derecha, hace muy difícil que sea aceptable que alguien como yo tome una posición imparcial, centrada en los hechos; es más, una posición como la mía se percibe como falsa, como impostada, como si uno quisiera ocultar alguna segunda intención. Por el contrario, mi posición me parece bastante coherente con la que a mi entender debería tener un servidor público, una persona que independientemente de sus intereses o los de grupos a él afines presenta las cosas tal y como son, para que sean los ciudadanos o sus representantes los que tomen las decisiones más oportunas con la información más completa y veraz disponible.

Recientemente he sido acusado en el blog de Marat de hacer de comparsa del grupo que se está organizando en torno al Colectivo Burbuja (bueno, Marat llega más lejos y en un exceso verbal me atribuye pertenecer al MCRC, que identifica con C/B). Yo he republicado los posts de The Oil Crash en la página del Colectivo Burbuja, gracias al interés expresado por mi amigo Juan Carlos Barba en que así lo hiciera; pero por lo demás no tengo ninguna afiliación a ese grupo, y probablemente disiento profundamente en la orientación política de muchos de sus miembros. Siempre he creído que eso no tenía importancia, puesto que mi actividad ha sido siempre la de la divulgación y cómo he comentado más arriba ésta ha de llegar a todo el mundo, y particularmente a la gente que tiene interés en la acción política: es por ello que he aceptado hacer varias charlas específicas para el sindicato Comisiones Obreras, para la Joventut Nacionalista de Catalunya (las nuevas generaciones del partido nacionalista Convergència Democràtica de Catalunya), para Iniciativa per Catalunya-Els Verds, para los nuevos movimientos que van surgiendo y, por supuesto, para el Colectivo Burbuja. Y lo único que lamento es que ni la FAES ni la Fundación Ideas se han mostrado interesadas en tal tipo de contribución, a la que accedería gustoso si alguna vez me la solicitasen.

Sin embargo, el incidente con Marat me ha hecho reflexionar sobre cuál debe ser mi acción en el futuro. Es obvio que España camina hacia tiempos muy turbulentos en lo político, con grandes cambios en el horizonte nada lejano. Y dada la transcendencia del momento y lo enconado que estarán de aquí no mucho las posiciones es importante que quien quiera aportar un punto de vista meramente factual como yo tome una cierta distancia, y que no sea percibido como una de las partes litigantes. Justamente, por la importancia del problema que quiero transmitir, por su carácter transversal.

La propuesta de Colectivo Burbuja está ya bastante madura, y no merece por tanto una atención más preferente por mi parte que la de cualquier otro grupo que quiera realizar una acción política. Éste es el último post que republicaré en su página, pero continuaré realizando actividades de divulgación para ellos cuando me lo soliciten. Como para cualquier otro grupo, en suma. 

Para acabar una última reflexión: Es triste que, delante de los graves problemas que tenemos que encarar como sociedad, no sepamos reaccionar y tendamos a luchar entre nosotros cuando en realidad el enemigo está afuera. Pero cuando los ejércitos se ponen en marcha los sabios se echan a un lado.


Salu2,
AMT

viernes, 10 de agosto de 2012

Una declaración de principios

Imagen de http://elkioscobloggero.wordpress.com


Queridos lectores,

Hace dos posts planteamos que el futuro está abierto y que no es necesario ir hacia el desastre (aunque parece que nos empeñamos en ir hacia allí). A continuación Juan Carlos planteó uno de los posibles destinos catastróficos a donde podríamos transitar si no le ponemos remedio. Este tercer post plantea una alternativa. No sé si la correcta, no sé si la mejor, no sé si posible. Simplemente, representa un esfuerzo de una comunidad por intentar responder al reto que actualmente tiene planteado, muy similar a los que tienen tantas otras, y en particular los españoles. Me la ha hecho llegar el Anónimo del Sur, y representa el trabajo de su comunidad. Vds. juzguen.

