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miércoles, 31 de diciembre de 2025

Decimosexto año de este blog


Queridos lectores:

Hace unos días, una periodista que me entrevistó me explicó que había comentado en la redacción que me iba a entrevistar, y que varias personas le preguntaron si iba a llegar el apocalipsis que llevo tanto tiempo anunciando y que nunca llega. Obviamente, quien dice eso es un necio que nunca ha leído nada de lo que he escrito ni ha ido a una de mis conferencias. Resulta especialmente ridículo decir esas cosas teniendo en cuenta, por ejemplo, este artículo que escribí hace 12 años, allá por 2013, cuando aún no llevaba tres años de singladura en este blog. Léalo, por favor, si es Vd. de la opinión de que yo soy un profeta del apocalipsis, ya que a lo mejor lo que sucede es que el que es un profeta del apocalipsis es Vd., querido lector, si así pensaba.

Porque, tal y como explicaba en aquel artículo, incluso si estuviéramos en un proceso de colapso lo que veríamos sería una degradación gradual a través de los años y las décadas, un progresivo irse haciendo más pobre mientras vamos siguiendo con nuestra vida cotidiana. Y lo cierto es que después de los 16 años que llevo haciendo divulgación, resulta difícil negar que, efectivamente, nos vamos haciendo más pobres. Resulta difícil negar que hay cada vez más inestabilidad en el mundo. Resulta difícil negar que cada vez hay mayores problemas de suministro, de muchas cosas, en regiones cada vez mayores del mundo. Resulta difícil negar que hay una belicosidad creciente. Resulta difícil negar, en suma, que todas las cosas que anticipábamos hace 12 años están efectivamente sucediendo.

Y, sin embargo, a pesar de la clamorosa evidencia, y a pesar de que yo siempre he dicho que el objetivo de esta divulgación es intentar evitar los peores escenarios, y que es posible seguir escenarios mucho mejores, y que de hecho es eso lo que debemos pretender... a pesar de eso, sigue habiendo un empecinamiento malsano y tóxico en considerar que divulgar esta situación y buscar soluciones es "catastrofista", como si no fuera suficientemente catastrofista la evolución que estamos siguiendo.

También es verdad que ésta actitud es muy española. Aquí en España se está produciendo un proceso de degradación, de gentrificación, de destrucción de la clase media,... pero aún así las condiciones de vida aquí son bastante buenas para la mayoría de la población. Sin embargo, estoy convencido de que una buena parte de mis lectores del otro lado del Atlántico no estarán tan de acuerdo con que las cosas estén yendo bien. Y es que, como siempre, no nos acordamos de Santa Bárbara hasta que truena. En fin... 

Comienzo con estas reflexiones en éste, el último post del año, en el que generalmente analizo el devenir del blog, de esta bitácora que comencé hace casi 16 años. Vemos su pasado, presente y futuro.

Pasado: 

El año 2025 ha sido un año bastante turbulento, sobre todo en cuestiones geopolíticas. La segunda llegada de Donald Trump a la presidencia de los EE.UU. ha venido de la mano de un programa de reforma radical del estado norteamericano y de sus relaciones con el mundo. Desde los despidos masivos, la agresiva política migratoria, los aranceles y los planes de paz impuestos a terceros países, Donald Trump ha irrumpido como un elefante en una cacharrería y ha puesto todo patas arriba. Al mismo tiempo, la escasez de diésel y gasolina se está haciendo cada vez más patente en Bolivia sobre todo, pero progresivamente también en otros países de América Latina, y también en África. Entre tanto, Alemania profundiza su crisis industrial y Francia su crisis política. En el plano ambiental, la temperatura global ha bajado un poco con respecto al máximo de 2024, pero el promedio de todo 2025 se va a mantener por encima de los +1,4 ºC respecto a los niveles preindustriales, y con la perspectiva de que en 2026, si viene de nuevo El Niño, podamos llegar a +1,7 ºC. El año 2025 acaba también con una buena colección de eventos extremos, aunque afortunadamente esta vez España no ha salido tan mal parada, aunque la persistencia de fuertes tormentas incluso en invierno no es demasiado buen augurio.

Mucho han cambiado las cosas desde que empecé. Ahora escribo bastantes menos posts cada año: no porque no haya temas interesantes e importantes que tratar, sino porque ahora tengo aún menos tiempo. El tipo de divulgación que hago ha ido cambiando. Entonces escribía mucho más, ahora doy muchas más conferencias (115 este año, aparte de una cantidad simplemente incalculable de entrevistas en medios diversos - solo la semana del apagón dí 60). Lo que sí que he intentado este año - y casi he conseguido - es que al menos se publicase un post al mes. Cerramos este año con 23 posts (contando éste), lo cual es mejor que los tres últimos años y espero que en 2026 podamos aumentar un poco más la cantidad, y escribir al menos dos posts al mes. También hay que decir que el blog ya no tiene posts invitados, fundamentalmente porque el mayor contribuyente, Beamspot aka Guillem Planisi, ahora tiene su propio substack.

El tipo de estadísticas del blog que calculaba cada año ha dejado de tener sentido. En los últimos dos meses se está produciendo una cantidad masiva de entradas en el blog, principalmente desde Singapur y desde EE.UU., las cuales seguro que están originadas por motores de búsqueda que alimentan inteligencias artificiales. Gracias a eso, la cantidad de visitas se ha multiplicado casi por 4 y en pocas semanas hemos sobrepasado ya los 18 millones de páginas vistas. En fin, como digo, estos números se han desvirtuado mucho y tiene poco sentido darlos. Sí que tiene cierta gracia ver cómo queda el ránking histórico de posts más visitados: en primer lugar, "Un año sin verano", con 126.000 visualizaciones; después, "Digamos alto y claro: esta crisis económica no acabará nunca", con 117.000; "El pico del diésel", con 89.500; "La España buena y la España mala", con 72.200; "Tus vecinos no se conformarán con un YA OS LO DIJE", con 71.500; "El por qué de un llamamiento", con 60.300; "Eres un pringao", con 59.900; "La tormenta negra", con 57.000; "La espiral", con 56.8000, y "Fracking: rentabilidad energética, económica y ecológica", con 55.200. No hay grandes cambios con respecto al año pasado, y ninguno de los posts en el top 10 (o ni siquiera del top 20) es de este año. El blog ya está en una fase de madurez y por tanto su evolución es más bien lenta.

