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viernes, 2 de noviembre de 2012

Tendiendo puentes sobre la Garganta de Olduvai (III)

Queridos lectores,

Rafael Íñiguez me ha hecho llegar la tercera parte de su serie de posts (pueden encontrar los dos primeros de la serie aquí y aquí), tan bien documentada como siempre. Espero que la disfruten.

Salu2,
AMT 



Tendiendo puentes sobre la garganta de Olduvai. (III)

En este 3er post veremos las formas de generación de electricidad incluidas en el ‘
régimen especial’, compuesto principalmente a partir de fuentes renovables, que recordemos, producen el 3% de la energía primaria mundial.





Salvo la energía de las centrales nucleares y la geotérmica, el flujo de energía que sostiene la vida en la tierra procede del horno de fusión nuclear que funciona en el sol, es decir, de la capacidad de las estrellas de transformar materia en energía (
E = mc2).

La magnitud de la energía solar irradiada diariamente a la tierra es 3,7 x 10^21 calorías, cifra que supera en 100 veces el consumo total de la civilización humana en un año. Del 37% al 39%, el llamado albedo, es reflejado al espacio, y el resto ilumina el planeta y calienta los océanos, los continentes, la atmósfera, produciendo las estaciones por la circulación de fluidos sobre su superficie. Produce los vientos, las precipitaciones y fuerza la función clorofílica. El propio flujo es la vida, lo llamamos energía y nadie la llega a comprender completamente, pero es la esencia de nosotros mismos.

Anteriormente hemos hablado del empleo de esta misma energía solar, pero ya almacenada para producir electricidad, la hemos llamado energía fósil y son restos de materia viva almacenada durante millones de años. El haberla encontrado ya atesorada nos ha permitido romper las limitaciones temporales, pero hace poco hemos encontrado un techo en su recuperación para poder usarla, y ahora recurrimos a la matriz, pero debemos recolectar, y como estamos acostumbrados a consumir tanto como hemos querido, para continuar con ese modelo debemos recolectar a una gran escala. Son flujos renovables y como la gallina de los huevos de oro se reponen cada día con la salida del sol, pero dada su gran dispersión, su captación no es fácil, además en un sistema como nuestro planeta nada es inútil, por donde fluye realiza trabajo, un trabajo que desplazaremos a nuestro fines y que el sistema natural ya no recibirá. Asumimos alegremente que tomamos ‘poco’, decíamos lo mismo de los atunes o las anchoas que capturábamos en los enormes océanos, y sin embargo ya casi los hemos extinguido, ¿Hasta dónde podremos llegar?, ¿Qué mecanismos podremos disparar? o ¿Que hemos ya iniciado?


Las captación masiva de energías renovables, ha sido un nuevo horizonte, estaban ahí y las veíamos fluir libres, a nuestra disposición, pero con las primeras nubes de la tormenta del encarecimiento del petróleo y la aparición del cambio climático, decidimos utilizarlas ‘industrialmente’, primero a pequeña escala, pero en poco tiempo y con el capitalismo y el BAU en su apogeo se ha convertido en una gran actividad industrial y financiera más.


Su etiqueta verde, al evitar emisiones de CO2 es otro gran atractivo, pero relativo ya que una gran parte de sus actividades asociadas si lo hacen y en unas cantidades nada despreciables. Son actividades casi monopolizadas por grandes corporaciones con expectativas de grandes beneficios y han realizado el paso previo: grandes inversiones. Pero existe un gran peligro, el hombre suele confundir tecnología con energía y éste es un error fatal, además no existen referencias históricas y sus resultados a largo plazo, aun son 'experimentales'.

Porque... ¿qué ha pasado?, ¿Por qué son altos los precios de la electricidad renovable y tan controvertida su aportación actual? En España se les culpa mayoritariamente del déficit de tarifa, esto es porque reciben primas y si bien sus costes de O&M variables son cero, es decir que el viento, el sol o el calor volcánico son “gratis”, los costes de O&M fijos (mantenimiento puro) y los costes de capital e inversión por cada megavatio son más elevados que los del régimen ordinario, por lo cual no son rentables de por sí en el sistema actual. Además sus factores de carga máximos (del 20% al 45%) son bajos y discontinuos, (necesitando respaldo), las instalaciones están expuestas a la intemperie y muy distanciadas de los puntos de consumo, sufriendo un mayor deterioro, requiriendo mayor inversión para el transporte y teniendo mayores pérdidas en este proceso. Veremos algunas de sus particularidades más significativas, como factores de carga, precios, TRE's, rentabilidades económicas, necesidades de ajustes en la red, problemas medioambientales, sus ‘primas’ a la producción y otras cuestiones.