Salu2, 
AMT 



DECLARACIÓN DE PRINCIPIOS Y VALORES DEL MOVIMIENTO DEMOCRACIA DIRECTA
 
 

PREÁMBULO

 
 
REAFIRMANDO la necesidad de intervenir y cambiar el modelo social, político, cultural y económico imperante

CONSCIENTES que el único cambio legitimo del presente modelo es el que nace de las propuestas, inquietudes e intereses de las bases sociales que lo conforman.
 
PERSUADIDOS del legítimo derecho expresión y presión que tienen y deben ejercer las bases sociales, al igual que, en sentido contrario, la ejercen los sectores sociales privilegiados cuyos intereses están ligados al mantenimiento del sistema vigente.

CONVENCIDOS que es posible construir un mundo mas justo y solidario, donde los frutos del desarrollo social, político y económico lleguen a todos y todas las integrantes de la sociedad.

Luego, a fin de establecer una plataforma común de referentes ideológicos, necesaria para realizar el gran propósito de transformar el modelo social, político y económico que reclama la sociedad chilena, NOSOTROS HOMBRES Y MUJERES COMUNES Y CORRIENTES DEL ESTADO CHILENO, MANDANTES DE TODAS LA AUTORIDADES DE LA NACION, proponemos y aprobamos la siguiente:


DECLARACION DE PRINCIPIOS Y VALORES

  1. DIGNIDAD HUMANA UNIVERSAL: El ser humano no es un QUÉ, sino un QUIEN, un ser único, dotado de inteligencia, voluntad, libertad y capacidad de amar. Condición que se manifiesta, ante los demás y el mundo, en el hecho que solo hombres y mujeres debe ser causa, efecto y consecuencia de toda acción humana.
  1. RESPETO: Precisamente porque hombres y mujeres son lo mas digno ante si mismo y ante los demás, tienen la obligación y deber de respetar a los otros, como asimismo, esos otros, tienen la obligación y deber de respeto para con ellos. El mayor respeto, sin embargo, es el que profesamos a quienes no tienen la capacidad de defensa de su dignidad, como la tenemos hombres y mujeres libres y plenos… niños y ancianos deben ser especialmente protegidos contra cualquier ofensa, violación o menoscabo de su dignidad humana
  1. LIBERTAD, SOLIDARIDAD: La libertad la estimamos como elemento inseparable de una condición humana digna y que se expresa en la posibilidad conciente y plena, no coaccionada ni coaccionante, de elegir la forma en que el “yo” se desenvuelve, de manera legítima, en la sociedad. El fortalecimiento de la sociedad sólo puede darse con mujeres y hombres libres y solidarios; siendo, por tanto, contrario a la libertad y la solidaridad, la pobreza, la exclusión social, la falta de educación y salud dignas, como asimismo la inequidad e injusticia laboral.
  1. IGUALDAD: La igualdad de oportunidades y derechos entre mujeres y hombres, de diversos grupos generacionales, en todos los terrenos de la sociedad y de la cultura, es condición de civilización y de libertad. Dicha igualdad presupone el reconocimiento de la diversidad de necesidades, demandas y exigencias sociales. Quienes sufren situaciones de pobreza material o cualquier forma de carencia, exclusión, marginación o injusticia no son sujetos de reconocimiento de dicha dignidad; siendo deber de la sociedad que los cobija y de las instituciones que la componen, el darle todas las herramientas necesarias para ejercitarla.
  1. JUSTICIA Sólo mediante la implantación de un modelo social que promueva, garantice y defienda los derechos sociales e individuales, como eje del progreso individual y del desarrollo colectivo, será posible acceder a una sociedad justa e igualitaria; donde la pobreza y falta de oportunidades no sean tanto un delito de quien las sufre tanto como de quienes las crean. Donde, precisamente, porque todos han tenido las mismas oportunidades, no sea extravío la aplicación de la ley a todos por igual, sin distinciones ni privilegios, tanto como expresión de la igualdad de la que todos, efectiva y cotidianamente, participamos.
  1. JUSTICIA Y DESARROLLO SOCIAL: Creemos que los objetivos de la sociedad deben dirigirse a la búsqueda incesante del bien común, propiciando un conjunto de condiciones políticas, económicas, sociales y culturales que permitan el crecimiento de todas y cada una de las personas que en ella viven.
La justicia social debe ser la herramienta que garantice y preserve el integral desarrollo de la familia universal, permitiendo una distribución equitativa de las oportunidades y el pleno acceso de todos los sectores de la sociedad al total de los bienes sociales.
Consideramos que es deber del Estado y sus organizaciones centrar sus planes de acción en el desarrollo y respeto de la justicia social, promoviendo iniciativas que conduzcan a su generalización y perfeccionamiento, como vía para la desaparición de las desigualdades existentes entre los hombres y las naciones, y como condición esencial para la superación de la pobreza, la marginalidad y la falta de oportunidades.