Presente:

Mi cuenta en X está prácticamente inactiva (no la cierro para que los trolls no se apropien de mi nombre de usuario). Ahora uso sendas cuentas en Mastodon y Bluesky, aunque en ninguna de las dos tengo el nivel de actividad que llegué a tener en su día en twitter. Últimamente doy más charlas relacionadas con los proyectos de plantas de biogás y biomasa, ahora que los proyectos de Renovable Eléctrica Industrial están empezando a perder protagonismo. En cuanto a mi propia actividad de investigación, estoy muy metido en el análisis de los cambios de la circulación profunda del océano en los océanos polares, y particularmente en los cambios de la AMOC en los últimos años, usando datos de teledetección, algo muy novedoso; aparte de alguna pequeña sorpresa que estoy preparando. Sigo siendo el blanco de críticas absurdas y maliciosas por parte de algunos actores políticos y sociales, pero todo dentro de la anormalidad habitual.

Futuro:

El año que comienza se adivina intenso también en charlas, aunque voy a intentar moderar su número porque quiero priorizar mi trabajo de investigación y algunas cuestiones familiares importantes; espero por tanto no superar las 60 charlas en el conjunto del año. Al mismo tiempo, voy a esforzarme para intentar sacar un par de posts al mes, sobre todo en temas de actualidad. Podrán seguir la actualidad de mi actividad en las redes sociales.

2026 es un año de transición hacia lo que se adivina como la fase de descenso acelerado de nuestra sociedad. Al mismo tiempo, la obsesión malsana por el biogás y la biomasa promete incrementar enormemente los niveles de conflictividad social actuales. Y encima, con un riesgo creciente de eventos extremos muy graves, sobre todo si al final empieza un nuevo El Niño. Como siempre, les recomiendo que permanezcan en la sintonía de este blog.

Y por acabar, les deseo un Feliz y Venturoso 2026. Cuídense mucho ahí fuera, y nos veremos por aquí. 

Salu2.

AMT 

domingo, 31 de diciembre de 2023

Decimocuarto año de este blog


Queridos lectores:

Como es habitual en este blog, llegados al 31 de diciembre hacemos balance del desempeño de esta bitácora durante el año que hoy acaba. Este año tenía muchas imágenes representativas que podía haber escogido, pero he preferido la del meme de la reina Letizia hablando sobre decrecimiento en el Seminario de Lengua y Comunicación, en reconocimiento del gran favor que nos ha hecho a todos los que trabajamos para darle un enfoque diferente al estándar a los problemas de sostenibilidad (aparte de dar su apoyo implícito a grupos como Extinción o Rebelión, Rebelión Científica y Futuro Vegetal delante de la represión que sufren).

Como es habitual, analizaré el pasado, presente y futuro del blog.

Pasado:

El año 2023 ha sido un año de tensa calma en lo que se refiere a la crisis energética. El precio de la energía sigue siendo demasiado elevado para muchas actividades industriales, pero en vez del shock que supuso el año 2022, los precios actuales llevan a una sangría lenta de fábricas que van cerrando. Desde el punto de vista de la energía, una de las noticias más importantes es el estado crítico de Siemens Gamesa y el aviso para navegantes que supone para todo el sector de la eólica. Desde la perspectiva de la sostenibilidad en general, donde han saltado todas las alarmas es en el rápido incremento de la temperatura tanto de la atmósfera como de los océanos, lo que está llevando a una mayor recurrencia de eventos extremos; y lo más preocupante, no se ve un fin próximo a la actual tendencia creciente. Así las cosas, se anticipa un clima cada vez más extremo y violento si no se toman medidas drásticas de inmediato.

Respecto al blog, 2023 ha marcado un nuevo mínimo histórico en publicación de posts: 17, contando éste, el mismo número que en 2022. Después del parón forzoso de finales del año pasado, no fue hasta mayo que escribí mi primer post del año. Y aún tuve la suerte con contar con un montón de posts de Beamspot en la recámara (5 le publiqué este año), ya que si no la cosecha hubiera sido aún más magra.

Si el año ha sido parco en publicaciones en esta bitácora, no lo ha sido en mi esfuerzo de divulgación. Aparte de seguir contribuyendo en programas de radio y televisión, y algunos artículos y entrevistas en otros medios, de acuerdo con mi agenda este año he participado en 95 actos, más algunos que no tengo registrados en ella por motivos diversos. Una veintena de estos actos fueron realizados telemáticamente, pero el resto presencialmente, y aunque en su mayoría fueron en tierras catalanas y por tanto me implicaron menor desplazamiento, fuera de Cataluña este año he estado, entre otros sitios, en Málaga, Granada, Almería, Valencia, Mallorca, Pamplona, Vitoria, Bilbao, Portugalete, San Sebastián, Zumaia, Elgoibar, Azpeitia, Santander, Gijón, Oviedo, León, Salamanca, Madrid y Lugo. La mayoría de las charlas y actos han sido abiertas al público, pero muchas otras no. Y aparte de eso he tenido unos cuantos viajes relacionados con mi trabajo habitual, que en algunos casos he compaginado con las charlas de divulgación. En suma, ha sido un año intenso y agotador, como intensa y agotadora es la presión que se ejerce por todo el territorio de España para intentar imponer a machamartillo un modelo de transición energética que no funciona, solamente para poder cobrar los dichosos fondos NextGenerationEU.

El post más popular de este año, con algo más de 20.000 visualizaciones, ha sido "Si no es ahora, será después", por razones que son fáciles de entender.

