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lunes, 21 de mayo de 2012

Permacultura versus agricultura convencional

Imagen de http://islandbreath.org

Queridos lectores,

En esta ocasión Pedro Herrera se ha ofrecido para hacer una discusión sobre las ventajas de la permacultura frente a la mucho menos sostenible agricultura convencional. Éste es un capítulo fundamental de cualquier iniciativa de transición que se precie, sobre todo en un contexto de recursos energéticos y fertilizantes escasos. 

Les dejo con el post de hoy. Salu2,
AMT


Impacto del Oil Crash en la alimentación

La mayor parte de nuestra industria agroalimentaria, desde lo que se conoce como la Revolución Verde, está basada en el petróleo. Para obtener 1 caloría de los alimentos la agricultura convencional invierte 10 calorías de petróleo. El sistema de alimentación de la sociedad actual es completamente dependiente del petróleo.

Es lógico, por tanto, que estemos preocupados sobre el impacto que el Oil Crash tendrá sobre la alimentación.

Es cierto que a corto plazo, de continuar con el BAU, el sistema de producción de alimentos sufriría un colapso.

Sin embargo, una gran esperanza supone la permacultura, uno de cuyos aspectos, la agricultura natural, veremos cómo permite crear alimentos sanos de una manera sostenible y con unos rendimientos superiores a la agricultura convencional.

La permacultura resulta la opción más adecuada para enfrentarse al problema del Oil Crash, tal como ya se demostró en Cuba durante su Periodo Especial, tras el derrumbe de la Unión Soviética.

Así que el impacto del Oil Crash en la alimentación dependerá de la rapidez y amplitud con que vaya adoptándose en la sociedad la permacultura.

El fracaso de la agricultura moderna

Sabemos, los que leemos este blog, que nuestro sistema económico está fracasado, pero me da la impresión de que la mayoría ignora que ocurre lo mismo con nuestro sistema agrícola, que se ha convertido en una consecuencia de ese sistema económico.

La agricultura convencional constituye una industria más, que utiliza la energía del petróleo en forma de fertilizantes, pesticidas y maquinaria para manufacturar productos alimentarios sintéticos de calidad muy inferior a los alimentos naturales. Se ha desarrollado no para satisfacer las necesidades de alimentación de la población, sino los intereses económicos de las grandes corporaciones, cuyo ejemplo más destacado es Monsanto.

Produce alimentos carentes de nutrientes; una muestra: “el trigo de nuestros abuelos tenía un 17 % de proteínas, hoy sólo un 4 %, y si se aplica nitrato al suelo, desaparece la lisina y el valor proteico baja al 2 %” (conferencia de Bill Mollison, en 1981).

Esos alimentos incluso son perjudiciales para la salud a causa de sus tóxicos. Una consecuencia del particular Oil Crash que sufrió Cuba, fue sorprendentemente… una mejora de la salud (¡¡¡) debido al cambio de hábitos alimenticios.

La agricultura moderna ha esquilmado la naturaleza y ha destruido, además, la fertilidad del suelo. Todo ello ha conducido a una progresiva desertificación.

Pero incluso, por si todo esto fuera poco, el despilfarro de energía de la agricultura convencional ni siquiera incrementa los rendimientos agrícolas, como pretendidamente defiende.

La revolución de Fukuoka

La figura de Masanobu Fukuoka resulta fascinante. Era un microbiólogo japonés especializado en fitopatología. Una experiencia casual, le cambió completamente la vida: observó unas vigorosas plantas de arroz en un campo no cultivado durante muchos años. A raíz eso adquirió la intensa convicción de que la naturaleza es algo inconmensurable y que la ciencia no sabe prácticamente nada sobre ella (reconozco que este punto del pensamiento de Fukuoka es el que más me ha costado comprender, pues una parte importante de mi vida la he dedicado a un doctorado en ecología). Abandonó la Universidad y se fue a su finca familiar a experimentar sus ideas.

Guiado por su intuición percibió que la mayoría de los trabajos agrícolas eran innecesarios, destructivos y penosos para las personas, por lo que ideó un método sostenible de agricultura que no agotase los recursos.

En sus libros, “La revolución de una brizna de pajay “La senda natural del cultivo”, escritos a mediados de los años 70 del siglo XX describe su método de agricultura natural.

La idea básica consiste en que se debe cooperar con la naturaleza en lugar de tratar de manipularla mediante la técnica. Mediante sencillas intervenciones en el momento adecuado, permite simplificar las labores agrícolas.

Su método de agricultura natural, puede resumirse en los siguientes principios:

No laboreo

Con la labranza el suelo se vuelve deficiente en oxígeno, se destruye su estructura, elimina las lombrices de tierra y otros pequeños animales, volviéndose duro y sin vida.