  1. EMPODERAMIENTO CIVIL Nuestra sociedad es la fuente originaria del poder político y referente ético en el ejercicio del mismo, la sociedad civil y sus organizaciones constituyen, con el individuo, la razón de toda acción, particular o colectiva. Ningún proyecto político puede prosperar y mantener vigencia, si no tiene como sustento el interés y la participación de todos y cada uno de los sectores de la sociedad.
La consulta popular, el plebiscito, el referéndum, la revocación de mandato, la rendición de cuentas obligatoria, deben ser puntos de partida para el trabajo político y para otorgar sentido y contenido democrático a la administración pública. Abogamos porque dichas herramientas se encuentren reconocidas y garantizadas por el actual sistema político. Asimismo patrocinamos el que las nuevas plataformas tecnológicas sean incluidas como herramientas políticas que aúnen voluntades y que esas voluntades obliguen a nuestros MANDATADOS.
  1. ECONOMIA A ESCALA HUMANA: El ser humano se constituye en el centro, autor y fin de la actividad económica. En la economía deben converger armónicamente diversas formas de propiedad, empresas y organizaciones económicas, con plena participación de La sociedad en la gestión y los resultados. La justicia social y desarrollo económico, son dos conceptos que deben fortalecerse recíprocamente, pues una justicia social efectiva real requiere un modelo económico integral que asegure el desarrollo económico pleno de la sociedad.
Creemos que el trabajo es un derecho inherente al ser humano y no sólo debe ser visto y apreciado como el esfuerzo y el desgaste de energías físicas y mentales de la persona que lo ejecuta, sino como un acto de creación al servicio de la sociedad. El trabajo tiene un valor no solo, ni principalmente, monetario en el proceso de creación de riqueza, sino también social y cultural en el desarrollo general de la humanidad; por tanto la sociedad debe garantizar el derecho al trabajo y asegurar al ser humano el pleno desarrollo de sus potencialidades físicas e intelectuales a través de una actividad laboral acorde con esas potencialidades.
Demandamos un sistema y una política económica que no sea producto del ejercicio vertical del poder y de los poderosos, sino de la participación democrática de todos los sectores de la sociedad, que responda al sentir ciudadano y popular. No se puede seguir dejando al libre albedrío de unos cuantos agentes y corporaciones económicas, la riqueza que comprende a la nación toda. Lejos de abandonar la economía a las fuerzas del mercado, afirmamos irrestrictamente que es necesario establecer un equilibrio entre la libertad de los individuos para generar riqueza y las necesidades de la sociedad toda.