En junio de 2023, Google acabó con el servicio estándar de Google Analytics y me pasó a un servicio más básico que se denomina G4, el cual no tiene registro de los datos anteriores. Por tanto, se ha perdido el registro histórico de las estadísticas del blog (o al menos yo no sé cómo tengo que hacer para acceder a ello y tampoco tengo demasiadas ganas de investigarlo). En realidad, casi es mejor así, puesto que simplifica enormemente la redacción de este post. Los únicos datos de los que dispongo ahora, por tanto, son los del propio blogger (mientras esta plataforma tire), que son harto más imprecisos. En particular, no tengo información sobre el número de usuarios únicos que acceden al blog. El año que viene, usando G4, podré ofrecer ese dato, aunque solamente sobre los años a partir de ahora.

De acuerdo con blogger, este año se han visualizado unas 645 mil páginas. El 66% de las mismas se han visualizado en España, seguido por el 6% de los EE.UU., el 5% de Alemania, 3% de Francia, el 1% de Argentina, Singapur (!!), Italia e Irlanda y ligeramente por debajo del 1% los Países Bajos y México. Sorprende la presencia de Singapur sobre todo y de los Países Bajos en esta lista, pero el resto es similar a lo que reportaban las estadísticas de Google Analytics, aunque España solía rondar el 80%.

En cuanto al modo de acceder al blog, las procedencias más habituales son a través del buscador de Google (12,6%), Twitter (4,6%) o Menáme (0,8%), y en algún caso a través de un enlace directo en algún diario o plataformas como Telegram.

En términos absolutos, contando desde el principio del blog en enero de 2010, blogger contabiliza 15,9 millones de páginas vistas.

A día de hoy los 10 posts más vistos son "Un año sin verano" (2013), con 121.000 visualizaciones; "Digamos alto y claro: esta crisis económica no acabará nunca" (2010), con 111.000; "El pico del diésel" (2012), con 82.600 visualizaciones; "La España buena y la España mala" (2013), con 69.900; "Tus vecinos no se conformarán con un YA OS LO DIJE" (2015), con 68.100; "El por qué de un llamamiento" (2022), con 57.500; "Eres un pringado" (2020), con 57.300; "La Tormenta Negra" (2020), con 55.000; "La espiral" (2014), con 54.500; y "Fracking: rentabilidad energética, económica y ecológica" (2013), con 52.100. Pocos cambios en esta lista con respecto a los últimos años, destacando solamente la entrada de "El por qué de un llamamiento", post de finales del año pasado escrito en un momento de mucha incertidumbre y con muy malos presagios (afortunadamente no consumados en ese momento, aunque eso no me libró de aguantar el martillo de herejes verificacionista). Cabe destacar también que se mantiene entre los diez primeros el veterano "El pico del diésel", y es destacable porque este post en concreto sufrió en mayo de este año un ataque por parte de la trollesfera, que consiguió que blogger lo eliminara durante un par de semanas bajo la acusación de contenido inapropiado. Como quiera que yo me encontraba viajando cuando esto ocurrió, no me di cuenta del email que me envió blogger avisando de que el post estaba en revisión, y me enteré unos diez días más tarde cuando los trolls me acusaban en las redes sociales de haber borrado ese post para ocultar lo que ellos denominaban "antiguas previsiones fallidas" mías. Obviamente, quien usaba ese argumento era el mismo que había denunciado el post, o alguien cercano a él, porque, ¿quién coño se da cuenta de que falta un post de 2012 en un blog que tiene cientos de entradas, y encima a los pocos días de desaparecer? Afortunadamente, blogger me dio la razón y restituyó el post, pero esto nos da una idea de cómo se las gastan los amigos, y lo obsesionados que están con un tío que no deja de ser un pringado, un científico que trabaja en un laboratorio en una esquinita de España y que intenta hacer divulgación sobre sostenibilidad.

Presente:

Lo más destacado del blog en este momento es que yo lo estoy retomando, después de unos meses bastante duros en lo personal y con muchísima actividad de divulgación. Para hacer comentarios, por desgracia el Foro Crashoil ha sido cerrado por no poder mantenerlo su administrador, además del tono muy abrupto que desarrollaban algunos foreros por allí. Siguen teniendo la opción de acudir al foro de Crisis Energética.

Futuro:

Yo este año tan crítico he hecho un gran esfuerzo por llegar a múltiple sitios en España, pero no voy a seguir al mismo ritmo con mis actividades de divulgación por múltiples motivos. En primer lugar, porque en este momento creo que es más importante que me centre en mis trabajos sobre oceanografía física, por razones que serán evidentes dentro de unos meses. En segundo lugar, porque creo que la mayor parte del trabajo está hecho y también es importante entender que la mayor sostenibilidad implica viajar menos. En tercer lugar, porque tengo la responsabilidad de garantizar la continuidad de mi equipo de investigación y eso implica garantizar la consecución y ejecución de proyectos, en los cuales yo tengo un papel importante. Y en cuarto lugar, porque mi multiplicidad puede acabar siendo contraproducente, tanto por hacerme blanco demasiado visible de los detractores de siempre como por inhibir que aparezcan nuevas personas, más jóvenes, que tomen el relevo. Eso no quiere decir que no participe en actos o no dé conferencias, pero de buen seguro no serán las más de 100 en las que he participado este año.

Además, creo que 2024 va a ser un año pródigo en noticias importantes en el ámbito de la sostenibilidad, o más bien evidenciando su falta en la mayoría de las actuaciones humanas, y por eso creo que será importante hacer el trabajo analítico que realizo en este blog. Y además mi nuevo libro me va a requerir cierto trabajo de investigación y documentación. Por tanto, mi intención es virtualizarme más este año. Seguiré estando por aquí, con mayor presencia que en 2023.

No quisiera acabar sin desearles a todos mis lectores una buena entrada de año y Feliz 2024.

Salu2.

