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viernes, 17 de octubre de 2014

Reflexiones sobre Barbastro

Queridos lectores

Rafa Íñiguez ha querido compartir sus reflexiones sobre el congreso de Barbastro con nosotros, reflexiones que veo muy atinadas. Les dejo con Rafa.

Salu2,
AMT

Reflexiones sobre Barbastro


Dice la leyenda que durante la caída de Constantinopla, mientras los turcos entraban en la ciudad, el emperador Constantino estaba discutiendo con varios teólogos sobre el sexo de los ángeles. También Samaniego nos relata en una de sus fábulas, que ante los continuos ataques de un feroz e implacable gato que los cazaba hábilmente, se reunieron los ratones para debatir cómo solucionar la continua amenaza que los diezmaba. Pero tras mucho hablar, protestar, inventar y debatir, la fácil solución que decidieron, nadie era capaz de realizarla: “Ponerle un cascabel al gato”.
No quiero ser cruel, ni pretendo ninguna ofensa, pero la autocrítica me lleva a que estos pensamientos vengan a mi mente. Si hago una evaluación de lo andado por la humanidad sólo desde 2011 hasta hoy, de momento ninguna acción directa del hombre ha logrado resolver el problema de agotamiento en la dirección correcta, es decir decrecer voluntariamente. Me dice Antonio Turiel que es el capitalismo el que nos ha llevado a la situación actual, y que es clara una ‘anomalía’.  Está claro que sí, pero, ¿Que la ha producido?
Durante el turno de preguntas a Margarita Mediavilla, ya con la mayoría de las ponencias técnicas realizadas, se produjo un cambio de contenido en las intervenciones y las respuestas de Margarita tomaron un aspecto más humano que técnico o científico, y para colofón final Antonio Valero finalmente asestó certeramente que en la raíz del problema hay una gran componente ‘ética’ o más bien de falta de ella.
Evidentemente cada día tomamos decisiones que agravan la situación en que nos encontramos y con una información suficiente no actuamos acorde a lo esperado. En definitiva no utilizamos bien las cosas, bien sea porque hemos perdido el foco de atención o porque hemos perdido la motivación al no encontrar recompensas ni salidas. Esto ocurre a mi parecer porque hemos perdido unas referencias que constituían los valores humanos tradicionales. Esta palabra: “tradicional”,  que nos lleva a pensar en el pasado, no es lo que esperamos para una formula salvadora. Más bien suena a obsoleto y retrogrado, es más, la rechazamos. Pues bien aquí puede residir gran parte del problema, porque hacia donde nos dirigimos, las cosas funcionarán como antes funcionaban. No eran perfectas, pero son las que nos han traído aquí, hasta que esto se nos fue de las manos. El descenso en la energía disponible nos impondrá las reglas del juego del pasado, cuando no podíamos “hacer trampas” a la naturaleza y su leyes, que aunque vigentes, están aparcadas por el tsunami energético que nos otorgan las “maravillas tecnológicas”, que más bien la historia las catalogará de monstruosidades termodinámicas,  de agresiones medioambientales y del mayor despilfarro energético que se pudiera imaginar; porque hemos hecho todo lo que la imaginación del hombre tenía en “cartera”: desde volar a pisar la luna, o a ir a los abismos oceánicos y muchas otras proezas más…
Durante la exposición de David de las conclusiones, esbocé un sencillo diagrama: 



En él se pueden observar los dos principales agentes de la crisis: el ser humano y su conciencia para actuar sobre una sencilla tabla de decisión: Elegir entre el Bien y el Mal, un concepto que es universal, y que lo poseen todas las culturas y todas las civilizaciones desde que el mundo es mundo y que…, hasta un animal entiende.
Seguro que si ponemos en práctica no hacer a nada ni a nadie lo que no queremos para nosotros mismos, y lo divulgamos con el ejemplo, nuestro entorno y el mundo no hará más que mejorar.
Y esto lo puede hacer cada uno de nosotros sin ningún tipo de ‘gadget’ tecnológico, no necesita una  pila de litio…, aunque si requiere de un pequeño aprendizaje y de otro tipo de “fuerza” que no se produce con las maquinas movidas por los combustibles fósiles: La Fuerza de la voluntad.
Rafael Iñiguez.
Octubre de 2014.

lunes, 13 de octubre de 2014

Barbastro llamando a la Tierra


Queridos lectores,

Los pasados 9 y 10 de Octubre tuvo lugar en Barbastro (una pequeña localidad situada cerca de los Pirineos, en el nordeste de España) el Segundo Congreso Internacional sobre el Pico del Petróleo. Acudieron como ponentes algunas destacadas personalidades internacionales en el mundo del pico del petróleo, comenzando por el Presidente de la Asociación para el Estudio del Pico del Petróleo y Gas (ASPO), Kjell Aleklett, y media docena de especialistas del más alto nivel. También hubo algunos ponentes de perfil menos técnico pero que se dedican a hacer divulgación sobre este tema, como un servidor. A petición de muchos lectores he elaborado este relato breve, completamente subjetivo, sobre el contenido de las ponencias que hemos podido escuchar estos dos días. Pueden acceder al vídeo de cada ponencia (o, en su defecto, a los PDF de las charlas) siguiendo el enlace que hay en el nombre de cada ponente, en las descripciones que siguen.


La primera de las ponencias, la conferencia inaugural, corrió a cargo de un servidor. Gran honor e imposible estar a la altura de quien lo hizo hace tres años, Mariano Marzo. Yo me limité a hacer un repaso de los eventos que yo consideraba más significativos en el mundo de la energía durante los años que han transcurrido desde la primera edición, y en discutir brevemente las tendencias del futuro más inmediato, bastante ominosas a mi entender, acabando con un llamamiento a actuar y recordando el manifiesto "Última Llamada". A pesar de su tono, al final resultó que la mía no iba a ser la más pesimista de las presentaciones...