  1. POLITICA CENTRADA EN EL BIEN COMUN: Queremos una ética política con base en los principios de responsabilidad, uso honesto de los recursos públicos, desempeño eficaz, así como el actuar de forma transparente y rendir cuentas a la ciudadanía. Rechazamos las prácticas que privilegian el favoritismo, la recomendación, la corrupción, el nepotismo, la opacidad en el servicio público, la ineficacia, la ineficiencia; así como el uso deshonesto y con fines clientelares o políticos electorales de los recursos públicos o que pertenecen a la ciudadanía toda. Requerimos de la construcción de un Estado auténticamente democrático que asegure el sufragio efectivo, la división de poderes, una descentralización renovada, el disfrute y ejercicio de los derechos humanos integrales, la satisfacción de las necesidades sociales básicas, y reafirme los derechos de la nación sobre sus recursos naturales.
Les recordamos a todas la autoridades del país, del poder Ejecutivo, Legislativo y Judicial, que NOSOTROS, LA CIUDADANIA, somos sus MANDANTES, y que el único poder que como autoridad ustedes ostentan es el que nace del mandato que NOSOTROS, le hemos entregado. Como nuestros MANDATARIOS vuestra autoridad es legitima solo en cuanto cumplen con dicho MANDATO, y que esa autoridad termina cuando se traiciona NUESTRA VOLUNTAD EXPRESADA EN EL MANDATO.
Les recordamos a todas esas autoridades que el BIEN COMUN no es el bien de una sola persona, ni de unos pocos, ni de muchos, ni siquiera de la mayoría, el BIEN COMUN es el bien de TODOS los integrantes de la sociedad y solo en base a esa premisa se puede definir una acción verdaderamente democrática.
  1. DEMOCRACIA PLENA: Creemos que el fin de la democracia, es la construcción de una sociedad donde sus estructuras, relaciones, normas, procedimientos e instituciones abran formas incesantes de participación viva y responsable, en una atmósfera de solidaridad, respeto a la diversidad y a los derechos de todos los sectores, políticos, sociales y económicos, combinado con la tolerancia cultural, religiosa y social. Desde la perspectiva anterior afirmamos, sin temor a equivocarnos, de que el tener un gobierno elegido democráticamente no significa que este adopte decisiones auténticamente democráticas La democracia no es un concepto que se agota en los procesos de elección de los representantes populares destinados a ejercer el poder público; es un sistema de vida que se traduce en la participación activa y constante de las mayorías en las decisiones que transforman la estructura social y en el cual las minorías gozan de los derechos de representación y organización necesarios para defender sus ideas, enriquecer el contenido y el valor de tales determinaciones.
  1. MEDIOAMBIENTE. Hacemos nuestra el articulo 1º de la Declaración de Estocolmo de 1972, misma que señala “El hombre tiene el derecho fundamental a la libertad, la igualdad y el disfrute de condiciones de vida adecuadas en un medio de calidad tal que le permita llevar una vida digna y gozar de bienestar, y tiene la solemne obligación de proteger y mejorar el medio para las generaciones presentes y futuras”. Los recursos naturales de la tierra, incluidos, el aire, el agua, la tierra, la flora y la fauna, deben preservarse en beneficio de las generaciones presentes y futuras mediante una cuidadosa planificación u ordenación, Creemos ciertamente que el Estado tiene la responsabilidad especial de preservar y administrar juiciosamente el patrimonio de la flora y la fauna silvestre y su hábitat.

Esos son nuestros valores, nuestros principios y esa es nuestra voluntad. Por tanto, desde hoy y para el futuro, EL MANDATO que NOSOTROS, los MANDANTES, voluntariamente hemos decidido otorgarles y que ustedes, LOS MANDATARIOS, las autoridades de este Estado, voluntariamente han aceptado, solo es legitimo en cuanto contiene nada mas que nuestra voluntad, de la cual ustedes son meros instrumentos y a la cual deben responder como lo que ese MANDATO es… vuestro deber, vuestro trabajo y vuestra obligación.

Chile, 23 de Mayo del año 2010.

lunes, 6 de agosto de 2012

Futuro Ficción: Los Señores feudales del siglo XXI

Queridos lectores,

Sigo de vacaciones y poco conectado (y lo poco que me conecto tiene que servir para hacer bastante trabajo pendiente), pero estoy bien provisto de posts que varios lectores me han hecho llegar. Los dos siguientes enlazan con el post anterior, pero como verán de dos maneras diferentes. El de hoy es el primer post del comentarista Juan Carlos (a no confundir con Juan Carlos Barba), una distopía o escenario de futuro: a Vds. les corresponde decidir. Les dejo con Juan Carlos.

