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miércoles, 4 de noviembre de 2015

Argentina y los candidatos motorizados

Queridos lectores,

Demián Morassi nos ofrece una particular visión sobre la relación del poder con el mundo del motor en Argentina. Evocador, pues sus observaciones son bastante más extrapolables al resto del mundo occidental de lo que parecería a primera vista.

Salu2,
AMT




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Argentina y los candidatos motorizados

Finalizadas las elecciones en Argentina y aún por definirse en segunda vuelta quién será el Presidente quiero hacer un repaso por esta relación entre la política y los motores.

La cultura del motor es una pieza fundamental del Siglo XX. El auto como símbolo, las carreras, los viajes familiares, las lanchas, las motos y los aviones particulares, han llenado de deseos a varias generaciones. Aquellos que lograban adquirir un hermoso auto, ganar carreras o realizar grandes aventuras sobre sus motores estaban rodeados de un aura especial. Evidentemente aún no podemos enmarcarlo en el pasado, si no los cantantes de reggaeton no harían los videoclips que hacen, pero la caída en los espectadores de automovilismo, la caída en los kilómetros realizados por coche por año en los países desarrollados y sobre todo la caída en las ventas de vehículos privados en occidente desde 2008 augura una época de cambios. El actual escándalo del diésel, que parecería absurdo cuando hace algunas décadas nos inundaban de plomo, demuestra que ya estamos procurando un nuevo destino.

Pero vayámonos a la Argentina de fines de los 70s y principio de los 80s cuando el piloto de Fórmula 1 Carlos Reutemann me introdujo en la pasión por las carreras. Nunca ganó, salió tres veces tercero y cuando mi padre me empezó a llevar a ver las carreras por televisión (1981) terminó segundo por un punto. Dejó la F1 se dedicó al rally y ya en 1991 participó de la primera camada de una generación de “políticos” que entraban por la puerta de la fama y no por trayectoria de militancia o profesión. Reutemann entró en la política de la mano de otro fanático del rally, Carlos Menem.

A Menem lo vi por primera mirando una carrera. Si bien era gobernador de la Provincia de La Rioja yo era muy chico para saber de política. Era un llamativo gobernador peronista de estética popular y ya lanzado a las presidenciales corrió una carrera con su auto tapado por las letras "UCR". La UCR es el partido contrario al peronismo, la Unión Cívica Radical que en ese momento, de la mano de Alfonsín gobernaba el País, ¿Por qué Menem correría con ese letrero en su auto? él lo explicaría después de finalizar la carrera: "UCR significa Único Corredor Riojano". Era muy gracioso, La Rioja era una de las provincias con menos habitantes de la Argentina y una de las más pobres. En 1989 Menem gana las presidenciales y luego Reutemann la gobernación de Santa Fé, nada menos que la segunda provincia más importante.
Menem gobernó diez años el País y Reutemann ocho años la provincia, manteniéndose hasta hoy en la política.

La historia de Menem con los autos no terminó ahí, durante su presidencia recibió de regalo una Ferrari (hoy en día parece absurdo pero en esa época estaba dentro de la locura del denominado "pizza con champagne" donde lo popular del peronismo se mezclaba con la alta alcurnia sin muchos vericuetos) y competía con Maradona por quién tenía la mejor Ferrari (obviamente “el Diego” lo superaba con su Ferrari negra hecha a pedido). Su hijo Carlos Menem Jr. se dedicó en pleno al rally, compitiendo mano a mano con Carlos Sainz en su mejor momento. La muerte de Carlitos Junior, en 1995, fue para muchos un ajuste de cuentas contra su padre [1], al caerse en un helicóptero particular junto a un amigo, otro famoso automovilista local.

Durante el gobierno de Menem es donde entran los dos candidatos a presidente actuales Daniel Scioli y Mauricio Macri.