Después habló Mikael Höök. Hizo una didáctica y rigurosa presentación sobre los diversos recursos, sus características y sus limitaciones. Destacó varios puntos interesantes, como por ejemplo la dificultad de designar el peak oil teniendo en cuenta las múltiples definiciones de hidrocarburos líquidos, o cómo el futuro del carbón vendrá determinado por lo que suceda en China, cuya producción parece estar llegando ya a su cenit. Especialmente ilustrativa fue su gráfica de cómo se apila la producción de los yacimientos empezando por los más grandes y siguiendo por los más pequeños y de producción más difícil.


A continuación intervino por video-conferencia Dave Hughes. Su presentación versó sobre los hidrocarburos no convencionales, principalmente los extraídos con la técnica del fracking, y discurrió por los derroteros previsibles para cualquiera que haya leído su libro "Perfora, chico, perfora"; dio, eso sí, datos actualizados sobre los ritmos de declive y escenarios de producción en los EE.UU., destacando el alarmante ritmo de declinación de la producción de shale gas en Haynesville. También resultó bastante impactante un mapa de una pequeña zona muy explotada que mostraba todas las perforaciones horizontales hasta hacer un tapiz extraordinariamente tupido.

Ya por la tarde intervino Kjell Aleklett. Esta ponencia me la perdí porque tuve que atender dos entrevistas realizadas por la UNED (el equipo de Barbastro y uno especialmente enviado desde Madrid). Según me contaron, Kjell hizo una presentación clásica y muy didáctica de los aspectos claves del peak oil y el fracking; a destacar cómo la creciente contribución de petróleo ligero de roca compacta (Light Tight Oil) explotado en los EE.UU., al ser inútil para producir diésel, está agravando el pico del diésel.

A continuación hubo una tabla redonda sobre fracking con dos geólogos españoles, Marcos Aurell y José Luis Simón, y un ingeniero, José Luis Rubio. Yo me la perdí también, prácticamente entera, por estar atendiendo a los chavales del documental. Sí que llegué a escuchar que, a pesar de que algunos de los allí sentados no se calificaban a sí mismos como "anti-fracking", todos tenían claro que en España este tipo de recurso no tenía grandes perspectivas y que difícilmente saldría rentable su explotación.

La última presentación del jueves corrió a cargo de Pedro Prieto. Con un verbo irrefrenable y cervantino cual suele, pesadilla de los pobres traductores, Pedro nos hizo reír de lo lindo con un tema tan serio y tan grave como nuestra imposibilidad de encontrar fuentes de energía alternativas a los combustibles fósiles. Le dedicó especial atención (e intención) a una discusión de los muchos problemas y limitaciones de la energía nuclear, pero no se quedó corto a la hora de desmontar cualquier mito renovable, incluida, ay, la solar de concentración. Impagable e imprescindible.

El viernes comenzó con una minuciosa y preciosa presentación de Alicia Valero sobre el uso cada vez más intenso de todos los elementos de la tabla periódica, el cenit productivo de las minas de donde estamos extrayendo estos materiales y nuestra invencible tendencia a dispersarlos o usarlos de tal modo que los hacemos imposibles o muy difíciles de reciclar. El tema es de una seriedad y gravedad difícil de despreciar, y Alicia presentó brillantemente su exhaustivo análisis. Además del problema con los metales de uso industrial, mención particular merece el problema del pico del fósforo y su impacto en la agricultura, de lo cual hemos hablado en este blog en varias ocasiones. Coronó su presentación con un vídeo preparado especialmente por su centro, el CIRCE, para concienciar sobre el problema; no pude evitar recordar cómo hace tres años desde el CIRCE (no Alicia, por cierto) se envió en Barbastro un mensaje mucho más positivo sobre las posibilidades de futuro. Quizá fue Alicia la primera ponente en pronunciar la palabra que, por repetida, marcaría la segunda jornada: "colapso".

A continuación Gorka Bueno presentó su análisis sobre el futuro del transporte en el País Vasco, detallado y minucioso, valorando cinco escenarios diferentes y siempre en vista de intentar conseguir cumplir los objetivos de reducción de emisiones de CO2 y de pasada de adaptarse a los problemas de agotamiento de combustibles fósiles, que no eran el foco de su trabajo pero del cual Gorka era obviamente bien consciente. La mala noticia es que ningún escenario conseguía llegar a los objetivos fijados para 2050, y la conclusión de Gorka, que ya habían esbozado Pedro y Alicia y aún se repetiría varias veces, es que hace falta más que tecnología para resolver este problema, y fundamentalmente de lo que estamos hablando es de un cambio social. Triste, y pesimista, la reflexión de Gorka de que hasta que no nos demos de bruces no reaccionaremos.


Y entonces llegó Gonzalo Escribano. Este profesor de economía de la UNED, también director del programa de energía y cambio climático del políticamente influyente Real Instituto Elcano, cogió su dietario y estuvo hablando bastante más de la hora que tenía asignada, hilando temas al vuelo sin un orden particular y sin mostrar gráficas o datos con los que fundamentar sus muy osadas afirmaciones delante de un grupo de especialistas que, a mi entender, conocían mucho mejor que él de lo que estaba hablando. Su intervención fue un breve paréntesis de BAU e irrealidad, más propio de una profesión de fe religiosa que de una presentación científica. Dejando de lado afirmaciones que él veía completamente naturales aunque en realidad destilaban cierta ideología, fue chocante oírle afirmando muchas cosas absolutamente infundadas. Por ejemplo, que Arabia Saudita tiene una capacidad ociosa de más de 3 millones de barriles diarios gracias a Ghawar (cuando cualquiera que se moleste en mirar los datos verá que con la entrada en línea de Manifa y la resucitación de Khurais y Shaybah a Arabia Saudita no le queda nada más para añadir, mientras en Ghawar sale más agua que petróleo y posiblemente está ya agotado en un 90%). Otro ejemplo: según Escribano en EE.UU. ya casi no consumen carbón gracias a la revolución del shale, a pesar de que las estadísticas del anuario estadístico de BP no parecen darle la razón (lo malo de hacer afirmaciones exageradas y no cuantificadas: obviamente el consumo ha bajado, pero no hasta desaparecer).


