jueves, 19 de junio de 2014

Crónica de un planeta gravemente enfermo


Queridos lectores,

¿Qué pasaría si por un momento dejáramos nuestro diario quehacer y echásemos un vistazo a la salud ecosistémica de nuestro planeta, de nuestro hábitat? Todo el mundo es consciente de que hay muchos problemas, pero posiblemente no todo el mundo se hace una idea clara de cuántos llegan a ser y cómo de graves son, y no digo ya para las otras especies sino para la nuestra propia. Quizá son tantos estos problemas, y tan graves, que deberían de ocupar las primeras páginas de los diarios, en vez de estar relegados, y aún eso de tanto en tanto, a las de Ciencia y Sociedad. Quizá Vd. piense que no hay para tanto, que se exagera con estos temas. Con un cierto conocimiento de algunos de los problemas clave de la Humanidad hoy por hoy, algunos minutos de paciencia en un buscador y seleccionando sólo las fuentes más razonables se dibuja ante nosotros un panorama ciertamente desolador...

El daño a la Gran Barrera de Coral es irreversible si no se toman acciones radicales.



Las estrellas de mar se deshacen en una materia gelatinosa y nadie sabe por qué.


Mortandad masiva de ostras y festones en la costa Noroccidental de los EE.UU. - Millones de mariscos se mueren - Nunca se había visto una cosa así - En Julio la mortandad llegará al 95%.

Mortandad masiva de la vida marina en la Costa Oeste de los EE.UU., ¿radiación de Fukushima... o algo más? 



Las zonas muertas del océano (zonas pobres en oxígeno donde no hay vida) han incrementado su área 10 veces durante el último siglo.
 

El Mediterráneo se calienta y se acidifica a un ritmo sin precedentes.


El cambio climático y la cantidad decreciente de peces permiten prever un nivel de capturas estancado.
 
La contaminación hace hermafroditas a unos peces en el Mediterráneo.


  El hielo marino ártico está contaminado con microplásticos.
  Los microplásticos amenazan la salud de los ecosistemas y de los humanos en el Nordeste de Ohio.



Cómo los microplásticos domésticos comunes amenazan la fertilidad.


Las medusas se están haciendo con los mares, y puede ser demasiado tarde para pararlas.


El máximo anual de extensión de hielo ártico es la quinta menor desde que hay registros.


La Armada americana predice un Ártico sin hielo en 2016.

Signos evidentes en el Pacífico de que se avecina un contundente El Niño.


 


Alerta sobre un verano más cálido a consecuencia del fenómeno de 'El Niño'.



Los EEUU, entre el frío extremo y la sequía

¿Está la Corriente de Chorro Polar cambiando de dirección? Un flujo de aire con más meandros podría llevarnos a inviernos más largos y duros.



OMS: La contaminación atmosférica está detrás de una de cada ocho muertes a escala global.



Los niveles "seguros" de contaminación atmosférica pueden todavía ser perjudiciales.
 
Los biocombustibles pueden incrementar la contaminación por ozono más que la gasolina, según un estudio.
 

Las muertes por la contaminación suben un 100% en Delhi desde 1991.

El tubo de escape de los coches confunde a las abejas hasta matarlas.

La contaminación proveniente de Asia vuelve más fuertes las tormentas del Pacífico.



Colegio Médico de Chile advierte alta presencia de metales pesados en Antofagasta

El mercurio en el pescado lideró la contaminación de alimentos en 2013


 
Arroz al cadmio: Contaminación por metales pesados de los cultivos de arroz de China.





 

Preocupa la contaminación por mercurio en Perú.


La contaminación por arsénico de las aguas subterráneas podría ser uno de los peores casos de envenenamiento masivo de la historia de la Humanidad.


El primer informe mundial de la OMS sobre la resistencia a los antibióticos pone de manifiesto una grave amenaza para la salud pública en todo el mundo.



La mitad de las pechugas de pollo dieron positivo a una superbacteria en una prueba en los EE.UU.

 

El Banco Mundial hace sonar las alarmas por los precios crecientes de los alimentos.



Trigo se valoriza por conflicto en Ucrania y sequía en EE.UU.

EE.UU con grave crisis hídrica por extracción de gas y petróleo.

Cómo las super-malas hierbas Frankestein han empantanado 60 millones de acres en los EE.UU. ... y no pueden eliminarse.


Plagas devoradoras de cultivos asedian a los granjeros sudafricanos.

Una plaga misteriosa amenaza cultivos de Texas por valor de miles de millones de dólares. 



Las plagas de los cultivos se están desplazando debido al Cambio Climático.
 

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Ni siquiera he intentado ser exhaustivo, pero ya los temas simplemente enunciados en este post darían para horas de discusión. Todas estas noticias son exclusivamente de los últimos 12 meses, y aún así la lista es abrumadoramente larga. Sin embargo, nadie habla de estos temas; todo se mueve en una falsa apariencia de normalidad, de efímera tranquilidad, de frágil seguridad... Mientras se habla de banalidades, se desvía el foco de la gravedad de la situación global, con el objetivo de continuar con el único objetivo socialmente aceptable: el crecimiento económico, la recuperación a ultranza. Crecimiento económico que ya sabemos que no es posible, pero en pos del cual vamos minando cada vez más los únicos activos reales e indispensables para nuestra supervivencia como especie.

Salu2,
AMT

martes, 17 de junio de 2014

Distópica futura: 12 de Diciembre de 2014



A veces los eventos que marcan nuestro destino colectivo se proyectan tan nítidamente en nuestro futuro que uno tiene la tentación de unir los puntos de los sucesos cercanos y tratar de imaginar cuál será su influencia en el porvenir siguiendo una banal línea recta. Sin embargo, nuestro futuro será el resultado de muchas decisiones individuales, siempre complejas y a veces caprichosas, y de factores externos de los cuales tenemos un conocimiento en el mejor de los casos aproximado. Es por ello que cualquier previsión que hagamos sobre lo que va a pasar está condenada a un error más o menos grande, y a menudo aún cuando el error es pequeño se debe más a la casualidad que al acierto. 

Aún así es tentador intentar esbozar cómo podría ser uno de esos millones de infinitos futuros a nuestro alcance, uno que quizá es más probable o está más cerca del camino que posiblemente acabaremos siguiendo... o quizá no.


Viernes 12 de Diciembre de 2014. Rueda de prensa del presidente del Gobierno de España, D. Mariano Rajoy Brey.

Habla el Presidente del Gobierno.

Comparezco ante Vds. por iniciativa propia para anunciarles la decisión del Gobierno de España de enviar tropas para proporcionar ayuda humanitaria en la zona del Golfo Pérsico como consecuencia de los conflictos armados desatados en Siria, Irak y Yemen. Como saben, la OTAN ha solicitado de manera urgente a todos los países aliados que envíen tropas para intentar dar auxilio a los millones de refugiados de estos conflictos, en lo que constituye la mayor catástrofe humanitaria en la zona hasta la fecha. Éste, y no otro (como han dicho maliciosamente algunos), es el objetivo de esta misión; por supuesto, en algunos momentos los soldados podrían necesitar hacer uso de una fuerza proporcionada para proteger a la población civil pero, como digo, no se trata de fuerzas de ocupación, sino de pacificación y de protección de civiles. No se va a conquistar ningún país, sino a defender a los ciudadanos y los poderes locales para evitar que el caos, la anarquía y la muerte campen a sus anchas.