Macri es hijo de uno de los empresarios más importantes de los 90s, Franco Macri fundador y director del "Grupo Macri" dueño, en esa época, nada menos que de Fiat y Peugeot en la Argentina, además de algunas autopistas, ferrocarriles y líneas aéreas (durante la dictadura militar pasó de tener 7 a 49 empresas). Macri padre, compañero incondicional de Menem, al cual apoya y del cual recibe muchos beneficios acompaña a su hijo en la competencia por la presidencia de Boca Juniors. Ahí es cuando necesitan un golpe publicitario y Mauricito Macri es "secuestrado" [2] pidiendo rescate millonario y en seguida pasa a ser el personaje mimado por las revistas populares y la televisión basura del menemismo. Muy poco tiempo pasa y se hace con la presidencia del club Boca Juniors (1995 a 2008), paralelamente en 2005 es diputado nacional y ya de 2007 hasta hoy jefe de gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

Scioli, a diferencia de Reutemann sí es campeón mundial, pero de motonáutica. La motonáutica son botes a motor velocísimos que gracias a Scioli empezábamos a descubrir, a tal punto que en mi ciudad costera empiezan a venderse lanchas y realizarse campeonatos locales. Pero Scioli tiene un fatal accidente con su lancha y pierde un brazo. Al recuperarse vuelve a competir y ahí es cuando llega a mi ciudad, Puerto Madryn, a participar del Sudamericano de "offshore" (fue la única vez que se hizo esto en mi ciudad) y ahí es cuando lo conozco. La pequeña anécdota es que mis padres tenían un gimnasio con canchas de racquetball (deporte parecido a la paleta que también desaparecería rápidamente) y resulta que Scioli entrenaba el brazo que le quedó con este deporte, así que un dia me llaman por teléfono y me dicen que está Scioli en el gimnasio y quiere jugar con alguien, como yo jugaba todos los días y los adultos que jugaban bien estaban trabajando a esa hora, fui el elegido. Así que luego de sacarse su brazo ortopédico hicimos un buen partido y por supuesto no pudo conmigo, je.

Pero al poco tiempo, luego de ocho campeonatos mundiales en distintas categorías deja la motonáutica y en 1997 entra como diputado nacional, luego Secretario de Deportes, en 2003 vicepresidente de la mano de Néstor Kirchner y ya en 2007 se hace con la gobernación durante dos mandatos de la provincia más grande: Buenos Aires.

Ambos, Macri y Scioli, han combinado el mundo de los deportes, novias provenientes del modelaje, el mundo de la farándula y sus familias de empresarios (el padre de Scioli era dueño de Canal 9 y el hermano de Daniel fue secuestrado en el 75 por un movimiento revolucionario) y por supuesto los motores (aunque Macri no se ensució con el humo se forró gracias a los autos que le compramos a su padre, prefiere el golf y el tenis), . Ambos son símbolos de la cultura del éxito individual y caen bien en el mundillo empresarial local, prometen seguir a fondo con el fracking y la megaminería a cielo abierto, los monocultivos y todo lo que el BAU global y local manda. Las diferencias entre ambos están en el plano de las sutilezas sociales: Macri ha calificado a los homosexuales de enfermos [3] y Scioli supo acompañar la ley de Matrimonio Igualitario (aunque personalmente estaba en desacuerdo) [4] y otras ampliaciones de derechos que llevó a cargo el kirchnerismo que le serán difíciles de torcer. Ahora el sistema electoral argentino los enfrentará en el ballotage (hay que votar a uno o al otro o en blanco): El candidato del Frente de Izquierdas Nicolás Del Caño quizás si tuviera un segundo apellido "de Escape" podría haber logrado algo más del 4%, pero bueno, será la próxima.