En la tabla de costes ecualizados a continuación, les recuerdo que los colores de las cifras son valores "favorables" cuando son
verdes y de tonalidad clara, los neutros son amarillos y "desfavorables", los rojos y más oscuros, la "mezcla de colores" de cada línea están en la columna final con el total. Por este criterio, las renovables, aparecen como desfavorables ‘ farolillos rojos’ en la columna 'total' de la tabla.





Fuente: EIA (Department Of Energy de EEUU), Annual Energy Outlook 2010.


Conviene señalar que para mí, el valor económico ‘límite o frontera’ es el precio del MWh producido con petróleo. Tomemos el precio del barril de Brent por ser la referencia menos distorsionada y con un valor actual de unos 110-115 $/barril, y asignándole un contenido energético de 1,6 MWh/barril, si aplicamos las oportunas conversiones y descuentos, (1/3 de aprovechamiento) resulta que producir 1 MWh eléctrico con petróleo cuesta ahora unos 198 $ ó 151 € (¡Sólo en combustible!). Pues bien, cualquier forma de producir electricidad por encima de estos costes carece de rentabilidad energética e incluso hacerlo cerca de estas cifras no tiene sentido, en el ámbito termodinámico, de ahorro de emisiones y económico. La excepción sería usarlo en instalaciones aisladas de las redes de distribución en las cuales los costes adicionales de conexión y la carestía de las alternativas justificarían estas cifras como aceptables.

Generación eléctrica eólica









En el año 2011 el 2,8 % de la electricidad mundial fue producido por el viento, el coste total de este tipo de generación es alto, el problema principal es la dispersión, las
corrientes de aire aprovechables solo se encuentran en ciertos ‘pasillos’ y a determinadas alturas, por lo cual en la práctica solo se pueden instalar con rentabilidad un número limitado de aerogeneradores.

Los aerogeneradores son máquinas que capturan la
energía cinética del viento transfiriéndola al eje de un alternador y por la ley de Lenz, la convierten en energía eléctrica. Son de gran tamaño, caras y complejas, el coste del Kw instalado oscila entre unos 1.700 a 5.000 $. Tiene un acceso y mantenimiento muy difícil, peligroso y costoso, además de estar muy expuestas a todo tipo de problemas mecánicos, precisamente por intentar ‘domar’ las fuerzas de la naturaleza. Podríamos citar como orígenes de averías:

  • Problemas mecánicos 40 %. Rotura o desgaste de engranajes y cojinetes por defectos del material, fatiga, uso de aceite indebido, altas temperaturas del aceite, vibraciones, sobrecarga, etc. 
  • Caída de rayos 20 %. Hasta 10 impactos de rayos en cada pala por año. 
  • Incendio 7 %, por rayos o por sobrecalentamiento de cojinetes, fallos en el sistema de lubricación (Un generador cuenta con entre 200 y 400 litros de aceite de lubricación en su interior), corto circuitos y, especialmente, por chispas durante los trabajos de mantenimiento, combatir un incendio en lo alto del aerogenerador es muy difícil y normalmente concluyen con la destrucción total de la góndola.  
  • Rachas de viento 4 %. 
  • Otros 28,5 % (electrónica, hidráulica...)

Su diseño electro-mecánico está sobredimensionado para el peor de los escenarios ya que su régimen de carga será muy variable, por lo cual debería presentar una robustez que será infrautilizada en la mayor parte de su vida útil, por lo que su diseño nunca será el más eficiente.





Si observamos la tabla anterior observamos que por unos 203.000 MWh instalados tenemos 158.000 turbinas, todas funcionando aisladas y en altura, con una instalación y mantenimiento individual, esto explica los altos costes de O&M fijos. También es un gran riesgo la estimación de vida útil de 20 o 25 años, cuando por ejemplo en Holanda hay parques que ya han terminado su vida útil a los
12 años de explotación.





