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jueves, 7 de marzo de 2019

El discurso del sistema. Antítesis (II)

Queridos lectores:

Seguidamente encontrarán la segunda entrada del Discurso del Sistema: Antítesis, por Beamspot y Rafael Romero.

Salu2.
AMT

El Discurso del Sistema. Antítesis (II)


En esta entrada, nos centramos en lo que podría ser una de las omisiones más peliagudas de todas las que hay, un asunto de la máxima prioridad pero del que no hay apenas constancia. De hecho, el tecno optimismo se encarga de minimizarlo al poder sacar (mucha) tajada de ello, punto que ese enfoque es precisamente otra parte del problema. Dada su importancia, la extensión es mayor.


Resultat d'imatges de water crisis
III - El agua.


La realidad es que en un planeta lleno de agua, paradójicamente nuestra supervivencia depende de un porcentaje ínfimo del agua existente.


El acceso a agua potable es un punto crucial para nuestra supervivencia, quizás es el más problemático, no ya para sobrevivir como civilización/sociedad sino para sobrevivir como especie. Y, tal vez por ello, el menos entendido de los temas relacionados con los recursos fósiles y las dinámicas extractivistas.


Este problema a menudo es abordado desde el optimismo tecnológico. Incluso cuando se habla de forma clara sobre la problemática y sus repercusiones, el mensaje final que se traslada es el “tecno optimista”. Lo cual no hace sino evidenciar que, como sucede con otros problemas que se vislumbran en el futuro de la humanidad, (Ej. las baterías y la electricidad), acabar un análisis del problema con la coletilla “la tecnología lo solucionará” es simplemente repetir un mantra religioso que confirma de forma inconsciente la existencia de un problema para el que se sabe que no existe solución.


La realidad poco conocida es que pese vivir en un planeta donde el agua es muy abundante sólo una pequeña parte es utilizable. Los gráficos que se presenta a continuación empiezan a evidenciar el problema.




Si se analiza, en detalle lo que realmente indican estos gráficos es que el agua superficial, la más accesible, sólo constituye entre el 0,25-0,3% del agua dulce total del planeta (según el gráfico escogido).


La realidad es que si sólo dependiéramos del agua superficial o de escorrentía (ríos y lagos) para nuestra subsistencia hace tiempo que habríamos desaparecido o estabilizado nuestra población a niveles muy bajos. El agua superficial es sólo una pequeña fracción del agua que necesita nuestra civilización humana para mantenerse en crecimiento continuado, el resto lo aportan las aguas subterráneas.


Pero tampoco nos pongamos muy espléndidos pues las aguas subterráneas realmente potables solamente constituyen alrededor del 0,76% de toda el agua del planeta.



En resumen, que nuestra supervivencia no sólo como civilización (que usa cada vez más agua para usos energéticos e industriales,…) sino como especie, se basa en el uso cada vez más intensivo de, tan sólo, el 1% del agua del planeta y más de ¾ partes no son accesibles directamente, aguas subterráneas.


Sí, he dicho no accesibles porque lo que ocurre, como con otras muchas cosas, es que a menudo la gente asocia aguas subterráneas con una fuente, un manantial o un pozo artesiano. Muy poca gente lo asociará con extracciones mecánicas de un acuífero y a casi nadie le vendrá a la mente una explotación minera de aguas fósiles, agua subterránea almacenada hace miles o millones de años a más de 250 metros de profundidad.


Como siempre, más valen unas imágenes que mil palabras:





Al hablar de agua subterránea el primer error es pensar que es un recurso renovable, gracias al ciclo del agua por filtración de las precipitaciones que se producen en todo el planeta. Del segundo error se encarga la religión ecologista y su mantra renovable = sostenible donde sostenible se asocia a que se puede realizar un uso ilimitado.

Pero lo que evidencia algunos estudios es que de ese 0,76% de aguas subterráneas sólo entre un 5% y un 22% son aguas con menos de 50 años de antigüedad, contando toda el agua dulce que se estima puede haber en los primeros 2 Km de la corteza terrestre. Pero esos mismos estudios nos indican que de las aguas subterráneas más accesibles (entre 0 y 250 metros de profundidad) sólo el 6% se pueden considerar aguas modernas (con menos de 50 años de edad) o dicho de otra manera, SOLO EL 6% DE LAS AGUAS SUBTERRÁNEAS SE PUEDEN CONSIDERAR RENOVABLES.


