martes, 5 de marzo de 2019

El discurso del sistema: Antítesis (I)

Queridos lectores:

Hace unos meses, Beamspot, en colaboración con Rafael Romero, nos ofreció una serie de ensayos que desarrollaban la Tesis de lo que denominan "El discurso del sistema". En esta ocasión, nos ofrecen la Antítesis, en 5 entregas, que publicaré con pocos días de diferencia para mejorar la calidad de la lectura.

Salu2.
AMT

El Discurso del Sistema: Antítesis.
Como se explicó al principio de esta serie, la estructura del tema se divide en cinco temporadas. La primera, donde se exponía la Tesis que propone el sistema, o, mejor dicho, donde se analizaban algunas contradicciones de dicha tesis, daba paso a esta segunda temporada, más larga, con entradas sobre la Antítesis a semejante planteamiento, que básicamente es lo que no se dice en frente a lo que se dice.


Algunas de las entradas, en un principio, parecerán inconexas con el asunto de las renovables, pero eso no quita que no formen parte del discurso del sistema, incluso con, como mucho, conexiones tangenciales a primera vista. Pero recordemos que estamos hablando de la suma de las partes, que al final, suele ser menos de lo que es en realidad la totalidad del asunto.

Resultat d'imatges de Lo que no nos cuentan
Lo que NO nos dicen


Como veíamos en los últimos mensajes del sistema del post anterior, Smart Cities = Gestión de la Demanda y Autoconsumo = Independencia energética,  hay puntos que nunca se mencionan en el mensaje del Sistema. Pueden ser omisiones parciales, totales y por su evidencia y lógica podemos deducir si la omisión es parte del “mensaje”.


Pero antes de meternos en los “grandes” silencios, terminemos con el asunto de las “Smart lo-que-sea”.


Respecto a este punto veíamos que el planteamiento es vender la solución obviando el problema que hace necesario plantear una solución: LA INTERMITENCIA.


Aquí tal vez lo primero sería cambiar el singular por el plural: LAS INTERMITENCIAS.


Porque si bien en los círculos del “Smart-lo-que-sea” la diaria se acepta (por demasiado obvia), se dejan dos en el tintero, pues tienen más difícil solución. Estas dos son: La Intermitencia Puntual, en el corto plazo, estamos hablando de capacidad de respuesta que va desde menos de un segundo a una o dos horas a lo sumo (el tiempo de arrancar una central de ciclo combinado a tope), y la Intermitencia Estacional.


La primera, la Intermitencia puntual, es la que genera más riesgo de inestabilidad en la red, y es sobre la que se está trabajando ahora, con todos los anuncios de sistemas de almacenamiento energético, como por ejemplo ciertos aerogeneradores o las archipublicitadas baterías, aunque muchos siguen pensando que este esfuerzo va dirigido a la reconocida Intermitencia Diaria.


Resulta elocuente el caso de la mega batería de Australia, en la que Tesla se queja de la enorme fluctuación en el rango de los pocos segundos, por debajo de los tiempos de medida y facturación que son de 6 segundos.


Pero la segunda, la Intermitencia Estacional, es el auténtico elefante en la habitación, el ‘problema obvio que nadie quiere discutir’ en todo lo relacionado con las renovables, incluso en aquellas renovables no tan sujetas ciclos de intermitencia. La intermitencia estacional afecta fundamentalmente a las renovables basadas en energía solar, en cuanto a producción, pero también afecta en cuanto a consumo al global de la gestión energética, pues debido a la variación estacional, tenemos menos sol en invierno que en verano, razón por la que hace más frio, y que el consumo aumenta respecto al verano.


Relacionado con las “Smart-lo-que-sea” existe otra verdad evidente sobre la que se corre un tupido velo. Como ya vimos en el post anterior, las “Smart-lo-que-sea” no van a generar precisamente independencia, sino lo que en mi pueblo llaman ‘cartilla de racionamiento’, pero estos detalles serán explicados más tarde cuando se elabore la implicación real del mensaje, los hechos que se intentan conseguir, o el objetivo real de todo este ‘mensaje’.


Antes de llegar a las conclusiones de esta divagación mía, veamos las principales omisiones vinculadas al tema que metidas en el entramado en cuestión adquieren peso, consistencia y le dan un cariz totalmente diferente a la situación.


I - EL DIÉSEL


La campaña de criminalización del combustible diésel, a poco que uno la analiza de cerca verá que se está centrando casi exclusivamente en la automoción privada, en el coche diésel de uso particular, en ese vehículo que seguramente conducirá bastantes quilómetros principalmente con motivos laborales.


En el gráfico anexo podemos ver una comparativa del uso del Diésel dependiendo del sector, para un país ejemplo como Australia.


https://hub.globalccsinstitute.com/sites/default/files/publications/books/111552/images/fig_010.jpg


En este ejemplo vemos que el uso del gasoil en el transporte privado es mucho menos destacado que en la Minería, la Construcción, la Agricultura o el Transporte de carga por carretera o el Comercial. (Nota: es el único ejemplo que he encontrado donde se desglosa el uso del diésel por sector, en todo el resto es virtualmente indistinguible el consumo de vehículos privados del de vehículos de carga, furgonetas de reparto, camiones de carga, u otros vehículos cuyo uso no es el meramente particular)


¿Por qué esa fijación en limitar el uso de diésel en el transporte privado?
Porque se olvida sistemáticamente que es el combustible principal utilizado para toda la cadena económica de distribución y transporte de mercancías, desde la furgonetilla de reparto al gran buque mercante portacontenedores, desde el taxi urbano al camión de gran tonelaje o los autobuses, urbanos e interurbanos.


Porque no se hace ningún comentario sobre la limitación de su uso en la maquinaria pesada que afectaría tanto a las cosechadoras y los tractores, la maquinaria agrícola como a los enormes camiones de minería extractiva, o de construcción de carreteras, excavadoras, obra pública, etc.


De hecho, en el Mediterráneo la contaminación por los cruceros turísticos llega bastante lejos. Y los 15 buques mercantes más grandes, solos, contaminan tanto como 760 millones de coches, es decir, que los mayores 15 de los 90.000 buques de carga ya contaminan tanto como el 70% de los coches.