Como Vds. saben, los conflictos en el Golfo Pérsico han provocado una grave escalada del precio del barril de crudo (no hace falta que les recuerde que el 40% del petróleo que se consume en el mundo pasa por esta zona) que está poniendo en peligro la recuperación económica que habíamos comenzado ese año. Esta coyuntura ha coincidido con el conflicto del gas natural en Ucrania; la negativa de Rusia a permitir el paso del gas por ese país ha creado problemas de suministro en toda Europa. Aunque España afortunadamente no tiene problemas de suministro de gas ya que nuestros proveedores están el Norte de África, la lógica solidaridad entre los países miembros de la Unión Europea nos obliga a compartir nuestras provisiones de gas hasta que el problema con Rusia se resuelva; desde el Gobierno de España y también desde los de nuestros aliados europeos estamos convencidos de que las sanciones propuestas por la Organización Mundial del Comercio y por el G-7 surtirán efecto y Rusia por fin adoptará una posición más razonable y llegará a un acuerdo comercial con Ucrania, justo y razonable para las dos partes, que ponga fin a este conflicto.

Sé que tanto los ciudadanos de a pie como las empresas están sufriendo como consecuencia, por una parte, de los altos precios del petróleo que minan tanto nuestra competitividad como nuestra balanza comercial y, por la otra parte, de las medidas de racionamiento de consumo de gas natural que se han tenido que implantar para asegurar que nuestros socios de la UE no se vieran obligados no ya a detener su industria sino a consentir que sus ciudadanos mueran de frío. Sé también que la población española es justa y solidaria y está dispuesta a aceptar estos sacrificios temporales en favor de Europa, esa Europa en el pasado ha ayudado tanto a España y a la cual es de justicia devolverle ahora el favor.

Las turbulencias geopolíticas  a las que me acabo de referir, de una parte la proliferación de conflictos en el Golfo Pérsico  y de la otra la interrupción del suministro de gas a Europa, son problemas puntuales y que serán resueltos en fechas próximas, restaurándose así la deseada normalidad. Algunos de los que están generando estos problemas son enemigos declarados de la democracia, grupos que ilegítimamente pretende hacerse con el poder e imponer sus ideas totalitarias. Muchos de estos movimientos de corte totalitario tienen conexiones en otros países, incluso en nuestro país, donde también pretenden conseguir el poder aprovechándose del descontento que ellos mismos han contribuido a crear. En particular, creo que está en la mente de todos los movimientos ilegítimos de ciertos grupos con aspiraciones políticas, apoyados por Gobiernos extranjeros, que explotan de manera populista la crisis económica y las dificultades de muchos ciudadanos para intentar recabar más votos y así conseguir sus oscuros fines, que no son otros que destruir nuestra democracia y nuestro modelo de convivencia. Es por eso que en estos momentos de dificultades transitorias, causadas por una interrupción del libre mercado de materias primas, más que nunca hago un llamamiento a las fuerzas políticas del país para ofrecer una imagen de unidad y firmeza delante de los que sin duda son los enemigos del pueblo y de la libertad.

Y la amenaza de nuestros enemigos no debe ser tomada a a la ligera. Sus manipulaciones del mercado internacional de hidrocarburos, conseguidas arteramente y por la fuerza de las armas, serán sin duda derrotadas; pero no se puede negar que han causado una mella significativa en las expectativas macroeconómicas de España, que de ser muy brillantes a principios de año han pasado a quedarse congeladas en este momento; e incluso será no ya necesario sino imprescindible tomar medidas impopulares pero inevitables para capear este mal momento. Es una cuestión de responsabilidad, y el Gobierno que yo presido nunca se ha arrugado delante de las decisiones que son difíciles pero necesarias; y ha estado, está y estará a la altura de las circunstancias, siempre al servicio de España. Por ello, aunque nuestra aportación de tropas requeridas para la pacificación de la zona en conflicto suponga un coste adicional al erario público en un momento difícil, el Gobierno que yo presido no faltará a sus compromisos internacionales, porque un país serio y fiable como es la España que queremos y que quieren la mayoría de los españoles no puede echarse atrás en los momentos clave; pero además porque estamos convencidos de que trayendo la paz al tablero internacional es la mejor manera de restaurar el libre comercio mundial y asegurar la mejoría económica en nuestro país.

Por ese motivo esta misma mañana he firmado del Real Decreto que permite la movilización inmediata de las tropas. Dado que hace semanas que la eventualidad estaba prevista, nuestros soldados están ya preparados y partirán durante los siguientes días. No hace falta que les insista en la importancia de la misión y en la necesidad de que en estos momentos difíciles los españoles apoyemos más que nunca la labor de estos profesionales que se juegan y se jugarán la vida por defender los valores en los que creemos en otros países y la libertad en el nuestro.

  
El Presidente del Gobierno aparta por primera vez la vista del papel.


Éste es el comunicado del Gobierno que quería leerles; ahora contestaré a un breve turno de preguntas de los periodistas acreditados.


Una treintena de periodistas levantan la mano. Como había acordado con su jefe de gabinete, Mariano Rajoy sólo contestará a una decena de preguntas, pero para evitar las críticas recurrentes de los últimos meses es importante dar una representación balanceada a los medios considerados como más conservadores y pro-gubernamentales y a los más progresistas y contestatarios, aunque la cambiante realidad lleva a un nivel de contestación insólito en algunos medios en principio afines y a un cierto conformismo, no menos insólito, en algunos medios del otro bando. El terreno mediático se ha vuelto tan pantanoso como la calle: en los últimos meses, en los que la recuperación económica definitivamente embarrancó, las manifestaciones y protestas se han convertido en un elemento más del paisaje urbano.

Para abrir fuego el jefe de Gabinete da la palabra a un par de medios cuya afinidad con el Gobierno está garantizada; como además se trata de dos cadenas de televisión, estas intervenciones son las que después se verán en las casas de todos los españoles. Los reporteros, después de largas loas a la responsabilidad, hacen preguntas sobre el número y tipo de efectivos a enviar, y le piden al Sr. Rajoy que concrete a qué grupos españoles con intención política se refiere cuando habla de los enemigos de la libertad. Con una sonrisa relajada,  las preguntas de logística militar las solventa leyendo la larga relación de efectivos y materiales implicados, mientras que se limita a sonreír significativamente cuando se habla de los enemigos de España; nada se dice pero en la mente de todos está que se trata de una referencia nada sutil a los movimientos contestatarios del último año, algunos de los cuales se han constituido en partidos políticos con buenas perpectivas electorales y amenazan la alternancia bipartidista de las últimas décadas.

Tras abrir el fuego con la cobertura amiga, es el momento de empezar la refriega de verdad. El jefe de gabinete hace un breve comentario al oído del Presidente y concede la palabra al reportero de un diario progresista bastante crítico. El periodista se pone de pie y pregunta: 

- Gracias. Se han producido muchos otros conflictos con anterioridad en los que la catástrofe humanitaria ha sido mucho mayor que ésta de la que hablamos. De hecho, y sin necesidad de guerras, hay muchos países donde se viven actualmente situaciones más graves, en los que el hambre, las inundaciones y las enfermedades causarán este mismo año varios millones de muertes. Resulta por tanto difícil de hacer creer que es la motivación humanitaria la que ha puesto en marcha, y en tiempo récord, a la OTAN. Y más cuando el conflicto en Siria, uno de los que se dice querer resolver, hace más de dos años que colea. Parece claro que se trata de Irak, y de su producción de tres millones de barriles diarios de petróleo ahora reducidos a casi nada, el que ha puesto en marcha la maquinaria bélica, sobre todo cuando en Julio el precio del petróleo superó los 150 dólares por barril que aún hoy se resiste a perder. - Gesto de impaciencia del jefe de gabinete al periodista, que le conmina a que formule ya su pregunta; el periodista asiente y dice: - He aquí mi pregunta: ¿no es el objetivo de esta intervención el de asegurar que el petróleo iraquí vuelve a fluir? ¿No es cierto que los EE.UU., Francia e Inglaterra han enviado sendos equipos de ingenieros civiles del petróleo para reparar los desperfectos en yacimientos, oleductos, refinerías, etc a la más breve dilación? Gracias.

El Presidente del Gobierno respondió sin apenas pausa apenas hubo acabado la pregunta; sin duda ésta la esperaba y llevaba la respuesta aprendida.