Para dar otro ejemplo de la cultura del motor, el fútbol y la política vuelvo a mi ciudad. Nuestro actual intendente, que como Macri presidió uno de los dos clubes de fútbol más importantes de la ciudad, también es apasionado de los motores. Su primer acción de gobierno fue cortar las calles de la costa para realizar una carrera de kartings, en la cual él participó y pudo demostrar que es muy habilidoso. Cuatro años después acaba de ser reelegido.

lunes, 16 de febrero de 2015

Argentina: de su pico del petróleo al declive energético irreversible

Queridos lectores,

Gabriel Anz y Demián Morassi, en colaboración, nos ofrecen esta semana este atinado análisis de la situación del país andino. Interesante e imprescindible.

Salu2,
AMT




Argentina: de su pico del petróleo al declive energético irreversible



Presidente de la Nación Cristina Fernández (3/2/2015): “Yo sé que es políticamente correcto y muy cool hablar de las energías alternativas renovables y todos estamos con las energías alternativas renovables. De hecho estamos haciendo inversiones (...), pero también como empresarios y como dirigentes del Estado sabemos que en los próximos 30, 40 años, la energía fósil va a seguir siendo el gran motor que alimente la industria, que alimente los automóviles…”


Este artículo tiene la intención de motivar el debate en Argentina, sobre nada menos que el Pico de producción de Energía del país, ocurrido en el año 2007 y que a partir de ahora se entrelaza con otro pico... el de las exportaciones globales de petróleo y gas.


Las palabras de la presidenta en China convocando a seguir la apuesta por las energías fósiles son lógicas dentro del panorama actual; sin embargo, ese “gran motor” que son los hidrocarburos irán ofreciendo cada vez menos sustento y eso puede que sea difícil decirlo abiertamente al público, aunque no debería ser justificativo para ocultar la verdad o decirla a medias.


El problema en Argentina nace en 1998 con el Pico del Petróleo convencional, que devino en la crisis del 2001. Dicho pico se anticipó al pico mundial en siete años (ocurrido en el año 2005 y que se manifestó como crash en el 2008) y que motiva la crisis energética que todos conocemos y vivimos desde entonces (no sólo en Argentina).


La debacle de sus principales fuentes de energía, el petróleo y el gas (representan el 87% de la matriz energética), se presenta como irreversible y por ello el país deberá adaptarse a vivir con mucho menos energía de ahora en más y progresivamente.


El primer aspecto a señalar es que Argentina ha sido pionera en el subcontinente en muchos campos del desarrollo de la industria petrolífera y gasífera, y por estar fuertemente subvencionada -más allá de los aspectos positivos de esta política- ha instaurado una cultura derrochadora ... de un recurso que no se regenera a escala humana.


Como ejemplo concreto, ésta política de subsidios ha desmotivado el uso del ferrocarril en beneficio del camión (el sindicato de camioneros es, desde principios de los 90s, definitivamente el más fuerte de todos los sindicatos del país), por lo que el ferrocarril quedó en lamentable estado de abandono y deterioro, aunque en el presente se está intentando recuperar.


Un segundo aspecto a tener muy en cuenta por la situación de fragilidad que se plantea, es que Argentina, al ser un país que tiene a la agroindustria como pilar fundamental de su economía, es altamente vulnerable a esta crisis por su dependencia en el petróleo y, en menor medida, del gas.


En un país de grandes superficies despobladas, largas distancias y de matriz económica fuertemente exportadora-importadora, las necesidades de hidrocarburos que exigen estas circunstancias, no pueden ser reemplazadas en su totalidad con energía eléctrica. Por otro lado, más de la mitad de la producción de electricidad depende de centrales térmicas que funcionan a gas.


El pico nacional del petróleo


Como ya se dijo, Argentina tuvo su Pico del Petróleo en 1998. Y como muestra la gráfica de abajo, desde ese año la producción viene cayendo sin tregua, aunque hubo un leve repunte luego de la compra de Repsol por parte de YPF. Sin embargo podemos apreciar que ese pico de producción no coartó la posibilidad de un repunte industrial, luego de sus años de neoliberalismo ortodoxo, aumentando su consumo de petróleo hasta que en 2012 llegó a superar la producción, debiendo empezar a importar más petróleo del que aún se exporta (en cantidades decrecientes).