La tierra se cultiva a sí misma, de forma natural, mediante la penetración de las raíces de las plantas, la actividad de los microorganismos, pequeños animales y lombrices de tierra.

No abonos

En el campo, los restos orgánicos de plantas y animales se acumulan y son descompuestos en la superficie del suelo por bacterias y hongos. Las cubiertas vegetales de leguminosas (ej. trébol) fijan el nitrógeno atmosférico. Los animales de granja, con su estiércol también aportan abono orgánico. Estos aportes naturales son mucho más equilibrados en nutrientes que los abonos químicos, que aportan esencialmente nitrógeno, fósforo y potasio.

Esto debiera quitarnos la preocupación sobre el Pico del Fósforo, al menos en cuanto a la alimentación se refiere. Como indica Carlos de Castro, la naturaleza es sostenible porque recicla los elementos limitantes, como carbono, nitrógeno y fósforo, gracias a la coordinación de sus elementos y al equilibrio entre consumo y producción. Afortunadamente, el ciclo del fósforo se realiza en la biosfera, que es capaz de disminuir su entropía interna, al contrario de lo que ocurre con la materia inerte.

No herbicidas

Como principio fundamental, las malas hierbas deben ser controladas, no eliminadas, mediante técnicas como el acolchado con restos vegetales o cubiertas de leguminosas, entre otras.

No pesticidas
Los pesticidas químicos matan indiscriminadamente la riqueza biológica del suelo, aire y flora. Los insectos existen naturalmente en todo cultivo, pero se convierten en plaga debido a los artificiosos monocultivos y debilidad de plantas cultivadas en un suelo artificial sin humus.
En un cultivo natural los microorganismo e insectos causantes de enfermedades y plagas están presentes, pero las cosechas no son nunca devastadas. El daño afecta únicamente a las plantas más débiles. El mejor control de plagas y enfermedades consiste en cultivar plantas vigorosas en un ambiente equilibrado.

No poda

Lo mejor es permitir que los árboles sigan su forma natural desde el principio. El árbol producirá fruto cada año y no hay necesidad de podar.

Pero si partimos de árboles ya podados, o las plantas madre fueron podadas en el vivero o sus raíces fueron dañadas, la restitución de la forma natural del árbol habrá que hacerla progresivamente. No hay que confundir agricultura natural con abandono.

Siembra directa mediante bolas de arcilla

Fukuoka desarrolló un método muy eficaz de siembra directa, imitando la naturaleza, mediante bolas de arcilla (en japonés, nendo dango”): se envuelven las semillas en bolitas de arcilla y se esparcen directamente sobre el campo. Se evita así que sean comidas por animales, y germinarán con la primera lluvia apropiada.

Rendimientos de la agricultura natural vs. agricultura convencional

Las experiencias que se tienen sobre agricultura natural son que, después de una disminución inicial en las cosechas a causa del previo empobrecimiento de los suelos por las técnicas modernas, los rendimientos aumentan sobrepasando a los de la agricultura convencional.

En la finca de Fukuoka se obtiene una cosecha de unos 5.800 Kg/Ha de arroz y 5.800 Kg de cereal de invierno. A veces alcanza los 7.800 Kg./Ha, lo que supone cosechas récord en Japón.

Mejores aún son los datos sobre eficiencia energética. A primera vista, la agricultura mecanizada parece incrementar la productividad por trabajador, y aumentar así los ingresos. Pero, por lo contrario, un vistazo a la eficiencia de utilización del terreno y al consumo de energía, revela que la agricultura mecanizada es un método extremadamente ineficiente. El cultivo natural requiere sólo un hombre/día de trabajo para recolectar 200.000 kilocalorías de energía alimentaria, por 1.000 m2 de terreno; el aporte de energía necesaria para obtenerla, es de 2.000 kilocalorías, que son las que necesita un granjero por día. El cultivo con ayuda de caballos o bueyes requiere un aporte de energía de 5 a 10 veces mayor y la agricultura mecanizada exige un aporte de energía de 10 (mecanización a pequeña escala) a 50 veces mayor (mecanización a gran escala).

Transición a la permacultura

Vemos que el impacto sobre la alimentación que supondrá en Oil Crash depende de la velocidad con que se vayan sustituyendo las actuales infraestructuras agrarias (grandes extensiones de monocultivos, muy mecanizadas, orientadas a la comercialización) en permacultura (pequeñas granjas de gran diversidad, sostenibles y orientadas básicamente a la autosuficiencia).

Mediante la permacultura una persona puede autoabastecerse en un terreno de 1.000 m2; es decir, 0,5 Ha para una familia media. Conviene indicar aquí las ventajas del vegetarianismo: se necesitan unos 170 m2 para mantener a un ser humano que viva de cereales, 500 m2 si se alimentase a base de patatas, 1.260 m2 para quien viva de leche, 3.360 m2 para el que se alimente de carne de cerdo y 8.400 m2 para quien subsista enteramente a base de carne de vacuno. Se ha de trabajar 10 veces más para comer carne que para comer cereales; 5 veces más, si se toma leche y huevos.