- Vamos a ver... Ciertamente el hambre en el mundo es un grave problema, pero Vd. se da cuenta de que no se puede combatir con la fuerza de las armas, sino de la cooperación internacional; de hecho, mi Gobierno ha hecho todos los esfuerzos por mantener la dotación presupuestaria y ampliar las competencias de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo... - el reportero protesta, diciendo que también hay otras guerras que han causado y causan más muertos - Sí, sí, hay otras guerras, qué duda cabe; pero no podemos estar en todas partes: no somos los gendarmes del mundo. Y en este caso se trata de peligrosos insurgentes que, fíjese Vd., no solo ponen en peligro la vida de millones de sus conciudadanos, sino que buscan atentar contra nuestra vida y nuestras libertades. Comprenderá Vd. que luchar contra estos enemigos es lo más prioritario, por lo menos lo es para mi y para mi Gobierno, de nuevo, como he dicho, por un ejercicio de responsabilidad, que creo que la mayoría de los españoles comparte ampliamente.

Con cierta aspereza, el Presidente da por zanjada la pregunta y el jefe de gabinete se apunta en su cuaderno una nota sobre ese periodista tan maleducado que se ha atrevido a interrumpir al Presidente cuando estaba respondiendo.

Para dar al Presidente una pequeña tregua, el jefe de gabinete le da entrada a la pregunta que formula el periodista de un pequeño diario conservador:

- Gracias, Presidente, por sus aclaraciones. Vd. ha relacionado el presente conflicto con la necesidad de hacer ajustes presupuestarios, como se refleja en el proyecto de Presupuestos Generales del Estado para el año 2015 que se ha discutidos estos días pasados en las Cortes. Destacaría varias de esas medidas en particular: una, si me lo permite, draconiana subida del IVA, que con carácter general y con muy pocas excepciones pasa a ser del 25%; el incremento de los porcentajes tributarios sobre la base imponible del IRPF sobre todo para las rentas medias y bajas; el incremento del IAE; la reducción de deducciones para particulares y empresas y, la que a mi parecer es la medida más radical, la disminución por primera vez, en un 0,95 % en términos nominales, de las pensiones en España, un hecho inédito que hará que este Gobierno pase a los libros de Historia; medida aún más dura si cabe si se tiene en cuenta cuántas familias sobreviven sin otros ingresos que la pensión del abuelo. Por todo ello, mi pregunta, en realidad dos si me lo permite, son: ¿Cree Vd. que realmente vamos a conseguir mejorar la situación financiera de España con esta guerra? Y la segunda pregunta: ¿cuánto tiempo  cree que durarán estas medidas y cuándo llegará la recuperación económica? Puesto esto es lo que le interesa al pequeño y al gran empresario, y al ciudadano de a pie. Gracias.

Podría haber sido peor: el arranque hacía presagiar un final más difícil, pero las preguntas era bastante genéricas y proclives a ser respondidas de manera vaga, estandarizada, cosa que el Presidente aprovecha.

- Gracias. En primer lugar permítame decirle que España no está ni estará en guerra; los soldados españoles van a una zona de guerra en la cual nuestro ejército no será una de las partes contendientes sino uno de los garantes de la vida y la libertad de los civiles. Hacer tal cosa es una obligación moral para todas las personas de bien, y deberíamos por tanto hacerlo, independientemente de si nos resulta o no interesante económicamente. Pero es que además del incremento de seguridad de la región todos salimos beneficiados, como lo atestigua el desmesurado e injustificado aumento de precio del barril del petróleo durante los últimos meses. Así que déjeme decirle que los beneficios de esta intervención son inmediatos, a medio plazo y a largo plazo. Inmediatos, porque es una cuestión de justicia moral; a medio plazo, puesto que evitará que siga subiendo el precio del petróleo; y a largo plazo, porque conseguirá que este precio baje y se mantenga estable. Con respecto a lo segundo que me ha preguntado, las actuales medidas, que sabemos que son duras y que por supuesto son temporales, durarán hasta que el contexto de estabilidad de precios en el mercado internacional no mejore. No le puedo decir hasta cuándo; el Gobierno por supuesto desea que este plazo sea tan breve como sea posible, de unos meses a lo sumo, pero como digo dependerá de factores que no están en nuestra mano, y sobre los cuales la única forma de influir es justamente con la ayuda de nuestras tropas y promoviendo la paz en la región.

El periodista del pequeño diario conservador asiente a cada palabra del Presidente y al acabar éste musita un suave pero audible "Gracias". El jefe de gabinete se lo anota en la columna del haber de su libreta. Sin embargo, llega el momento de tragarse una amarga píldora: por la regla no escrita del equilibrio mediático deben dar la palabra a un periodista de una conocida y vista cadena de televisión de orientación progresista. Encima, esta televisión sólo ha enviado un único reportero, muy conocido, que es además el número uno de la lista negra del jefe de gabinete. Pero no queda más remedio que darle la palabra y así lo hace Mariano Rajoy, preparándose para tomar nota de sus palabras para usar después sus argumentos en su contra; el jefe de gabinete y dos de sus secretarios se disponen a tomar también sus notas para pasarle después a Rajoy y ayudarle en el rifirafe dialéctico.

El periodista comienza su andanada sin ni tan siquiera agradecer que le hayan concedido el raro privilegio de tener el uso de la palabra.



- La continua oleada de recortes tanto en materia de prestaciones sociales como en derechos civiles está generando una situación de gran malestar, visible en las calles de toda España. El pasado fin de semana varias manifestaciones, según algunos medios las más masivas de la historia reciente, pidieron que España no participara en esta guerra; al parecer, igual que en 2003, más del 90% de la población española está en contra de la guerra en Irak; sin embargo, el Gobierno hace oídos sordos a esta petición. La aprobación hace un mes de la Ley Orgánica de Emergencia Armada le permite enviar tropas bajo circunstancias de excepcional gravedad para los intereses españoles sin tener que contar con la autorización previa del Parlamento. Sr. Rajoy, esto se desmorona y Vd. lo sabe. Las banderas republicanas proliferan en las manifestaciones y, aunque ahora es contrario a la ley publicar tales encuestas, muchos medios apuntan a que el apoyo a la instauración de una república es casi mayoritario, y eso por no hablar de las cuestiones catalana y vasca. Sr. Rajoy, ¿no cree Vd. sus políticas podrían estar llevando a España al desastre, a la desintegración social? ¿Realmente no contempla dejar de ejecutar políticas que son mayoritariamente rechazadas, desde la ejecución de hipotecas draconianas que dejan en la calle madres con hijos pequeños y a ancianos sin recursos hasta la participación en guerras injustas, e intentar que la soberanía de España vuelva a ser realmente popular en el sentido propio de esa palabra? Porque hasta de la palabra "popular" se han apropiado Vds., señor Presidente... Gracias.

El periodista hubiera seguido despotricando durante un buen rato, pero el jefe de gabinete le hace un gesto significativo y el periodista calla de golpe, introduciendo ese "Gracias" repentino y desubicado. Todo el mundo sabe que cada uno tiene un papel y el periodista no debe excederse en el suyo, por muy progresista y martillo de conservadores que se crea. Afortunadamente la estrella de la tele es coherente con su papel de bufón aliviaconciencias y no continua haciendo gracias; por ese motivo se le permitirá volver otro día a una rueda de prensa, donde hará una nueva boutade...