Eólica terrestre. Al estar sobre el terreno es más viable, aunque necesita una gran inversión y financiación, además requiere del apoyo económico de primas por la producción. Los aerogeneradores estandarizados actualmente suelen ser de 2 MW, las instalaciones tienen un coste de 1.800 a 2.050 $/Kw instalado (2011). Requieren la construcción de todas la infraestructura: grandes viales, cimentaciones, líneas eléctricas, telemetría, los propios aerogeneradores, gastos administrativos, etc. Y un plan de desmantelamiento tras su clausura. Su vida útil se estima en unos 20 años durante los cuales debería rentabilizarse. Los costes de mantenimiento, financieros, la amortización y las cargas impositivas tienen que ser cubiertas prioritariamente y después aparecerían los beneficios. Para esto sólo existe una premisa, que el factor de carga, la TRE y las condiciones económicas cubran el esfuerzo inversor. La O&M puede cuantificarse por MWh producido y se mueve en una horquilla desde los 8 a los 20 €/MWh, también puede calcularse sobre el Kwh instalado y año (sobre 30$), la rentabilidad de uno u otro caso viene condicionada por el factor de carga. Hay expectativas de hasta un 35%, siendo estas muy optimistas ya que suelen funcionar unas 2.200 h/año (25%). La TRE también es muy volátil y hay horquillas de cifras desde el 10:1 al 30:1, en cualquier caso y desde la paralización de concesión de licencias con primas (en España importan sobre un 40% sobre precio del pool) prácticamente no se han realizado nuevas inversiones y las principales empresas de fabricación de aerogeneradores han perdido hasta 20 veces su valor de cotización. Existen corrientes de opinión que consideran que su apogeo es consecuencia de la abundancia de energía fósil, por lo cual las denominan "fossil fuel extenders", y condicionan su viabilidad a la alta TRE de los combustibles fósiles, que cada día decrece, sobre todo por haber sobrepasado el petróleo su cenit de producción y sufrir un declive y encarecimiento continuo.








España tiene instalados 21.573 MW, un 21% del total instalado en 19.606 generadores (2.011) y produce el 16 % de la demanda con un
factor de carga del 23% (REE 2011), muy ajustado y por debajo de las previsiones del 35% de los estudios iniciales. Necesita respaldo de otros sistemas de generación (principalmente gas C.C.), dependiendo de su disponibilidad. Ahora, por la caída de la demanda y su preferencia para entrar al pool, su aportación es relativamente alta respecto a la producción del régimen general, lo que complica el equilibrio de la red por su mayor ‘peso’. Otro efecto colateral es el dado por el propio diseño de las subastas eléctricas, que ahora acaban en precios más bajos, ya que el mecanismo de la formación de precios, estaba diseñado para un sistema en continuo crecimiento.

Eólica offshore. Otro medio en el que existe un mayor potencial energético del viento, es en el mar, sobre las plataformas continentales de las zonas costeras hasta unos 30 m. profundidad, aunque existen proyectos de parques flotantes en aguas profundas (mayores de 150 m.). Buscando estos rendimientos y afrontando mayores dificultades, una pequeña parte de las instalaciones de aerogeneradores son marinas, la mayor velocidad de los vientos por las menores pérdidas de la orografía, y su constancia (mayor factor de carga) en algunos casos compensan las dificultades de acceso, mantenimiento, instalación y el extremo y corrosivo ambiente marino. Su porcentaje de implantación es muy pequeño, sobre el 1,64% de la potencia eólica mundial instalada, pero existen expectativas de crecimiento. Su TRE choca con los costes de generación actual, de 184,5 € MWh, el alto valor de la inversión inicial de casi 4.500 $/Kw y los costes de mantenimiento que superan el doble de los de la eólica terrestre. En España no funcionan instalaciones aún, pero si existen proyectos.








El tema de los inconvenientes del uso de la ‘ecológica’ energía eólica es muy controvertido. Nada cuando se usa intensivamente es inocuo, los modelos naturales están necesariamente en equilibrio y extraer tanta energía del medio lo alterará y nos cobrará cánones. Algunos de estos son: la contaminación acústica, la mortandad de las aves, el impacto en el paisaje, los desmontes y movimientos de tierras para construir los accesos y servicios, los vertidos de aceites minerales por la fugas y averías de las transmisiones y multiplicadoras,
los cambios del clima local y quizás regional por la modificación de las corrientes de aire. En las instalaciones offshore los posibles efectos del electromagnetismo de las líneas de alta tensión sobre la fauna marina, las estelas provocadas por las turbinas y otros efectos que desconocemos... El tiempo y los hechos nos mostrarán lo acertados o errados que estamos.