En ningún momento se plantea limitar el uso del diésel para aquellos usuarios que son los principales consumidores  (por volumen, peso, energía, contaminación, no por número): Construcción, Transporte (especialmente mercancías, como los comentados cargueros), Minería,…;  sectores clave de nuestra economía, ni se menciona su aportación a las emisiones de CO2, y otros, a la hora de reducir las emisiones del diésel


¿Se han preguntado por qué se les ‘olvida’?


Aún más importante, ¿se han preguntado si realmente el diésel es el combustible más contaminante?


Como veíamos en el artículo anterior no todos los problemas de cambio climático derivan de las emisiones de CO2, como nos quieren hacer creer, sino que también hay otros factores tanto o más perjudiciales que dichas emisiones. Por poner otro ejemplo, hace ya tiempo que sabemos que la combustión de queroseno es muy perjudicial, al emitir “Black carbón”/Carbono Negro o lo que más comúnmente se conoce como “Hollín”.


Existen estudios que indican que este ‘gas’ de efecto invernadero es uno de los más peligrosos, no solo por sus efectos conocidos y directos sobre la salud humana desde los primeros tiempos de la minería de carbón (cáncer de pulmón), sino también para la salud ambiental. El Hollín, o “Black Carbon”, está formado por partículas sólidas de tamaño muy pequeño (25 a 700 nanometros) de carbono pulverizado producto de la combustión incompleta de combustibles fósiles o materia orgánica (madera, pellets,…).


En los ámbitos ecologistas se considera que es el segundo causante del cambio climático tras el CO2 pues, aunque solamente permanece en la atmósfera durante 2 semanas, 1 kilogramo de hollín puede causar tanto calentamiento en esas 2 semanas como el de 700 kilogramos de dióxido de carbono circulando en la atmósfera durante 100 años. Lo podríamos considerar como un gran acelerador del cambio climático por 2 vías, la directa (absorción de los rayos solares) y la indirecta (facilitador del deshielo).


Y si bien se ha puesto mucho énfasis en la instalación de catalizadores en los motores diésel para evitar la emisión de este hollín o incluso en potenciar la substitución en el tercer mundo de las lámparas de queroseno por luces LED que usen energía solar, para evitar la emisión de estas partículas, de lo que no se habla (o se habla poco) es del impacto del crecimiento año tras año de la aviación y/o de la sustitución del principal combustible utilizado en la aviación, EL QUEROSENO.


El principal problema no es que se desconozcan los perjuicios de la aviación en el cambio climático (que según los cálculos más optimistas era de 1,5% en 1990 pero en 2005 ya era del 4,9% y se estima que en 2050 su contribución estará cerca del 9%). Es que se obvian centrándose en las emisiones de CO2 que son sólo una pequeña parte como se puede ver en el gráfico adjunto:

Fuente: https://antiaero.org/2017/11/27/the-illusion-of-green-flying/


Ni tan solo analizando las emisiones de CO2, verán muy a menudo alguna comparación del impacto real por pasajero de este tipo de transporte, la aviación, respecto al resto, tal como se muestra en el gráfico adjunto:





Sólo en algunos artículos se hace referencia indirecta a la emisión de hollín en la aviación y sus efectos, normalmente para hablar del uso de biocombustibles como alternativa que reduce el impacto.


Pero al entrar en detalle en algunos de los artículos referenciados se va ahondando en el problema derivado de la emisión de partículas de hollín (“soot”) y su relación directa con la generación de estelas (“contrails”) y el impacto de estas estelas en el cambio climático se estima que incrementaría en un 50% el efecto estimado hasta el momento de las emisiones de CO2 de la aviación (diferentes fuentes dan valores diferentes pero siempre hablan de incrementos de un 50% si se tiene en cuenta la generación de estelas de condensación por la aviación) .


Llegados a este punto algunos se preguntaran ¿por qué, si ya se conoce en los ámbitos técnicos que el uso de queroseno en la aviación puede ser un factor clave en el cambio climático, no se utilizan otros combustibles?


La respuesta es que, por ahora, no existen sustitutos del queroseno para la aviación, a no ser que queramos que los aviones se empiecen a estrellar, pues el queroseno posee una característica única y diferencial respecto al resto de combustibles. El queroseno no se congela a no ser que la temperatura baje por debajo de los -47 ºC, mientras que por ejemplo, el diésel se congela a -10 ºC.


Pero volvamos al Diésel y sus emisiones. En estos últimos años el Diésel ha sido puesto de nuevo en el foco, pero no por sus emisiones de CO2 del cambio climático, sino por las de NO2, o mejor dicho las de NOx.


Algunos de los efectos nocivos de estos gases son de sobras conocidos. Resulta gracioso que no se relacione.


Por lo oído en todos los medios de comunicación las emisiones de los motores diésel son muy nocivas para la salud humana (o sea, nada que ver con el cambio climático) y es necesario erradicar dichas emisiones de forma drástica y, dado que los motores diésel emiten mucho más NOx que los motores de gasolina es necesario eliminar los vehículos diésel cuanto antes. Aunque emitan menos CO2 que los gasolina.


Pero siendo el NOx tan nocivo para la salud, tenemos que suponer que se han revisado todas las emisiones de NOx sea cual sea el origen…. ¿no? Pues bien, no lo parece a la vista del gráfico adjunto:




Si el NOx es tan nocivo tal vez deberíamos empezar a revisar que está pasando con la agricultura. Pero eso significaría poner en cuestión el uso intensivo de fertilizantes nitrogenados en la moderna agricultura que nos abastece de alimentos.


Tampoco mencionan que los mismos buques de turismo y carga emiten más que todo el transporte (ver las emisiones de International Bunkers), ni un 9% de las emisiones de gases sulfurados (esos que producen la lluvia ácida).


Todo junto demuestra que la campaña de criminalización del diésel en realidad lo que esconde es una campaña contra el vehículo particular.


Hay que destacar que cuando se dice que ha habido tantas muertes por causa del NOx, se está acusando indirectamente a los usuarios de vehículos diésel (aunque sólo se hable de esa fracción que lo usa de forma particular), se está diciendo, acusando directamente y sin tapujos de homicidio.