Salu2,
AMT




Este siglo ha empezado con un supuesto, que R. Heinberg menciona en el libro “Apagado: Opciones y acciones en un mundo post carbono”, el cual es el menos prometedor para la especie humana. Me refiero al escenario “El último que quede en pie”, en donde se da una batalla atroz por los últimos recursos energéticos del planeta. Ese escenario, en mi opinión, ya ha comenzado a principios de siglo XXI con las cuatro guerras motivadas en última instancia por los recursos fósiles de Medio Oriente: Guerra de Afganistán (2001), guerra de Irak (2003), guerra de Libia (2011) y guerra de Siria (2012).

Con estos preocupantes antecedentes históricos es difícil imaginar un futuro pacífico y cooperativo. Desde el 2002 hasta el 2011 las ventas de armas se incrementaron un 59%. En 2010 el gasto militar global siguió creciendo: en comparación con 2009 ha aumentado en un 1,3% alcanzando la cifra de 1,63 billones de dólares. Tradicionalmente una gran parte del monto mundial, un 43%, ha correspondido a EE. UU.

En un mundo con pocos recursos energéticos y demasiado armamento es fácil adivinar que no va a discurrir por caminos de paz y concordia. Los grandes bancos y mega corporaciones que han florecido al amparo del sistema neoliberal globalizado socarronamente absorberán más poder de las naciones y los pueblos. Sus grandes estructuras de carácter privado se transformarán en pequeños reinos independientes poseedores de abundantes riquezas que les permitirá contratar ejércitos de mercenarios para proteger el inmenso capital y conocimiento acumulado durante la era industrial. Los ejércitos jugarán un papel destacado en ese nuevo futuro. Los nuevos señores feudales se valdrán de ellos para invadir países y controlar revueltas.

El decrecimiento forzoso de la economía global golpeará de forma distinta a cada nación y a cada continente de acuerdo al nivel de industrialización, composición étnica, facilidad de adquirir energía fósil, costes de mantenimiento de infraestructuras, capacidad para proveerse de producción local como comida, ropa, utensilios, etc. 
 
Las guerras de baja intensidad en todos los lugares del planeta serán frecuentes. Los estados gastarán demasiados recursos en preservar el orden público interno y en proporcionar lo indispensable a su población para que no colapse. Además mantendrán conflictos con otros países para asegurarse los menguantes recursos energéticos, hídricos y alimentarios. Algunos países optarán por la autarquía con mayor o menor fortuna. La sociedad de naciones se irá derrumbando inexorablemente. Se crearán comunidades continentales y locales con el objetivo de ahorrar la mayor cantidad de energía. Por cuestiones de supervivencia buena parte de la población de las grandes ciudades voluntariamente regresará a los campos ya que las redes de transportes, distribución alimentaria, hídrica y energética se reducirán a menos de la mitad. 
 
Al debilitamiento de los estados democráticos les sucederán estados autocráticos que paulatinamente se irán rindiendo a las mega-corporaciones que todavía conservarán una red global robusta de transportes y comunicaciones. Estas entidades se asemejarán a reinos medievales independientes, dueños de los cada vez más escasos y valiosos recursos de todo tipo. Los estados quebrados estarán dirigidos por una serie de burócratas y políticos incapaces de sobrevivir sin la ayuda inestimable del capital, combustible y seguridad privada que le ofrecerán estos señores feudales del siglo XXI. Los ejércitos de los estados, al no poder ser mantenidos por las naciones a las que sirven, se verán forzados a convertirse en fuerzas mercenarias al servicio del mejor postor, en este caso, de las mega-corporaciones y bancos. 
 