Generación eléctrica Fotovoltaica y Termo solar.

La mejor forma de aprovechar la energía solar sería usarla directamente, pero por la dispersión con que llega a la Tierra con una media de 175 W/m2 necesitamos utilizar mucha superficie para obtener las cantidades suficientes para abastecer nuestra demanda. Como lo que pretendemos es obtener electricidad, los métodos que usamos son básicamente dos, obtenerla directamente mediante paneles fotovoltaicos o producir un gran aumento de temperatura y obtener la electricidad mediante máquinas térmicas de ciclo de carnot.




Estas soluciones implican dos disciplinas de ingeniería:



Generación eléctrica por Efecto fotovoltaico, que es la transferencia parcial de la energía luminosa de los fotones, en energía eléctrica (diferencia de potencial) a los electrones. (Heinrich Hertz ,1887).







Las célula fotoeléctricas, son dispositivos electrónicos que permiten realizar la transformación. Están compuestos de un material que presenta
efecto fotoeléctrico, es decir, absorben fotones y emiten electrones. Cuando estos electrones libres son capturados, el resultado es una corriente eléctrica que puede ser utilizable para nuestros usos. Aprovechando el comportamiento físico de estas sustancias y después de una gran labor de I+D, hemos desarrollado una industria capaz de fabricar ‘paneles fotovoltaicos’ comerciales de rendimientos eléctricos de hasta el 30% y una vida útil estimada de 30 años.



Estas cifras son ‘aceptables’ para la incorporación de estos sistemas de producción en las redes eléctricas. Las potencias se denominan en
vatios pico, la electricidad generada es en forma de corriente continua por lo que se necesitan dispositivos inversores para convertirla en corriente alterna a la que hay que sincronizar a 50 Hz (en Europa) y posteriormente elevar su tensión para distribuirla por la red eléctrica comercial. Su O&M fijos son bajos (0,006 $/Kwh) pero su TRE es muy baja (de 2:1 a 10:1) y su factor de carga (22%) es pequeño, además de que los mayores rendimientos se producen cerca del ecuador terrestre, lejos de la mayoría países desarrollados. En algunas instalaciones se pueden mejorar con un sistema de seguimiento del sol para aumentar la exposición. La baja TRE y factor de carga hace que se necesiten 'primas' para decidir a los ‘inversores’ a entrar a competir al mercado mayorista eléctrico. Estas primas son un ‘hándicap’ o equilibrador con el régimen ordinario.




Grupo b.1. Instalaciones que utilicen como energía primaria la energía solar. Dicho grupo se divide en dos subgrupos:

Subgrupo b.1.1. Instalaciones que únicamente utilicen la radiación solar como energía primaria mediante la tecnología fotovoltaica.

Subgrupo b.1.2. Instalaciones que utilicen únicamente procesos térmicos para la transformación de la energía solar, como energía primaria, en electricidad. (BOE núm. 126 de 26 mayo 2007.)

En España la generación solar Fotovoltaica en 2.011 fue de 7.912 GWh. en unas instalaciones de 4.099 Mw, el 4% del total instalado y con un factor de carga del 22% y aportando el 3% de la demanda.





Generación
termosolar.

Las producción se basa en concentradores a base espejos cilindro-parabólicos o espejos direccionables automáticamente que apuntan a una torre central y que funcionan como una “lupa” gigante calentando agua o ‘sales fundidas’ que circulan a alta temperatura y que mueven una turbina y un alternador. Simplificando es una central térmica, pero con calor procedente directamente del sol. La mayor ventaja respecto a la fotovoltaica es su capacidad de almacenamiento térmico de energía por la alta temperatura conseguida en los fluidos calentados en el concentrador. Su construcción tiene un alto coste inversor y un elevado coste de O&M fijo de unos 20$/MWh, alcanzando su factor de carga el 30% con una TRE menor de 4,2:1 por lo que ha necesitado también de primas.

En 2011, la termosolar en España generó 2.029 GWh. con 1.581 Mw instalados, el 1,5% del total español de 100.576 MW. y un 72 % de la potencia termosolar mundial. El factor de carga fue del 24,4%. 