Y sin embargo, no hay un solo informe de defunción que diga que alguien ha muerto de NOx, no se puede relacionar directamente como causa directa de muerte. De hecho, hay otras posibles causas de las muertes que se atribuyen a las emisiones de NOx. Incluso hay más, puesto que hay otras partículas que también son nocivas, cancerígenas de forma comprobada, y que también salen de los tubos de escape.


Sólo que dichas partículas no sólo no salen de los vehículos diésel. Tampoco sale en ningún informe científico públicamente publicitado, a pesar de ser científicamente conocido.


Esas partículas pequeñas y de otros productos químicos cancerígenos son emitidas por vehículos híbridos y gasolina. Incluso algunas de ellas tienen el origen en los neumáticos y discos de freno, unos elementos donde resulta que los mayores productores son los vehículos pesados, pero también unos vehículos eléctricos que son más pesados que los coches normales, y que hoy por hoy son los que gastan más de estas partículas debido a sus neumáticos de más avanzada tecnología.


Con esos datos, empieza a ser mucho más evidente por qué los que dan cifras sólo dan las del diésel sobre NOx, pero se olvidan de estas otras partículas que causan el mismo efecto, o incluso peor. Partículas sobre las que NO se dan datos de muertes, y que probablemente tienen más culpabilidad que el propio NOx.


Todo esto junto es parecido a esta historia de hace diez años donde los vehículos de gasolinas eran malos porque emitían mucho CO2 mientras que los diésel eran menos ‘contaminantes’ porque emiten menos CO2 que los gasolina, cuando ya se sabía que el NOx era malo, pero también omitido del discurso imperante.


En ese momento funcionó, junto con ‘incentivos fiscales’ (reducción de los impuestos al gasoil al 55%, frente a las gasolinas, con algo más del 60%) para aumentar las ventas de los diésel.


Eso es lo mismo a lo que están jugando ahora, que vuelven a dejar el impuesto al gasoil igualito al de la gasolina, si no acaban por subirlo incluso por encima.


Obsolescencia legal.


La misma que usan ahora para que renovemos un parque automovilístico en beneficio de las automovilísticas (basta ver las ventas de vehículos de este Agosto de 2018).


Subir los impuestos al diésel es subir la recaudación del Estado de forma obvia. Algo que además es ‘moralmente superior’, puesto que quién paga el pato son los ‘homicidas’.


Que eso sea poner precio a las vidas humanas y el uso político de las defunciones, no es algo importante, es irrelevante. Y eso encima, pretendiendo dar clases de moralidad.


Atacando al vehículo diésel de uso particular se ataca a la mayor parte del parque automovilístico europeo y se ataca al principal factor de uso privado de combustible, ya que lo habitual es que los coches de gasolina hagan muchos menos kilómetros.


El trabajador medio, presumiblemente preocupado por el precio de los combustibles y de su impacto en la economía familiar, siendo los desplazamientos laborales los de mayor peso, siempre acaba optando por este tipo de vehículos y opta por utilizar el coche no sólo como símbolo de status social, ni por comodidad y sino porqué el modelo de vida marcado por la economía capitalista implica una ordenación del territorio muy particular.


Una ordenación del territorio en la que, hasta ahora, las reducciones de tiempo que supone disponer de un coche son básicas e imprescindibles. Este ha sido el modelo de sociedad impuesto, en el que los lugares de trabajo, las zonas residenciales y las de usos comerciales no sólo no coinciden, sino que están separados por distancias importantes.


Si el objetivo es acabar con el uso del vehículo privado, ¿alguien se ha parado a pensar en las consecuencias? Algunos ejemplos:


  • Cambio de residencia para vivir más cerca del lugar de trabajo o trabajo desde casa (burbuja inmobiliaria en ciertos lugares, depresión económica y gentrificación en otras)
  • Transporte de mercancías hasta casa sin desplazamiento a centros comerciales (encarecimiento de los productos, mientras sube la contaminación al usar vehículos de reparto más pesados y habitualmente diésel, aunque de los ‘buenos’ – no privados).
  • Incremento de los viajes colectivos (¿alguien se recuerda de los recortes de entre 2009 y 2012?)
  • Masificación de las ciudades (auténtico problema y causa raíz de los mal llamados problemas de las grandes ciudades, mientras son centros de enriquecimiento de la biofobia)
  • Reducción de los desplazamientos de fin de semana (zonas turísticas, que no son pocas, que pierden clientela y se sumen en la crisis, mientras que las ciudades mejoran su economía en detrimento de las zonas rurales y turísticas)
  • Disminución de la distribución de riqueza entre ciudades y áreas rurales (aumento de la desigualdad, aumento de la biofobia, recrudecimiento de la guerra de clases, exclusión de grandes áreas de los países a favor de las grandes urbes, cronificación de la pobreza y su distribución geográfica)
  • Cierre de facto de los centros de las grandes urbes a los más desfavorecidos, convirtiéndose éstos en zonas privilegiadas de las clases altas mientras las clases bajas se ven relegadas a otras zonas más ‘olvidadas’.
  • …


Atacando el vehículo privado, utilizado por el trabajador medio, y analizando las consecuencias de dicho ataque se puede intuir cierto apalancamiento hacia un proceso de transformación social que modifique todo el modelo de vida occidental de las últimas décadas, encauzando al personal hacia otro modelo social más acorde con los escenarios de futuro que se plantean de forma solapada y que se explicarán más adelante.


Van a cargar los costes a la clase media hasta que esta se extinga.


Resultat d'imatges de Peak Oil


II - El Peak Oil.


Este es el verdadero elefante en el salón, el tema ‘tabú’ que la mayoría de la gente rechaza casi de forma visceral, aunque esté basado no en hipótesis sino en hechos probados y cuantificables, quizás por qué las implicaciones centrales de este problema son las que motivan tantos esfuerzos por distraer la atención de la audiencia.


En resumen, el ‘Peak Oil’ es una obviedad científica y una evidencia geológica. La extracción de cualquier pozo de petróleo sigue un patrón definido, conocido como curva de Hubbert. Si pensamos en la Tierra como un único pozo de petróleo y hacemos extensivo dicho patrón a todo el planeta en un momento determinado las extracciones de petróleo mundiales llegaran a un máximo y a partir de ese punto, la extracción global irá bajando irremisiblemente.