Otra tarea fundamental será restituir la fertilidad natural de los actuales suelos esquilmados por la agricultura convencional, carentes de materia orgánica y vida. En España habrá que resolver los actuales problemas de desertificación causada por la erosión (ej. olivares) y la falta de cubierta arbórea de gran parte del territorio (ej. extensiones cerealistas).

El método más básico para mejorar el suelo es enterrar restos orgánicos en zanjas profundas siguiendo las líneas de nivel del terreno. Otro buen método consiste en amontonar tierra para crear caballones altos. Pueden hacerse estos caballones usando, con una pala, la tierra que se arranca al excavar dichas zanjas. El lodo sería apilado alrededor de los restos orgánicos. En apilamientos de esta clase, la mejor aireación madura al terreno más rápidamente que en las zanjas. Estos métodos activan con rapidez la fertilidad latente, incluso en suelos esquilmados y granulosos, preparándolos rápidamente para poder realizar cultivos sin utilizar fertilizantes.

Haciendo la transición a la permacultura puede ser necesario algo de desherbaje al comienzo, así como compostaje o poda, pero estas medidas deben ser reducidas gradualmente cada año.

Si los árboles están creciendo siguiendo un modelo no natural debido a la poda y se abandonan en este estado, las ramas se cruzan entre sí y se originan daños por ataque de insectos. Pero si los árboles se corrigen gradualmente, irán regresando a su forma natural, volviéndose más resistentes a los ataques de plagas.

Conviene evitar los monocultivos de frutales. Por el contrario, una buena opción es la creación de bosques comestibles, plantando árboles frutales caducifolios junto a otros de hoja perenne. Entre unos y otros, conviene incluir árboles de abono vegetal; las leguminosas arbóreas consiguen enriquecer y estructurar el suelo; al cabo de unos años se cortan los árboles y se entierran en zanjas por todo el terreno, y empieza de nuevo otra plantación para volver a enterrarla; de este modo, en unas decenas de años se consigue la creación de productivos suelos forestales.
El sistema de siembra directa con bolas de arcilla es mucho más eficiente que los métodos tradicionales de reforestación; aproximadamente hay un 2% de éxitos de germinación frente al 0,2% de otros sistemas. Es conveniente utilizar semillas tradicionales adaptadas a nuestro entorno; las variedades de semillas “mejoradas” necesitan la ayuda de insecticidas y abonos químicos; conviene, por tanto, comenzar cuanto antes a crearse una colección de semillas de plantas autóctonas.
Este método de Fukuoka sirve para reforestaciones y reverdecer zonas desecadas; por ejemplo, mediante árboles capaces de extraer hacia arriba la humedad del subsuelo ha sido capaz de cultivar en zonas desecadas de Somalia. La desertificación no se debe a la ausencia de agua sino a la ausencia de vegetación; este principio, que Fukuoka ha llamado método de "irrigación mediante plantas", consigue, a su vez, devolver las lluvias. La eficacia de estos métodos supone una prueba más a favor de la validez de la Teoría Gaia.
Epílogo
La naturaleza no puede ser superada por las técnicas humanas. Lo mejor que podemos hacer es limitarnos a recoger los alimentos que nos aporta la naturaleza; una analogía, sería, como en el caso de los bebés, una vuelta a la insuperable lactancia materna natural.

Vivimos en una sociedad fracasada en los aspectos más importantes de la vida. El error original es, para Fukuoka, el habernos apartado de la naturaleza; debemos empezar, cuanto antes, la transición para reencontrarnos con ella.

sábado, 17 de marzo de 2012

Una villa romana del futuro

Queridos lectores,

Hace unos meses conocí en persona a Shakelton feel Gaia, con los que mantuve una intensa y amena conversación de media hora. Entonces les pedí que escribieran un post, y hace unos días me lo hicieron llegar. La temática recupera un tanto de la discutida hace unos meses, similar a la de "Preparando una transición: un concepto de granja" o "Consejos prácticos para montar un huerto sostenible" y también incide en una temática relacionada con la del post "La viabilidad de los asentamientos actuales", pero tiene un enfoque bastante novedoso para este blog, el de mirar a cómo se adaptó el ser humano en un entorno mediterráneo hace 2.000 años, lo cual es de bastante interés para muchos lectores. Es además la exposición de un proyecto personal, y por ello mismo posee un gran valor aleccionador. Espero que disfruten de su lectura.