Los viajes transcontinentales ya sean en barco o avión subsistirán como uso exclusivo de los nuevos señores feudales y de sus más inmediatos colaboradores. Estos señores, monopolizarán la tecnología, la educación superior y tendrán a su servicio la mano de obra cualificada que aún quede para ayudar a implementar toda una serie de innovaciones tecnológicas, tanto en el campo civil como militar, que aseguren el sometimiento de poblaciones, control de las naciones fallidas y sustracción de los pocos recursos aún disponibles. 
 
Al mismo tiempo los nuevos señores feudales irán construyendo modernas ciudades-fortalezas en zonas geoestratégicas del planeta. Serán zonas vips con todas las comodidades de la civilización industrial. Originarios de los cinco continentes, este grupo selecto habrá sometido y desmantelado a la sociedad de naciones, sus políticos, y sus ejércitos. Esa nueva élite no estará motivada por razones nacionalistas, ni por identidades culturales. Después del corto pero intenso período de globalización descubrieron que los unían los mismos intereses y éstos eran más fuertes que los prejuicios de nacionalidad, raza, lengua o cultura que anteriormente los separaban. Ya no habrá barreras ideológicas, culturales o raciales que impidan conformar una casta planetaria cosmopolita dispuesta a defender a la humanidad del caos, que según ellos, ha sido causado por la escasez de la energía de origen fósil. Podría considerarse como una forma de tiranía, un retorno a una estructura social del medievo con la tecnología de la era atómica y computacional. 
 
Los objetivos de esta nueva casta feudal serán primero, preservar la tecnología y conocimientos adquiridos durante la era industrial de la energía barata. Segundo, monopolizar la mayor cantidad de recursos de un planeta extenuado por la sobre explotación con el propósito de recrear el modo de vida placentero y hedonista de sus padres y abuelos. Y por último, domeñar a la gran masa de desheredados de la Tierra. Estos excluidos, llamados ahora siervos, fueron aquellos que organizaron rebeliones, alzamientos y guerras contra el nuevo orden mundial que se estaba gestando. Estos luchadores por un mundo más justo fueron reprimidos y golpeados en múltiples revueltas perdiendo todos sus derechos, quedando confinados, ellos y sus descendientes, en protectorados feudales donde se les permite que se provean de comida, ropa y abrigo a cambio de protección y acceso al agua potable. Los señores feudales del siglo XXI deliberadamente endurecerán las condiciones de vida de los siervos con la finalidad de forzar el decrecimiento de la población y evitar de ese modo gastar más recursos energéticos. Los siervos no tendrán servicios médicos, a lo viejos se les dejará morir por un simple resfriado. Se suprimirán las vacunas a los bebés para provocar el incremento de mortalidad infantil. Los siervos restablecerán con su sacrificio la pirámide poblacional con los vértices bien definidos
 
Los nuevos señores feudales se autoproclamarán como los herederos legítimos del BAU siendo los custodios del conocimiento, la tecnología, la cultura y la historia. Vivirán y disfrutarán del modo de vida del que actualmente gozan las clases altas, viajarán por el mundo, conducirán coches de lujo y consumirán los platos más exquisitos. Imitarán el modo de vida burgués globalizado. Intentarán colonizar la Luna o Marte reservando una significativa cantidad de los recursos disponibles en esos tiempos de escasez para tan gran aventura. Seguramente serán los últimos cartuchos con poca pólvora que tendrán por finalidad revertir el colapso de una civilización compleja sellada al vacío en pequeños reservorios denominados ciudades-fortaleza, rodeados por un mundo cada vez más salvaje donde se asentará el modo de vida preindustrial, los movimientos ecologistas de supervivencia y el anarco-primitivismo.
 