La principal implicación de este problema es que nuestra sociedad, fuertemente dependiente del petróleo, se está viendo afectada hasta el punto del colapso si no tiene alternativas energéticas baratas y eficientes (TRE elevada) para sostener la actividad de la civilización cuando las extracciones empiecen a verse afectadas por efectos geológicos. De hecho, los problemas aparecerán (han aparecido ya) bastante antes.


Si bien hay muchas y variadas hipótesis de cómo y cuándo esto va a suceder, habiendo opiniones desde muy ‘madmaxistas’ hasta las más “tecnooptimistas”; la complejidad del problema ha hecho de la curva de Hubbert el punto más controvertido, sobre el que a menudo se pasa de puntillas.


Pero, tal y cómo se explicará más adelante, tal vez esta sea la omisión más importante de las que veremos, por sus implicaciones y los silencios que la acompañan, pues es la que aporta más profundidad, gravedad, preocupación sobre nuestro futuro como civilización.


Y sí, esta omisión, pese a su importancia capital, es la más corta… aquí.

jueves, 28 de febrero de 2019

La otra historia del petróleo. Una historia con cenit y declives

Queridos lectores:

Uno de los dos JotaEles que escribe aquí (al cual, a partir de ahora, llamaré JotaEleEne) ha escrito un ensayo, analizando la situación actual y las tendencias a corto plazo para la producción de petróleo por regiones. Un análisis útil e informativo que nos explica dónde estamos ahora mismo.

Les dejo con JotaEleEne.

Salu2.
AMT

La otra historia del petróleo. Una historia con cenit y declives
Cuando se relaciona el petróleo con su precio, siempre salen conceptos como especulación, demanda fuerte, demanda débil, evolución de las cotizaciones de monedas respecto del dólar, niveles bajos de inventarios, etc. Sin embargo nadie relaciona los sucesivos cenit  y declives de algunas producciones importantes con las subidas fuertes del precio del petróleo.
Muy probablemente que se están cumpliendo todos estos conceptos relatados anteriormente, sin embargo yo pienso que antes de una fuerte subida del precio del petróleo se encuentra un declive importante de la producción. Este trabajo va a intentar mostrarlo de forma gráfica.
Al considerar el precio del petróleo también hay que considerar a la OPEP, en este trabajo se la va a tener también en cuenta. Aunque como veremos posteriormente tampoco ha influido tanto la OPEP en los altos precios del petróleo, a fin de cuentas también le ha interesado mantener un mercado fluido de petróleo, así que ha procurado ajustar los precios también a la baja. Solo en ocasiones muy puntuales ha aumentado o cortado fuertemente su producción.
Un concepto muy tratado cuando se considera el precio del petróleo es el de las variaciones de la demanda, sin embargo si vemos la siguiente gráfica con la demanda mundial de petróleo,  nos damos cuenta que la demanda no ha cambiado tanto, en general es muy estable.
Gráfica 1                           Demanda mundial de petróleo                                                 Datos de BP en mbd

Salvo al principio con las dos crisis del petróleo y en el 2008 con la crisis mundial, vemos que el resto de la demanda es bastante uniforme.
Para facilitar el seguimiento de la producción y el precio del petróleo se han puestos varias evoluciones gráficas en una gráfica coincidiendo en la escala del tiempo.
Grafica 2                Varias producciones de petróleo comparadas con el precio         Datos de BP
La gráfica representa tres gráficas en escalas diferentes pero coincidiendo en la escala del tiempo. Una gráfica representa la producción no-OPEP con la OPEP en la misma escala. En otra escala está la evolución del precio del petróleo. Y la última gráfica es la evolución de la producción de EEUU con la producción junta de tres importantes países productores, Méjico, Noruega y Reino Unido; en la misma escala que EEUU. Se ha procurado que no se solapen las tres gráfica y que coincidan todas en la escala del tiempo.
Antes de la creación de la OPEP, la industria petrolera estaba dominada por un cartel de compañías petroleras denominadas las Siete Hermanas. Estas compañías tuvieron el control de la exploración, producción, comercialización y distribución del petróleo. Procuraban mantener precios bajos para captar nuevos mercados de petróleo y evitar la aparición de nuevas compañías independientes. Se lo podían permitir por lo reducido que eran los costes de producción.
Ya antes de crear la OPEP algunos de los países productores pedían y conseguían partes de las ganancias obtenidas por las compañías. Es el caso de Venezuela, Arabia Saudita e Irán.
Con el fin de aumentar sus ganancias, las compañías petroleras intentaron manipular los precios bajando el precio de referencia que hasta entonces era fijo. Esta situación desembocó en la creación de la OPEP.
La OPEP fue formada en 1960, aunque en la primera década sólo se dedicaron a consolidar la organización y los principios que regirían la organización.
La primera intervención de la OPEP subiendo el precio del petróleo fue en el 1971 aprovechando la coyuntura de crisis monetaria internacional que alcanzó su punto culminante con la devaluación del dólar en 1971. Un poco más tarde en el 1973 se volvió a subir el pecio como consecuencia de las pérdidas  que suponían los crecientes índices de inflación. En este mismo año 1973 estalló la corta guerra árabe israelí de Yom Kippur, que por apoyar a Israel las naciones árabes hicieron un embargo de petróleo sobre EEUU y Países Bajos, lo cual hizo también subir mucho el precio del petróleo.