Fuente: Abengoa


En España, las ventajas de tener las más bajas latitudes europeas y los grandes incentivos iniciales propiciaron este gran desarrollo, pero actualmente y por la cuantía alcanzada por sus primas, (ver cuadros) la congelación de las ayudas al sector renovable en general y la dureza de la crisis económica y financiera, han provocado la casi total paralización inversora en el sector renovable. No obstante en 2011, la generación con tecnología solar aún creció un 43%, con un incremento del 26% en la fotovoltaica y un 193% en la termoeléctrica.





 
Cogeneración. Son plantas con motores alternativos que usan gasóleo, fuel-oil o gas como 'carburantes'. Los rendimientos de este tipo de generación eléctrica no superan el 35% pero compensan su baja eficiencia térmica con un sistema de aprovechamiento térmico o CHP, (Combined Heat and Power). Se les denominan sistemas de cogeneración, con unos rendimientos globales que llegan al 85%. El sistema en general se basa en la producción de vapor a baja presión (hasta 10 bares), aceite térmico y en el aprovechamiento del circuito de alta temperatura del agua de refrigeración del motor. Son también usados para la producción de frío por absorción, bien a través del vapor generado con los gases en máquinas de doble efecto, o utilizando directamente el calor del agua de refrigeración en máquinas de simple efecto. Otro uso experimental es el de enriquecimiento de CO2 en explotaciones agrícolas de invernaderos para favorecer la fotosíntesis. Hasta las últimas modificaciones legales estas instalaciones se beneficiaban de primas a la producción que las hacía 'económicamente' rentable en pequeñas instalaciones distribuidas. Hoy día, por la reciente modificación legislativa y la supresión de estas primas, han perdido gran parte de la rentabilidad.




En España la potencia instalada denominada como ‘calor residual’ es de 68 MW,
REE la aglomera junto a: ‘cogeneración y resto’ teniendo el bloque instalado el 9% del total y cubriendo un 12%, de la demanda. (REE 2011)

Las energías
renovables por ser discontinuas, no ofrecen garantía de suministro. Esto implica que se debe aportar el servicio dentro de unos márgenes establecidos, es decir debe cumplir las directivas de calidad del servicio: los megavatios suficientes a los voltios, amperios y hercios que precisa el hardware de la red, debiendo existir instalaciones de respaldo para suplirlas cuando no producen o es insuficiente para satisfacer la demanda. Estas instalaciones hasta entonces ‘cobran por estar paradas’ y su funcionamiento en arranque-parada las somete a un gran estrés. También deben dejar de producir cuando la generación excede la demanda y el sistema no puede gestionar toda la energía que se le aporta. Ambas circunstancias desestabilizan, complican y encarecen al sistema completo.

Existen otras formas de generación como el aprovechamiento
geotérmico que es aquel que puede obtenerse mediante el aprovechamiento del calor del interior de la Tierra, tiene una pequeña aportación a las cifras de generación mundiales. Los lugares donde existe actividad volcánica cerca de la corteza terrestre y donde son aplicables son escasos y su utilización requiere una O&M fija cara y una gran inversión. A favor, su factor de carga en muy alto (90%) y nulo el gasto en O&M variable. Las aplicaciones suelen ser locales y por tanto con muy pocas pérdidas en el transporte. En España su aplicación es testimonial en calefacción y balnearios.


Quedarían también por citar otros tipos de generación en ‘régimen especial’, como la
minihidraúlica, el tratamiento de residuos, los propios residuos, el biogás, la térmica renovable o biomasa, etc. que son los otros componentes del ‘resto’ antes mencionado junto con la cogeneración y que completa este grupo especial de generación eléctrica en España.

Fuente: Red Eléctrica Española


Destacamos que las energías renovables cubrieron, un tercio (33%) de la demanda eléctrica del año 2.011 en España, pero insistiendo en que se computa la 'gran' hidráulica (11%) como renovable, siendo ésta perteneciente al régimen ordinario de generación.


En el próximo post, continuaremos tratando los temas y apartados que se han ido quedando atrás, como los precios de la electricidad, la calidad del servicio, datos comparativos de TRE, aspectos económicos y otros que crea interesantes, además de presentar conclusiones.