Salu2,
AMT

Imagen de http://www.tboult.co.uk/

UNA VILLA ROMANA DEL FUTURO 
  
Para empezar me gustaría incidir en lo que nosotros creemos que es un modelo interesante para adaptar, a las fincas rústicas o al conjunto de casas típicas de una urbanización que dispongan de unos miles de metros cuadrados mínimos o decenas de hectáreas, para destinar al cultivo y la permacultura etc. Cogemos como un modelo para el futuro la clásica villa romana rural (villae), es un sistema que adaptado a las necesidades actuales y futuras de escasez de recursos y Peak oil, podría enseñarnos formulas, sistemas y técnicas… Avanzando hacia un tipo de comunidad sostenible y autosuficiente en recursos básicos y con posibilidades altas de crear excedentes alimentarios, para comercio, solidaridad en momentos extremos y como puente de ayuda para crear nuevas comunidades si se diese el caso. Cuando dijimos anteriormente comunidades, también sería válida la unidad básica familiar rural, (padre, madre, tres hijos, tíos y abuelos). Al igual que un grupo de casas con parcelas pequeñas, pero que unidas y bien compenetradas podrían hacer la función de una villa romana. En síntesis las combinaciones son muchas y a gusto del consumidor, dependiendo de los recursos y las capacidades físicas de los que decidan hacerlo. 
 
No creo ni creemos que haya un modelo viable de villa romana moderna o de transición, en un escenario de escasez sin un número mínimo de personas y animales varios para sustituir al petróleo, en los trabajos que fuera siendo necesario (si no lo fuese ya en todos)

De forma personal nosotros valoramos en particular de una villa romana: 
 
Los “impluvium” y demás sistemas de recuperación de aguas de lluvia, la gestión y rotación y variedad de cultivos, las prensas de aceite y molinos de grano muy domésticos, el ariete de agua en algunos casos (aunque preferimos el molino árabe), los bio-digestores de seis a diez mil litros para generar gas metano de uso doméstico, los bancos de semillas biológicas, muchas endémicas (yo entiendo un banco como mínimo de 100.000 mil semillas y cien variedades de especies vegetales comestibles), el aprovechamiento del sol como fuente de calor y energía.

El concepto o paradigma de un ciclo completo y sostenible donde nada sobra, nada se desecha, todo es útil y se recicla
 
Cada grupo o comunidad debería desarrollar su modelo de villa romana a través del aprendizaje en las experiencias personales y grupales en alguno o varios proyectos.

En nada nos referimos en todo lo anterior a las políticas sociales de la época romana: esclavitud, trato hacia la vida humana…
Antes de explicar nuestra experiencia personal durante doce años añadir: que más quisiéramos, que tener todo acabado y nuestra villa romana utópica comunitaria en marcha, aunque los múltiples escenarios en que la gente se ve cultivando en este blog es una auténtica Distopía
 
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Experiencias y vivencias en nuestra particular villa romana del futuro.
 
Nuestro proyecto en construcción está en una finca en una provincia de Cataluña, que tiene una superficie de unas veintisiete hectáreas, mitad bosque mediterráneo y el resto pequeñas parcelas (de 4.000 m2) y muchos bancales escalonados sostenidos muchos con paredes secas de piedra de origen romano y posterior. Receptora de vientos del norte, norte-oeste y aire húmedo del mar por el sur-este. La altitud es de unos 450m; si fuera menos, considero que produciría más problemas que ventajas por razones de cultivo.

En la finca había una ruina de finales del siglo XIV, para nada la gran casa señorial. Ruina, ruina sin techos ni plantas, ni nada, con sólo seis paredes y muchos escombros, donde había robles y encinas de 80 años que habían crecido al abrigo de las antiguas paredes.

Lo más importante para poder vivir en el medio rural en un proyecto de transición con permacultura y demás, es tener el agua potable suficiente. Y hay que mirar de hacerse con ella por todos los medios al alcance, aunque se disponga de pozo o fuente hay que recoger el agua de los tejados de las casas y suelos pavimentados o empedrados de exteriores hacia aljibes, depósitos… Nosotros recogemos todo el agua de lluvia que podemos en dos cisternas, un total de 19.000 litros que desde mi parecer mejor sería poder guardar 45.000 litros. 
 
Hemos reconstruido toda la casa nosotros, unos años yo solo, luego éramos una pareja, y desde la crisis se amplio a familiares y amigos muy allegados, los vecinos por desgracia la mayoría querían galopar en una nueva orgía de dinero en el BAU hasta finales de 2011. Ahora es como que la sombra de un futuro a peor se hace un razonamiento aplastante en sus cabezas, que les genera inquietudes.