Estas subidas provocaron la reducción del consumo (graf 1), el inicio de la búsqueda de nuevos petróleos, y la sustitución progresiva del consumo de petróleo por otras energías, cosa que sigue sucediendo y que lo podemos ver en Consecuencias del cenit del petróleo.
A su vez esta subida del precio del petróleo produjo un incremento en la actividad de perforación de pozos fuera de la OPEP; países como la antigua Unión Soviética, Méjico, Reino Unido, Noruega y otros cuantos de más pequeña producción, incrementaron su producción entre el 1973 y el 1981.
Y aquí es donde empezamos con las coincidencias. Si nos fijamos en la gráfica 2  y la línea vertical “a”, la producción de petróleo continental en EEUU llega al pico en el 1970 y dos años más tarde comienza su declive. Y estamos hablando de que en esa época el 23,5% de la producción mundial del petróleo entraba en declive. La industria del petróleo norteamericana no podría aguantar precios tan bajos, así que la intervención de la OPEP fue providencial para ellos. Al respecto algunos investigadores sostienen que a los EEUU y para algunas compañías la subida de precio les vino muy bien pues así se estimuló una nueva producción de petróleo en EEUU; podemos ver en la gráfica 2 como a partir del 1976 la producción deja el declive y se mete en una meseta que fue formada por el acceso al nuevo petróleo de Alaska.
¿Fue casualidad la intervención de la OPEP precisamente en esas fechas?. A mi juicio sí, la guerra fue iniciada por Egipto y Siria y aunque había muchas ganas de revancha fruto de la Guerra de los Seis Días en el 1967, esta última guerra la decidió unilateralmente Israel sin el apoyo expreso de EEUU.
La segunda crisis del petróleo se da en 1978 con la revolución de Irán y en el 1979 con la guerra Irán Irak, se puede ver en la gráfica 2 con la línea vertical “b”, un fuerte incremento de precios debido al desabastecimiento coyuntural del petróleo por la guerra intensificado por algunos factores especulativos como la acumulación de stocks y el surgimiento de contratos a futuro.
Esto produjo una significativa reducción del consumo, ver grafica uno, lo cual trajo progresivamente una disminución del precio del petróleo que la OPEP quiso compensar bajando su producción. Pero en esta ocasión una gran cantidad de países no-OPEP estaban aumentando su producción incluso forzando a precios más bajos para aumentar su cuota. Esto hizo que la cuota de la OPEP bajara estrepitosamente como se puede ver en la gráfica. Fue en este momento cuando la política de la OPEP cambió al no ser ya tan indispensable su producción; a partir de este momento empezó a dar importancia a fijar y no perder cuota de mercado.
Hasta entonces Arabia Saudita era la que más disminuía su cuota de producción resistiéndose los demás miembros de la OPEP a reducir sus cuotas. Esto terminó en 1986 con un aumento de la producción de Arabia Saudita de un 54% de forma unilateral llegando a bajar el precio casi hasta los 10 $; se puede ver en la gráfica dos.
Por estas fechas, en el 1985, la producción total de EEUU vuelve a entrar en declive por segunda vez. A su vez se suma el declive producido de Rusia con la desintegración de la Unión Soviética. (ver gráfica 3) Estos hechos se reflejan tres años después en la producción total no-OPEP  entrando en declive también. Sin embargo la producción de Rusia y demás países de la antigua Unión Soviética se recupera pronto y sumándose a la de todos los demás países en crecimiento hace que la producción total no-OPEP empiece a crecer otra vez a partir de 1993.
En esta fuerte bajada de la producción de la Unión Soviética no llegó a haber desabastecimiento puesto que la producción OPEP estaba creciendo muy fuerte recuperando cuota de mercado. Incluso se dice que esta época de bajos precios por la fuerte subida de la OPEP y nuevos países productores no-OPEP ayudaron a acabar con la antigua Unión Sovíetica.
Grafica 3          Producción Comunidad de Estados Independientes (ex URSS)              Datos de BP mbd

También a partir de este año se entra en un periodo de crecimiento de la producción OPEP/no-OPEP bastante similar (grafica 2) compensando ambos la creciente demanda mundial de petróleo (grafica 1). La nueva política de la OPEP trata de fijar un precio que considera justo tanto a productores como consumidores, ha aprendido la lección de la segunda crisis del petróleo. Interviene en varias operaciones de recorte y aumento de la producción, como cuando en 1991 aumenta la producción para compensar el desabastecimiento de Irak producido por la guerra de Irán con la invasión de Kuwait, buscando un equilibrio en el precio. También fruto del cambio de mentalidad de la OPEP es el error cometido en 1998 cuando decidió aumentar la producción intentando evitar un aumento del precio del petróleo por un hipotético desabastecimiento por aumento de la demanda sin tener en cuenta la crisis financiera surgida unos meses antes en el sudoeste asiático. Este hecho trajo una caída de precios en el 1998. El colapso de los precios del petróleo de este año tuvo como consecuencia una caída en los niveles de exploración e inversión y una caída de beneficios en las empresas petroleras.
En general hasta el 2003 se dan unos vaivenes en el precio fruto más de factores especulativos que de otra cosa, con diferentes explicaciones que se dan para ello por parte de los economistas. Pero ya en el 2003 se da un factor geológico que pasa desapercibido en ámbitos económicos. Después de muchos años de crecimiento de la oferta petrolera estimulada por la primera y segunda crisis del petróleo. En el 2003 entra en declive la producción conjunta de tres grandes productores: Reino Unido entra en declive en 1999, Noruega entra en declive en el 2001 y Méjico entra en declive en 2004, esto hace que la producción conjunta de estos tres países (el 12% de la producción mundial) entre en declive en el 2003 se puede ver perfectamente en la gráfica. Si nos fijamos bien en la gráfica dos y línea vertical “c”, coincidente con el declive de estos tres grandes productores la producción no-OPEP queda estancada dejando sola a la OPEP para cubrir todo el crecimiento mundial. Esto tensiona fuertemente el mercado produciendo como podemos ver en la gráfica el incremento continuo de precios desde el 2003.
La explicación oficial como siempre viene por el fuerte aumento de la demanda de China e India, cuando el aumento de la demanda solo se dio del 2003 al 2004, el resto de los años siguió subiendo a un promedio de un 1,5% como antes del 2003; también por el paro petrolero en Venezuela (2002-2003) y por la invasión de Irak (2003), sin embargo en la gráfica dos podemos ver perfectamente el fuerte aumento de la producción OPEP en estos años intentando compensar estos eventos.
La realidad es que la producción no-OPEP quedó estancada y no podía crecer más, y aunque la OPEP sigue subiendo su producción, no puede subir más por encontrarse seguramente en los límites de su capacidad de extracción.
Por cierto el estancamiento de la producción no-OPEP sigue hoy, lo podemos ver si quitamos la producción de EEUU y su fracking. Aquí está la gráfica:
Grafica 4          Producción no-OPEP sin los EEUU                                                       Datos de BP