También me llamó la atención su apuesta porque España se convierta en un nodo exportador a Europa del gas argelino; sin duda no debe saber que aparte de haber superado su particular peak oil, Argelia está empezando ya la fase de declive tras su pico de producción de gas:



Al menos Escribano reconoció que la fiebre del fracking no durará mucho en los EE.UU., y que no cabe esperar gran cosa de este tipo de recursos en España. Para nada se le ocurrió que el negocio fuera una ruina, especialmente con precios del gas tan bajos (lo que el consideraba la resultante de la perfecta y maravillosa competencia en un mercado que cree libre). Al acabar su presentación le agradecí su exposición, pues nos había mostrado claramente cómo piensan los gestores políticos, y le pregunté por el peak oil, dado que el congreso iba de eso. Respondió que él no sabe de eso porque es economista y no geólogo (!!), siguió con el ridículo meme de "hace 30 años que queda petróleo para 30 años" (la vieja falacia P/Q) y remató con el aún más viejo y estúpido chascarrillo de que la Edad de Piedra no acabó por falta de piedras; básicamente, tomándonos por tan imbéciles como para no haber oído y refutado mil veces argumentos tan banales y conocidos. Me quedó claro que a este señor la próxima oleada recesiva y de fuerte volatilidad en el precio del petróleo le pillará por sorpresa, aunque dadas sus habilidades oratorias seguro que encontrará una excusa del día para salir al paso. Tras escurrir el bulto en varias preguntas más se largó sin esperar a la siguiente ponencia, de la cual hubiera podido aprender algo sobre aquello en lo que se cree experto. Se fue sin ser consciente del ridículo que había hecho.


Y es que la última ponencia de la mañana corrió a cargo de Gail Tverberg. Precisa, incisiva, demoledora, Gail detalló sus ya famosos 12 principios de la conexión entre energía y economía, no aptos para economistas bautomáticos. La gráfica más aterradora de esa presentación seguramente ya la conocen: la previsión de Gail sobre el rápido descenso de la disponibilidad de todas las formas de energía en los próximos años.


Lo malo es que el argumento de Gail sobre la forma de esa curva es bastante sólido: sin otra fuente de energía que tome el reemplazo será imposible mantener los niveles productivos máximos teóricos una vez que empiece el declive y éste será bastante abrupto. Algo que podremos comprobar durante los próximos años.


La siguiente ponencia, a primera hora de la tarde, fue impartida por Ugo Bardi. Grandísimo comunicador, Ugo sabe ganarse la audiencia en los primeros minutos con trucos de prestidigitador experimentado, para después embarcarle en un viaje a través de modelos simplificados pero cada vez más complejos. Después de mostrar convincentemente que la dinámica de sistemas permite entender la simple complejidad que subyace a nuestros dos mayores retos de sostenibilidad ahora mismo, es decir, el agotamiento de los recursos y el cambio climático, llegó a sus conclusiones... que fueron ninguna. No hay conclusión, no hay bala de plata, no hay una salida simple. Su charla concluyó de una manera abrupta, un tanto triste, sin apuntar a direcciones concretas, sino abriendo esta discusión para convertirla en una reflexión colectiva.



Tras tan anticlimática finalización, llegó Marga Mediavilla y en cierto modo remató la faena. Marga explicó detalles del modelo que han desarrollado en la Universidad de Valladolid para hacer el diagnóstico del futuro de la energía y sus usos en los próximos años. Para alimentar su modelo han tomado una aproximación muy conservadora, asumiendo que los parámetros toman los mejores valores posibles, no consideran la TRE de las fuentes de energía, etc. Aún así, se ve que hay una desviación considerable entre los escenarios de crecimiento y lo que pueden dar nuestras fuentes de energía, incluso con sustitución ideal por renovables, en un plazo de como mucho 20 años. Pero lo terrible viene cuando se examina el transporte: las desviaciones son ya insalvables, en cualquiera de los escenarios considerados, antes de 2020 (por eso mismo en esta edición los vallisoletanos han dedicado su excelente curso de cada año al tema del transporte). Margarita exponía sus resultados como disculpándose, como queriendo decir: "No es esto lo que querría traeros, pero es lo que hay". De ahí al final de su presentación fue desgranando una serie de características de nuestro sistema económico y cómo hemos caído en esta trampa. Ahí fue cuando yo llamé a la bicha por su nombre y, al darme turno para hacer una pregunta, dije que en realidad nuestro mayor problema para superar la situación actual es que lo que decimos contradice las tesis fundamentales del capitalismo. Y no pregunté nada.

Hubo finalmente una mesa redonda, con tres exposiciones cortas y un debate con los tres ponentes. El primero fue mi compañero y asiduo contribuyente de este blog, Antonio García-Olivares, que con su voz firme y su habitual solidez intelectual desgranó las razones objetivas por las que el capitalismo está en su fase terminal y cuáles pueden ser las alternativas a su finalización. Ponencia breve pero muy técnica, y muy recomendable para los que aún creen en el futuro del capitalismo.
A continuación habló Xoan Ramón Doldán, presidente de la asociación gallega Véspera de Nada y economista ecológico, que con tono de gallego apacible fue asestando puñetazo dialéctico tras puñetazo dialéctico a las bases conceptuales y prácticas de nuestro actual sistema económico, prácticamente no dejando títere sin cabeza; quizá el tono constante de voz y la rapidez expositiva no facilitaban la digestión adecuada de tanta información.
Por último, Juan del Río, como representante de Cardedeu en Transició, hizo una presentación muy ligera, más activista y menos técnica que todas las anteriores, para explicar que hay futuro y esperanza si creemos en ella. Las preguntas del público durante la mesa redonda merecieron mucho la pena, aunque (o quizá precisamente por) se trataran temas tan poco agraciados como el de la violencia durante la transición. 