Rajoy repasa rápidamente las notas que bien preparadas le pasa su jefe de gabinete y las intercala convenientemente con las suyas propias. El plano ligeramente contrapicado del realizador televisivo impide ver este ejercicio de lectura rápida, disimulado aún más gracias a la obligada pausa que le permite un discreto sorbo de agua. Al fin, comienza a esbozar la respuesta, con tono contundente pero pausado, que hace pensar en una rabia contenida por la inteligencia aunque en realidad es el resultado del tiempo necesario para la lectura de las notas. Dado la brevedad del tiempo que han tenido que prepararlas, las respuestas del Presidente suenan a demasiado escuetas, a telegráficas:

- España no va a la guerra en Irak, ni en los otros países en conflicto, como ya hemos dicho. La misión de España es estrictamente humanitaria. Además, a pesar de que aún no se ha podido votar, esta propuesta cuenta con el apoyo mayoritario del Congreso de los Diputados. No es el Gobierno el que lleva a España hacia el desastre y la desintegración, sino los enemigos a los que implacablemente perseguiremos aplicando el imperio de la ley, incluso creando leyes nuevas para perseguirles donde ahora se nos escapan. Las políticas que ejecutamos tienen el apoyo mayoritario del Congreso y este Congreso es refrendado cada cuatro años en las correspondientes Elecciones Generales; quien quiera defender legítimamente otras ideas, otro plan, tiene el derecho de presentarse y de intentar gobernar: ahí reside la verdadera soberanía popular, y no en coacciones ilegítimas.

Y lo deja ahí, pero el periodista mediático se siente satisfecho con la respuesta: le da para hacer un par de cortes provocativos para los anuncios de su programa, para elevar la audiencia y los ingresos por publicidad.

El jefe de gabinete le dice al Presidente que ya está bien por hoy; pueden estar contentos porque la cosa ha ido muy bien. Pero aún hay tiempo para otra pregunta breve, y así lo repite el propio Rajoy. El jefe de gabinete se fija en una periodista joven y atractiva, que solicita su turno el brazo en alto sonriente, con una sonrisa cálida y cándida. Revisa sus notas y comprueba que trabaja para un medio de internet, técnico, sin afiliación política. Hace poco tiempo que asiste a las ruedas de prensa en Moncloa aunque ya lleva unas cuantas a sus espaldas. Intervino una vez hace meses con una pregunta sobre la fiscalidad de las gasolinas, planteada de manera meramente informativa, sin entrar a valorar la intencionalidad del Gobierno. Muy profesional, había anotado el jefe de gabinete, y le sugiere a Mariano Rajoy que la escoja a ella. El Presidente le da la palabra, recordándole que la pregunta ha de ser breve. Sin dejar de sonreír un instante, ella se pone en pie y con una voz dulce pronuncia una pregunta sencilla.

- Gracias por el turno de palabra, Sr. Presidente. Mi pregunta es sencilla: ¿Sabe Vd. lo que es el Peak Oil, Sr. Presidente?  Y si lo sabe, ¿es Vd. consciente de que los problemas del Oriente Próximo no son la causa de los altos precios de los hidrocarburos, sino el síntoma? ¿Y que los precios no van a bajar nunca?

Rajoy duda unos segundos; ¿será él el primer Presidente que hablará públicamente y de manera directa de Peak Oil? Vacila: no puede negar que conoce el concepto puesto que le podrían reprochar que miente, pero al tiempo reconocer su existencia públicamente tiene demasiadas implicaciones. Afortunadamente su jefe de gabinete, hombre ágil y preparado para estas situaciones, dice en voz alta que lamentablemente no hay tiempo para responder más cuestiones y agradece a todo el mundo su asistencia, y se acerca a Rajoy para alejarlo del atril y de la rueda de prensa. Rajoy aún está un poco perplejo, pero los breves comentarios de sus ayudantes le devuelven a la selva de la gestión del día a día, a las preocupaciones inmediatas de la economía española y del nuevo despliegue militar.


Mariano Rajoy se despide de los periodistas, pero al pasar delante del atril el micro abierto aún es capaz de captar sus últimas palabras:

- A ver quién hubiera podido prever este sarao hace meses.


Antonio Turiel
Figueres, Junio de 2014

jueves, 12 de junio de 2014

Vientos de cambio



Queridos lectores,

Durante las dos últimas semanas se han producido varias noticias de gran impacto en el mundo de la energía, todas las cuales merecerían tener un puesto destacado en la primera página de los diarios y algunos minutos en los noticieros televisivos, cosa que por supuesto o bien no ha pasado o bien se ha disfrazado de otra cosa. Todas estas noticias implican una creciente angustia y preocupación por el futuro no ya de la energía sino de la economía mundial, y anticipan que el declive energético puede entrar en una nueva fase más rápida, en una caída más precipitada. Hagamos una revisión rápida de estos sucesos:


  • El World Energy Investment Outlook de la Agencia Internacional de la Energía: Como hace 11 años, la Agencia ha sacado un informe sobre las necesidades de financiación y oportunidades para inversores en el sector de la energía global. El informe ha causado un gran revuelo entre la comunidad concienciada con la crisis energética por dos motivos: porque indica que se necesitarán 48 billones (¡españoles!) de dólares en inversión en energía de aquí a 2035, y porque dice que el sistema europeo de precios para la electricidad garantizan que la red eléctrica europea no es sostenible. Respecto a la primera de las amenazas, hay que ponerla en contexto: 48 billones a gastarse en 22 años implica un gasto medio de 2,18 billones al año (comenzando por 1,5 billones este año y acabando por 2,5 billones el año 2035). Entiendo que todas estas cifras se dan en dólares constantes. Comparado con el PIB actual (2012) del planeta Tierra (unos 71,8 billones de dólares) ese gasto medio anual representa un 3% del PIB; significativo, pero no impresionante; incluso los 2,5 billones del 2035 representarían sólo el 3,5% del PIB de hoy en día. El problema, como apunta Gail Tverberg, es que la AIE está asumiendo un crecimiento de la economía mundial del 3,6% anual, cosa que viendo el actual frenazo económico parece cada vez más difícil y, lo que es peor, teniendo en cuenta el indisimulable ocaso del petróleo que conlleva que esta crisis no acabará nunca, en ese período tan dilatado de tiempo el PIB del planeta comenzará a contraerse. Lo cual es grave porque, aparte de que las previsiones de necesidades de inversión de la AIE son seguramente optimistas, en una situación de PIB menguante el peso del coste energético será cada vez mayor. Recordemos que, como indica James Hamilton, cuando el coste final de la energía excede del 10% del PIB una economía entra en recesión. Y los 48 billones que indica la AIE no son el coste total de la energía, sino sólo la inversión total necesaria (según ellos) para que siga fluyendo (y eso asumiendo que la OPEP cogerá el relevo de la fallida aventura americana del fracking, que el propio informe muestra que tiene las alas muy pequeñas). Es por ello fácil suponer que el precio de la energía es un porcentaje mayor del PIB global que ese 3% de costes de producción, y en una economía que no crece será muy fácil superar ese umbral de dolor del 10% del PIB, a partir del cual la economía entrará en una barrena irrecuperable  puesto que la recesión implicará menos inversión en energía y un aumento de precio de la misma que aún hundirá más la economía en una espiral mortal y por primera vez global. Con respecto al segundo riesgo que apunta la AIE, poca cosa hay que decir: el sector eléctrico europeo (recordemos, no obstante, que la electricidad representa un porcentaje minoritario, de alrededor del 20%, de todo el consumo de energía final en economías desarrolladas y sólo un 10% a escala global) está en crisis y las eléctricas no tienen demasiado interés en invertir en su mantenimiento y expansión; parece por tanto que los apagones serán inevitables en las próximas décadas. Para un análisis más en profundidad recomiendo el excelente artículo de Gail Tverberg en Our Finite World y también este otro de Richard Heinberg traducido al castellano.
  • El documento sobre la Estrategia Europea de Seguridad Energética: Hace dos semanas la Comisión Europea sacó una luz un documento de estrategia energética cuyo objetivo es el de preparar a la Unión a una posible interrupción repentina en el suministro de gas natural a Europa. Aunque no se dice abiertamente, el choque entre Occidente y Rusia por el caso de Ucrania está detrás de este planteamiento estratégico. La Comisión considera verosímil que pueda haber problemas este mismo invierno y ha encargado que se hagan a la menor dilación pruebas de estrés (stress tests) para ver la capacidad del sistema europeo de resistir a estas interrupciones. Aunque se habla mucho de gas natural, no se habla poco de petróleo, y en principio las pruebas de estrés son para todo el sistema energético, o sea que también se contempla una interrupción del suministro de petróleo;  aunque se enfatiza lo mucho que depende Europa del petróleo ruso, se le quita hierro a esta posibilidad dejando claro que Rusia hasta ahora ha dependido mucho de los refinados que le enviamos desde aquí  - pero, claro, hoy en día los movimientos de los países son cada vez más imprevisibles. Para combatir estos riesgos y en el breve plazo que resta - meses de aquí a invierno - los medios son favorecer interconexiones, apelar a la solidaridad entre los Estados miembros y apoyar la producción energética autóctona mediante renovables (ignorando todas las limitaciones de éstas últimas y que de hecho no están funcionando demasiado bien a nivel europeo, ya no en el caso particularísimo de España, sino en Alemania).
  • La producción de petróleo crudo y condensados de planta, descontando el tight oil de fracking, está cayendo ya: Matthieu Auzanneau se hace eco de este hecho en el último artículo de su blog, de donde tomo esta gráfica:
    Como Matthieu hace notar en la gráfica de arriba, la caída no se justifica ni descontando los países donde se está observando problemas serios (ahora hablaremos de ellos), con lo que la conclusión es que realmente la OPEP ya no puede más (cosa que se disfraza diciendo que "el mundo está bien abastecido" a pesar de la abundancia de evidencia en contrario). En particular, Arabia Saudita ha puesto a plena producción el campo de Manifa, cuyo petróleo fuertemente contaminado de vanadio y muy sulfuroso es muy difícil de refinar, y coloca este mal producto en mezclas de precio más barato. Era ya su última bala, no le queda nada más. Mal asunto, cuando el informe de la AIE que comentábamos al principio hacía reposar sobre los hasta ahora amplios hombros de la OPEP la responsabilidad de aguantar (petroleramente) al mundo.
  • La interrupción de las exportaciones de petróleo libio: Hace días transcendía la noticia de que Libia dejaría de exportar los exiguos 200.000 barriles de petróleo diarios que aún era capaz de producir para abastecer sus necesidades nacionales. Lo cierto es que después de la guerra relámpago de hace 3 años el país no se ha estabilizado sino que ha ido progresivamente colapsando, convirtiéndose en un reino de taifas, como evidencia la siguiente gráfica de producción petrolífera (casi la única exportación del país), sacada también del artículo de Matthieu Auzanneau:
    Antes de la guerra el país era capaz de producir más de 1,6 millones de barriles de petróleo diarios (Mb/d); ahora prácticamente nada. Las potencias occidentales no tienen capacidad para implantar su voluntad sobre un tablero de juego cada vez más grande y complejo, y los países, en vez de quedar controlados, colapsan. Y en una situación en que la producción de petróleo está en su máxima capacidad y bajando, los 1,6 Mb/d de Libia no son nada despreciables. O no lo eran.
  • La guerra civil en Irak: El paradigma de colapso incontrolado está viniendo del país que más tiempo llevaba bajo el nuevo orden petrolero del mundo: Irak, el eterno Eldorado del petróleo cuya producción debía pasar de los 3 Mb/d actuales a los 6 Mb/d en unos años e incluso llegar a 12 Mb/d algún día, resulta que también está colapsando. La guerra civil nunca cesó por completo y con la retirada de las tropas de los EE.UU. se fue agravando. El conflicto civil en la cercana siria ha favorecido que un movimiento yihadista que se mueve entre los dos países haya tomado fuerza y ahora haya conquistado la ciudad de Mosul, ciudad clave para el control del petróleo del Kurdistán por su refinería y por el paso del oleoducto Mosul-Haifa (situado bastante más al sur). Si el grupo armado sigue avanzando podrán tomar el control de una de las zonas más productivas del Irak y el sueño de la abundancia petrolera en el país se acabará para siempre; como demuestra el caso libio y la historia del propio Irak, cuesta décadas borrar las improntas de la guerra en una industria tan delicada como es la petrolera.
  • La inestabilidad general en algunos productores: La producción sigue cayendo en Angola y en Venezuela (en esta última, empujadas por las protestas y huelgas); el desastre ecológico del Delta del Níger tiene mucho que ver con el alzamiento de grupos como Boko Haram y hace huir algunos inversionistas del país, poniendo aún más en compromiso la producción; Yemen está a punto de colapsar, Egipto y Siria ya lo hicieron... la lista podría hacerse bastante más larga, pero creo que ya se hacen una idea.
  • El reconocimiento cada vez más sonoro de que las explotaciones de shale gas y shale oil con la técnica de fracking son completamente ruinosas económicamente: Hace poco más de un año abordamos aquí la escasa (o negativa) rentabilidad del fracking, y hace unos siete meses cómo se empezaban a manifestar los síntomas del hundimiento de esta burbuja financiera. Pues bien: parece que comienza a ser una verdad a voces.  Ahora es la mismísima Bloomberg quien ha hecho un análisis en profundidad de las pérdidas de las empresas del sector, llegando a la conclusión de que muchas de ellas desparecerán. No habrá, por tanto, salida al problema petrolero por aquí, aunque fuera provisional (hasta 2020, según reconocía la propia AIE). El modelo de importar energía exportando miseria, propiciado por la condición de moneda de reserva del dólar, ya no se sostiene más, y es que las compañías petroleras no pueden seguir invirtiendo en negocios de rentabilidad dudosa y se han lanzado a una agresiva desinversión con consecuencias nefastas para nuestro futuro inmediato. Esto ocasionará no que no aumente la producción de petróleo en un futuro inmediato, sino que el colchón que nos daba actualmente el fracking prácticamente se desvanezca en cuestión de meses. Añadido a todo lo comentado arriba pone en una nueva y más inquietante perspectiva el informe de la AIE, y hace comprender que su lenguaje moderado oculta una realidad cada vez más inquietante.


Después de tal colección de nefastas noticias, con malos augurios para nuestro futuro, ¿qué vemos? En vez de sonar las lógicas señales de alarma, lo único que se oye por estas latitudes y por muchas otras son las bocinas de los aficionados al fútbol, disfrutando como nunca de uno de los últimos campeonatos mundiales de este deporte. Habiendo fútbol, ¿quién tiene interés en ver que el mundo se desmorona? Y sin embargo, una parte de la muy futbolera población de la anfitriona del campeonato, Brasil, sale a la calle a decir que eso no, que así no...



Quizá son ellos la última esperanza de que no todo está perdido.

Salu2,
AMT

lunes, 9 de junio de 2014

Día a día, ahorro y deuda

Queridos lectores,

Gabriel Anz nos ofrece esta semana una sencilla explicación sobre los modos que tiene el hombre de relacionarse y explotar su entorno. Espero que la disfruten.

Salu2,
AMT

Día a Día, Ahorro y Deuda




En casa cierto día, hablábamos con nuestros niños acerca de los beneficios que conlleva el hábito de ahorrar dinero y recursos en general, y me sentí a destiempo de la realidad actual. Vi que sólo estaba repitiendo lo que me habían inculcado mis padres y de cuanto ha cambiado la historia en tan poco tiempo. Revisando el comportamiento del Homo Sapiens, llegué a la conclusión de que los antropólogos podrían sumar una nueva subclasificación a su evolución:


"Homo día a día"
"Homo ahorro"
"Homo deuda"


Si bien podemos ver que todas las características que describiré a continuación de cada uno de los Homo han convivido –y conviven- en los tres (en mayor o menor grado), creo que todas formas y fácilmente podremos identificar qué los caracterizó a unos y otros en cada época.