Cinco años de subida consecutiva del precio del petróleo superando el último año los 100$ el barril, desembocó en la crisis financiera del 2008 que por tercera vez produjo una caída de la demanda con su reflejo en la producción y desplome del precio del petróleo igual que en la segunda crisis del petróleo. Pero al contrario que en la segunda crisis del petróleo, en los dos años siguientes vuelve el precio a superar los 100$ el barril, manteniéndose cuatro años más el precio por encima de los 100$ el barril. (ver gráfica 2); algo lógico pues en esos momentos el mundo se encontraba en un estancamiento real de la producción.
Sin embargo todos estos años de precios altos del petróleo estimulan en los EEUU la extracción de un petróleo encerrado en bolsas de rocas lutitas. Se desarrolla una nueva técnica de extracción de petróleo llamada fracking que facilita el acceso a este nuevo petróleo.
Se puede ver en la gráfica dos y línea vertical “d”, como a partir del 2008 la producción de EEUU empieza a subir después de 23 años de declive. Esto hace que también suba la producción no-OPEP a niveles superiores de antes de 2003 y a su vez hace que a partir del 2011 empiece a bajar el precio del petróleo. En un principio la OPEP viendo la irrupción de este nuevo petróleo disminuye la producción intentando sujetar los precios. Viendo que no consigue nada en 2015 da un fuerte aumento a la producción para desplomar los precios y testear el aguante del fracking con precios tan bajos. La excusa es no perder cuota; cosa que desde 1992 con la cuota ya recuperada después de la segunda crisis del petróleo se ha mantenido a un promedio de un 42%, con picos del 43% y 44% del 2004 al 2008; pero fue una excusa puesto que cuando la subida de producción de 2014 se encontraba con una cuota de 41,6%. Perfectamente podría haber aguantado una bajada de cuota a un 40% y un 39% ya que su promedio hasta el 2003 era del 41%.
Y ya en la época actual podemos ver como las cosas siguen muy parecidas, la OPEP sigue aguantando los precios y evitando que suban o bajen demasiado. La siguiente gráfica trae los datos de la producción no-OPEP, la producción OPEP y el precio de los últimos cuatro años en datos mensuales. Las tres gráficas están en escalas diferentes pero coincidiendo en la escala del tiempo.
Gráfica 5                      Producción de petróleo no-OPEP, OPEP y precio del petróleo     Datos de OMR

Se puede ver perfectamente como cuando sube la producción OPEP baja el precio del petróleo y cuando baja la producción OPEP sube el precio del petróleo. A su vez la producción no-OPEP es coincidente con el precio, cuando baja el precio baja la producción y cuando sube el precio sube la producción.
Nos encontramos en una etapa cuyos precios son controlados por la OPEP, con precios medios fluctuando pero siendo a su vez bajos para el desarrollo correcto de los nuevos petróleos no convencionales  y para la extracción de petróleos en declive. Por Lo cual nos encontramos en un periodo de desinversión global en exploración y desarrollo que hace que no salgan nuevos petróleos y que el fracking siga sin obtener beneficios netos. Y esto ya paso en épocas anteriores.
Hay que reconocer que la OPEP más que un cártel, se está comportando como un organismo regulador de los precios del petróleo. En general se está cumpliendo lo que dicen sus estatutos, buscar un precio lo más equilibrado para productores y consumidores. Como productores claro está que se refiere a los miembros de la organización, porque a los productores de fuera de la organización a algunos les está produciendo más de un quebradero de cabeza; e incluso a alguno de dentro también.
Vista la actitud de la OPEP durante todo este tiempo hay que pensar que la próxima fuerte subida de precio vendrá también detrás de un importante declive.  Podemos especular, ¿cuál será el próximo declive?. Veo tres opciones, descarto la OPEP ya que desde la segunda crisis del petróleo lleva regulando el precio con bastante efectividad. Lo cual demuestra todavía muchas fuerzas.
- Rusia: Difícil estimar su declive, parece que todavía le quedan reservas ya que actualmente está regulando su producción igual que la OPEP. Sin pertenecer a la organización se muestra como un aliado fiel, cuando sube la producción de la OPEP también la sube Rusia y cuando baja la producción de la OPEP, también la baja Rusia.
- Resto de la producción no-OPEP: Si a la producción no-OPEP le quitamos la producción de EEUU y Rusia nos encontramos con una gráfica muy parecida a la cuatro pero en ligero declive. La gran mayoría de países están en declive, solo suben claramente cuatro países de los que dos de ellos tiran fuerte, Canadá y Brasil. Estos países y alguno más de producción variable por ahora evitan un declive más grande. Sin embargo recientemente han entrado dos países importantes en declive, la India y sobre todo China; habrá que esperar a ver cómo afectará esto a medio plazo.
- EEUU con el fracking: EEUU con el fracking está cumpliendo sus expectativas:
Grafica 6            Producción de petróleo de EEUU                                    Gráfica de EIA

Aunque no nos encontramos precisamente en un periodo de altos precios, su producción está igualando las mejores expectativas. Sin embargo como bastante de este petróleo se está sacando de los puntos más fáciles de las formaciones vamos a considerar que este petróleo llegará al declive a mediados de la próxima década como señala la gráfica amarilla. Muy probablemente el próximo estancamiento de la producción no-OPEP venga del cenit de este país sumado quizás al del resto de países no-OPEP como comentábamos antes.
¿Será el próximo estancamiento de la producción no-OPEP definitivo?. Difícil saberlo, subirá el precio del petróleo y quizás estimulará otros petróleos no convencionales como más fracking de fuera de los EEUU. o los petróleos pesados de Venezuela. O quizás estos otros petróleos no sean viables y se quede la OPEP como la única capaz de seguir subiendo su producción. En este último caso habrá que ver si la OPEP es también capaz de sostener el crecimiento ella sola de la demanda y además compensar la declinante producción de petróleo del resto del mundo.