En resumen, que decir que el agua potable es un bien renovable es mentir sin escrúpulos, cuando sólo podemos contar con la renovación del 0,05% de las aguas del planeta (0,046% de las aguas subterráneas más el 0,002% de las aguas de los ríos y el 0,0007% de las aguas de los lagos), es decir el 5% de las aguas dulces no congeladas.


Esa es la realidad, sin entrar en el % de esa agua dulce que es realmente potable, pues aunque algunos piensan que la contaminación sólo afecta a las aguas superficiales, esa no es la realidad.


Hay muchos ejemplos de cuáles son las consecuencias de considerar el agua como un recurso ilimitado, pero un caso paradigmático que se ha comentado ya, es el del Plà de Sant Jordi de Mallorca donde se ubica el aeropuerto de Son Sant Joan. En esta zona, mediante el uso de energías renovables, molinos de extracción de agua para regadío movidos por el viento,  fue suficiente unos pocos años de extracción intensiva para prácticamente agotar el agua dulce y salinizar toda una zona antaño extremadamente fértil y que ahora, sólo sigue produciendo gracias, en gran parte, a los aportes externos de nutrientes y a un uso restringido del agua. Este es sólo un ejemplo, como lo podrían ser la cuenca Murray-Darling, afectada entre el 70–80% por salinidad, la cuenca del mar de Aral, afectada en un 50%, 1/3 del Delta del Nilo, el 28% de los terrenos agrícolas de Estados Unidos o ¼ parte de Pakistán y Uzbekistán, por poner otros ejemplos.


Otro ejemplo es la cuenca Mediterránea Oriental que sustenta al 4,4 por ciento de la población mundial, pero sólo contiene el 1,1 por ciento de sus recursos hídricos renovables. El uso del agua, principalmente para el regadío (Ej. Siria), ha conducido al rápido agotamiento de las aguas subterráneas, mientras que la construcción de presas altera los flujos (Ej. Frontera Turquía-Siria), y la contaminación agrícola y doméstica causa otros problemas adicionales. Además, el cambio climático está llevando a un aumento de las temperaturas medias anuales. La disminución de los flujos de agua ha provocado la pérdida total de algunos cuerpos de agua (por ejemplo, el lago Amik en Turquía y el oasis Azraq en Jordania) y el desecamiento estacional de ríos permanentes (por ejemplo, el río Queiq en Turquía y Siria).


Lo importante del ejemplo, la lección a aprender, importante en grado sumo para el caso, es que lo importante no es el tipo de energía utilizado por una sociedad, pues incluso haciendo uso de energías renovables podemos vivir de un modo no sostenible.


Este extractivismo también se encuentra tras muchos otros problemas en el mundo, como la ‘sequía’ en Siria que sirvió de factor desestabilizador de un territorio dentro de una guerra geoestratégica global que está asolando esa parte del mundo. Así en pocos años se pasó del ‘creciente fértil’ en realidad se ha convertido en ‘fertilidad decreciente’ por este punto en concreto, que está arrasando y acelerando el proceso descrito en el punto anterior.


De hecho, Siria era un gran exportador de grano hasta no hace mucho. Pero con el cambio climático, el tipo de producción intensiva, así como la incentivación por parte del gobierno sirio de usar aguas freáticas para el regadío, la situación terminó de una forma parecida a la del Plà de Sant Jordi, sólo que con el añadido de una subida de precio del agua y del coste de bombeo en unos acuíferos cada vez más vacíos.


Los problemas de producción agrícola (menor producción), junto a una subida de precios del grano en todos los mercados (que corresponden con la subida de precio del petróleo en 2008, entre otras razones, por el uso de dichos granos para hacer biocombustibles), junto a los problemas de bajada de ingresos por su producción petrolífera, y a la presencia de intentos internacionales de desestabilización internacional por la lucha de intereses en hacer pasar gaseoductos y oleoductos por su territorio, hicieron que el malestar entre la población se incendiase.


Nada casualmente, coincidiendo con las mal llamadas ‘revoluciones de la primavera árabe’ que al principio, y todavía en según qué sitios continúan llamándose ‘las revueltas del pan’, ya que el origen principal tenía que ver con la subida de precios de los granos en países fuertemente importadores de grano, como Egipto, o aquellos cuya balanza comercial salió perjudicada por ello… o por la posterior caída de los precios, tanto del grano como del petróleo.