El resumen de esta edición es que el pesimismo se ha vuelto absoluto. En la primera edición la mayoría de las ponencias respiraban un cierto tecnooptimismo, con varias ponencias que discutían fuentes alternativas para conseguir energía y/o escenarios más o menos adaptativos; en aquella ocasión yo formaba parte del reducido grupo de cenizos que veíamos una y otra dificultad prácticamente insalvable en el horizonte. Yo no he modificado mucho mi postura, quizá soy un poco más pesimista ahora que entonces, pero curiosamente ahora muchos de los que entonces me tomaban por alarmista me han dejado atrás en ese descenso a los infiernos. La palabra más repetida estos días ha sido "colapso", el cual la mayoría de los ponentes dan por seguro. Por repetir la broma que hicimos durante esos días, los que allí estábamos nos podíamos agrupar en tres grupos: pacos, mocos y cocos (según fuéramos parcialmente, moderadamente o completamente colapsistas - él único que se salía de esta clasificación fue Gonzalo Escribano, al que podríamos definir de coqueco: "¿Colapso? ¿Qué colapso?")


No querría acabar esta crónica sin hacer una mención, breve, a la componente humana del congreso, a esas gentes que estaban allí, oyendo como los ponentes iban progresivamente laminando sus esperanzas de futuro. Como en la pasada edición, muchas personas anónimas acudieron a Barbastro, haciendo un gran esfuerzo personal puesto que el congreso tenía lugar en días laborales. Algunos representaban a diversos colectivos concienciados con la problemática del agotamiento del petróleo y las consecuencias que está trayendo esta loca huida hacia adelante; los más activos, los de los colectivos antifracking. Particularmente me resultó destacable la especial madurez en estas lides de los chicos de Fracking Ez, que aunque no intervinieron en los turnos de preguntas hicieron contactos y tomaron buena nota de todo lo que allí se decía. Tres años y medio han pasado desde el último congreso de Barbastro y la sociedad española es más pobre, y muchos de los asistentes vinieron de manera precaria, algunos durmiendo en la furgoneta con la que habían acudido. La solidaridad y la coordinación entre los asistentes posibilitó que muchos de ellos, con más voluntad que medios, pudieran aprovechar estas jornadas, e incluso un pequeño grupo de entusiastas aprovechó para rodar un pequeño documental. Como en la pasada vez, la organización del congreso fue una ayuda continua y eficaz en los mil detalles que iban surgiendo cada día; gracias de nuevo a Carlos, Marta y Pili, y sobre todo a David, quien en su múltiple rol de coordinador, moderador y conductor del congreso puso una cara humana al enlace institucional.

Todo apunta a que el colapso será rápido, y más dada la ceguera de aquellos que asesoran a nuestros gobiernos creyéndose expertos sin serlo. Lo preocupante es que el colapso puede ser inminente, como ciertos expertos apuntaron. Barbastro ha enviado un mensaje, alto y claro, a la Tierra; una suerte de "Última Llamada" somontana. Ojalá esta vez haya alguien escuchando al otro lado.

Salu2,
AMT

domingo, 8 de mayo de 2011

Barbastro en el retrovisor


Queridos lectores,

Para empezar a compensar esta relativa sequía de noticias en este blog, durante los próximos días voy a escribir una serie de posts sobre los muchos temas pendientes, comenzando por éste solicitado por algunos sobre mi crónica acerca del recién terminado 1er Congreso Internacional "Pico del Petróleo: ¿Realidad o Ficción?". Doy por hecho que mis colegas de Crisis Energética harán, en su momento, la crónica desapasionada y factual de lo que allá ha acontecido, la cual, cuando esté lista, enlazaré precisamente aquí. La propia UNED de Barbastro publicará las grabaciones de las charlas y de las entrevistas que nos hizo a cada ponente, las cuales también serán enlazadas precisamente aquí. Así pues, cubierta cuando lo sea la información objetiva del congreso, y por no ser redundante, expresaré mi propia subjetiva visión sobre lo que se ha discutido, tanto dentro como fuera de la Sala Ramón J. Sender de la sede de la UNED en Barbastro, al estilo de lo que ya ha hecho el profesor Ugo Bardi... bien, no, creo que yo iré más lejos que Ugo. Sé que algunas personas que asistieron a este encuentro leerán este blog y este apunte en concreto y que no estarán de acuerdo con las opiniones que aquí expresaré ipso facto; es por ello que por fuerza he de insistir en que todo lo que digo es una visión sesgada y personal, la mía, sobre este tema.

La conferencia se estructuró en tres sesiones en tres días consecutivos (en realidad, dos días y medio). El primer día se dedicó al análisis de la situación actual; esencialmente, el estado de la producción de los diversos combustibles fósiles y el uranio. El segundo día estuvo dedicado a la respuesta al Peak Oil, en diversos ámbitos, desde las administraciones locales hasta las iniciativas de investigación, pasando lógicamente por Transition Towns. El tercer día fue dedicado a la preparación a un mundo sin petróleo. Yo no he podido asistir a todas las charlas de este último día, lamentablemente, pero debía marcharme hacia la una de la tarde para llegar a mi casa hacia las diez y media de la noche (esto escribo desde el último de los trenes que cogeré hoy); en todo caso, viendo la línea de las sesiones del segundo y tercer día y las ponencias en ellos presentadas está claro que las temáticas tratadas fueron muy similares, salvo la presentación de Gail Tverberg, que bien podría haber sido impartida el primer día, como explicaré más tarde.


Antes de pasar a analizar las ponencias en sí, y por poner en contexto mis reflexiones acompañantes, comentaré brevemente sobre la audiencia. Los dos primeros días la asistencia fue bastante nutrida, posiblemente superando la setentena de personas. Había una proporción casi mayoritaria de gente joven, de edad universitaria, mayoritariamente como luego supe de algunos centros de investigación de Aragón que presentaban comunicaciones; había también estudiantes universitarios de otras comunidades y ciudadanos particulares de esa edad, aunque en mucha menor proporción. Entre la gente de más edad nos contábamos los ponentes, algunos veteranos de Crisis Energética (AEREN) y algún que otro ciudadano de Barbastro - me han comentado que incluso hubo un concejal de ese consistorio en algunos momentos. En todo caso, la sociedad de Barbastro, quitando la cobertura mediática del acto de apertura, habrá vivido seguramente ajena al ajetreo peakoilero de estos días (salvo los felices regentes de los hoteles y hostales donde nos alojamos). La barrera del idioma (para los ponentes que no saben español y los oyentes que no saben inglés) fue solventada con un eficaz servicio de traducción simultánea. En este aspecto como en otros, la organización del Congreso fue ejemplar y eficaz, siendo por tanto una lástima que no haya tenido más proyección ciudadana.