AMT

viernes, 31 de diciembre de 2021

Duodécimo año de este blog


Queridos lectores:

Como cada 31 de diciembre, es la hora de hacer balance del desempeño de este blog durante el último año. Este año he escogido como imagen representativa la foto que saqué el día que comparecí delante de la Comisión sobre Transición Energética del Senado de España. Esa comparecencia (que consiguió ser Trending Topic en twitter durante algunos momentos de aquel 12 de abril) ha marcado, en muchos aspectos, un antes y un después. Ha sido una catapulta mediática para que se hable de muchos de los problemas que llevamos, ya hoy, 12 años discutiendo en este blog. Ha contribuido a ese (relativo) despegue mediático también un concepto que discutí estando allá (que la carestía de todo ha venido para quedarse y se irá agravando con el tiempo, como así lo han evidenciado los meses posteriores) y una frase breve, de solo tres palabras, que sintetiza dónde estamos ahora: "No hay tiempo", el verdadero "No mires arriba" (la película de Netflix que está teniendo tanto impacto ahora mismo) de la crisis de nuestros días. En paralelo, mi libro "Petrocalipsis", publicado en septiembre de 2020, ha llegado ya a su séptima edición, lo cual es un éxito dentro del magro panorama editorial español (cada "edición" - son en realidad reimpresiones - tiene unos 1.000 ejemplares de media, así que no es tanto como pudiera parecer).

Como es costumbre, analicemos el pasado, presente y futuro del blog.

Pasado:

La pandemia de CoVid-19 ha seguido marcando un ritmo anormal al mundo, aunque no tanto como la conmoción que supuso el año pasado. La gestión de la CoVid y la pertinencia de las medidas aplicadas por los Gobiernos (en demasiadas ocasiones, con poca objetividad científica y demasiado autoritarismo injustificado) han creado un movimiento de creciente hostilidad hacia todo lo que tiene que ver con la CoVid y su prevención que, si bien es minoritario, está cada vez más radicalizado (y encima muchas absurdas medidas gubernamentales parecen diseñadas para darles la razón). El precio del petróleo tomó una peligrosa tendencia alcista que le llevó en verano a los 85 dólares por barril, acercándose al umbral de dolor para nuestra economía, pero desde ahí descendió por debajo de los 70, aunque ahora vuelve a remontar y cerrará el año muy cerca de los 80 dólares. Pero lo que sin duda ha marcado el año es los problemas de suministros primero, y después la escasez de energía, principalmente en forma de carbón, gas y electricidad. Por medio mundo se extienden los problemas y los racionamientos, y nada hace pensar que los problemas vayan a amainar en ninguna fecha próxima.
 
Respecto al blog, sigo batiendo récords de escasa publicación: nunca se había escrito tan poco como en 2021. Contando con éste, el año se cerrará con 34 posts, dos menos que el año pasado (36), que era el anterior mínimo. Las contribuciones ajenas, aunque escasas como todas las publicaciones del año, han subido respecto al año anterior: 11 posts contribuidos por otros autores, a los que una vez más agradezco su generosidad y dedicación, y con algunas caras nuevas. La repercusión mediática de mi comparecencia en el Senado y, sobre todo, la indisimulable crisis energética me han llevado a vorágine de charlas y de apariciones en medios. La adaptación al medio telemático ha hecho que haya ofrecido un número récord de charlas y conferencias: 66 que pueda confirmar consultando mi calendario, más algún que otro acto que no registré. Además, he escrito unos cuantos artículos (más de un docena) para diversos medios escritos, lo cual explica también la menor dedicación al blog. En septiembre volví al trabajo semipresencial, pero dada la situación familiar sigo asumiendo mucha carga doméstica. Y después están todas mis apariciones en radios y televisiones, sobre todo en Cataluña aunque también con alguna presencia reseñable a nivel estatal. La afluencia de lectores al blog ha continuado siendo buena, y The Oil Crash sigue siendo un lugar de referencia donde buscar información
en castellano sobre el peak oil y los problemas de escasez en general.

De todo lo publicado en el blog  este año sería difícil destacar algo, ya que todos los posts han tratado de temas muy trascendentes y la audiencia así lo refleja. Por la importancia de las consecuencias que de él se deducen sí que señalaría uno, "El pico del diésel: Edición de 2021", porque evidencia que el declive del diésel está tomando aceleración y tiene mucho que ver con los problemas de transporte y suministro que estamos viviendo.


Desde el punto de vista de la estadística, las discrepancias entre Google Analytics y el propio blogger son como siempre muy amplias en cifras absolutas, debido a la diferente manera que tienen de medir las visitas. Así, según Google Analytics,  desde que se abrió este blog hasta el día de hoy ha habido 5.703.075 visitas y se han visualizado 14.135.897 páginas, mientras que según la contabilidad interna de blogger (de la que se nutre el contador que pueden ver aquí a la derecha) el número de páginas vistas (no hay estadísticas de las visitas) ha sido de
13.983.018. Como siempre, en lo que sigue usaré las estadísticas de Google Analytics, que son más detalladas, aceptando la incertidumbre en las cifras.

Desde el 31 de diciembre de 2020 al 30 de diciembre de 2021 el número de páginas vistas fue de
1.465.680, un 4% superior al del anterior período anual (1.409.445). Hubo dos claros repuntes de afluencia durante este año: el primero, en abril (Senado) y el segundo en los últimos 3 meses, coincidiendo con mi mayor presencia en medios. El número de visitantes únicos durante el último año fue de unos 221.000, que comparado con los 258.000 del año pasado nos indica un caída del 15%. Al igual que el año pasado, la disparidad entre el enorme número de visitantes  y páginas vistas respecto a antes de 2020, y el más que sensible descenso en el número de posts publicados indica que lo poco que se ha publicado ha tenido un gran impacto. El número medio de páginas por visita sube un poco (2,32, frente a los 2,11 de 2020), como también lo hace la duración media de las visitas  (2'09'' este año frente a los 1'52'' del año anterior). El 78,7% de los usuarios que han entrado este año son nuevos, que es un porcentaje ligeramente superior pero semejante al de cada período anual. Y se confirma un año más que los posts que generan más audiencia son los más dirigidos y de manera más directa a los problemas más graves, diciendo claramente lo que en ningún medio de masas se podrá encontrar.