Rafael Iñiguez, noviembre de 2.012.

lunes, 20 de agosto de 2012

Tendiendo puentes sobre la garganta de Olduvai (I)

Queridos lectores,

Mis vacaciones tocan a su fin durante esta semana, coronadas con las dos charlas que tengo en la provincia de Gerona, y llego a ellas con una batería de posts invitados bastante considerable (gracias una vez más a sus autores), que iré sacando durante las próximas semanas. El primero de ellos es la primera entrega de una discusión sobre el problema de la (poca) sostenibilidad de nuestro sistema eléctrico, a cargo de Rafael Íñiguez. El tema es grave, ya que según Richard Duncan, el proponente de la teoría de la garganta de Olduvai, el primer gran sistema que fallará en las grandes civilizaciones es el eléctrico. Les dejo con Rafa.

Salu2,
AMT


Tendiendo puentes sobre la garganta de Olduvai. (I)


Con este post pretendo describir mi análisis particular de parte de la compleja industria de la generación de la energía eléctrica. Lo haré en forma de varias entregas, ya que el tema es demasiado extenso, interesante, importante y desconocido como para tratarlo en un solo artículo.



Introducción.

El titulo del post aludiendo a Olduvai se debe a querer resaltar la importancia de la energía eléctrica en la civilización humana. La trascendencia de su suministro continuo, la pondera adecuadamente la Teoría de Olduvai, y lo resume crudamente con la idea de que perderlo, sería como retroceder a un mundo medieval.

La disponibilidad de energía limpia y controlada para nuestro uso final en cualquier momento y lugar de nuestro entorno podríamos considerarlo como un milagro, pero como la sensación con más pronta caducidad en el ser humano es la sorpresa, dejamos de valorarlo ya hace mucho tiempo, quizás demasiado.

Casi la totalidad de los instrumentos que usamos en nuestra actividad diaria utilizan la electricidad como un fluido ‘portador’ de energía. Además se sirve de la ‘lógica digital’ implementada mediante la electrónica para el control, de forma que en el extremo de esa maravilla tecnológica esté la extremidad del ser humano: un dedo, mano o pié que administre los efectos de esa energía sobre casi todo con lo que interactuamos, y esto no es ciencia ficción, es una realidad que supera a todo lo que pudimos imaginar, ¡Así es el mundo del BAU!

Pero volviendo a la frase anterior, vamos a poner énfasis en el concepto de ‘milagro’, que a los efectos de este articulo lo vamos a equiparar a: ‘un suceso que tiene una ínfima probabilidad de producirse, y aun menos de forma continuada’, y por supuesto lo contemplamos como el resultado del uso intensivo de enormes cantidades de energía con la tecnología para manejarla.

El concepto de corriente eléctrica como portadora de energía implica la existencia de un flujo, en este caso de electrones, donde reside la energía que en sí vamos a aprovechar para nuestros usos. La palabra ‘corriente’ significa en continuo movimiento, esto implica como primer condicionante que una vez que fluye, es necesario utilizarla en el momento o instante temporal en que se produce esa energía que está en el propio flujo, ya que si no se ‘perderá’ la posibilidad de aprovechar los posibles efectos deseados para nuestros pretendidos fines. Resumiendo: esta forma de energía no se puede volver a utilizar ni almacenar, o el hacerlo es con grandes pérdidas energéticas, lo que prácticamente lo hace económica y termodinámicamente absurdo.




Por los mismos conceptos de eficiencia y rendimiento, la cuantificación de la energía final disponible para nuestro uso en proporción con la energía primaria necesaria para generarla nos muestra que es un autentico lujo y un derroche, ya que la proporción es de 1:3 (33%), solo con la cogeneración se reducen estas cifras, que si se estudian con más detalle son aun peores en ambos extremos de los cálculos, ya que existen muchas más pérdidas que quedan sin contabilizar.

Por transmitir un orden de magnitud, las cifras según la IEA en el año 2009, serían que de unos 508,7 EJ ó exajulios (100%) de energía primaria mundial, 189 EJ (37,5%) se destinan a producción eléctrica de la que quedan netos 60 EJ (12%) para consumo final, una autentica orgía de pérdidas.