La conferencia fue inaugurada después de unos breves discursos de las autoridades que al acto se presentaron (y que tras su parlamento, como suele ser habitual en estos casos, se marcharon). Éste fue el único momento que mereció algún interés mediático: pude ver los micrófonos de las cadenas de radio españolas SER y COPE - lo cual está bien, ya que ocupan posiciones antagónicas en el espectro político. Especialmente contundente fue el virtuosamente redactado discurso del director de la UNED de Barbastro, que dijo las cosas bastante claras con bella prosa. Y es significativo que contáramos con la presencia del Consejero del Gobierno de Aragón del ramo científico. Y ya está: eso fue todo. Recogieron sus bártulos y nos dejaron para reconcomernos en nuestra miseria.


La primera ponencia del primer día (jueves) corrió a cargo de Mariano Marzo. Este veterano catedrático de geología de la Universidad de Barcelona, que lleva años denunciando la realidad geológica y el peligro que supone el Peak Oil, siempre desde un análisis técnico e imparcial, hizo como suele una magnífica presentación que dejó muy claros el marco en el que nos movemos. Una presentación altamente recomendable, incluso para iniciados.


La segunda ponencia corrió a cargo de Chris Skreboski, de Peak Oil Consulting. Fue muy profesional, técnica; un tanto fría pero bastante contundente a la hora de trazar los escenarios de futuro, aunque siempre desde una perspectiva de consultoría bastante convencional (bastante Business as Usual, para entendernos).


Tras esta ponencia hicimos una escapada al bar de la esquina -literal- para tomar un café rapidito; intercambié un par de impresiones con Pedro Prieto y volvimos rápidamente al tajo.


Seguía la sección de comunicaciones breves de ese día, la cual encabezó Luis Marqués Bento, un simpático portugués que habla un excelente español. Luis es economista, trabaja para el Gobierno portugués y desde una perspectiva bastante convencional analizó cómo el Peak Oil supone una amenaza principal para la economía en el corto y medio plazo, aunque se manifestó optimista respecto al largo plazo. En las preguntas, varios -entre los que me incluyo- le intentamos hacer ver que la época del crecimiento económico seguramente se ha acabado, pero estos argumentos le resbalaron y se centró en otras cuestiones al respondernos. Después, en los sucesivos cafés y cenando el viernes quedó claro que Luis es bastante realista, sobre lo que supone el Peak Oil, y muy crítico con la situación de su país, pero encima de la tarima no puede salirse de un cierto guión. Por cierto que nos reímos mucho con él en la cena (Menos mal que nos queda Portugal).

Alicia Valero, del instituto Circe de investigación en energías renovables, hizo una interesante comunicación sobre los límites exergéticos de la producción de materias primas. Para los no iniciados, la exergía representa la máxima fracción de energía útil que uno puede extraer de una fuente de energía, y una de las originalidades y potencias del método de análisis de Alicia consiste en poder reducir todos los cálculos de los costes de explotación de las materias primas a una unidad no convencional y comparable, que es la exergía que representan. Pasando por alto su metáfora sobre Thanatia (provocación quizá necesaria para introducir el concepto de la Tierra completamente degradada, el ground level de la explotación de los recursos minerales, pero que nada tiene que ver con la biología del planeta a la que concierne la hipótesis Gaia a la que contrapuso su Thanatia), encontré excesivo su optimismo -que luego ella misma matizó- sobre la capacidad de explotación prácticamente ilimitada de las energías renovables. Como se suele decir, cuando tu única herramienta es un martillo tiendes a creer que todo son clavos; ciertas informaciones que fueron comunicadas posteriormente dejaron claro que hay dudas importantes sobre dónde se sitúan los límites a esta explotación. En todo caso, su mensaje claro fue que estamos abocados a una escasez mineral en este siglo si no ponemos en marcha un agresivo programa de reciclaje, el cual ha de comenzar ya en la fase de diseño de los bienes y máquinas (aspecto éste en el que yo ya suelo incidir en mis charlas).


La siguiente comunicación corrió a cargo de Quim, mi colega OCOero. Un sencillo modelo (aunque los conceptos sobre los que reposa son profundos desde el punto de vista económico) de variables integradas, del cual presentó los resultados preliminares que consiguió esa misma madrugada (quizá debimos dejarle marchar antes de la cena del día anterior). Los resultados indican que las variaciones esperables en la fuerza de trabajo y en la eficiencia no cambian sustancialmente el curso del PIB, el cual está terriblemente condicionado por el acceso a la energía (en línea con el hecho experimentalmente observado, según comenta Richard Heinberg, de que en las últimas décadas de cada 1% de incremento en el PIB el 0,5% corresponde al incremento de consumo de energía). El resultado le encantó a Ugo Bardi; como me comentó, el modelo es erróneo -estoy seguro- pero los resultados son cualitativamente correctos. Quizá esto pueda dar lugar a una fructífera colaboración.


Rafael Íñiguez, de AEREN, fue el encargado de la siguiente comunicación, la cual leyó íntegramente. En ella describió demasiado abiertamente para mi gusto la situación de manipulación y embrutecimiento actual, y la necesidad de un cambio. Aunque como luego le comenté no puedo estar más de acuerdo con él, creo que justamente para la gente que aún no ha hecho el proceso reflexivo de entender qué estamos viviendo ese tipo de comunicaciones, demasiado ásperas, crea un efecto contrario. En fin, en todo caso lo dicho dicho queda y quizá, después de todas las barbaridades que dijimos posteriormente, a alguien le ha hecho pensar.


La última comunicación de la mañana corrió a cargo de Daniel Gómez, presidente de AEREN. Una muy interesante presentación (no es por hacerte la pelota, culebrilla) sobre cómo el mito del progreso ha sustituido a la religión, y por qué cuesta tanto superar el paradigma actual por el necesario que asegure nuestra sostenibilidad y continuidad como especie. Presentación muy recomendable.