Juan Carlos


viernes, 3 de agosto de 2012

La carretera que lleva a Armageddon

Imagen de http://ilpopoloditalia.blogspot.com

Queridos lectores,

De un tiempo a estar parte se está volviendo costumbre criticar en este blog la visión catastrofista que según algunos expresa el que esto escribe y también algunos de los comentaristas. No creo que haga falta decir que yo no me responsabilizo de ninguno de los 50 comentarios o así que se hacen cada día, aparte de los míos  (pero a veces sí que se me responsabiliza de ellos por la vía de exigirme censura, ante lo cual me remito a las normas de etiqueta del blog, que a pesar del poco tiempo del que dispongo para implementar aún están vigentes, así que nadie se extrañe de ver desaparecer mensajes si entran en colisión evidente con esas normas).

Se ha explicado aquí muchas veces cuál es ahora la función de este blog, pero dado el rápido incremento de lectores del blog conviene repetirlo. Sobre todo ahora que noto que algunos me echan en cara "ignorar" por completo asuntos como las iniciativas de transición o el trabajo de Jared Diamond, por poner dos ejemplos recientes, cuando son temas repetidamente tratados en esta bitácora - del primero, además de los enlaces de la derecha hay toda una serie de posts llamada "Preparando la transición"; del segundo se hace mención repetida, como por ejemplo en este post. En su momento introduje la barra de búsqueda justamente para facilitar a los lectores recuperar material antiguo. En fin, yendo al asunto: este blog está centrado en la concienciación de los problemas de la crisis energética y la inviabilidad del nuestro sistema económico. Tal esfuerzo es aún prioritario dado el profundo desconocimiento de la ciudadanía de la importancia, gravedad y alcance de este hecho; ésa fue la razón principal para empezar el blog y las charlas de divulgación, y lamentablemente tres años después la situación no ha cambiado lo suficiente como para dar esta tarea por completada. Mi objetivo, por tanto, es el de analizar tendencias actuales, ponerlas en contexto y tratar de explicar fenómenos en curso cuyas consecuencias no siempre son evidentes. En los primeros años del blog el análisis era fundamentalmente de las causas físicas y de los problemas de la energía en general; últimamente está tomando mayor peso -aún sin ser la componente principal del blog- la discusión antropológica y de las cuestiones societarias, lo cual desagrada a algunos lectores pero que considero que también es importante (aunque, al tener yo muchos menos conocimientos sobre ellas intento dejarlas como mera exposición de ideas simples y que los comentaristas puedan debatir sobre ellas). Se tratan también cuestiones asociadas a la transición, e incluso más específicamente hay posts ocasionales con consejos prácticos sobre agricultura y permacultura (que no escribo yo dado mi desconocimiento). Para poder dar una mayor diversidad temática al blog, estoy dando entrada a otras personas que altruista y espontáneamente están contribuyendo con sus conocimientos, y eso permite ampliar el alcance del blog; pero, en todo caso, la función principal del mismo sigue siendo la concienciación.

El trabajo de concienciación requiere muchas veces agitar las conciencias. El post que más éxito ha tenido en este blog, con mucha diferencia, es "Postal desde Portugal", el cual tuvo durante los días posteriores a su publicación afluencias de entre 4 y 5 veces las habituales. ¿Por qué? Porque muchos españoles entendieron que las vivencias de Luis de Sousas de retorno a su Portugal natal anticipaban las que se vivirán en España, y en esta época de incertidumbre todo el mundo quiere tener alguna referencia sobre lo que va a pasar. ¿Quiere decir que se haya de caer en el alarmismo para mover a la gente? No, porque la adrenalina no se puede descargar de manera continua y mantener su eficacia, pero sí que es importante extrapolar tendencias e indicar en qué dirección se va si sigue un cierto camino. No con el morboso deseo de despeñarnos por un acantilado para luego regodearse en el mal común diciendo: "¿Ves? ¡Te lo dije!"; sino, justamente al contrario, para indicar los caminos que no deberíamos de transitar en función de nuestro conocimiento actual. Y es que las tendencias apuntadas no son destinos inexorables, sólo rutas indeseables que podemos evitar.