El blog sigue manteniendo una buena afluencia de público, que ha hecho que durante 2021 hayamos llegado a los catorce millones de páginas vistas. A ritmos actuales, hacia finales de 2022 se llegaría a los quince millones y medio de páginas vistas.


En cuanto a la procedencia de los visitantes, durante 2021 España siguió ocupando el primer lugar con el 80,04% de los visitantes, seguida de EE.UU. (4,14%), México (1,95%), Argentina (1,34%), Italia (1,14%), y Alemania (1,11%). Hay cambios importante en estos seis primeros puestos, con Chile y Colombia cediéndole el puesto a Italia y Alemania. Los últimos puestos del top 10 lo ocupan, en este orden, Francia, Colombia, Reino Unido y Chile.

En cuanto a la procedencia de los usuarios, destaca en primer lugar la gente que aterriza directamente en el blog, seguramente porque alguien le ha pasado un enlace a algún artículo (44,19%),  los que vienen de redes sociales (sobre todo Facebook y Twitter, 26,72%), los que vienen de búsquedas de Google o similares (23,32%), y los que vienen de algunas páginas concretas, como meneame.net o burbuja.info.

En términos absolutos (contando desde enero del año 2010, inicio del blog), el número de visitantes únicos ha sido de 2.107.132 , mientras que a 30 de diciembre de 2020 era de
1.895.096. Este dato confirma que se sigue produciendo reclutamiento de nuevos lectores. 
 
A día de hoy (estadísticas de blogger, en este caso;  las cifras están redondeadas por el propio blogger) los 10 posts más vistos son "Un año sin verano" (2013), con 118.000 visualizaciones;
"Digamos alto y claro: esta crisis económica no acabará nunca" (2010), con 107.000; "El pico del diésel" (2012), con 77.200 visualizaciones; "La España buena y la España mala" (2013), con 68.100; "Tus vecinos no se conformarán con un YA OS LO DIJE" (2015), con 64.100
; "Eres un pringado" (2020), con 53.2900; "La Tormenta Negra" (2020), con 53.400; "La espiral" (2014), con 51.000; "Fracking: rentabilidad energética, económica y ecológica" (2013), con 50.900 y  "Hoja de Ruta (I): El Cisne Negro" (2020), con 47.900. No hay prácticamente cambios con respecto a la lista del año pasado, puesto que los posts históricos están ya muy consolidados y a los nuevos posts les costará escalar hasta las posiciones de cabeza. Dos posts de este año entran en la lista de los 20 más vistos  ("La crisis del gas" y "Algunas preguntas incómodas"), y es de esperar que con el tiempo asciendan a las 10 primeras posiciones

Presente:

Lo más destacado acerca del blog este año es lo mismo que los años anteriores: la fuerte subida de la audiencia, aunque por razones diferentes en 2021 (mayor exposición mediática). Los comentarios siguen cerrados; ya saben que si quieren discutir sobre los temas aquí tratados y otros similares siempre pueden acudir al Foro Crash Oil.

Futuro:

En muchos sentidos, 2021 ha sido un punto de inflexión. No solo el blog sigue aumentando su nivel de audiencia, a pesar del bajo número de posts (no llega ni a uno cada diez días), sino que los temas que se tratan aquí son hablados
cada vez de manera más abierta en los medios convencionales. Y teniendo en cuenta nuestras previsiones para 2022, es esperable que haya cada vez una mayor atención pública a la temática del blog, hasta el punto de que sea casi el tema principal de discusión, como debió serlo desde hace mucho tiempo. No me cabe duda de que continuaré teniendo poco tiempo para publicar, máxime si las peores previsiones se cumplen, aunque haré un esfuerzo para mantener el nivel y la continuidad. Que tengan Vds. una buena entrada de año y Feliz Año 2022.

Salu2.

AMT

domingo, 15 de diciembre de 2013

Mi colapso y yo: pisando el freno



"Hola. En primer lugar quiero agradecerte tu exposición, que ha sido muy clara y fácil de seguir, aunque terrible. Yo hace tiempo que leo tu blog...".

"Lo siento", dije yo, y toda la sala rió con gana, liberando la tensión de una charla que, como siempre, había sido dura, sobre todo para los no conocedores.

Hace ya algún tiempo que uso esta misma broma cuando algún lector de mi blog se me identifica como tal en las múltiples charlas que realizo por toda la geografía española. De hecho, ya hace algún tiempo que uso esa misma broma en todas mis charlas, porque siempre viene algún lector frecuente u ocasional a oírme. A oírme repetir cosas que en realidad ya conoce más o menos bien, aunque es verdad que en la sección de preguntas siempre surgen cuestiones nuevas que merece la pena discutir, especialmente aquellas que nunca han sido abordadas en este blog. Pero en realidad yo no tengo demasiado interés en repetir mi mensaje, con más datos y matices pero en el fondo repetido, a personas que ya lo conocen. A mi me preocupa sobre todo repetirme; me interesa integrar datos nuevos, mostrar gráficas contundentes, tendencias emergentes. Sin embargo, tenía la impresión de que durante este último año el contenido de mis charlas ha evolucionado menos que otros años. Atribuía esta lentitud en la evolución de las charlas a que tengo menos tiempo para preparar contenido nuevo y a que, además, si uno quiere ser sintético se ha de concentrar en cuestiones clave y éstas ya están bastante definidas, por lo que evolucionan lentamente. Pero en realidad al repasar las charlas me di cuenta de que en realidad he variado mucho el contenido a lo largo del año: es solamente que estoy dando charlas más frecuentemente, y de una a la siguiente las variaciones son pequeñas, aunque en el conjunto éste esté siendo uno de los años más dinámicos.

