Gabriel Anz me ha enviado este texto, apostilla del último post. Espero que sus reflexiones les resulten interesantes.
Salu2,
AMT
Acción, reacción y observación
Entre
quienes estamos metidos hasta el tuétano en el tema del Peak oil,
básicamente coincidimos en que es muy difícil hacerse popular
predicándolo. Somos seres complejos y nuestra psicología no lo es menos.
Desde
el año 2005 –cuando conocí en profundidad las implicancias que tendría
el Peak oil- veo que hay que elegir bien dónde, cómo y con quién
hablarlo. El porcentaje de gente que tiene visión y sensibilidad para
comprender en toda su dimensión semejante evento histórico, es
relativamente bajo.
Así
que mi conclusión, es que caemos en un error si pretendemos concienciar
a todo el mundo mediante una receta única. Hay gente a la que no le
interesa que le “digan pálidas” y les genera evidente rechazo. La
mayoría está muñida de mecanismos de defensa contra todo lo que pueda
causarle miedos, angustias, incertidumbres, etc. que hace que prefieran
mensajes positivos aunque sean estos irreales o irrealizables. “Mentime, mentime, que me gusta…” dice el dicho.
Y
para comunicarlo efectivamente habría que definir el “target” (como
dicen los publicistas y comunicadores), pudiéndose así, establecer
estrategias acordes al perfil de cada grupo. Yo diferencio 3 grandes
tipos de personas o grupos sociales:
a)- Están aquellas con capacidad de liderazgo y con “motor” propio, que generan cosas. Son los Hombres de acción.
Probablemente sea el grupo sobre el que haya que cargar las tintas,
para que el efecto de su accionar se derrame por sobre el resto
subrepticiamente. Son quienes deben buscar el equilibrio entre saber
“indicar el camino a seguir”, sin subestimar la inteligencia de las
mayorías.
b)- Luego está la contraparte –la gran mayoría… la masa- que reacciona
a las reglas de juego que plantean los primeros. En general son
funcionales a estos y no los cuestionan demasiado, salvo que sus líderes
no tengan la cintura para conducirlos y mantenerlos lo suficientemente
contentos. Pero quiero dejar en claro que cuando me refiero a la Masa,
no lo hago despectivamente y menospreciando su función en el tejido
social; solo lo hago considerando que son una parte esencial del
conjunto, que como lo demuestra la Democracia, cuando algo se tuerce,
tienen el poder de condicionar el accionar de los otros 2 grupos
(actores y observadores).
c)- Finalmente están los observadores, analistas, idealistas, estudiosos, etc.
que sacan conclusiones acerca de las actividades de los dos primeros.
Tienen capacidad de adelantarse a los hechos, ven el periplo humano
desde una óptica más amplia y alejada. Son los sabios que tienen la
capacidad de amalgamar las ideas y teorías, con las cuestiones prácticas
de la vida y la sobrevivencia. Cuando sus “teorías” caen en suelo
fértil y en el momento justo, germinan y producen cambios
paradigmáticos. De lo contrario caen en el olvido, como seres
excéntricos y locos.
La
tríada que acabo de expresar, la resumo también con la organización de
una antigua tribu… el cacique, los indios y el brujo/sabio/chamán,
respectivamente.
En
épocas posteriores y hasta hace unos años, tal tríada se representaba
con el poder político, la plebe y la iglesia. Hoy podría decirse que es
el poder empresario, la masa y las ciencias.
Así
que volviendo a los aspectos prácticos de mi análisis, veo que la
Ciencia (aquí representada por Antonio y varios de los lectores y
comentaristas) intenta transmitir con urgencia, el resultado de sus
estudios, observaciones y comprobaciones, a un sector político devenido
en bolsones de corrupción e incapacidad, y subyugado al poder y las
presiones de las grandes corporaciones económicas. Por otra parte,
intenta concienciar (concientizar
para los de nuestras latitudes) también a la mayor cantidad de gente
“de a pie” posible, para lo cual, se vale de un medio de comunicación
global como es Internet, que por sus características permite el acceso a
gente que ya de por sí tiene condiciones (económicas y culturales) que
lo incluyen dentro de una limitada elite, con al menos ciertas ventajas
aparentes, lo cual tampoco garantiza el éxito. Pero la gran mayoría solo
accede a los medios masivos de información, percibiendo su entorno
según el condicionamiento que le impone el poder de la TV y la radio. Es
decir, que las desventajas que tenemos para insertar nuestro bocado,
son descomunales.
En
vista de estas conclusiones, he cambiado mis estrategias y apenas me
gasto en hablar del tema, salvo con algunos pocos elegidos, que por sus
características son más permeables a ver la realidad desde otra óptica.