Otro gran condicionante consecuencia de tratar con un fluido contenedor de energía es que hay que transportarlo al lugar en que pretendemos usarlo, luego tenemos que encauzarlo de forma que el flujo sea conducido, pero con las mínimas trabas posibles, para que la energía del propio flujo no se disipe o destruya al conductor, en esto se choca con numerosas leyes y limitaciones físicas que hay que respetar para que la transmisión energética funcione adecuadamente y que supone el uso de materiales y técnicas de elevado coste: tendidos de conductores de metales de baja resistencia óhmica, suficiente solidez mecánica, estabilidad térmica y duraderos en el tiempo a los agentes externos, y además que sean viables por su disponibilidad y rentabilidad energética, la cual a su vez permitirá la rentabilidad económica y minimizará las pérdidas de energía del transporte y distribución, estimadas en el 9%. El mantenimiento y operación de esta red conductora no es en absoluto trivial, y administrar el flujo energético en unos rangos variables de enormes magnitudes es otro gran milagro, que normalmente desconocemos y por tanto no valoramos.

Una vez disponible en el enchufe del punto de consumo, prácticamente todos los efectos de trabajo deseados son posibles: frío, calor, magnetismo, movimiento, iluminación, emisión de radiofrecuencia, elevación de masas en contra de la gravedad, bombeo a presión, funcionamiento de autómatas y un sinfín de aplicaciones son ejecutadas con la energía transportada en la corriente de electrones y el control que permite la electrónica digital y al final, en el trono, estará el ser humano, el consumidor con mayúsculas de energía; no nos confundamos, no consumimos electricidad consumimos la energía que ha hecho que el electrón se mueva de su orbital, cada electrón que entra por el cable conductor de la fase saldrá por el neutro, el trabajo que hace al fluir es por lo que pagamos y es lo que queremos que realice por y para nosotros.

Pero nos encontramos que el diseño de esta industria de servicios es una red de distribución de una energía con una generación de forma principalmente ‘centralizada’, palabra antagónica de ‘distribuida’. Esto es una herencia que tiene sus ventajas e inconvenientes, pero que hoy por hoy es un hecho y dada la estructura económica mundial actual, además implica que debe haber una gran producción, para que se abastezca a un gran consumo, lo que implica también que debe haber una gran demanda. Aquí chocamos con el condicionante de que a efectos prácticos no se puede almacenar la energía y que el adjetivo ‘grande’ aparece por todas partes y además que hablamos de energía, la cual sin dosificar implica el colapso por su ausencia y la destrucción por sobrecarga si la hay en exceso, un panorama muy complicado, que en definitiva y para nosotros es otro continuo milagro.




La forma de producción de energía eléctrica más usada en las centrales generadoras es la de convertir energía mecánica en eléctrica aplicando los principios de Faraday y Lenz y el efecto de la fuerza contra-electromotriz.

Es de destacar la generación fotovoltaica con energía solar que aspira a buscar un hueco significativo en los porcentajes de generación mundial. También existen otros métodos de alta tecnología como las pilas de hidrógeno, pero funcionan a nivel prácticamente experimental y por sus altos costes no son comercialmente competitivos.



Fuente: Revista investigación y ciencia, Temas 67.


Central térmica de carbón Gas natural en ciclo combinado.

Hidroeléctrica Nucleares

Eólica terrestre Eólica marina

Fuel/gas y Cogeneración Térmica renovable (Biomasa)

Solar Fotovoltaica Solar Termoeléctrica










Veamos las fuentes de energía primaria empleadas en la generación:

Combustibles fósiles
Un 67% ó 2/3 de esas fuentes son clasificables como sustancias fósiles: carbón, petróleo y gas, esto también significa que al otro lado del enchufe hay una combustión, una llama, un fuego que no vemos, en eso seguimos tan primitivos como los cavernícolas, solo que hemos trasladado el fuego lejos de nosotros.