El hecho de que el país haya pasado de ser exportador a importador no ha promovido una baja en el consumo, sino todo lo contrario (la línea negra del gráfico anterior); pero el problema que se enfrenta es que las exportaciones de petróleo tocaron su techo a nivel global y cada vez es menos lo que queda para repartirse entre los importadores. Otro problema es que por seguridad los exportadores priorizan a los grandes consumidores, a la vez que deben respetar contratos precedentes, y entonces lo que se puede ver es la siguiente situación: China aumenta sus importaciones (gran consumidor) mientras que disminuyen las del resto de los países importadores.





El pico nacional del gas


En el caso del gas, Argentina ha llegado a su pico de producción en 2006 y ha pasado rápidamente de exportador a importador en 2008 (vean la línea del cero).





La diferencia con el gas, es que las importaciones se hacen sobre todo a nivel regional. En el caso de Argentina es altamente dependiente de Bolivia que no sólo ha aumentado su consumo doméstico, sino que además es demandado por el aumento en el consumo de gas de otro país vecino: Brasil. Desde 2004 a 2013 Brasil duplicó su consumo, a tal punto que hoy necesita una cantidad semejante al total que exporta Bolivia (en 2012 el 68% de las necesidades de Brasil las cubría Bolivia). Y podría pensarse que Brasil tiene la suerte de contar como vecino a Venezuela,  pero resulta que este último usa el 40% de su gas para la industria del petróleo, por lo que no exporta nada. De hecho importa gas de Colombia y EEUU. ¿Pero qué pasa con Colombia entonces? Este país es un exportador neto, que podría cubrir el 20% de las necesidades de Brasil, pero hasta hoy exporta su gas principalmente a Venezuela. ¿Y Perú?... En Perú también viene en aumento su consumo y lo poco que exporta es a México. Resta decir, que hay un problema regional que por ahora se resume en “aumento de consumo”. Y así las cosas, Argentina debe complementar sus importaciones por barco, desde Trinidad y Tobago, Nigeria y Egipto.


En Argentina el gas está altamente subvencionado... tanto para uso doméstico como para generar electricidad. Pero si esta situación se modificara, podría ir disminuyendo el consumo y así poder cubrir con GNL (Gas Natural Licuado), el déficit de petróleo para el transporte. Pero lo que notamos es que en lugar de cambiar la tradición del despilfarro eléctrico o de gas por políticas de ahorro, el discurso está orientado a generar alternativas eléctricas al gas: hidroeléctrica, nuclear y eólica. Sin embargo, estas últimas aún representan una ínfima parte de la producción total, a la vez que las nuevas represas hidroeléctricas, como las existentes centrales nucleares, ya están generando amplio rechazo popular. Si, de todos modos, se convirtiera una parte mayor del transporte a gas, tampoco sería la gran solución ya que el Pico del Gas a nivel global se estima en menos de una década (las exportaciones ya están llegando a una meseta). Y de todos modos el GNL no sirve para motores Diesel, como los de camiones y barcos.






La opción del fracking


La inclusión de este método experimental de extracción ha generado grandes expectativas. En EEUU gracias al shale oil y shale gas repuntó su producción hasta niveles insospechados y si bien no lograron su independencia energética, lograron bajar sus importaciones. Argentina, un país con un consumo muchísimo menor en proporción podría hacer muchísimo más. Sin embargo EEUU tiene una gran diferencia a favor y está dada por su gran capacidad productiva, reglas económicas y políticas más claras, a la vez que muchas de sus extracciones las hacen a profundidades de entre 300 y 400 metros, mientras que en Vaca Muerta se realizan a 2.500 y 4.000 metros. Así y todo, a pesar  de estas ventajas comparativas, los beneficios no les alcanzan para cubrir los costos resultantes. Sin embargo, apalancados por el sector financiero, han logrado de forma indiscutible y categórica "patear la pelota hacia adelante", otorgándole por algunos años más un relativo éxito económico y cierta holgura ante el mundo para negociar y hacer valer su poderío como la primer potencia mundial.


