Sailor me ha hecho llegar una contribución interesante: cómo hacer la transición a un mundo con menos energía basándonse en un velero como hogar. No es baladí habida cuenta de su experiencia como marino. Que lo disfruten.
Salu2,
AMT
Vivir a bordo, otra manera de encarar la transición.
En
este magnífico blog se habla a menudo de las alternativas individuales
ante la situación que se avecina. Por supuesto que lo ideal sería una
solución colectiva, pero las inercias de la sociedad lo convierten en
una opción tan compleja que difícilmente se podrá llevar a cabo.
Habitualmente las alternativas de transición individual/familiar/grupal
se basan en la autosuficiencia en granjas, agricultura sostenible,
permacultura, etc.
En
este texto intentaré plantear la alternativa "marina", es decir, la
autosuficiencia viviendo a bordo de un pequeño barco de vela.
Ante
todo ruego en lo posible huir del silogismo "tiene barco - es rico" y
abandonar el prejuicio. Es cierto que muchos "ricos" tienen barco
(aunque suelen ser motoras, un matiz fundamental), pero hay una gran
mayoría de gente que navega que son trabajadores y profesionales de un
nivel medio. Cierto también que España es un caso especial, en Francia
por poner un ejemplo cercano hay mucha gente que en vez de un buen
coche, una Harley, una autocaravana o un terrenito, se compran un
velero, y por supuesto no son pobres, pero tampoco ricos.
Una
vez sentada la premisa anterior vayamos al grano. Hablamos de un velero
pequeño-mediano, digamos entre 10 y 14 metros de eslora (largo),
suficiente para albergar cómodamente entre 2 y 6 personas
aproximadamente durante tiempo indefinido.
Consumo
energético: La vida a bordo es de bajo consumo de energía por
necesidad. Se vive a 12 voltios, a base de fotovoltaica y/o eólica. Con
un sólo panel de un metro cuadrado y un generador eólico sobra (en
nuestras latitudes soleadas). Una instalación al menos 5 veces menor que
la típica en viviendas aisladas. En cuanto al motor (todos los veleros
actuales llevan un motor diésel) en caso de escasez (o alto precio) del
combustible se usa sólo para maniobras en puerto (entrar y salir), que
puede suponer un cuarto de litro cada vez que llegues o salgas. El
consumo típico suele ser de unos dos litros/hora. Aún así se puede
maniobrar a vela, con la práctica necesaria. En cualquier caso los
antiguos clippers (grandes barcos mercantes a vela) funcionaban
perfectamente sin ninguna clase de motor, y eran enormes.
Movilidad:
La principal ventaja, la posibilidad de trasladar la "casa" al lugar
más conveniente. En época de carencias y posible violencia es una
ventaja nada desdeñable. Y el coste energético/económico de esos
traslados a vela es cero o casi cero. Esto da la posibilidad de evitar
las temperaturas más extremas, las épocas de clima desagradable, el
traslado a zonas con mayor oferta alimenticia, más seguras, etc.
Agua
potable: Todo barco lleva a bordo uno o varios depósitos de agua dulce
de entre 100 y 1000 litros a grosso modo. La forma más evidente de
conseguirla es repostar en tierra, pero también está la opción de
recoger agua de lluvia (en el trópico en época de lluvias es más que
suficiente) y las potabilizadoras de agua de mar aunque son caras y
llevan unos filtros bastante sofisticados que quizás no sean viables en
un futuro. En cualquier caso, siempre hay a mano una cantidad inmensa de
agua salada que se utiliza para infinidad de fines: limpieza,
sanitarios, incluso aseo y cocina (los navegantes autosuficientes saben
la proporción agua salada/dulce ideal para cocer pasta, arroz, etc). Con
todo ello el consumo de agua dulce se reduce enormemente pudiendo
llegar a un orden de 50/60 litros persona/mes. Con 500 litros de agua
una familia de 4 personas puede vivir perfectamente 2 o 3 meses
(comparemos esta cifra con el agua necesaria para regar un pequeño
huerto).
Alimentación:
La forma de conseguir alimento más fácil es evidentemente la pesca.
Aunque la sobrepesca ha esquilmado bárbaramente los caladeros de
especies comerciales, sigue siendo posible la pesca costera artesanal
para autoconsumo sin mucha dificultad. Y si la pesca industrial
intensiva se reduce, el mar tiene un agrian capacidad de recuperación.