Hemos aprendido electricidad, fontanería, mecánica, construcción, bio-construcción… Todo lo necesario para hacerse una casa completa, intentando reducir al máximo los costes de materiales nuevos, reciclando, reutilizando, reparando, comprando por ejemplo lotes de puertas y ventanas nuevas en el sur de Francia a un 40% de los precios que pagaríamos en España… En fin, aquí me extendería pero resumiendo: formarse mucho con libros y amistades que conozcan los oficios y empezar desde hoy adquirir experiencia práctica sólida y no solo teórica.

Hemos estado casi seis años sin electricidad, un generador de gasolina para los trabajos de construcción, y candil de aceite y velas para la vida doméstica, viviendo en dos caravanas de Francia que conseguí que me regalaran.

Hemos estado seis años RACIONANDO el agua porque no teníamos otra opción por falta de ella, y vivimos periodos de duras sequías en nuestro pequeño manantial. Hoy en día la situación es diferente, mucho mejor, ya no nos falta, pero seguimos en RACIONAR-LIZAR el agua, ejemplo: en diez años jamás lavé la furgoneta, la lluvia y circular sobre asfalto mojado son mi túnel de lavado.

No tenemos conexión a la red eléctrica, tenemos energía solar, un aéreo-generador de apoyo, Internet vía móvil, refrigerador a gas. En proceso de construcción tenemos colectores solares térmicos, bio-digestor para gas metano y otros. Para nada es barato, sencillo, o poco peligroso, acondicionarse la energía uno mismo es lento, arduo y costoso, no se hace en poco tiempo y los errores se pagan caros como dañar una placa, una batería, un accidente físico…

Pregunta del millón, ¿de donde saca uno el dinero necesario para ir viviendo y invirtiendo en la finca o proyecto de comunidad y pagar hipoteca o alquiler? Pues en los frutales los euros no crecen, así que currando como todo el mundo dentro del BAU, si no se tiene capital propio como algunos, trabajando mucho, mucho, haciendo 14 horas muchos días (8 horas de BAU y 6 horas en la finca), a lo largo de los años y trabajando centenares de sábados y domingos, lo digo otra vez reciclar, reutilizar, reparar y racionar-lizar, trabajar, trabajar, trabajar. 
 
Claro que tiene cosas maravillosas y únicas esta vida que no cambiaríamos por nada, como han ilustrado ya comentaristas del blog y otros artículos nos han contado aquí muchas referencias en salud, calidad de vida, libertad… Pero hay que decir las cosas por su nombre y no engañarse. Es una vida dura, cansada, con accidentes pequeños y graves, con callos en las manos como habas, no todo sale siempre bien, dolores de espalda y de riñones, como no frío y calor, mosqueos y enojos, caprichos del clima y de la naturaleza, robos y hurtos, vandalismo imbécil, constantes arreglos y recambios. Faraónico si empiezas sin casi petróleo por no decir imposible, gente que intenta engañarte y venderte cualquier cosa inútil… En fin, no quiero deprimir a nadie pero no hay villa romana del futuro fácil de hacer. El mundo rural aunque esta dentro del BAU, el concepto que aquí yo expongo esta muy lejos de cómo se entiende y distribuye el trabajo en las ciudades, yo diría simple y llanamente que es el otro extremo de la taylorización del trabajo, el perfil que deben tener los individuos.

Mucho cuidado con la obsolescencia programada que te rodea donde menos esperas día tras día (los chinos falsifican herramientas manuales de calidad como pico, hoz, formones, gubias, martillos… que venden por buenas y caras, que a los diez golpes se rompen como un juguete de todo a 1 euro). Hay que comprar a los artesanos, aprender de ellos, visitar sus talleres, comprobar que son de los buenos y no piratas que compran en Marruecos cestos haciendo creer que lo han hecho ellos en las ferias. Hay una forma de saber casi en un 99% cuando tenemos un artesano auténtico delante. En las ferias son todos aquellos que independientemente de si venden o no sus productos, están en la calle trabajando de cara al público haciendo lo que se llama una demostración de su oficio: herrero, cestero, latero, tornero, zapatero, platero, orfebre, ebanistería, tejedora, ceramista, Luthiers, tallistas,… Si se busca se encuentra; yo en particular llevo quince años tallando madera, talla artística, Románica, y funcional en olivo, roble, tilo y haya.

Si tuviéramos todo en funcionamiento y acabado en nuestra finca quiero creer que unas veinte personas (sino más) al menos podríamos sustentar-nos de nuestro modelo de villa romana del futuro, generando un numero indeterminado de toneladas de variados alimentos como excedente de comercio o solidaridad en momentos de escasez y economía de guerra.

También tenemos una zona del bosque de roble acondicionada al estilo dehesa, donde vamos plantando frutales (manzano, peral, cerezo, melocotonero…). Intentamos recuperar todos los frutales silvestres que podemos como el madroño, manzana de sidra, avellano… Junto con unos cuarenta olivos centenarios que han ido renaciendo en los últimos seis años.