El problema es quizá que estoy dando demasiadas charlas. Repasando mi carpeta de correo electrónico donde tengo clasificadas todas las peticiones de charla de este año y los subsecuentes intercambios de correo con los organizadores puedo contar 70. De esas 70 charlas solicitadas habré delegado en mis compañeros del OCO unas 25, se habrán quedado en una mera expresión de interés sin concretarse unas 8, y en 4 de ellas yo al final no participé por problemas de agenda de último minuto que me obligaron a cancelar, para mi vergüenza y pesar. Aún así, habré participado en 33 actos de índole diversa, mayoritariamente charlas impartidas por mi. Nada menos que 33 conferencias en todo 2013, incluyendo las dos que tengo que impartir esta semana.

Estoy dando demasiadas charlas, sobre todo si entre la gente que viene a verme hay una proporción de gente que ya me conoce por el trabajo de este blog. Algunas personas, es muy humano, quieren conocerme en persona, quieren ver a la persona de carne y hueso que está detrás de estas líneas, aquél que les ha mostrado la luz o la oscuridad que preside una parte ya no despreciable de sus vidas. Se le da demasiada importancia al mensajero y quizá no la suficiente al mensaje.

Está, además, el contraproducente efecto de predicar al coro. Uno habla a personas que ya piensan como uno y le da la impresión de que "el mensaje está llegando", de que se está favoreciendo el cambio de la sociedad, cuando en realidad uno nada dentro de lo que el otro día, en el mismo acto que participé yo, Jorge Riechmman calificaba de "burbuja cognitiva". En realidad, de toda la gente que estaba en aquella sala la persona a la que más me interesaba llegar era a la azafata que pasaba el micrófono a los asistentes durante el turno de preguntas, puesto que probablemente ella no tenía conocimiento previo de aquello de lo que yo había ido a hablar allí, y era también quien podría sacar más provecho de todo ello.

No es desdeñable, tampoco, el esfuerzo físico y personal que comporta participar en estas charlas. Cuando doy charlas lejos de mi casa me tengo que quedar a dormir en algún hotel, a veces empalmando una intensa jornada laboral "convencional" previa con el viaje y después la conferencia, y después yéndome temprano al día siguiente para enlazar, recién llegado del tren o del avión, con otra jornada laboral. 


Afloran también múltiples cuestiones morales relacionadas. Por ejemplo una banal: con frecuencia los organizadores de la conferencia me alojan en un hotel de cuatro estrellas. Quieren, por supuesto, agasajarme para agradecerme haber hecho el favor de ir allí a hablarles a ellos, que en realidad ya saben qué diré en un 90%. Sin embargo, es poco coherente hablar del fin de la civilización industrial y la necesidad de adoptar modos de vida más modestos y más acordes con la capacidad de nuestro planeta, y luego alojarse en un hotel de cuatro estrellas. En la misma línea, es poco coherente ir arriba y abajo de España, tomando AVEs y aviones para ir rápido de un lado para otro, gastando energía fósil y energía humana, y perdiendo tiempo de estar con quien más deseo estar en toda momento, con mi familia. Y máxime cuando muchos de estos desplazamientos son para ir a predicar al coro.

Todos necesitamos un plan de descenso y ser coherentes con él, y eso implica replantearnos cómo vamos a hacer la difusión y la divulgación de las cuestiones críticas para nuestra sociedad. Este blog, que mi esfuerzo me cuesta mantener, parece que al final se ha convertido en una buena plataforma para ese fin, o al menos una plataforma mínimamente significativa, como veo cuando se le cita en discusiones de otros foros de internet, o cuando me encuentro con muchos seguidores en las charlas. Mi repetida presencia en las charlas no es en realidad necesaria cuando ya se conoce qué voy a contar, y es en cierto modo contraproducente por incoherente. Yo también tengo que hacer mi descenso energético. Y me va a costar hacerlo: mi trabajo convencional, en un momento crítico para mi organización y para mi grupo, me implica tener que viajar con mucha más asiduidad de lo que lo solía hacer; y así tendrá que ser mientras continúe haciendo la tarea por la cual me pagan y mientras tenga la responsabilidad que he contraído con mi equipo, con mis compañeros. Razón de más para no introducir más viajes si no son realmente justificados.

Todos tenemos que empezar a adoptar, de manera realista, ahora sí, un cambio de hábitos para consumir menos, para conseguir nuestros fines movilizando menos recursos. Y yo soy un recurso que no es preciso llevar de procesión por media España para redimir a los bautómatas irredentos, a los feligreses de la Santa Iglesia del Crecimiento Infinito. Porque como ya tantas veces se ha dicho, lo importante es el mensaje, no la persona.

Cumpliré con mis compromisos ya adquiridos para el año que viene (ya son 8), pero a partir de ahora de manera selectiva aceptaré solamente algunas charlas, sobre todo en el ámbito territorial de Cataluña y bastantes menos fuera de este lugar que más pronto que tarde acabará siendo un nuevo Estado de Europa (será una experiencia un tanto triste tener que presentar el pasaporte para poder volver a mi ciudad natal, pero también es un proceso natural). En cuanto a la divulgación, sigue y seguirá adelante pero adaptándose a una nueva realidad, la de la economización de los recursos.