Y así nos fuimos rápidamente a comer, porque ya estábamos un poco fuera de horario y a las 4 de la tarde la cosa volvía a comenzar. Comimos con el núcleo de AEREN y nos contaron muchas y muy interesantes batallitas, y con el café todavía en la garganta volvimos al congreso (suerte que todo estaba ahí mismo).


La primera presentación de la tarde corrió a cargo del profesor Ugo Bardi, de la Universidad de Florencia y presidente de la sección italiana de ASPO. He leído algunas transcripciones de las presentaciones de Ugo por internet, y se ha de reconocer que es un excelente comunicador con una absolutamente genial puesta en escena, y la presentación del jueves no desmereció mis expectativas. Un análisis sistémico sobre la razón última de la forma acampanada de las curvas de extracción, por qué es un hecho inexorable fuertemente ligado al concepto de entropía. Presentación absolutamente recomendable.


Después me tocó el turno a mí (vídeo). No detallaré aquí mi presentación porque ése es el motivo del siguiente post; sólo avanzo que mi ardid efectista del final tuvo el éxito (de provocación) que yo buscaba. Respecto a las preguntas, al director del Circe, el profesor Antonio Valero, le disgustaron mis datos sobre la explotación de biocombustibles, delante de lo cual me espetó que yo adolecía de una falta de rigor indigna de un científico y que más parecía propia de un miembro del Greenpeace -esto debe ser un insulto, aunque no estoy seguro-, ya que se pueden producir biocombustibles sin poner en compromiso la seguridad alimentaria. Prometo que tenía la intención de responderle cortésmente, pero dado su tono airado y lo largo y contumazmente descalificatorio de su pregunta se me escapó un poco la viperina, aunque pronto me reconduje. Le hice notar que yo no estoy en contra de los biocombustibles y que sin duda son necesarios, y que estoy convencido de que se pueden explotar sin matar de hambre (aún más) a la Humanidad, pero que justamente en el mundo real eso es lo que está ocurriendo, dado los desarrollos de explotación de las multinacionales.


La siguiente, y última presentación del día, a cargo de Mikael Höök, del grupo de estudio de agotamiento de recursos naturales de la Universidad de Uppsala (el cual lidera Kjell Alekett, presidente de ASPO internacional, y del cual Mikael es el secretario), me la perdí en parte porque fue cuando me entrevistaron. Mikael hizo un repaso del estado del petróleo, gas y carbón, muy detallado y pormenorizado, prácticamente yacimiento a yacimiento, y las dificultades en incrementar la explotación futura. Una presentación clara y contundente.


Y nos fuimos a cenar y a la cama, que el día siguiente prometía.


La segunda jornada comenzó con una (para mi gusto) insulsa presentación de Ramón Gavela, Director del Departamento de Energía del CIEMAT, organismo público de investigación que tiene, entre otras funciones, la de asesorar al Gobierno en materia energética y ambiental. Su presentación se basaba en datos públicos de diversas agencias y fue presentada de manera acrítica, como le fue reprochado por diversos oyentes en el turno de preguntas, entre otras cosas porque las previsiones que iba enunciando hace tiempo que pertenecen al reino de las ilusiones y fantasías. 


La segunda presentación, a ritmo acelerado cual usa y con prosa cervantina, corrió a cargo de Pedro Prieto, vice-presidente de AEREN. Pedro desgranó a la carrera, con datos contrastados y contundentes, las desigualdades de nuestro mundo, la insostenibilidad de nuestro rumbo, la inevitabilidad de un ajuste bruco y las terribles limitaciones que aquejan a las soluciones tecnológicas que se están proponiendo para resolver un problema que es más de modelo productivo que de técnica de explotación. Las preguntas aportaron detalles técnicos adicionales interesantes; la presentación de Pedro es, como todas las suyas, imprescindible, pero gongorina: tendrán que oírla un par de veces para captar todos los detalles. Interesante retener el dato del análisis de Carlos de Castro, de la Universidad de Valladolid, que estima que la máxima cantidad de energía neta que se puede extraer de la energía eólica en todo el mundo es 1 Tw de potencia media (frente a los 12 Tw de potencia media equivalente a la energía total consumida en el mundo de todas las fuentes).


Y de aquí pasamos a la mesa redonda, a cargo de algunos máximos responsables de la investigación en energías renovables y alternativas de Aragón: el mencionado Antonio Valero de Circe, Jose Ángel Peña del I3A, Luis Correas de la Fundación del Hidrógeno y Rafael Moliner del Instituto de Carboquímica del CSIC (el mismo Rafael Moliner de la conferencia de Figueres que comentamos aquí); el debate fue moderado por el profesor Antonio López Peinado de la Universidad de Zaragoza. Los ponentes hicieron un panegírico del hidrógeno como vector idóneo, aunque no exclusivo, de la energía renovable, energía que por cierto de acuerdo con ellos podremos producir en un plazo razonable de manera suficiente. Delante de estas afirmaciones, muchos oyentes incidieron en la inconsistencia entre la experiencia práctica y sus maravillosas soluciones técnicas, y sobre todo en que lo verdaderamente necesario era resolver primero el cambio de modelo económico. Los ponentes aceptaron la mayoría de las críticas en ese sentido, pero las deflectaron al ámbito político; en esencia, sus soluciones técnicas son perfectas, pero los políticos son unos ineptos y la sociedad no responde como debiera. Para mi gusto, su análisis peca de parcialidad, porque no integra la variable económica y financiera, y es incapaz de reconocer que lo que se presume como ineptitud -que también hay, qué duda cabe- es una consecuencia lógica de un sistema económico del cual es muy difícil de salir, y que incluso si su solución técnica fuera viable -cosa que dudo seriamente como ya he comentado en abundancia en este blog- seguramente sería inimplementable por las limitaciones de capital (leit motiv de la presentación del día siguiente de Gail Tverberg). Yo tuve, una vez más, la suerte o el acierto de hacer la última pregunta, que fue bastante intensa y en la que conseguí inducir al profesor Valero a hablar casi como un marxista revolucionario. Si pueden ver el vídeo merece mucho la pena.