Tenemos acondicionados unos 15.000 m2 para cultivos hortícolas con métodos de permacultura y con deseos de ampliarlo. 
 
Usamos paredes de piedra seca antiguas y de nueva construcción como refugios de bio-diversidad de insectos benéficos y reptiles.
 
Usamos el bosque de robles y encinas como barrera natural del viento, de plagas, de transgénicos…
 
Usamos las hojas de roble o la aguja de pino como manto vegetal protector y aislante a falta de paja biológica. 
 
Usamos caña del país, a poder ser bambú, y también bastón de avellano, madroño, manzano, cerezo, acacia, olivo, castaño… para realizar diferentes tipos de estructuras perecederas pero que pueden durar hasta diez años o más. Usamos el abono orgánico de los animales que tenemos a nuestra disposición en la finca. 
 
Usamos el abono verde y la rotación de cultivos para enriquecer la tierra tanto como para potenciar el micelio (vida micro-bacteriológica de la tierra); Girasol y girasol Mejicano, lino, trébol, diente de león, mostaza, leguminosas… (Quiénes tengan cerca el mar pueden usar las algas y restos vegetales marinos que los temporales invernales arrojan a las playas, como abono de primera calidad para huertos y frutales). 
 
No usamos para nada, nos hemos prohibido el uso de abonos químicos tipo 30%N-30%F-30%H, y cenizas de origen desconocido al igual que todos los fitosanitarios. El único biocida que usamos es la planta de tabaco. Dejar oxidar limaduras pequeñas de hierro en agua de lluvia en un bidón grande para regar, evita si hace falta comprar el sulfato de hierro. El agua de ajo y de ortigas muy nombradas aquí.

Tenemos un tractor antiguo de los años sesenta, pero el terreno que pretendemos poder conseguir es un sustrato que en una década más de trabajos no sea necesario labrarlo, cosa para nada fácil de conseguir. Pero de momento en los lugares con terrenos más duros labramos cada dos años una sola vez y en los periodos donde la actividad de las lombrices esta en tierras profundas (40cm) para evitar de matarlas, siguiendo el ciclo lunar siempre que se puede. Es fácil comprar cada año un Lunario o calendario biodinámico en España y aprender todo lo relacionado solo con la luna es muy divertido, interesante y extenso. 
 
Intentamos identificar los puntos geopáticos del terreno para sacarles el mejor provecho, con plantas como las ortigas, tabaco, fresas…

Nos calentamos con estufa de leña, pero queremos construir un modelo de estufa rusa que incorpora cocina de leña y carbón con un horno grande, todo en uno. En invierno se puede ahorrar mucho gas en cocinar con la estufa rusa. 
 
Criar aves de corral con permacultura es otro reto para valientes, es decir a partir de modelos ya existentes en otros países se tratará de crear un auténtico entorno micro-climático y generalmente endémico, donde las aves de corral en libertad controlada a razón de 5m2 por cabeza, disponen de un entorno en plena simbiosis entre ellas, centenares de plantas de su agrado y larvas a mansalva de asticot, babosas y lombriz común, si esto se logra, el resultado sería alimentar con costes inferiores al 10% de cualquier explotación de avicultura común a mil gallinas. Dicho de otro modo, criar huevos y pollos casi sin darles de comer o complementando su dieta solo con un poco de maíz biológico, de patata o piel de patata biológica, algas marinas… 
 
El siempre controvertido tema de los sexos, ¿hombres?¿mujeres?; sencillamente decir que mi mujer, trabaja la tierra, labra, cultiva, poda y no tiene ningún problema en todos los quehaceres de horticultura, avicultura, permacultura, arreglar cercados, astillar leña, apilar muros de piedra seca… Se puede contar con ella casi para todos los trabajos llamados masculinos, cosas muy concretas como cortar con motosierra y el manejo del tractor lo hago solo yo (pero adquiriendo experiencia también lo haría), además ella siempre tiene más parte del balance de los trabajos domésticos y los niños. Para el que piense que físicamente es una mujer ruda y tosca sacada de las cavernas de Olduvai con manos como panes. ¡Para nada! Ella es normal, 170cm altura y 59 kilos de peso.  Una comunidad o muchas es lo que pudiera encontrarse en un Oil Crash y afrontar con éxito todos esos escenarios negativos posibles. Está, saldría solo exitosa si funcionara sin fisuras, sin diferencias, un sistema donde cada “entidad” mujer y hombre serían igual de importantes, decisivos, específicos para el destino final del grupo o grupos. Si no es así escoged vuestra Distopía que hay para todos. Dedicado a todas las mujeres que pueden hacerlo, que son la inmensa mayoría.