Dejen preguntarse qué es lo que yo puedo hacer por Vds. y empiecen a plantearse que pueden hacer Vds. por Vds. mismos. Porque Vds. pueden, no me necesitan para nada: toda la fuerza que precisan reside en sus propios corazones. Simplemente miren ahí.

lunes, 6 de mayo de 2013

The Oil Crash: Tercera época

Queridos lectores,

Soy consciente de que la decisión de cerrar la sección de comentarios del blog habrá resultado sorprendente para una buena parte de los lectores. Al tomar esta decisión no sólo ha influido el nivel de acoso al que me veo sometido (con amenazas de muerte por parte de un demente para mi y mi familia incluídas). También me ha influido el darme cuenta de que ya no soy capaz de gestionar la sección de comentarios. Incluso con el filtro de censura previa, cada día había decenas de comentarios, cada uno de los cuales yo tenía que supervisar. Antaño yo leía todos los comentarios e intentaba dar respuesta a las solicitudes de los lectores, pero en la actualidad, con cada vez más problemas, obligaciones y compromisos tal cosa se me estaba haciendo muy ardua, y así me veía impedido no sólo de terciar en conversaciones interesantes, sino también de poder atender las solicitudes. Por otra parte, numerosas veces me he planteado si no debería censurar los torrentes verbales de Rubik o los alegatos supervivencialistas de Juliano, en ambos casos por su impertinencia (al ser sus reflexiones off-topic y en ocasiones no tan educadas como deberían ser), ítem más con algunas puntillas un tanto faltonas hacia ellos de Anónimo1646 o Fino. Hasta ahora mi política ha sido no censurar más que las amenazas de muerte y similares, y ocasionalmente algunos comentarios que claramente eran poco justificables insultos. Sin embargo, veo que tal manera de gestionar los comentarios no es la más correcta, y eso despierta algunos recelos en varios comentaristas. Si no hay censura previa la gente puede tolerar mejor que yo no tome partido, pero habiéndola unos y otros esperan una cierta actitud de mi parte, y esto a la larga resulta perjudicial para el mensaje que se pretende transmitir, porque los agravios reales o imaginados que causa mi pobre gestión acaban permeando al contenido mismo de lo que publico, y así algún lector se lleva la impresión de que lo que digo es basura porque mi gestión de los comentarios ciertamente lo es.

No pasa nada: es una nueva crisis de crecimiento. El blog tuvo una primera etapa cuando estaba alojado en el dominio blogspot.es; en aquella época, cuando el nivel de público subió lo suficiente, fui consciente de la necesidad de migrar a un plataforma más capaz de gestión del contenido  Ahora tenemos otra crisis de crecimiento: el volumen de lectores y de comentarios es tal que excede lo que se puede gestionar como un blog personal. Hace falta profesionalizar la gestión del contenido.

La manera natural de crecer en este momento es revitalizando la languideciente página de nuestra asociación, el Oil Crash Observatory. La mayoría de las actualizaciones en esa página son de posts directamente importados de aquí, pero el diseño, maquetación, gestión del contenido y de los comentarios allí es bastante deficiente, como es natural porque los administradores del sitio (la cuenta de los cuales se puede realizar con una mano) son gente estresada y muy ocupada, como yo mismo. Sin embargo, el sitio tiene mucho potencial: es un dominio propio radicado en un hosting de pago, con páginas para enlaces a contenido multimedia, informes, contactos, etc.

¿Qué necesitamos? Necesitamos gente comprometida y profesional que nos ayuden a lavarle la cara a la web del OCO y conventirla en la plataforma que necesitamos, con una administración de contenidos eficaz. Una plataforma que vaya más allá de este blog personal y se convierta en un punto centralizado de contenido y de organización de iniciativas, un contrapunto a la web de Crisis Energética (que ahora pasa horas bajas pero que esperamos que vuelva en línea pronto), un espacio más plural que éste donde diversidad de autores puedan publicar sus ensayos, con un ritmo más dinámico de lo que permite este pobre blog.








Querido lector, si alguna vez se preguntó qué podía hacer Vd. para ayudar, he aquí el qué. Pero no corran en masa: lo que necesitamos para empezar es gente con buenos conocimientos de informática y gestión de dominios web para reorganizar la web del OCO; cuando eso esté listo yo haré el anuncio aquí, buscando colaboradores.

En cuanto a este blog, no sólo continuará ocupando este espacio de la blogsfera sino que espero que el ritmo de actualización de contenidos se incremente, aunque será con notas generalmente más breves, más propias de lo que es en realidad, un blog personal.

Salu2,
AMT

viernes, 3 de agosto de 2012

La carretera que lleva a Armageddon

Imagen de http://ilpopoloditalia.blogspot.com

Queridos lectores,

De un tiempo a estar parte se está volviendo costumbre criticar en este blog la visión catastrofista que según algunos expresa el que esto escribe y también algunos de los comentaristas. No creo que haga falta decir que yo no me responsabilizo de ninguno de los 50 comentarios o así que se hacen cada día, aparte de los míos  (pero a veces sí que se me responsabiliza de ellos por la vía de exigirme censura, ante lo cual me remito a las normas de etiqueta del blog, que a pesar del poco tiempo del que dispongo para implementar aún están vigentes, así que nadie se extrañe de ver desaparecer mensajes si entran en colisión evidente con esas normas).

Se ha explicado aquí muchas veces cuál es ahora la función de este blog, pero dado el rápido incremento de lectores del blog conviene repetirlo. Sobre todo ahora que noto que algunos me echan en cara "ignorar" por completo asuntos como las iniciativas de transición o el trabajo de Jared Diamond, por poner dos ejemplos recientes, cuando son temas repetidamente tratados en esta bitácora - del primero, además de los enlaces de la derecha hay toda una serie de posts llamada "Preparando la transición"; del segundo se hace mención repetida, como por ejemplo en este post. En su momento introduje la barra de búsqueda justamente para facilitar a los lectores recuperar material antiguo. En fin, yendo al asunto: este blog está centrado en la concienciación de los problemas de la crisis energética y la inviabilidad del nuestro sistema económico. Tal esfuerzo es aún prioritario dado el profundo desconocimiento de la ciudadanía de la importancia, gravedad y alcance de este hecho; ésa fue la razón principal para empezar el blog y las charlas de divulgación, y lamentablemente tres años después la situación no ha cambiado lo suficiente como para dar esta tarea por completada. Mi objetivo, por tanto, es el de analizar tendencias actuales, ponerlas en contexto y tratar de explicar fenómenos en curso cuyas consecuencias no siempre son evidentes. En los primeros años del blog el análisis era fundamentalmente de las causas físicas y de los problemas de la energía en general; últimamente está tomando mayor peso -aún sin ser la componente principal del blog- la discusión antropológica y de las cuestiones societarias, lo cual desagrada a algunos lectores pero que considero que también es importante (aunque, al tener yo muchos menos conocimientos sobre ellas intento dejarlas como mera exposición de ideas simples y que los comentaristas puedan debatir sobre ellas). Se tratan también cuestiones asociadas a la transición, e incluso más específicamente hay posts ocasionales con consejos prácticos sobre agricultura y permacultura (que no escribo yo dado mi desconocimiento). Para poder dar una mayor diversidad temática al blog, estoy dando entrada a otras personas que altruista y espontáneamente están contribuyendo con sus conocimientos, y eso permite ampliar el alcance del blog; pero, en todo caso, la función principal del mismo sigue siendo la concienciación.