El "Homo día a día" vivía según lo que fuera recolectando o cazando, según le proveyera la madre naturaleza y a merced de ésta, lo cual significaba que era una especie viva más dentro del equilibrio natural. Es de destacar la actitud agradecida hacia los dioses que manifestaba mediante sus ofrendas, por todo lo recibido. El concepto de Ser individual, al parecer, no estaría tan definido porque cada uno sabía que se debía al conjunto y vivía o moría en función de ello.


El "Homo ahorro" descubrió que domesticando parte de su Hábitat -practicando la agroganadería y el sedentarismo- podía otorgarle previsibilidad a su vida. Mediante su acumulación y conservación lograba diferir el momento de consumo y utilización de los alimentos y otros recursos, para su mayor seguridad. Es decir, que inmovilizaba un capital excedente en el presente como resguardo para el futuro. Con estos cambios se gesta el concepto de propiedad, de capital y se abre la puerta para la toma de conciencia del Ser Individual.


Y el "Homo deuda" encontró formas de hacer uso de los hidrocarburos como fuente de energía prodigiosa en cuanto a su concentración, potencia, versatilidad y bajo costo, y como consecuencia descubrió que le permitía transformar su entorno hasta límites insospechados, incluso atreviéndose a pedirle prestado al futuro (deuda), pasarla fantásticamente bien hoy sin importarle a costa de qué ni de quién. Dispone del poder (energía) para desarrollar herramientas y tecnologías que le permiten disponer a cuenta del futuro -por encima de la capacidad de reposición de los recursos naturales- bienes o recursos que usufructa en el presente. El materialismo, consumismo y exacerbación del capitalismo son propios de ésta época. La propiedad pasa a ser usada como bien de cambio y especulación. De la domesticación se pasó al dominio de la naturaleza, con actitud extractiva y nada de simbiosis. La individualidad llega a su máxima expresión, llegándose a actitudes de un egoísmo antropocéntrico que lo desconectó de la naturaleza y en muchos casos hasta de sus propios congéneres.


Pero de fiesta y de prestado no se puede vivir por siempre, y en algún momento la factura llega y hay que hacerse cargo.


Lo que me pregunto es si llegado a este extremo rebotaremos y volveremos a alguno de los estadios previos o encontraremos una alternativa diferente.


La alternativa diferente yo no la veo. Creo que seguiremos intentando aplicar maquillaje dentro de las estructuras de pensamiento actuales, pero en lo esencial (dependerá mucho de nuestra capacidad de tomar conciencia y de la actitud) volveremos en esencia a alguno de los dos estadios previos. "Nos pasamos de largo y tenemos que desandar algún tramo del camino recorrido, hasta encontrar el punto donde nos desviamos y equivocamos el rumbo". Las leyes físicas y naturales son bien tiranas y nos pasarán factura… en realidad creo que ya lo está haciendo.


Lo he manifestado de otras maneras en ocasiones anteriores y creo que en el viaje de vuelta tenemos que apuntar a "bajarnos en la estación" del "Homo ahorro", porque creo que es un sistema de vida que ha sobrevivido sustentablemente durante miles de años, al mismo tiempo que le da cabida al Hombre con sus peculiaridades y diferencias respecto de los demás seres vivos. Si bien pienso que ha vivido en mejor equilibrio con la naturaleza el "Homo día a día", creo que estamos de acuerdo en que no parece lógico volver a formas de vida tan primitivas (dentro de los parámetros actuales suena terrible). Vemos que ya no es viable el sistema de vida del "Homo deuda", mientras que reconectarnos con la Madre Naturaleza parece ser la única salida. En vez de imprimir dinero como locos, deberíamos centrarnos en "imprimir" vida, alimentos, recursos naturales… según los ritmos y las reglas físicas del Universo.


Me parece que modificar parte del Hábitat en nuestro beneficio, pero de forma sustentable y sin pretender más que lo suficiente... porque en definitiva es lo que cada ser vivo hace para su subsistencia e inserción en el tejido y equilibrio de la vida, sería lo más sensato. Contrariamente a lo que algunos autores postulan, creo que no hay nada de malo en el proceso de "domesticación" que el Hombre inició con la agricultura y la ganadería... ¿O acaso las hormigas no acumulan y ahorran para el invierno, cultivando los hongos que consumirán durante el tiempo que no puedan salir del hormiguero? ¿Las abejas no hacen parecido? ¿Y aquellos animales que se “apropian” de recursos y los “capitalizan” en forma de grasa corporal para pasar el invierno?


Con esto quiero decir, que a mi modo de ver los problemas y soluciones no pasan solamente por aplicar conceptos como Propiedad, Capital, Acumulación…  o en el otro extremo, Comunidad, Cooperación, Distribución, etc. y tantas otras palabras que describen en términos modernos, situaciones que en realidad y a otras escalas, ocurrieron y ocurren combinadamente y aleatoriamente en todos los ordenes de la vida natural. O sea, que como en tantas otras ocasiones, se buscan culpables y “chivos expiatorios” que eximan a los grupos dominantes de los excesos cometidos, no importa cuales sean las tendencias ideológicas, cuando lo razonable sería cambiar en esencia de actitud y dejar de pretender vivir “creciendo eternamente” y por encima de la capacidad de reposición natural del Planeta, entendiéndose, que la clave está en la diversidad, el equilibrio, la conjunción y comunión de diferentes sistemas, la constante adaptación a los cambios, la trascendencia y el constante reciclaje y renovación mediante el perfecto mecanismo de la Vida y la Muerte.


Saludos a todos


Gabriel Anz

viernes, 6 de junio de 2014

Apuntes sobre Baterías para vehículos eléctricos 4: Hidrógeno.