Continuo con una forma sintetizada en puntos básicos e imprescindibles para nosotros, decisivos para la finalidad en que se concibe la finca: 
 
Prioridades que debe tener una finca para iniciar la villa romana del futuro

1. El agua potable suficiente para todos los usos.

2. Una ruina por reformar o una casa alrededor de la cuál se desarrollaría todo. (También lo veo factible en grupos de casas de cierto tipo de urbanización moderna, con más carestías e inconvenientes claro.) 
 
3. Tierras cuantas más mejor y gente suficiente para los trabajos sin petróleo, donde la permacultura juega un papel fundamental.

4. Árboles frutales autóctonos cuantos más mejor, treinta no es nada desdeñable, pero doscientos es un número interesante para una comunidad (villa romana). 
 
5. Animales para autoconsumo y algo de comercio. En España con la carga demográfica que hay y en un escenario de mucha o poca escasez por mi experiencia lo mejor son aves de corral gallinas ponedoras, pollos… Unos cuantos conejos de crianza y para los que saben aún hacer la matanza unos cerdos al año para embutido, manteca, carne… Animales más grandes pueden poner en peligro la capacidad de carga de la finca, dañar cultivos, frutales… porque necesitan su número de hectáreas mínimo para alimentarse al ingerir tanto pasto.

6. Un buen banco de semillas para asegurar la cantidad suficiente de cultivo, la sana variedad, el intercambio con otras comunidades de diferentes especies de plantas… Como antes he dicho no esta nada mal 100.000 semillas y cien variedades de especies de plantas comestibles y que dan frutos.

7. ENERGIAS, esta claro, todas las disponibles renovables actualmente, viables y aquí entraríamos en un extenso debate, además muy ligado a la posibilidad económica de cada grupo o comunidad. Ceñido a nuestra experiencia personal: energía solar, energía eólica, bici-generador, bici-cargador 12/24 voltios, bio-digestor de gas metano, horno solar africano, secadero de alimentos y semillas solar, calentador de agua solar. Para nada censuro los lugares que tengan la red eléctrica nacional, pero creo de forma particular que estas villas comunitarias sin red oficial, serán inicialmente al menos más eficientes y racionalizaran (racionaran) la energía de que dispongan por los métodos renovables mejor que nadie. Saber adecuar un buen mix total entre ellas es la clave de cada grupo o comunidad. Lo que para nada creo conveniente es hacer llegar la red eléctrica a lugares remotos (casas y pueblos) donde hoy día en 2012 aún no ha llegado, porque sería despilfarrar recursos y solo sería dar de comer un poco más al BAU. 
 
8. Comunicaciones, logística, desplazamientos básicos (escuelas, mercados, ambulatorios o hospitales, núcleos urbanos donde se decidan temas sociales o documentaciones…). Por supuesto no contar con coches privados en el futuro y en no demasiados años. Hablo entonces de la bicicleta, la bici eléctrica, el ciclomotor de mínimo consumo, el caballo, el carruaje ligero en aluminio, y los transportes públicos de los que se llegará a disponer.¡¡Huy!! Me olvidaba y de momento en el futuro habrá un solo mega-coche-eléctrico, tecnología de Orión que conducirá Cross country y nos llevaría a pasear a la playa, aya, aya. :D

9. Capacidad y posibilidades para reutilizar, reciclar y recuperar todos los recursos naturales y de origen urbano al alcance de la comunidad o villa. Es decir, piedras, vigas, cañas, yeso, arcilla para adobe, hierros, depósitos (no tóxicos), maderas, muebles, desechos útiles de industrias de la zona, también lo que yo llamo “chatarra de oro” como: bicicletas, alternadores de coches, electrodomésticos con averías ridículas de reparar o con piezas caras aún de vida útil como bobinas, dinamos, cojinetes, bombas de agua, bombillas, cableado eléctrico o electrónico… (Importante diferenciar lo útil de lo que solo es basura). Aquí es terreno de imaginación y pocas manías o complejos. Algunos comentaristas de este blog en Argentina, Uruguay… Saben mucho de las tres erres y hasta la cuarta racionar-lizar, les hago un guiño con admiración y respeto. 
 
10. Todas las fincas que dispongan de sus comunicaciones no más lejanas a 15km del mar podrán aprovechar todos los recursos renovables que de él se derivan al igual que sus factores climáticos, en especial la sal, sería un recurso muy importante para el consumo humano.

Los principales problemas en una finca para desarrollar la villa romana del futuro lo dejo para otra ocasión.

Para acabar voy a nombrar lo que creemos por nuestra experiencia y conocimiento que serviría a los lectores para tener ideas de cómo conseguir una finca rústica o agrícola.