Entiendo que a veces los lectores del blog, como se expresa en algunos comentarios, están decepcionados, después de pasarse unos meses por él y no encontrar soluciones prácticas; pero es que en realidad deberían dejar de buscar soluciones per se en el blog. El blog es un punto de referencia, atesora material y a veces publica artículos útiles para la transición, pero no es el oráculo que todo lo ve donde se tenga que buscar toda la sabiduría. Algunos comentaristas han demostrado, en sus extensos comentarios, réplicas y contraréplicas, que tienen muchas cosas que contar, y deberían por tanto abrir sus propios blogs y apoyarse en éste para la base documental que ya está desarrollada en él, al tiempo que abren sus propios debates, de lo que este blog también se beneficiará. De ese modo se conseguiría ampliar la presencia en el ciberespacio de éste debate necesario, y se tendrán más recursos disponibles en los temas que al final acaban siendo del interés de esta o aquella persona. Por resumir: deje de preguntarse: ¿en qué me ayuda a mi este blog? y pregúntese: ¿cómo puedo yo ayudar a este blog? Porque es una tarea de todos, no sólo mía, y si ya está concienciado este blog no debería ser un sitio de referencia sino un recurso residual, a donde ir a buscar datos concretos que pueda necesitar en un momento determinado.


Por otro lado, contrariamente a lo que plantean algunos recientes detractores de este debate (curiosamente provenientes del campo ecologista) lo que se expresa en los posts son debates, no lecciones magistrales académicas, incontestables y acabadas. Al contrario, los temas de discusión nunca se dan por acabados, nunca están cerrados. Esto, a algunas personas que están demasiado contaminadas por la visión dogmática y autoritaria de las "discusiones" políticas de hoy en día, le puede sorprender, pero es que en realidad la Ciencia funciona así, como ya explicamos en su momento. Cualquier verdad humana es siempre provisional y los datos se revisan y rediscuten, intentando siempre mejorar nuestra comprensión de la Naturaleza, siempre incompleta, siempre por construir. Eso no quiere decir que las conclusiones obtenidas no sean útiles, pero en todo caso no son, nunca lo son, definitivas. Por eso me alarma la seguridad que algunos autores expresan sobre el futuro, ignorando tantas cuestiones de matiz o no tanto que expresan otros intelectuales rigurosos. Y por ese motivo también intento también dar entrada en el blog a visiones contrapuestas a las habitualmente defendidas por mi, con tal de que sean expresadas con rigor y corrección. Porque nadie está en posesión de la verdad y porque es preciso abrir el debate para mejorar la comprensión de lo que sucede y, por ende, aumentar nuestras posibilidades de cara al futuro.


Como ven, nada es tan cerrado ni inamovible. Bienvenidos al mundo real, donde el futuro está, en realidad, por construir. Aquí nosotros alertamos sobre el rumbo equivocado que sigue esta sociedad autista que se niega a entender que esta crisis no acabará nunca dentro del actual paradigma económico, pero, ¿quién ha dicho que no podemos cambiar de paradigma? Se nos acusa de alarmistas y de tremendistas simplemente por decir que por esta carretera que seguimos vamos al desastre. Sin embargo, la carretera que lleva a Armageddon está llena de desvíos a lugares mucho más interesantes a los que ir, y además siempre podemos dar la vuelta. Insistamos: el futuro no está escrito, las consecuencias no son inexorables. No es catastrofismo decir que por este camino se va al abismo; catastrofismo es negarse a cambiar la dirección que nos lleva evidentemente al fracaso como especie y al caos. Lamentablemente, hoy en día el discurso BAU es tan monolítico y la población está tan adoctrinada que la gente no ve alternativa a él. Eso es justamente lo que hay que corregir: hay alternativas. ¿Cuáles? Las tendremos que discutir. Yo no las conozco a priori, pero seguramente Vd. tenga algo que decir.


Imagen de http://guardian.co.uk



Salu2,
AMT