A nivel global la inseguridad hídrica es uno de los principales factores a tener en cuenta en el futuro pues:







Pero esas son las consecuencias del problema, el problema sigue siendo considerar el agua potable como un recurso renovable, cuando nuestra tasa de extracción ya hace tiempo que ha superado la tasa de reposición y estamos haciendo uso continuado de depósitos de agua que tardarán más de 50 años en reponerse. Como ya vimos en la anterior entrada (enlace) lo renovable es renovable mientras la tasa de extracción es menor que la tasa de recarga, en el caso del agua también tenemos que fijarnos en el punto anterior (peak-oil) y empezar a hablar de “peak water”, no como un hecho del futuro, sino como un hecho del presente en algunos lugares del mundo, o un hecho del pasado en otros, donde ya ni siquiera explotando los acuíferos más profundos, y utilizando unas inversiones millonarias en tecnología y energía, es posible extraer el agua necesaria para mantener el ritmo de crecimiento social planificado.


Como leíamos, ya hace tiempo que algunas partes del planeta han dejado la etapa de plateau de la típica curva de Hubbert (que también es aplicable a las extracciones no renovables de agua) para adentrarse de lleno en la fase de restricciones y cortes del suministro. Así, se espera que en unos pocos años, 2025, 2/3 de los habitantes del planeta estén ya de lleno en esta fase.


Sin embargo, la principal razón por la que este problema se acalla no es porque este sea un problema de difícil solución, del que se pretenda desviar la atención como en el anterior punto. El problema real es que si el agua deja de considerarse un bien renovable, se tendría que reexplicar el concepto de lo que es un bien renovable y aclarar el concepto de uso sostenible de los bienes naturales, y entonces, el mantra ‘renovable = sostenible’ perdería su razón de ser. Esa es, a mi criterio, la auténtica clave del problema.

Aquí el silencio clamoroso no es sobre el importante problema del agua, sino sobre qué pasa cuando de un bien “teóricamente” renovable se hace un uso no sostenible.

martes, 11 de diciembre de 2012

Oil Crash: Año 7

 

Queridos lectores,


Como cada fin de año, se acerca el momento de hacer inventario de los eventos más significativos relativos a la crisis energética, y por extensión sistémica, acaecidos este año. Son ya siete años cumplidos desde ese hito metafórico que plantó Kenneth Deffeyes del día de Acción de Gracias del año 2005, una fecha que cada vez más claramente se está viendo que fue muy próxima al momento real en que la producción de petróleo crudo comenzó a declinar y el mundo empezó a deslizarse por una pendiente que aún ahora se niega a reconocer, a pesar de que los signos son cada vez más evidentes. Lo que sigue es una relación de hechos destacados por mi según mi criterio personal, y van desde el ámbito internacional al europeo y más específicamente español. Contrariamente a lo que hice en los dos años anteriores, no haré una cronología exacta de los hechos, ya que muchos de ellos se han desarrollado durante todo el año y costaría atribuirles una datación concreta y delimitada.

- La inestabilidad social crece en toda Europa: Durante este año que ahora acaba las jornadas de huelga y las manifestaciones han sido tan numerosas en Grecia, Portugal y España que sería muy difícil hacer un compendio de todas. En Grecia el malestar es tan continuo que resulta difícil destacar momentos concretos. En Portugal, el Ejército tuvo un conato de rebelión contra las medidas de austeridad. En España el movimiento En Pie intentó cercar el Congreso de los Diputados en Madrid en Septiembre y la represión policial fue intensa, como también lo ha sido en otros momentos y movimientos en otras ciudades de España, particularmente en Barcelona. 



En Cataluña, la multitudinaria marcha por la independencia del 11 de Septiembre ha abierto un proceso nuevo, de futuro incierto sobre todo después de que se comprobase que la mayoría que deseaba el partido gobernante en esa autonomía, CiU, no se materializaba en las urnas. Bien es sabido que una forma de hacer default en las deudas que tienen los Estados es mediante la secesión, toda vez que los nuevos Estados no se reconozcan herederos del anterior. El movimiento centrífugo catalán, a pesar de no contar con una base lo suficientemente mayoritaria, va cogiendo fuerza y podría ser el detonante del colapso del Estado español.