Saludos


Referencias:

jueves, 21 de febrero de 2019

El futuro de Arabia Saudita



Queridos lectores:

En los últimos años se han ido operando una serie de cambios muy importantes en el mundo, particularmente en lo que se refiere al mercado de petróleo. Según las preferencias y sesgos de cada uno, la interpretación que se les da a los diversos hechos puede ser muy diferente, pero en general puede haber una gran coincidencia al señalar que se están operando transformaciones de gran calado, y que estos cambios se dan sin que se publiciten en demasía, a pesar de lo que anticipan y de las consecuencias que traerán.

Un país que a día de hoy sigue siendo crucial para el normal funcionamiento del mundo y donde se están produciendo muchos cambios es Arabia Saudita. No voy a entrar a analizar la compleja situación política de una monarquía ejercida por una grandísima familia cuyos miembros siguen un extraño sistema de rotación por el trono; y tampoco discutiré las enormes injerencias geopolíticas que ejerce en otros países (la presión que ejerce sobre Irán o Emiratos Árabes Unidos), por no hablar de la intervención militar directa en otros casos (Yemen siendo el peor exponente en la actualidad, pero los saudíes han metido las narices en muchos países de la zona, incluyendo Bahrein - país que ocupó militarmente hace unos años - o Siria). Lo que sí que quiero abordar en el post de hoy es la situación de Arabia Saudita por lo que se refiere al petróleo, su principal fuente de ingresos, amén de su importancia para el mundo entero ya que Arabia Saudita es el mayor exportador de petróleo del mundo.

En 2012 se publicó un estudio de Citigroup que establecía que hacia 2030 Arabia Saudita dejaría de exportar petróleo, ya que su curva de producción (decreciente que sería en aquel momento) se encontraría con la de demanda interna del país (que hace muchas décadas que es creciente). Al margen de la mayor o menor precisión en la datación de la efemérides, lo que el informe nos decía es que en algún momento de las siguientes dos décadas alguna cosa cambiaría de manera fundamental en el mundo, puesto que el cese de exportaciones del principal exportador de petróleo del mundo no es un asunto menor. Y preocupante también era que el plazo dado, unas dos décadas, no era excesivamente dilatado - y más preocupante es ahora, que prácticamente hemos consumido la primera.

En los años que siguieron al informe de Citigroup se hicieron numerosos anuncios de que el reino saudí iba a apostar fuerte por fuentes de energía alternativas al petróleo. Se habló de que quería construir 16 centrales nucleares para, precisamente, 2030 - aunque actualmente la pretensión se ha rebajado a solo 2. Después, y aún ahora, se dice que van a apostar por un grandísimo despliegue de sistemas de energía renovable, fundamentalmente fotovoltaica, también para 2030. Mientras tanto, el tiempo va pasando y no acaba de quedar claro por qué va a apostar el reino wahabita y la fecha crítica continúa acercándose.

Hace dos años se anunció que la bastante secretista compañía nacional de petróleo saudí, Aramco, que tiene la exclusiva de las concesiones de petróleo del reino, iba a efectuar una oferta pública de acciones, por un paquete total del 5% de la compañía. Para poder optar a realizar esta oferta a través de los principales mercados de acciones del mundo, y particularmente del parqué norteamericano, Aramco debía de cumplir con una serie de requisitos bastante estrictos, y uno de ellos era tener una auditoría probada de sus reservas de petróleo. Esto, justamente, era un escollo muy importante, porque durante las dos últimas décadas las reservas de petróleo declaradas de Arabia Saudita se han mantenido inamovibles en los 260.000 millones de barriles de petróleo, a pesar de que, lógicamente, durante ese período se ha ido extrayendo más y más crudo (actualmente, casi 4.000 millones de barriles al año). El caso es que, en un extraño movimiento, Arabia Saudita anunció que sus acciones serían vendidas primeramente - y luego solamente - en su mercado nacional. La actitud saudí levantó muchas suspicacias y al final la oferta pública de acciones fue retirada, en un reconocimiento tácito - pero siempre explícitamente negado - de su fracaso.

Claramente Aramco necesitaba cambiar su estrategia. Así que encargó a dos grandes y reconocidas firmas de auditoría que auditasen sus reservas de petróleo, y tras más dos años de trabajo el resultado de esta auditoría fue publicado en enero de 2019.

El resultado de la auditoría dejó perplejo a muchos: las reservas de petróleo estimadas eran ligeramente mayores a las declaradas anteriormente por Aramco, llegando a rozar los 270.000 millones de barriles de petróleo. La noticia en general fue saludada por los mercados: mayores reservas de petróleo significan que la compañía es más valiosa, y que por tanto la oferta pública de acciones (que todo el mundo da por hecho que se volverá a intentar) es un caramelo muy apetecible.

En el mundillo peakoiler, sin embargo, la noticia fue recibida con mucho escepticismo. Muchas personas creen que de alguna manera los auditores se han dejado sobornar y han maquillado los números, ya que diversas estimaciones usando la linearización de Hubbert indicaban que las reservas actuales de Arabia Saudita deberían ser mucho menores, del orden de una cuarta parte de lo que dice la auditoría. Sin embargo, dado el progreso en las técnicas de exploración y extracción, y los ligeramente mayores precios del petróleo actuales, no es completamente imposible que el monto total de las reservas de petróleo de Arabia Saudita se encuentren actualmente en un valor tan elevado (como explica Robert Rapier).

Dejando al margen la interesante disputa de si los auditores han decidido arruinar su imagen corporativa a cambio de un puñado de dólares (según esta teoría conspirativa, porque saben que, total, al negocio del petróleo tal y como lo entendemos hoy en día le quedan 10 años de vida a lo sumo), y el hecho de que lo importante no son las reservas sino la producción, hay un detalle muy interesante que se ha pasado por alto en medio de esa discusión. De acuerdo con el pliego de la oferta pública de acciones de la propia Aramco, valoran la compañía en 2 billones de dólares (lo que corresponde a valorar el 5% de la compañía en 100.000 millones de dólares). Asumiendo que el único activo relevante de Aramco fueran esos 267.000 millones de barriles de petróleo de sus reservas ahora probadas, eso correspondería a un beneficio de 7,5 dólares por barril. Incluso esperando un retorno de la inversión del 5% anual durante los próximos 20 años, eso supone esperar un beneficio máximo por barril de 20 dólares, con un beneficio medio de 12,4 dólares por barril. Teniendo en cuenta que el coste de extracción por barril se estima en unos 20 dólares para el petróleo de Arabia Saudita y que el precio actual por barril es de unos 60 dólares (es decir, 40 dólares de beneficio), la valoración de Aramco parece ridículamente baja. Máxime cuando, además, no se han contabilizado ni las reservas de gas natural ni otros activos (oleductos, refinerías, petroleros, etc) que obviamente también tienen un valor y no es insignificante. Y sin embargo hay analistas que dicen que en realidad Aramco vale la mitad de lo que se dice.