Comparando con la vida "terrestre", si una persona dedicara a la pesca
artesanal anualmente las mismas horas que un horticultor dedica a su
huerto, no sería capaz de comerse todo el pescado que consiga. Y eso con
técnicas de pescador aficionado, pues con un pequeña red o un palangre
(artes prohibidas hoy en día a particulares) las cantidades se
multiplican al menos por 10.
Transporte
de mercancías: No se trata de vivir a una dieta estricta de pescado, no
olvidemos que un velero puede transportar mercancías a coste cero,
alimentos desde donde se produzcan, biodiesel, herramientas, y una lista
infinita de cosas que pueden ser canjeadas por verduras, fruta, carne,
etc. a los horticultores. Coste cero, no lo olvidemos. Es como si
alguien inventara una furgoneta que se moviera cientos o miles de km
empujada por el viento a unos 10 km/h sin pedalear, sin animales de
tiro… No estaría mal, no?
Mantenimiento:
Un velero es un artilugio complejo. Agua, electricidad, mecánica,
tejidos, cabos, acero, fibra de vidrio, poliéster, caucho, madera, etc,
etc… es imprescindible tener los conocimientos y habilidades necesarias
para hacer el mantenimiento y reparaciones uno mismo (y en navegaciones
largas esto ocurre aunque no exista la crisis). En un escenario de
colapso donde fuera imposible conseguir materiales o repuestos, se
pueden sustituir por materiales sencillos, como la madera, aunque eso
implica más mantenimiento y trabajo físico, pero ya se navegó así y se
puede volver a hacer.
Radio
de alcance: En principio no hay límites. Por ejemplo, un velero pequeño
(10 m) puede hacer perfectamente en la época de vientos favorables la
travesía del Atlántico a vela en las siguientes etapas: Cádiz-Canarias:
7/8 días, Canarias-Cabo Verde: 8/10 días, Cabo Verde-islas del Caribe:
18/22 días. El recorrido inverso se hace por el norte (pasando por
Bermudas y Azores) en un mes aproximadamente. Con un barco algo más
grande la velocidad aumenta un 50%, con el consiguiente ahorro de
tiempo.
Navegar a vela: Aquí tenemos la inmensa ventaja de que ya está todo inventado, probado, y comprobado a lo largo de muchos siglos. La navegación en un velero moderno, es un trabajo de "señoritas" en comparación con épocas pasadas (se dice que cuando los barcos eran de madera los hombres eran de hierro). Incluso sin ayudas electrónicas (GPS, sondas, radio, etc…) es perfectamente factible. La inmensa cantidad de información acumulada, las cartas náuticas trazadas con precisión absoluta y las técnicas de navegación no se han perdido ni se perderán.
Vida
a bordo: Vivir en un barco no le gusta a todo el mundo, se mueve, es
pequeño, dependes muchísimo del clima, tiene sus riesgos, poco espacio,
humedad, etc. pero tampoco me imagino a muchos de mis conocidos
empuñando una azada…
Coste:
Y todo eso cuanto cuesta? Los barcos son caros, muy caros, utilizan
materiales costosos, acero inoxidable, aluminio, poliéster… pero
afortunadamente los barcos bien construidos (típicamente entre los años
60 y 80, antes de que se fabricaran en series millonarias) duran varias
décadas. Yo mismo navego en un velero construido en el año 1975, he
hecho singladuras de miles de millas y bien mantenido puede durar otro
tanto. Esto tiene la ventaja de que a lo largo de los años el precio
baja hasta niveles aceptables (un barco nuevo de astillero tiene un
precio de locura). Digamos que por el precio de un todoterreno nuevo de
gama media puedes comprar un barco en un estado aceptable, que con unos
cientos de horas de trabajo y un poco de habilidad puede viajar a
cualquier parte. Desde luego no es barato, pero por ese precio tienes
vivienda sostenible, vehículo de transporte, alimentación a mano, medio
de trabajo, posibilidad de elegir tu lugar de residencia y resiliencia,
resiliencia, mucha resiliencia.
Es
obvio que esta opción no es una solución colectiva, no podríamos vivir
todos a flote, pero si una parte de la población lo hiciera, aparte de
descongestionar la tierra, tendríamos automáticamente una red de
transporte de mercancías a bajo coste que sería útil para todos.
Hay
muchos más asuntos de interés, como el transporte en grandes veleros,
pero no quiero extenderme demasiado, aunque creo que ya lo he hecho…
Por supuesto quedo a disposición de los lectores para más datos, aclaraciones o dudas.
Saludos flotantes.
Alfonso (Sailor)