No es por subestimar al poder financiero argentino, pero es muy posible que la actividad del shale oil en nuestro país quede acotada a las zonas más seguras en términos económicos, aunque en otras áreas se haya comprobado la presencia de estos recursos. Por ejemplo, es más rentable realizar fracking en Neuquén o Chubut, porque en esas zonas está afincada desde hace un siglo la industria petrolera, lo cual es diferente a tener que comenzar en zonas nuevas e instalar desde cero todo el andamiaje productivo.


Por otro lado, los pozos de shale oil y shale gas tienen un ciclo corto comparado con los yacimientos convencionales, calculándose que normalmente no superan los 6-7 años de vida útil, lo cual no deja de ser un panorama muy cortoplacista como para repetir en nuestro país, si consideramos además el importante impacto ambiental de la actividad.


Para mayores dudas acerca del rendimiento del fracking, huelga decir que la fuerte caída de los precios del petróleo después de su pico a 147 dólares el barril en el mes de Julio de 2008, hizo que el sector financiero de los EEUU implementara mediante los QE (Flexibilización Cuantiativa)(1), medidas de estímulo económico, para incentivar también la inversión en petróleo shale. Mientras que en este momento esa situación se ha invertido y ya (especialmente desde enero de 2015) las noticias dan cuenta de una avalancha de desinversión, que amenaza con hacer estallar la llamada “Burbuja del Fracking”.


Cuál será el límite de precios que hagan viable el uso del fracking en Argentina está por verse. Pero llegado el caso que sea mínimamente rentable, considerando las dificultades ya mencionadas, sabido es que la actividad es altamente dependiente del petróleo convencional, desde el momento que moviliza cientos de camiones y equipamientos "también convencionales", lo cual hace caer más la de por sí baja Tasa de Retorno Energético (TRE) de estas formaciones geológicas.


Lo que a día de hoy ya se puede observar es que, incluyendo lo extraído por medio del fracking, la producción de 2014 en Argentina es inferior a la de 2013.


¿Cómo leer esta realidad y no ver un futuro negro?

El petróleo es negro, por lo tanto, a menos petróleo un futuro más claro... claro que sustancialmente diferente al pasado de nuestros padres o abuelos.


Sin dudas que cuando se analiza en profundidad la situación a la que nos enfrentamos, resulta difícil aceptar que nuestro actual modelo de vida podría modificarse sustancialmente en poco tiempo, lo que en general provoca un rechazo visceral.


Pero al enfrentarnos a los gráficos y los estudios de eminencias de talla mundial en este tema, resulta inevitable sentir el frío correr por nuestra columna. Es que si nos detenemos a pensar en la tremenda dependencia que hemos creado en torno a la energía de los hidrocarburos, a sabiendas de que alguna vez se terminarían o al menos se haría difícil y costosa su extracción como para mantener la viabilidad de la empresa, veremos que nos hemos metido en un callejón con escasas salidas. Y hoy debemos pensar que la realidad es muy distinta a la de nuestros padres y abuelos, pues la población se duplicó desde entonces, la economía se concentró, el campo ha expulsado miles de personas a la ciudad y sobre todo, estamos insertos en un mundo extremadamente globalizado e interrelacionado. Y si bien, como ha dicho la Presidente Cristina Fernandez es “Cool” hablar de energías renovables, sabido es que harán un aporte muy modesto a la matriz energética, por sus características y limitaciones inherentes. Pero este es un tema que debe ser tratado aparte por su amplitud y complejidad.