Métodos de cómo conseguir una finca para empezar un proyecto de transición en comunidad en la “villa romana del futuro”:
  1. Si realmente quedan pocos años antes de una escasez mundial, creo que es fundamental, es condición “sine quanum” que todo el que se lance ahora a la aventura de la comunidad estilo villa romana del futuro, debe empezar con una comunidad, grupo o núcleo fuerte de poco menos de diez personas para avanzar en el tiempo a pasos de gigante, si no sinceramente, una pareja o un grupillo de cuatro creo que esta condenado casi por sistema al fracaso completo. Con poco tiempo y un futuro muy incierto, es fundamental crear grupos y núcleos numerosos de personas. Y a ser posible una red cooperativa de fincas y villas romanas modernas con conocimientos y artesanos itinerantes en toda la red.

  2. El método que todo el mundo conoce, es comprar la propiedad o alquilarla con un contrato renovable anualmente.

  3. Otra forma es crear una asociación sin ánimo de lucro sobre permacultura, transición… Luego adquirir por compra con el banco una finca a través de la asociación, como la sede legal de las actividades de la asociación. Si se hacen bien los pasos legales es mucho, mucho más fácil de lo que la gente puede creer conseguir así una hipoteca. Conozco algunos casos en fases avanzadas de tramitación con el banco.

  4. Buscar directamente propietarios de fincas en desuso en el registro de la propiedad de vuestra zona (hay que pagar cada consulta). A partir de ahí preparamos un proyecto decente con nuestra comunidad (si hay licenciados mejor imagen daremos). Visitamos al propietario de la finca, con el que hay que negociar un alquiler justo y el convencimiento de que la casa y las tierras se recuperarán, restaurarán, acondicionarán… Convencer a las partes que todo a la larga será beneficioso para el propietario. Negociar un contrato como los de antes, mínimo diez años o más. (así estuve yo antes en otra finca siete años pagaba 200 euros al año). Conozco mucha gente que hace diez años que se apaño buenos contratos de este estilo.

  5. Este método es poco ortodoxo, pero ante la necesidad y la situación de los “Homeless” en un escenario de restricciones y escasez invito a la gente a buscarse la vida en grupos numerosos y ocupar fincas tipo limbo. Las llamo así porque están en una situación de limbo legal y es más difícil que la policía eche fuera de estas casas a la gente. Hay que buscarlas apartadas, discretas, con accesos difíciles y mejor si en el último tramo hay que andar para llegar a la casa porque todo esto son dificultades físicas para un desalojo y ventajas para esta comunidad de desarraigados. Un ejemplo de casa limbo son aquellas que se abandonan porque el propietario murió sin descendencia y pasan los años hasta que el estado se la adjudica y tiene poder judicial sobre ella, se de algunas que estuvieron así 20 años. Otro caso sería las que se ven afectadas por infraestructuras públicas de carácter faraónico que cada día serán más difíciles de realizar con el Peak oil. Éstas suelen abandonarse y saquearse. Decir que para evitar el máximo de problemas individuales con la policía en caso de desahucio hay que constituirse también como asociación sin animó de lucro con el fin de un techo digno (según la constitución), evitar la miseria, la exclusión social, garantizar una mínima salubridad a las personas, el derecho a no pasar hambre en la calle… Hay que ser realista e ingenioso a la hora de crear los estatutos, derechos y deberes de la asociación.
     
  6. Para seguir la pista de un pueblo abandonado o finca rústica: a) nombre, y número máximo de datos de la finca. b) Buscar propietarios en el registro de la propiedad de cada zona (nota simple). c) Una vez conocemos al propietario, entrevistarse con el y presentarle el proyecto, negociar el trato. d) si progresa el trato presentarse como no conflictivos y con el proyecto de comunidad al ayuntamiento para entablar relaciones.

  7. Finalmente hablar del termino legal de la “usucapión”, por sí solo se merece un artículo. Aconsejamos a todos que se informen. Pertenece al derecho romano y aún esta vigente hoy en día en muchos estados. La “usucapión” consiste básicamente en otorgar en propiedad, la tierra o bienes abandonados y concretos al que los cuida, trabaja y puede demostrarlo. Diez años si el propietario está vivo y veinte si falleció. Hay que estudiar con detalle esta legislación y sus matices.

La lista de experiencias y consejos daría para más pero de momento se queda parada aquí. Esperamos que a muchos les puedan servir de ayuda y un saludo a los que hace tiempo que se levantan a diario con los pies entre excrementos, barro, tierra y plantas. Gracias a todos, y tener en cuenta que es una experiencia personal y a muchos no les servirá, porque creo que cerca de las grandes urbes el modelo que nosotros vemos es significativamente más complejo y distinto, serían cinturones urbanos de arquitectura plana distribuidos a lo ancho y no a lo alto, es el sueño de una “domus” del futuro para los urbanitas, pero esto es otra historia.

Shakelton feel GAIA.

Jaume