Después de este partido de ping-pong (Arnau dixit) pasamos a la segunda sesión de comunicaciones. La encabezó nuestro Antonio García-Olivares, con su presentación sobre un sistema de energías renovables que podría solucionar el mix global a partir de tecnología ya probada y sin requerir materiales escasos. La propuesta es académica y ambiciosa, pero el estudio es muy riguroso y las conclusiones son demoledoras (a Domének le gustará): 30 a 40 años de economía de guerra para poder implementar el sistema.


La segunda comunicación fue efectuada por Jesús Garijo, de AEREN; y de una manera simple e irrefutable mostró la inviabilidad a medio y largo plazo de la energía nuclear basada en el uranio atendiendo a los recursos conocidos (esto ya no le gustará tanto a Domének).

Aunque estaba programado que fuera presentada por Jordi Bartolí, fue al final Neus Puy quien nos contó la tercera de las comunicaciones; un método de pirólisis desarrollado en la Universidad Autónoma de Barcelona para aprovechar la biomasa y generar un sucedáneo de petróleo prometedor (aunque aún necesita ser mejorado) y separa el llamado biochar, una especie de turba que puede ser usada para devolver los nutrientes a la tierra. Una presentación técnica pero clara y bien expuesta que abordó una manera de aprovechar un recurso de cierta abundancia en Cataluña, aunque nunca podría escalarse para cubrir de manera significativa necesidades energéticas como las actuales; Neus apuntó que posiblemente otro buen uso de estas técnicas es para producir sucedáneos del petróleo dirigidos a su uso como materia prima (plásticos, polímeros, etc).

Joaquín Mora presentó la cuarta comunicación, que resultó un calco de la que había hecho Luis Correas en la mesa redonda. Ausencia de datos sobre rendimientos y sinceridad sobre las dificultades técnicas observadas, una presentación más de propaganda que una verdadera comunicación científica.


Por último, Pedro Prieto (¡él, otra vez! Ya perdimos la esperanza de comer) presentó un extraordinario estudio sobre la Tasa de Retorno Energético (TRE; en inglés EROEI) de las placas fotovoltaicas en condiciones reales; es un análisis de un montón de parques en España operando en la realidad, bajo las restricciones y problemas que se presentan en el día a día. Pedro ha realizado este trabajo en cooperación con Charles Hall, de la Universidad de Syracuse - Nueva York, el cual es una eminencia mundial en el cálculo de las TREs. Las conclusiones del estudio de Pedro es que sin tener en cuenta parte de los costes de manufacturación la TRE es de 2,7, que bajo condiciones ideales puede mejorar hasta 3,5 pero que considerando todos los insumos se encuentra por debajo de 2. Es la primera confirmación experimental que veo de un hecho que la industria viene sospechando desde hace tiempo. En suma, la fotovoltaica tiene una TRE demasiado baja.


Después de una comida a base de raciones (muy buena, por cierto) que nos ofreció la organización, pasamos a las ponencias de la tarde, la primera de las cuales fue defendida por Cristina Castells, Directora de la Agencia de Energía de Barcelona, Área de Medio Ambiente del Ayuntamiento de Barcelona, la cual hizo una glosa encomiablemente sincera de las luces y las sombras de su actuación al frente de este área, y de las lecciones aprendidas.


La segunda comunicación fue una teleconferencia de Rob Hopkins, fundador de Transition Towns (bueno, el nombre más correcto sería Transition Network) desde Totnes en Inglaterra; Rob lleva una vida coherente con su plan de descenso energético y no viaja en avión, y tampoco sacrifica su vida familiar, o sea que la presentación fue vía Skype. Su presentación fue poco más que un cuaderno fotográfico de las diversas experiencias de transición en el Reino Unido, y en ese sentido me decepcionó, aunque saqué algunas ideas interesantes. Yo le pregunté que si se daba cuenta que su propuesta era muy británica y que era difícil que funcionara aquí, a lo que él alegó que la propuesta está funcionando en varios países, que es un proyecto similar a los de código abierto de programas informáticos y sistemas operativos, en el que todo el mundo contribuye y todo el conocimiento se acumula; y que en última instancia era nuestro problema adivinar cómo adaptar la transición a nuestro país.


La última presentación fue de Antonio Ruiz de Elvira, de la Universidad de Alcalá de Henares. El profesor Ruiz de Elvira vino no con una sino cuatro presentaciones, las cuales sin duda ha utilizado en otras circunstancias, y en función de lo que quería contarnos -supuestamente cambio climático, en la práctica un batiburrillo inconexo de ideas sobre sostenibilidad- iba entresacando un trozo de una o de otra, todo ello aderezado con un tono un tanto desganado y la mirada perdida en algún punto del techo. Aunque apuntó algunos conceptos interesantes, no fui capaz de encontrar un hilo conductor coherente en su discurso, y encima en su exposición y en algunas de sus respuestas hizo afirmaciones impropiamente imprecisas y cometió algunos errores factuales (e.g., confundiar la concentración de gases de efecto invernadero en equivalentes de CO2 con la de CO2 solo, o cuáles son los mecanismos de absorción de CO2 por el mar). Quim, que de nosotros era quizá el más experimentado en temas de cambio climático, no pudo evitar hacer algunas puntualizaciones sobre ciertas de estas afirmaciones erróneas, delante de lo cual el profesor Ruiz de Elvira le vino a dar la razón o algo así (no estoy seguro) y concluyó su respuesta con un "Bueno, a pesar de que ya están casados al menos he estimulado el debate en sus cabezas", frase que no estoy muy seguro de cómo se debe interpretar; me da la impresión de que interpretó el que se le hicieran correcciones como una muestra de una posición negacionista - nada más lejos de la realidad. En fin, si alguna vez cuelgan el vídeo mírenlo y juzguen Vds. mismos.