- El hundimiento industrial de España: En estos momentos pocos son los indicadores positivos de España; inclusive, la mejora de la balanza por cuenta corriente (ahora positiva) se produce por hundimiento de la demanda interna y no por mejora de las exportaciones. Sólo el turismo exterior resiste mínimamente, pero es avasallado por el retroceso de dos cifras porcentuales del turismo interior. Cualquier gráfica que se quiera poner es absolutamente desoladora, particularmente en el sector del motor: ventas de vehículos a niveles de principios de los setenta, cierres de fábricas en algunos sitios y reducciones de plantilla en otros,... aunque en realidad los problemas del sector atenazan a toda Europa, lo cual es grave porque es un tramo de mucho peso en el sector manufacturero de la mayoría de las naciones europeas. Particularmente preocupante es la tendencia en el sector del transporte por carretera, que claramente está desintegrándose en España, lo cual tendrá repercusiones para muchos insospechadas en las cadenas de distribución y en suministros clave, inclusive de alimentos. El paro en España se acerca ya a los seis millones de personas y roza ya el 26% de la población activa, superando en los menores de 25 años el 55% (como ilustra la gráfica debajo de estas líneas, tomada prestada del último post de Armando). Pero si se fijan el resto de países europeos no están muchísimo mejor...


En este contexto resulta fácil de entender que dos millones de españoles no tenga ninguna percepción monetaria (con lo que tendrán que vivir de la caridad, de prestado o robando), que el 25% de los niños españoles tengan problemas de malnutrición, o que se estime que en los próximos dos años 120.000 familias dejarán de pagar sus hipotecas. Y a la ruina económica de las familias y las empresas sigue la de las administraciones públicas, como bien conoce el lector español, con algunos episodios esperpénticos y la aparición de verdaderas ciudades fallidas.

- El sector aéreo se hunde: Cada vez menos compañías sobreviven, tal y como se anticipaba hace un par de años. Por doquier trayectos de menor afluencia son cancelados. La española Iberia está a punto de desaparecer, fagocitada por el consorcio IAG que contribuyó a crear. Entre tanto, noticias alarmantes sobre métodos inusuales para ahorrar combustible saltan a la primera plana de los diarios...

- Argentina expropia YPF: En el mes de Abril el Gobierno argentino decidió la expropiación de la participación de YPF en manos de la transnacional de matriz española Repsol. Como suele pasar en los casos en los que la producción de petróleo retrocede y retrocede, se echa la culpa de este retroceso a la falta de inversión, a la negligencia y al alzamiento de capitales. Cualquier cosa antes de reconocer que el Peak Oil hace tiempo que llegó a Argentina, por mucha Vaca Muerta con que lo quieran remontar. Y es que con el aumento del consumo interno Argentina dejó de ser exportador de petróleo el año pasado...

Imagen extraída de la web Flujos de Energía, http://mazamascience.com/OilExport/index_es.html

  
El caso es que meses después de la expropiación la situación no se ha revertido, la producción sigue cayendo, Argentina necesita importar cada vez más petróleo y el descontento popular, espoleado por unos y por otros, crece.



- Incluso los países más emergentes están experimentando importantes dificultades: Además del apagón monstruo de la India de este verano, el alza del combustible ha llevado al país a una huelga general. En China los desiquilibrios de su modelo de crecimiento son cada vez más ostensibles y amenazan llevar al país a una verdadera revuelta (realmente merece la pena leer con detención este ensayo sobre el tema)
. En Sudáfrica los mineros se levantan violentamente en protesta por las duras condiciones de vida. En Australia está a punto de explotar su burbuja inmobiliaria... No quedan paraísos en la tierra.

- La capa de hielo del Ártico alcanza mínimos históricos: Al menos desde que se tienen registros más o menos precisos, aunque la comparación con datos históricos sugiere que el mínimo de este año es un récord en por lo menos 100 años. El hecho de que el Ártico se está deshelando más rápido de lo previsto es un síntoma más de que el calentamiento global podría estar acelerándose, agravando el círculo vicioso agua-energía-alimentos (y que seguramente acabará desembocando en las Guerras del Hambre). El hecho de que la falta de petróleo haya llevado a algunos países a confiar más en el carbón ha hecho que las emisiones de CO2 a la atmósfera no hayan disminuido, como cabía esperar a causa de la crisis, sino que han aumentado. La Agencia Internacional de la Energía da prácticamente por imposible el objetivo de conseguir estabilizar la temperatura del planeta en +2ºC respecto a los niveles preindustriales, y ya va anunciando que +3,5ºC podría ser perfectamente asumible (a pesar de todos los indicios en contrario sentido).