El trabajo de concienciación requiere muchas veces agitar las conciencias. El post que más éxito ha tenido en este blog, con mucha diferencia, es "Postal desde Portugal", el cual tuvo durante los días posteriores a su publicación afluencias de entre 4 y 5 veces las habituales. ¿Por qué? Porque muchos españoles entendieron que las vivencias de Luis de Sousas de retorno a su Portugal natal anticipaban las que se vivirán en España, y en esta época de incertidumbre todo el mundo quiere tener alguna referencia sobre lo que va a pasar. ¿Quiere decir que se haya de caer en el alarmismo para mover a la gente? No, porque la adrenalina no se puede descargar de manera continua y mantener su eficacia, pero sí que es importante extrapolar tendencias e indicar en qué dirección se va si sigue un cierto camino. No con el morboso deseo de despeñarnos por un acantilado para luego regodearse en el mal común diciendo: "¿Ves? ¡Te lo dije!"; sino, justamente al contrario, para indicar los caminos que no deberíamos de transitar en función de nuestro conocimiento actual. Y es que las tendencias apuntadas no son destinos inexorables, sólo rutas indeseables que podemos evitar.


Entiendo que a veces los lectores del blog, como se expresa en algunos comentarios, están decepcionados, después de pasarse unos meses por él y no encontrar soluciones prácticas; pero es que en realidad deberían dejar de buscar soluciones per se en el blog. El blog es un punto de referencia, atesora material y a veces publica artículos útiles para la transición, pero no es el oráculo que todo lo ve donde se tenga que buscar toda la sabiduría. Algunos comentaristas han demostrado, en sus extensos comentarios, réplicas y contraréplicas, que tienen muchas cosas que contar, y deberían por tanto abrir sus propios blogs y apoyarse en éste para la base documental que ya está desarrollada en él, al tiempo que abren sus propios debates, de lo que este blog también se beneficiará. De ese modo se conseguiría ampliar la presencia en el ciberespacio de éste debate necesario, y se tendrán más recursos disponibles en los temas que al final acaban siendo del interés de esta o aquella persona. Por resumir: deje de preguntarse: ¿en qué me ayuda a mi este blog? y pregúntese: ¿cómo puedo yo ayudar a este blog? Porque es una tarea de todos, no sólo mía, y si ya está concienciado este blog no debería ser un sitio de referencia sino un recurso residual, a donde ir a buscar datos concretos que pueda necesitar en un momento determinado.


Por otro lado, contrariamente a lo que plantean algunos recientes detractores de este debate (curiosamente provenientes del campo ecologista) lo que se expresa en los posts son debates, no lecciones magistrales académicas, incontestables y acabadas. Al contrario, los temas de discusión nunca se dan por acabados, nunca están cerrados. Esto, a algunas personas que están demasiado contaminadas por la visión dogmática y autoritaria de las "discusiones" políticas de hoy en día, le puede sorprender, pero es que en realidad la Ciencia funciona así, como ya explicamos en su momento. Cualquier verdad humana es siempre provisional y los datos se revisan y rediscuten, intentando siempre mejorar nuestra comprensión de la Naturaleza, siempre incompleta, siempre por construir. Eso no quiere decir que las conclusiones obtenidas no sean útiles, pero en todo caso no son, nunca lo son, definitivas. Por eso me alarma la seguridad que algunos autores expresan sobre el futuro, ignorando tantas cuestiones de matiz o no tanto que expresan otros intelectuales rigurosos. Y por ese motivo también intento también dar entrada en el blog a visiones contrapuestas a las habitualmente defendidas por mi, con tal de que sean expresadas con rigor y corrección. Porque nadie está en posesión de la verdad y porque es preciso abrir el debate para mejorar la comprensión de lo que sucede y, por ende, aumentar nuestras posibilidades de cara al futuro.


Como ven, nada es tan cerrado ni inamovible. Bienvenidos al mundo real, donde el futuro está, en realidad, por construir. Aquí nosotros alertamos sobre el rumbo equivocado que sigue esta sociedad autista que se niega a entender que esta crisis no acabará nunca dentro del actual paradigma económico, pero, ¿quién ha dicho que no podemos cambiar de paradigma? Se nos acusa de alarmistas y de tremendistas simplemente por decir que por esta carretera que seguimos vamos al desastre. Sin embargo, la carretera que lleva a Armageddon está llena de desvíos a lugares mucho más interesantes a los que ir, y además siempre podemos dar la vuelta. Insistamos: el futuro no está escrito, las consecuencias no son inexorables. No es catastrofismo decir que por este camino se va al abismo; catastrofismo es negarse a cambiar la dirección que nos lleva evidentemente al fracaso como especie y al caos. Lamentablemente, hoy en día el discurso BAU es tan monolítico y la población está tan adoctrinada que la gente no ve alternativa a él. Eso es justamente lo que hay que corregir: hay alternativas. ¿Cuáles? Las tendremos que discutir. Yo no las conozco a priori, pero seguramente Vd. tenga algo que decir.


Imagen de http://guardian.co.uk



Salu2,
AMT