Apuntes sobre Baterías para vehículo eléctrico 4: Hidrógeno.
Por Beamspot 

Muchas veces, al hablar de coche eléctrico, acaba por salir el ‘coche de hidrógeno’ o incluso la ‘tecnología del hidrógeno’, ‘cultura del hidrógeno’ o la ‘cultura del hidrógeno’. Pero ¿Qué significa esta expresión? [1].
Como ya se ha dicho antes, el hidrógeno es un elemento bastante particular. Lo suficiente como para que no se tenga nada claro dónde ubicarlo en la tabla periódica. Al fin y al cabo, es el elemento más sencillo (y abundante!) de todos, al constar básicamente de un electrón y de un protón. Además es un átomo que es tan feliz de acoger otro electrón bajo su ala como de compartir el suyo, o de convertirse en un protón solitario.
Por eso es el elemento clave de un tipo de reacciones químicas conocidas como ‘de intercambio de protones’, más comúnmente llamadas ácidos y bases [2]. Pero eso no quita que además también sea un elemento usado en las reacciones redox que antes se han comentado como base de las baterías.
Dado que es un elemento muy ligero, pequeño, y abundante, es extremadamente interesante su uso para reacciones energéticas. Si tenemos en cuenta que la reacción química más violenta que existe, y por tanto, la que más energía da, es la que combina el hidrógeno con el oxígeno, dando lugar a agua. (Hidrogeno significa ‘generador de agua’).
Todo esto combinado significa que la mayor densidad de energía que podemos encontrar en una reacción química se corresponde con el hidrógeno. De hecho, los hidrocarburos (derivados del petróleo y del gas) son combinaciones de hidrógeno y carbono (la base de la química orgánica), y cuanto mayor contenido en hidrógeno, más ligeros, y también más energéticos.
Un Kg de H2, al reaccionar completamente con el oxígeno, desprende una energía de 39.9 KWh, lo cual es mucho, y encima, violentamente.
Así pues, se puede usar de dos maneras: quemándolo, o, dado que el credo actual de nuestra sociedad prefiere la aséptica electricidad, bien mediante celdas de combustible o pilas de combustible, que es un tipo de batería o pila eléctrica un poco particular.
Las celdas de combustible en el fondo son como baterías [3]. Utilizan la oxidación de un elemento (el hidrógeno en casi todos los casos, aunque hay de metanol o de metano) de forma controlada, mediante la circulación de los electrones de un polo al otro. La diferencia entre éstas y las baterías es que las primeras tienen al oxidante (el oxígeno) y al elemento a oxidar (el hidrógeno) externas al sistema, mientras que las segundas lo tienen dentro de sí mismas.
Esto hace que las celdas de combustible sean interesantes: el hidrógeno se puede almacenar separadamente, en un tanque a presión, y por tanto, rellenar rápidamente, mientras que el oxígeno es aún mejor: lo cogemos de la atmósfera con lo que no tenemos que cargar con él. Encima, con lo liviano que es el hidrógeno, poco peso más vamos a cargar, haciendo, en un principio, todo el sistema más liviano y sencillo.
Ideal idealísimo, idealizado hasta el paroxismo.
Éstas son las ventajas. Las que nos cuentan. Lo único que promulgan a bombo y platillo los adalides de esta tecnología. Y como siempre, lo que interesa está en lo que se calla.
Veamos. Hay varias cosas que comentar, y dado que en el tema que nos ocupa hay interés en las celdas de combustible, vamos a hablar de la aplicación en coches eléctricos.
Porque en realidad, un ‘coche de hidrógeno’ es un coche eléctrico híbrido serie. Es decir, tiene un motor eléctrico que es alimentado a partir de una batería, y ésta es recargada a partir de una celda de combustible que genera la electricidad a partir de hidrógeno almacenado en alguna parte, y oxígeno, a veces, también almacenado dentro del mismo vehículo.
Empezando por lo más nimio, la celda de combustible es un elemento un poco particular que no admite grandes rangos de variación del punto de trabajo. Es decir, si la celda tiene una potencia nominal de 100KW, el rango habitual de trabajo será entre 20 – 30 KW de mínimo, hasta los 100KW de máximo, siendo ideal mantenerla entorno a los 70 KW, dependiendo mucho del modelo. Y encima, la variación no puede ser rápida. Al menos, no cómo es necesario en un coche, con acelerones y frenazos.
Encima, no es fácilmente reversible por motivos que veremos más adelante, aunque en un principio aceptaría tal función.
Por todo esto, es necesario el poner una batería, para soportar las variaciones de demanda y las recargas por frenado regenerativo, o mejor, supercodensadores, tal y cómo se comento en la entrada anterior. Así pues, no se trata de ahorrarse la batería, se trata de reducir sus dimensiones o sustituirla por algo que tenga la capacidad de potencia necesaria para trabajar a corto plazo, mientras la celda de combustible proporciona básicamente la autonomía.
Uno de los motivos por los que las celdas de combustible no pueden trabajar fuera de ciertos rangos es básicamente debido a que la membrana semipermeable, que hace las veces del electrolito de una batería, necesita un cierto grado de humedad para trabajar. Poca potencia significa poca conversión de H2 + O2 a agua, y por tanto, poca humedad. Un exceso de potencia, y la cantidad de H2 que puede pasar limita la misma, con la consecuente caída de rendimiento, además de tener más agua en la salida, lo cual reduce la cantidad de oxígeno para la reacción.
Además, el factor limitante es la cantidad de O2 que tiene para reaccionar. Si hacemos circular aire, el O2 sólo representa alrededor de una quinta parte del volumen de gas circulando por el otro lado de la membrana. Si queremos que el sistema sea de escasas dimensiones y peso, hay que hacer que el O2 tenga mayor presencia, así que o bien se comprime el aire (con la consecuente pérdida de energía en el proceso), o bien se usa O2 puro almacenado en alguna parte. De esta manera, se obtienen mejores rendimientos y respuestas más rápidas.
Otras dos particularidades de las celdas de combustible de baja temperatura son su catalizador (platino) [4] y la vida útil de la membrana semipermeable [5]. Ambos son críticos y muy sensibles a impurezas, además de caros. Lo cual hace que un hidrógeno contaminado, pongamos, con metano, estropee tanto uno como la otra, con la consecuente pérdida de rendimiento. Esto provoca que la vida de las membranas semipermeables sea limitada, unos 2 años.
Por supuesto, el platino es mucho más caro que dichas membranas, pero al menos dura lo mismo que la celda de combustible. Y no se utiliza poco: cada celda genera alrededor de 1V o algo menos de tensión, lo cual obliga a poner varios cientos en serie, junto con las canalizaciones de gases y líquidos (agua de escape), lo cual genera un volumen y peso considerables, aunque mucho menores que para una batería.
El problema gordo de verdad con el hidrógeno para cualquier uso similar, aunque sea combustión, es el almacenamiento del mismo. Se trata de un elemento muy volátil, con el punto de fusión (es decir, al temperatura a la cual pasa de sólido a líquido) de 2ºK, o sea, -259.14ºC. Un poco frío. La temperatura de evaporación, es decir, el paso de líquido a gas, es mayor. 252.87º bajo cero. Así que en usos de automoción, se suele usar como gas.
Dado que el hidrógeno es bastante ligero. Muy ligero, de hecho, como gas ocupa mucho sitio. Tanto es así que se usaba como elemento ‘flotador’ para los dirigibles como el Hindemburg [6]. En las llamadas Condiciones Normales (0ºC, 1 atmósfera de presión), el un mol de hidrógeno, es decir, 2g de dicho gas, ocupan la friolera de 22,4 litros de aire. Un kilo, ocupa 11,2 metros cúbicos, lo mismo que un coche. Y son ‘sólo’ unos 40KWh.
Dado que el volumen sube con la temperatura, y la temperatura ambiente confortable está algo por encima de 0ºC, la única salida es comprimir el gas para que ocupe menos sitio. Las presiones entonces se convierten en algo importante: más presión, más pequeño el depósito, quizás más ligero, aunque también tiene que ser más robusto.
Si encima tenemos en cuenta que el hidrógeno, al ser tan pequeño, atraviesa fácilmente las paredes de los depósitos, resulta que hace falta hacer éstos compactos, a la vez que no conviene subir mucho la presión. Por tanto, almacenarlo no es tan sencillo como se puede preveer.
El depósito del Honda FCX [7] tiene una capacidad para 4,1 Kg de hidrógeno, ocupa 180 litros de maletero (lo cual no es tanto), y pesa 91Kg. Mejor que cualquier batería en este aspecto, pero es que tampoco se libra de la batería, y dicho depósito ocupa y pesa mucho más que un depósito de combustibles líquidos. Y aún así, tiene pérdidas elevadas.
Lo normal en una instalación de almacenamiento de H2 es una pérdida del orden del 2% diario en un depósito lleno a tope de presión. Menor presión significa menores pérdidas, pero también menos gas almacenado.
A todo esto, hay que añadir algunos puntos de consideración. El primero es que el hidrógeno es un gas incoloro, inodoro e insípido, como el agua, pero en gas. Es volátil, ligero, se mezcla muy bien con cualquier otro gas. Y sobre todo, es inflamable.