Después de jornada tan intensa nos fuimos a cenar, lo cual originó muchas interesantes conversaciones, que en mi caso se prolongaron hasta las tres de la mañana... y al día siguiente en pie para la última jornada.


Gail Tverberg, ex-editora de The Oil Drum y autora de Our Finite World, y actuaria de una compañía de seguros, hizo una interesante exposición sobre la interacción de la economía en la capacidad productiva de petróleo y de energía en general, mostrando que es bastante probable que nuestro descenso energético sea más abrupto de lo que predice el modelo de Hubbert. Una charla bastante perturbadora.


A continuación David Straham, del ODAC, hizo un fabuloso ejercicio de comunicación sobre a qué se puede parecer nuestro futuro energético. A pesar de su tecno-optimismo sobre las fuentes de gas natural y biogas, sacó a colación algunos temas interesantes, como por ejemplo por qué el hidrógeno no es tan interesante como la electricidad para automoción, y es que se aprovecha mucho mejor -tres veces más- la energía en el coche eléctrico que en el coche de pila de combustible (aunque se tendría que considerar la energía consumida en la construcción de cada cual); esto quizá explica por qué la industria ha abandonado el coche basado en el hidrógeno y se ha volcado en el coche eléctrico. Alicia Valero lamentó la ausencia de los miembros de la Fundación del Hidrógeno, y es cierto que eso hubiera propiciado un debate interesante, pero este tercer día, sábado ya, la asistencia había caído en picado (yo de hecho me fui después de esta presentación). Quim le presentó algunas objeciones sobre sus planes para los combustibles de algas, y yo le hubiera podido presentar unas cuantas más, pero en fin, ya no hubo tiempo para más.


Si Quim me pasa sus comentarios sobre la siguiente y última ponencia (a cargo de Daniel Lerch, de The Post Carbon Institute) y las últimas comunicaciones los incluiré aquí...

Bueno, Quim no me ha pasado sus comentarios, así que incluiré directamente los enlaces que faltan:
Y las conclusiones del congreso, leídas por David Lafarga.


Esto es esencialmente un esbozo bastante detallado de qué se habló en Barbastro durante estos días. Yendo al terreno de las sensaciones e impresiones personales, resulta frustrante, una vez más, comprobar la dificultad de difundir estos mensajes, y subsiste el riesgo de, como dice Daniel Gómez, "predicar al coro", hablar a los convencidos. De hecho pasaron ciertas personas con responsabilidad en política científica y hasta en política ordinaria y que aún están en fase de tecno-optimismo, pero no estoy muy seguro de que hayamos consigo abrir una brecha en esa coraza de "esto es un problema que podemos resolver", tan en la línea de lo que comentaba Daniel en su charla. Tampoco me esperaba gran cosa en ese sentido, la verdad, así que no puedo decir que esté decepcionado. Sin embargo creo que, de cara al futuro, si hacemos un esfuerzo de implicarnos en una actividad así sea para conseguir otro tipo de repercusión, sobre todo porque el tiempo se nos está acabando. Ya veremos...

Para finalizar he de decir que unos de los puntos más positivos de este congreso ha sido el poder ver cara a cara y discutir con -diría muchas, pero sería faltar a la verdad- las personas que han tenido el interés de involucrarse en este debate, algunos de ellos seguidores de este blog (algunos de los asistentes tuvieron que pedirse dos días de vacaciones para poder venir a la conferencia, por supuesto con los gastos a sus propias expensas). Las pocas horas de sueño y la intensidad de estos días me impiden recordar ahora todos los nombres, pero retengo las caras y, más importante, las actitudes; aquellos que no cite ahora en este relación no exhaustiva sepan no tenérmelo en cuenta. Mi recuerdos más efusivos son para Fernando y Raúl de Transition Logroño, para Larraitz -a la que aún debo un café o similar-, para Luis, para Mario, para el chico de Móstoles al que invité a desayunar y cuyo nombre no soy capaz de recordar ahora, para Arnau y para todos los "aereneros" de base que han participado activamente en todas las discusiones alrededor del congreso (y a ratos alrededor de una o dos botellas de vino). Gracias a Daniel Gómez, Pedro Prieto, Ugo Bardi y Alicia Valero por compartir su saber y su tiempo conmigo. Gracias muy especiales a la organización, en especial a Pilar por su simpatía y eficacia y a David por su accesibilidad y tesón. Y por supuesto gracias a mis compañeros del OCO, Quim y Antonio, por estar ahí y conseguir que nos ganáramos a pulso el calificativo de "tres mosqueteros". Y eso a pesar de ser sólo tres...


Salu2,
AMT

Addendum (11 de Mayo de 2011): El organizador del congreso me ha enviado un mensaje destacándome varias cosas, que reproduzco aquí por su interés general:

"Comentarte que si  vas a la página del congreso en la sección de Agenda y despliegas el calendario de cada día puedes ver ya en vídeo muchas de las ponencias, incluida traducción cuando procede. Hemos conseguido comprimirlas a un tamaño asumible para colgarlas y presentarlas en un formato que permite la reproducción.

Las presentaciones y documentación adicional se añadirán allí mismo, probablemente en pdf.

He estado viendo también algunas entrevistas de las que se realizaron y hay bastante material interesante que iremos editando y publicando más tarde en la página. Se confeccionara un especial para programarlo en TVE 2 (en la franja que tiene la UNED semanalmente).

En la sección de recortes de prensa hay numerosas referencias a la prensa regional. Aunque no estuvieron de manera continua en la sala sí que anduvieron pendientes del congreso e hice 5 o 6 intervenciones con ellos. Otra cosa es que el ciudadano de a pie barbastrense interiorizara la información.
También hubo cobertura de Aragón TV y se retransmitió parte del congreso a la TV local. Tuvimos un corresponsal del Expansión presente viernes y sábado que realizó algunas entrevistas.

Gracias por vuestra colaboración y esperamos que este evento sirva para que toda esta temática este más presente, en particular con el nuevo gobierno local. De momento vamos a tener dos semanas una exposición sobre sostenibilidad y energía en el centro para trabajarla especialmente con los centros educativos de la localidad."