La crisis del 2001 nos dio una muestra anticipada a nosotros y al mundo de cómo se pueden modificar las condiciones de vida de un momento a otro cuando hay problemas estructurales y la estructura instalada no armoniza con la capacidad productiva real, a la vez que se pretenden violar leyes físicas y naturales que están por sobre nuestras posibilidades, aunque la modernidad y las tecnologías nos proyecten un futuro maravilloso y de pleno control sobre estas.


Argentina debería hoy y sin dilaciones, readecuar su política para acompañar el declive al que ya nos estamos viendo forzados. El creer que esto es pasajero inhibe la capacidad de crear otro modelo de País, y así, frases del estilo "con el shale tenemos petróleo y gas para más de 100 años"(2) desorientan a los ciudadanos y no permiten que se vaya preparando para una vida que evidentemente será distinta a la actual.


Es hora de mirar el panorama completo:





La creatividad y el ingenio que en algún momento se orientó a modelar una Argentina petrolera, hoy se tiene que volcar hacia otros modelos de desarrollo que quizás están en las raíces de muchos habitantes... desde los pueblos originarios y pasando por la tradición gauchesca, hasta los descendientes de inmigrantes europeos y su cultura del trabajo y apego a la tierra. Un modelo que ayude a desconcentrar la economía, a minimizar la burocracia y a reconectarnos especialmente con la naturaleza, que en definitiva es la que nos brinda el sustento desde tiempos inmemoriales.


Para sumar aportes, preguntar o dejar un comentario, sugerimos hacerlo (al menos por ahora) en el Foro Crashoil.



Referencias:


1.- La Flexibilización Cuantitativa -en inglés quantitative easing o QE- es una política de algunos Bancos Centrales para aumentar la oferta de dinero reduciendo la tasa de interés a largo plazo.
2.- Cristina Fernández (26/2/2014): “La Agencia de Información Energética de los Estados Unidos estableció que la Argentina es la cuarta reserva mundial de recursos de petróleo shale (...) con 27 mil millones de barriles, y la segunda reserva mundial de gases no convencionales detrás de China, con 145 mil millones de barriles equivalentes. Estos recursos representan –escuchen bien las cifras– 123 años de consumo en petróleo y 410 años en gas. Y el 41 por ciento se concentra en el yacimiento de Vaca Muerta. (Aplausos.)”.

martes, 17 de abril de 2012

Causa y efecto


Imagen de http://silvieandmaryl.com

Queridos lectores,

Los habitantes de un aislado poblado africano tenían una curiosa forma de curar las fiebres que de tanto en tanto devoraban a sus moradores. En aquella tribu era endémico un determinado tipo de insecto parásito, semejante al piojo, y habían observado que cuando una persona perdía sus parásitos enfermaba con violentas fiebres. Por tanto, cuando alguien caía presa de tales males algún portador de los parásitos convivía estrechamente con el enfermo para intentar que volviesen con él. Con la llegada de los primeros hombres blancos y de la medicina moderna se descubrió que en realidad aquellos piojos podían ser portadores de las temidas fiebres y que eran ellos los que la transmitían; pero que cuando su huésped enfermaba las altas temperaturas corporales eran insoportables para los parásitos y lo abandonaban. Por tanto, la fiebre era en realidad un efecto de tener parásitos y no al revés...