He optado por seguir adelante con mis proyectos de adaptación y
resiliencia, bastante solo por cierto, pero tejiendo un entramado social
(de amistades y laboral/comercial), que por sus características tienden
naturalmente a formas de vida más amigables con el ecosistema, como
también, más comunitarias. Además, las mismas actividades que voy
desarrollando, generan desafíos y pensamientos en terceros, que ayudan a
repensar y a apelar a la memoria, para recuperar técnicas y
conocimientos de antaño. Y les cuento un ejemplo… estoy reparando unos
implementos agrícolas viejos (entre ellos un arado de mansera para
bueyes) y adaptando y modernizando otros (rastras de dientes, arado de
doble vertedera para limpiar canales de riego, arado de cinceles,
aporcadora, etc. en un tamaño acorde al caballo de tiro que ya me han
amansado. Y ello me ha llevado a interactuar con una persona en
especial, que cuenta con habilidades notables en lo que se refiere a
trabajos de herrería; además proviene de familias que vivían en relación
al campo y conoce mucho de herramientas manuales y artesanales (con su
padre afilaban a martillo las guadañas de sus clientes). Él está
entusiasmado con los nuevos desafíos y naturalmente surgen charlas
relacionadas con la lamentable pérdida de sabidurías y técnicas
antiguas. He probado con él de incursionar más en las cuestiones
energéticas, pero ya a ese nivel veo “que pierdo un cliente”. Sí le
gustan más los temas místicos, así que por esas vías introduzco
bocaditos de un poco más de realismo físico-científico, si se le puede
llamar así. Cada vez que voy a su taller a ver los avances de obra, mis
hijos y mi señora sufren, porque saben que destino largos minutos a
platicar con ésta persona.
En
coincidencia con las sinergias que ha vivido Antonio (por lo que él ha
expresado en uno de sus últimos Posts), también he vivido las mías
últimamente; y entre ellas, me he enterado por casualidad y a tiempo, de
una Feria de Intercambio de Semillas
que se llevó a cabo ayer en mi ciudad y a la cual asistí con mis dos
hijos. Me sorprendí gratamente al ver la cantidad de gente que hay
preocupada y haciendo cosas para lograr la “Soberanía Alimentaria”, como
ellos expresaban. Gente que no tiene ni idea de lo que se teje en
relación con el Peak oil, pero que sí ve claramente que las cosas no van
bien y con gran orgullo y dedicación, se han decidido a recuperar la
calidad de vida y alimentaría de sus años mozos y las de sus ancestros.
Aprovechaban la ocasión para mostrar y vender sus productos. Me hice de
algunos contactos, con quienes nos juntaremos para intercambiar
semillas. Uno de ellos se había conseguido semillas de maíz de ciclo
corto, de la provincia de Catamarca, de los cuales está obteniendo las
primeras semillas locales (algo que me interesa y pensaba hacer con mis
semillas de maíz –también traídas de Catamarca- para alimentar a mis
cerdos).
A
que voy con éste último párrafo… Fíjense que ante la preocupación de
personas y/o grupos, de ver que las cosas no van nada bien, se
congregan desencadenando actitudes de solidaridad que se potencian entre
sí, llegándose a organizar redes sociales que ya están llevando a cabo
cambios en sus vidas. Nada pesimista ni apocalíptico… todo lo
contrario. Mucha esperanza y alegría de recuperar lo perdido. Cabe
decir, que buena cantidad de participantes son de origen Mapuche
(pueblos originarios) que me han llamado la atención por la claridad de
objetivos y por sus conocimientos relacionados con la pérdida de
biodiversidad, los problemas que causan los agroquímicos y la pérdida de
soberanía alimentaria (derecho a la autonomía para producir sus propios alimentos y cuidar los recursos hídricos).
¿Se imaginan Uds. como se habría arruinado la jornada si me ponía yo a
dar una clase “física, científica y económica del Peak oil?”. Habría
estado desubicado “como alpargata arriba de un piano” y seguro hubiera
logrado el efecto contrario al buscado. Habría estado introduciendo al
evento motivos de preocupación, cuando en realidad, desde su
“desconocimiento”… ¡ya se están ocupando!
Dicho
evento estuvo promovido por líderes de otras agrupaciones, quienes
desde hace ya 3 años los vienen organizando en otras localidades de la
provincia. Localmente han contado con el apoyo del INTA (Instituto
Nacional de Tecnología Agropecuaria), en el marco del programa nacional
PROHUERTA que ya cuenta con muchos años. Además había un par de
funcionarios municipales apoyando y participando de la iniciativa.
A
modo de corolario… Si bien durante el evento mencionado he percibido
actitudes algo tendenciosas por parte de algunos de los actores (cosa
que a esta altura de mi vida ya creo inevitable), el fondo de la
cuestión me ha parecido muy positivo. Me pareció un buen signo ver
actores políticos, institucionales y gente de diferentes extractos
sociales y culturales participando… ¡porqué digo esto! Por que no creo
demasiado en grupos humanos que “grupalmente se aíslan” conformando
guetos (situación de marginación y aislamiento de una comunidad por motivos religiosos, raciales, políticos o culturales); y
si bien pienso que son parte necesaria de los procesos de cambio,
pienso también que mas tarde o mas temprano se decantan en pautas
culturales aceptadas por la gran mayoría, porque finalmente –por prueba y
error- es la funcionalidad lo que se impone.
Para
finalizar, me ha parecido oportuno hoy hablar de éste tema y expresar
mis vivencias, porque creo que están en línea con muchos de los
comentarios que se han vertido últimamente en el Blog. Me animo a decir
que percibo un “antes y un después” en los temas que se están
discutiendo y se nota mayor madurez en general, lo cual no deja de ser
esperanzador. Granos de arena que se van sumando en el buen sentido, me
parece.
Saludos a todos,
Gabriel Anz
Técnico Agrónomo