Energía nuclear
La energía nuclear, que aporta un 13% de electricidad mundial, también nos la encontramos ‘almacenada’ en los materiales fisibles, ´pero las instalaciones y procesos necesarios para encender y controlar la reacción nuclear en muy complejo, delicado y costoso. Y cuando los combustibles se agoten, que será pronto, no los podremos renovar, se podrían considerar también como ‘fósiles radioactivos’. Además del riesgo por accidente nuclear, la posible contaminación por los residuos es un juego de niños comparados con las emisiones de CO2 de la combustión de los fósiles convencionales.
Hidráulica
Entre las energías “renovables”, pero explotada hace decenios figura distinguida la generación hidráulica, la cual abastece a 1/6 parte de las necesidades de energía eléctrica mundiales. ¿Por qué se explotó antes que el resto de las llamadas renovables y tiene un peso tan grande en el total de la generación? Si observamos las forma de generar la electricidad por fuentes renovables, la mayoría son por el aprovechamiento de los ‘flujos’ presentes en la naturaleza por el calentamiento del sol y que produce los vientos, las corrientes marinas, la lluvia y sus corrientes fluviales, estos combinados con la gravedad terrestre y sus diferencias de potencial, provocan los flujos que nosotros aprovechamos de las sustancias fluidas más abundantes del planeta tierra: los gases atmosféricos y el agua. Pero, ¿Cual es el secreto a voces de la generación hidráulica?, Pues otro milagro más: la orografía de las cuencas fluviales aprovechables que ya existían formando ‘trampas’ para el agua y que el hombre ha sabido aprovechar, estos enclaves con cuencas de alta pluviometría, desniveles suficientes y presencia de cañones angostos que permiten la construcción de las presas y diques, y que estaban puestas por la naturaleza esperando a que el ser humano le pusiera un tapón con válvula y generase la electricidad con una turbina hidráulica y un alternador, en definitiva y sin poder ser de otra forma, otro regalo de la naturaleza, pero también con fecha de caducidad y produciendo alteraciones en el medioambiente. La caducidad es porque los arrastre de sedimentos acabaran llenando todas las presas del mundo, solo es cuestión de tiempo. Los efectos indeseados son que puede inundar importantes extensiones de terreno, las grandes emisiones de gases de invernadero (dióxido de carbono, metano y óxido nitroso) de las aguas estancadas, el freno a la vida silvestre por las barreras de las presas, la supresión de los aportes de sedimentos y nutrientes que alimentan a la fauna de los litorales costeros en las desembocaduras, la desaparición de los deltas de los ríos y un largo etcétera.

Renovables
Nos quedan las ‘nuevas renovables’, sobre todo la eólica terrestre, la solar fotovoltaica y la termo-solar. Su aportación total es superior al 3% de la producción mundial, pero para ellas tenemos que fabricar también todo el sistema de captación e instalarlo, aquí la naturaleza solo pone difíciles enclaves y el fluido en movimiento, y ambos son regalos temporales, caprichosos y limitados, por lo que no ofrecen garantía de suministro. Los captadores son artificios de alto coste energético en su construcción y con un gran coste de mantenimiento, por lo que en los balances, los retornos son pequeños y no pueden competir con los anteriormente descritos en rendimiento. Además, hoy por hoy se nutren de las energías fósiles y los llaman Extensiones de los Combustible Fósiles o Fossil Fuel Extenders y su reciente aplicación es mas debido al BAU que a la ecología.




Después de estas descripciones, tendríamos que cuantificar los costes propios versus la energía entregada, es decir, calcular la Tasa de retorno energético (TRE) o EROEI y ver cual nos permite mayor rentabilidad y por cuánto tiempo nos la puede proporcionar, esto hay que estudiarlo tecnología a tecnología, teniendo en cuenta lo que nos regala la naturaleza y lo que tendremos que consumir e invertir para aprovechar estas energías.

Hay otro parámetro importantísimo, los costes de mantenimiento, que al final condicionaran la vida útil de la instalación y que no se suelen cuantificar íntegramente, porque además suele ser frecuente que se recorten peligrosamente en tiempos difíciles como en la actual crisis y que se tomen riesgos al final de vida útil, para “mantener y maximizar” la rentabilidad de los balances económicos.

En el siguiente post trataré las ventajas e inconvenientes de los diferentes modos de generación de energía eléctrica, sus costes, su seguridad de suministro, los factores de utilización o de carga, precios y las implicaciones en la economía, el medio ambiente, etc.

También habría que hacer una proyección de futuro, teniendo en cuenta que somos una especie animal mas y tenemos o tendremos hijos, o los tendrán otras personas y debemos contemplar la viabilidad global del conjunto, no la individual, o la familiar, o nacional o de una empresa o casta en particular, el mundo es para todos el mismo y lo inteligente es procurar que funcione para todos, ese mundo se llama planeta Tierra y en su fluir energético existimos en el mismo instante todos los seres vivos.