Hay por tanto alguna cosa que no cuadra en todo el discurso que se está haciendo, y que probablemente tiene que ver con la estimación sobre la producción futura de petróleo saudí. Y es que al margen de cómo de grandes sean las reservas, lo que cabe esperar es que la producción de Arabia Saudita irá bajando a lo largo de los próximos años. Por tanto, no tiene sentido pensar en todos esos barriles, porque solo una fracción rápidamente decreciente saldrá cada año. Qué más da tener en potencia cientos de miles de millones de barriles de petróleo, si irán saliendo con cuentagotas, y eventualmente llegará a un ritmo que no va a permitir mantener el negocio como hasta ahora. Y además, porque se tienen que pagar grandes impuestos para poder financiar la estructura de Arabia Saudita, para que el propio reino no colapse.

Confirmando que la situación de Arabia Saudita no es tan boyante como se podría presuponer después de la reciente auditoría de Aramco, la compañía lleva ya unos años comprando activos en el extranjero, incluso en los EE.UU. Y no solo está comprando refinerías y gasolineras para llegar a la fracción de mayor valor añadido del negocio del petróleo, no: también está comprando (o intentando comprar) derechos de explotación de petróleo, a través de la compra de otras compañías, y en particular las que operan en el sector del fracking americano (que como sabemos es un negocio ruinoso). Una estrategia un tanto extraña para una compañía que teóricamente controla tan vastas reservas de petróleo, el 16% de todas las que existen en el planeta Tierra... de no ser, claro, porque obviamente no puede producirlas todas al ritmo adecuado.

Porque, insistamos de nuevo, el problema del petróleo no es la cantidad de petróleo que hay bajo tierra, sino a qué ritmo sale. Ése es, ése siempre ha sido, el problema del peak oil: llegar al máximo de producción y a partir de ahí inexorablemente ir disminuyendo la cantidad disponible cada año. Ése es el problema de Arabia Saudita, ése siempre fue su problema. Nada ha cambiado, excepto una cosa: nos queda menos tiempo hasta llegar al desenlace final.

Salu2.
AMT

viernes, 15 de febrero de 2019

The Oil Crash llega a los diez millones de páginas vistas


Queridos lectores:
 
Durante e día de hoy, 15 de febrero de 2019, The Oil Crash, ha llegado a los diez millones de páginas vistas, como muestra la captura de pantalla que abre este post (gracias a todos los que lo han intentado, esta vez lo conseguí yo mismo). Hace un par de años, acumular un nuevo millón llevaba unos 9 meses. Sin embargo, dado el descenso en el número de posts que se está publicando en los últimos dos años ahora se tarda un poco más en conseguir cada nuevo millón (esta vez, casi once meses), y eso a pesar que los posts sobre el pico del diésel han avivado últimamente el interés sobre este blog.

De acuerdo con Google Analytics, hasta el 14 de febrero de 2019 han entrado 1.523.686 usuarios, mientras que al superar los nueve millones habían entrado 1.351.010 usuarios.

 



Es decir, en estos casi 11 meses han entrado 173.000 usuarios nuevos, lo cual supone un incremento muy notable con respecto a la vez pasada (de los ocho a los nueve millones ingresaron 110.207 usuarios nuevos), y eso a pesar del menor número de posts. El caso es que después de unos años de lento declive, como se ve en la gráfica, se ha producido un cierto repunte en la audiencia, motivado posiblemente porque a estas alturas el blog es bastante conocido y está bien situado, y sobre todo porque los últimos posts han tocado cierta fibra sensible: la del final de la automoción privada tal y como la conocemos.

 
Como siempre, cabe destacar el contexto en el que se produce esta efemérides. Este último año en muchos sentidos ha sido un año de transición, pero las grietas del sistema se hacen cada vez más visibles y profundas: chalecos amarillos en Francia; protestas masivas y sonadas de colectivos en España (jubilados, mujeres y últimamente taxistas); ascenso de la ultraderecha; el Brexit entrando en una deriva peligrosa... Todo el mundo anticipa una nueva crisis económica, que con el frenazo del PIB en varios países europeos parece estar ya muy cerca. Mientras tanto, el pico del diésel amenaza en el horizonte, y amenaza muy seriamente. Se acerca un punto de inflexión muy complicado, para el cual no estamos en absoluto preparados. De hecho, nunca nos hemos preparado para lo que tiene que venir.

En cuanto a mi, voy a hacer un cambio muy importante en mi vida, cambio que en realidad ya he comenzado y del que quisiera que los lectores interesados tomen nota: voy a viajar bastante menos. No solo voy a limitar los viajes que hago por motivos de divulgación, cosa que ya estaba reduciendo y que ahora reduciré aún más; también limitaré los que hago por motivos profesionales. En este momento mi familia me necesita, y para mi mi familia pasa primero. Así que, por favor, no me soliciten para actividades de divulgación lejos de Cataluña, ya que invariablemente mi respuesta será que no.


También se va a producir un cambio relevante respecto a esta serie de posts. Llegando ya a 10 millones de páginas vistas, no me parece relevante seguir sacando un post cada nuevo millón. Así que a partir de ahora solo sacaré un post de este tipo de efemérides cada 5 o cada 10 millones de páginas vistas.

Y en cuanto a los posts, espero tener tiempo para sacar más análisis el año que viene, en el que además creo que va a haber muchos temas importantes que discutir. Como siempre, permanezcan en sintonía.
 
Salu2.
AMT