- El huracán Sandy golpea Nueva York: La capital económica del mundo ha recibido este año un visitante inesperado, un fenómeno inusual en esas latitudes: un huracán de considerable capacidad destructiva que se combinó con un frente frío que aumentó y mucho los efectos de la inundación. Como consecuencia de ello se tuvieron que tomar medidas drásticas impensables en la tierra de las oportunidades y algunas infraestructuras básicas han quedado tan dañadas que quizá sea imposible recuperarlas completamente. Todo lo cual ha hecho pensar a algunos que quizá después de todo el Cambio Climático es un problema real.





 - El mundo se enfrenta a su tercera crisis alimentaria a escala global en sólo 4 años: Tras las de mediados de 2008 y la de principios de 2011, parece que entre el final del 2012 y principios de 2013 se podría producir una nueva crisis alimentaria. Si miran el índice de precios de los alimentos de la FAO se ve que todo el 2012 el precio se ha mantenido establemente alto pero aún inferior a los niveles de principios de 2011 (ver imagen acompañante). Sin embargo, el índice no refleja la disminución de los graneros mundiales, que cuentan ahora con grano para sólo 70 días y encima la cosecha en los EE.UU. ha sido bastante mala por culpa de la sequía (posiblemente, al decir de algunos climatólogos, debido a una Niña agravada por el cambio climático). La carestía de alimentos añade más tensión a un mundo ya en situación precaria, y amenaza con hundir algún país crítico para los intereses de Occidente (la reproducción de las revueltas en Egipto no es una señal nada tranquilizadora).

- La Agencia Internacional de la Energía reconoce, por primera vez, que la producción de petróleo crudo está declinando: En contraste con su informe de 2010, la AIE reconoce este año que la producción de petróleo crudo ha comenzado ya un declive que aún vaticinan suave. Yo hice un post comentando este significativo hecho, que ilustra la gráfica acompañante:




Recuerden que petróleo crudo son sólo las tres franjas azuladas inferiores (correspondientes a campos en explotación, campos por explotar y campos por descubrir); el resto corresponde a malos sucedáneos que no siempre pueden sustituir al petróleo. Y como también comentábamos, los datos de la AIE son bastante inquietantes, porque si en vez de expresar la producción de todos los líquidos del petróleo en volumen se expresa en energía neta y se le quita un poco el maquillaje grandilocuente, lo que se obtiene es un retrato del ocaso del petróleo comenzando desde prácticamente ahora mismo:


 

- El FMI y el pico del petróleo: Poco a poco se van filtrando informaciones sobre el reconocimiento que hacen analistas del Fondo Monetario Internacional (institución BAU por excelencia) de las dificultades que supone y supondrá el Peak Oil; este año hemos conocido la existencia de un par de ellos, "The Future of Oil: Geology versus Technology" y "Oil and the World Economy: Some Possible Futures.". Recientemente, el co-autor de unos de esos informes, Michael Kumhof concedió a una entrevista a Oil Man reconociendo la gravedad el Peak Oil, cómo él intenta abordarlo en sus análisis de modelos para el FMI y cómo en el FMI se tiende a marginalizar ese tipo de estudios. Ya veremos por cuánto tiempo más.


 

- La recesión que no cesa: A estas alturas los múltiples indicadores económicos avisan de que la recesión ya ha llegado para quedarse durante una buena temporada, y cada vez más analistas advierten que la máquina económica mundial no tirará con brío próximamente, y en el caso de Europa se dirige con paso firme a la recesión, mientras los analistas tiemblan viendo los primeros signos de que Alemania también está cayendo en esta ola de retroceso económico.

- Tensión en Oriente Próximo: Si antes del verano el foco de atención estaba puesto en Irán y en las risibles medidas de embargo a la inversa que le impuso la Unión Europea (todo por razones tan poco justificables como que a Occidente no le gusta el programa nuclear iraní), en estos meses últimos del año la tensión se ha ido desplazando a Siria (donde se libra una guerra civil de cierta intensidad) y ahora más recientemente a Egipto. Se diría que hay estamos viviendo una repetición, cuando no una continuación, de la Primavera Árabe del 2011. Si una de las causas principales entonces fue, como así parece, la carestía de los alimentos, es de temer que se pudiera reproducir un rebrote en el resto del mundo árabe. De aquí en unos meses podremos comprobarlo.

También decir que este año que acaba también ha sido importante para la labor que yo intento realizar por razones singulares. Esperemos que los años venideros se puedan oír más gritos de socorro semejantes, antes de que sea demasiado tarde.  En todo caso y como ven, éste ha sido un año complicado y que parece sólo el preludio de otro aún peor.

Salu2,
AMT