Muy inflamable.
Explosivo, de hecho. Y la llama además es prácticamente invisible, poco luminosa.
De hecho, es tan energético que es el mejor combustible para cohetes que existe. La gente que trabaja en la NASA [8], es decir, una banda de aficionados, lo utiliza en los cohetes con mejores prestaciones, en los realmente ‘especiales’. Para los normales, como el Apolo [9], utiliza combustibles líquidos a base de hidrocarburos.
Es curioso que estos señores de la NASA eviten lo que pueden el uso del hidrógeno. No será por falta de tecnología ni financiación ni capacidad. Se trata más bien de una cuestión de seguridad y almacenamiento (y la seguridad del mismo). Un depósito de H2 para cohete ocupa mucho sitio, y por tanto es pesado, y además, necesita un buen aislamiento térmico y sistemas de contención internos para que el hidrógeno líquido no vaya salpicando y meneándose por todas partes, desestabilizando el cohete.
Además, trabajan con hidrógeno líquido (para reducir presión y pérdidas), lo cual es fuertemente frío, criogénico, y como tal, se usan para enfriar los motores de los cohetes. Los metales y elementos utilizados a tales temperaturas deben ser de ciertos materiales, pues muchos se vuelven muy quebradizos y frágiles en semejantes condiciones. Lo cual es propicio a los accidentes.
Respecto de su uso en otros campos, como los dirigibles, creo que basta recordar cómo acabo el dirigible Hindemburg. Aunque los cazadores de mitos afirman que lo que ardió fue la cubierta por el ‘fuego termita’, lo cierto es que el fuego del hidrógeno es prácticamente invisible, y el brillo del fuego termita lo hubiese enmascarado totalmente, además de acelerarse enormemente
Por si el almacenamiento de hidrógeno no asusta directamente, hay otro elemento desconocido sobre el mismo que hace que la gente considere mal sus ventajas. Ni asusta (directamente) ni preocupa en exceso, pero al menos queda claro que las cosas no son lo que parece.
Se trata de que el mismo NO se encuentra libre en la naturaleza. Es abundante, pero siempre está enlazado químicamente con otros elementos, con diferencia, el oxígeno, en forma de agua, pero seguido por otros elementos de sobras conocidos: los hidrocarburos y la química orgánica en general.
Mientras el discurso popular dice que el hidrógeno es abundante y sólo se convierte en agua al usarlo para obtener energía, casi nadie dice nada de cómo se obtiene el mismo del medio ambiente. Algunos se atreven a decir que por electrólisis, que uno se pone la celda de combustible en casa, le mete electricidad, y saca hidrógeno. Lo cual es bastante correcto, pero inexacto.
La triste realidad es que más del 95% del hidrógeno que se usa industrialmente, se obtiene de hidrocarburos, y sólo una ínfima parte, de agua [10]. Directamente, en la reacción química más favorable, del metano se obtiene 1Kg de H2 para echar a la atmósfera 12Kg de CO2. Sin contar lo que se echa para obtener la energía necesaria para el proceso, ni las externalidades de tener que comprimir el H2 para su almacenamiento y transporte.
‘Afortunadamente’, la gran mayoría de H2 se usa tal y como se produce, para obtener otros elementos importantes: nitratos para uso industrial, o, mayormente, agrícola [11]. Y para eso, se utiliza entre el 2 y el 3% del gas natural que se extrae del subsuelo, más una parte importante de petróleo, en la producción y la energía necesaria para dicho proceso.
Así pues, utilizar hidrógeno es lo mismo que utilizar gas natural, pero de una manera menos eficiente. No se emite CO2 en el vehículo, pero se desplaza su emisión hacia las plantas de generación del hidrógeno, sin contar toda la cadena de distribución y almacenamiento.
La presunción de utilizar una celda de combustible en funcionamiento inverso, o, directamente, hidrólisis con electricidad en casa no es descabellada, ni precisamente, incorrecta. Además, sería una manera de almacenar energía excedente de producción en el momento en que ésta se genera, si no se puede usar, lo cual es precisamente el punto fuerte de este tipo de solución, el valor añadido, la razón básica para desplazarse hacia este tipo de energía.
Sin embargo, hay que contar con la compresión añadida para almacenar dicho hidrógeno. Además de los depósitos, cuyo peso y volumen no son tan importantes en una vivienda como en un vehículo, el equipo de presión consume energía, y ésta difícilmente puede ser reciclada. Y este equipo también pesa, ocupa espacio, lo cual es precisamente el motivo por el cual en las frenadas regenerativas no se puede utilizar la celda de combustible del vehículo para obtener hidrógeno.
Pero el principal inconveniente del sistema, además de la corta vida, complejidad, pesos, volúmenes, pérdidas, peligros, es su escasísimo rendimiento. Además de ser sólo un vector energético, no energía directamente concentrada como el caso del petróleo, gas o carbón.
Veamos el concepto de vector energético [12]:
Energía eléctrica Proceso Almacenamiento Proceso Energía eléctrica.
Si los procesos se llaman carga/descarga o electrólisis/oxidación controlada, y el almacenamiento se llama Batería o Depósito de Hidrógeno, es secundario. El concepto es el mismo: a partir de energía eléctrica en ciertas condiciones, almacenada mediante algunos sistemas y procesos, obtenemos energía eléctrica en otro momento y lugar, en otras condiciones.
Éste es el principio de vector energético: un sistema de transformación y almacenamiento de energía. Lo mismo da que sea por batería que sea por hidrógeno o algún otro elemento, como biocombustibles.
Lo que importa, es la energía que entra, y la energía que sale. Para el caso se trata, directamente, de energía eléctrica en la entrada, que puede ser, por ejemplo, obtenida a partir de fotovoltaica y/o eólica u otro tipo de renovable, mejor si es intermitente, pues así se puede aprovechar mejor (más sobre este importante punto en la última entrega), para luego utilizar dicha energía, también de tipo eléctrico, bajo la demanda de algún usuario (por ejemplo, el pedal del acelerador).
Por la termodinámica, nunca obtendremos tanta energía a la salida como la que le hemos metido en la entrada. Es decir, que por cada KWh que le metamos al sistema, sólo recuperaremos una parte, menos del KWh que le hemos metido. Esto, que en realidad es una TRE inferior a uno, sólo tiene sentido, y mucho, para casos en los que la energía se obtiene de manera intermitente y necesita ser usada a discreción. En tal caso, como cualquier TRE, interesa que sea lo más alta posible.
Y aquí es donde ‘muere’ el hidrógeno. El principal motivo es el engorro y consumo de la compresión y almacenamiento (sin contar las pérdidas de los depósitos), pero los rendimientos tanto de la electrólisis, como de la celda de combustible, dejan mucho que desear.
Aunque en el aspecto de rendimiento se va a entrar en detalle en otra entrada posterior, al menos en este caso se va a hacer un escueto recuento del rendimiento de uno coche de celda de combustible como el Honda FCX, con un eléctrico puro, como por ejemplo, el Renault Fluence.
El Honda FCX consume alrededor de 1Kg de H2 por cada 100 Km. Lo cual equivale a unos 40KWh. El Renault Fluence, alrededor de 16KWh. Valores nominales del fabricante en ambos casos. Y lo peor, es que las pérdidas para obtener el hidrógeno y comprimirlo es donde está la mayoría de la pérdida de rendimiento.
De hecho, haciendo los números redondos, estaríamos hablando de un rendimiento entre la electricidad que sale por la que entra de alrededor del 30 – 35% para el FCX (como un diesel!!), con alrededor del 60 – 70% del Fluence, contando de KWh en el enchufe a Km realizados. Directamente el doble. Y eso que el hidrógeno, en teoría, permite un coche más ligero y con menos espacio para el sistema de energía. La única ventaja real es la recarga del depósito de H2, que es rápida.
La hidrólisis, en condiciones reales de la industria, difícilmente supera el 60%, aunque hay algunos casos que llega al 70%, si bien en muchos otros está en el 50%. Eso implica un gran gasto de electricidad para conseguir el hidrógeno, y por tanto, encarece el mismo. Si con una pequeña fracción del coste, se obtiene hidrógeno a partir del gas natural, que es exactamente la situación en 2014, y no parece que vaya a mejorar, especialmente en unos EEUU con el gas a precios irrisorios debido al frácking [13], es lógico que el hidrógeno no tenga un origen ‘renovable’.
Además, es una tecnología, que aunque lleve bastante tiempo en desarrollo, todavía no está, ni de lejos, madura. Lo bueno es que podría ser que hubiese mejoras sustanciales, aunque lo malo es que apenas se espera que lleguen al nivel al que están actualmente las baterías a nivel de rendimientos, coste, vida útil, sencillez, infraestructura, inversión, estado de la tecnología, situación del automóvil y obtención, en general, del hidrógeno mismo. El cambio a una ‘economía del hidrógeno’ no sería realmente rápido, corto ni sencillo.
Curiosamente, precisamente Opel considera que las baterías son sólo un paso intermedio hacia el ‘Wasserstoff’.