Discutimos en un post anterior que el pensamiento mágico constituye un paso hacia el razonamiento adulto ya que es el primer intento por buscar causas que expliquen los fenómenos que se observan en el mundo. Sin embargo, establecer la conexión causal entre dos eventos no es siempre tan obvio como podría parecer. Para que dados dos eventos A y B, para que A sea causa del efecto B es en primer lugar necesario que A sea anterior a B en el tiempo. Por otro lado, B debe ser la respuesta a A y por tanto no poder suceder sin el concurso de A. Estas dos simples condiciones son sin embargo difíciles de establecer en muchas circunstancias del mundo real. Empezando por la precedencia temporal, muchas veces el momento preciso en que empieza o termina un evento es difícil de determinar, y tal delimitación se hace tanto más difícil si para la producción de un cierto efecto han de concurrir varias causas. Así, en el ejemplo de los piojos arriba descrito no basta con tener piojos para desarrollar la fiebre, sino que además éstos han de estar infectados por el fatídico germen, y un análisis somero pueda hacer pensar que la ausencia de piojos causa la fiebre ya que éstos abandonan el cuerpo del enfermo poco tiempo después de declararse la fiebre y posiblemente antes de que nadie puede percibirlo. Por otro lado, establecer inequívocamente que B es la respuesta a A implica que se conoce muy bien la mecánica de A y de B, lo cual está lejos de la realidad sobre todo en procesos complicados como es una enfermedad o los efectos del Peak Oil sobre el mercado. En muchos casos la relación causal entre A y B se establece por la observación concurrente de los dos factores, pero lamentablemente tal tipo de inferencia estadística tiene dos importantes limitaciones. La primera, que por más extensiva que sea la estadística nunca se podrá estar completamente seguro de que la regla observada sea plenamente universal y duradera. La segunda, que si A y B suceden al mismo tiempo puede ser tanto que A sea causa de B, como que B sea causa de A, como que A y B sean ambas efectos de una causa común subyacente y desconocida C. Es por ello preciso validar muy bien este tipo de conexiones, buscando justamente si es posible que A se presente sin B o B sin A, y hasta qué punto A es causa necesaria y/o suficiente de B. 

Un ejemplo habitual de las dificultades en establecer esta asociación causal es la recurrente discusión de la conexión entre peak oil y crisis económica, a saber: ¿es la crisis económica el resultado del estancamiento de la producción de petróleo, o más bien la producción se ha estancado como consecuencia de la crisis económica y la caída de la demanda? Este tipo de debate suele ser bastante enconado, ya que los defensores de que el Peak Oil es la causa última de los problemas se suelen apoyar en hechos geológicos, considerando los hechos económicos como subsidarios, en tanto que los defensores de que la crisis económica es un hecho diferenciado y causante de todos los malos lo suelen hacer en hechos económicos, considerando los geológicos como los subordinados. En realidad ninguna de las dos visiones extremas son correctas: la parte accesible de los recursos de petróleo, las denominadas reservas, dependen de factores económicos y particularmente del precio, así que a precio suficientemente alto se movilizará una mayor parte del recurso; pero por otro lado por más incentivo económico que se dé hay un límite geológico a la extracción de petróleo, que como sabemos se produce cuando la Tasa de Retorno Energético (TRE) es demasiado baja y este límite en la TRE no se ve afectado por el precio (aunque sí por la tecnología pero, como ya discutimos, a mayor desarrollo de la tecnología la TRE generalmente va a peor). Resolver este dilema, saber qué fue primero, si la gallina o el huevo, requiere hacer observaciones adicionales y crear gráficos que crucen las observaciones principales en ambos tipos de aproximaciones, como por ejemplo el siguiente:


Extraído de  Muuray & King, Nature 481, 433–435; 2012


La figura encima de estas líneas es lo que se denomina una gráfica de elasticidad, en este caso de la producción de petróleo, y está extraída de un artículo publicado en la prestigiosa revista Nature en Enero de este mismo año (aunque el mismo tipo de  gráfica fue publicada anteriormente por Tom Murphy en Do the Math!, como fue discutido en el post correspondiente). En el eje de las ordenadas (vertical) encontramos el precio medio del barril de petróleo (en dólares), en tanto que en el eje de las abscisas (horizontal) se encuentra el valor medio de la producción de petróleo crudo -solamente, esto es una limitación de este estudio- (expresado en millones de barriles diarios), en ambos casos tomando como horizonte temporal para definir el promedio un mes. Se puede observar dos regímenes claramente diferenciados: los puntos azul-verdoso, que corresponden a antes de 2004, en los cuales la producción de petróleo es muy elástica (pequeños aumentos del precio conducen a grandes aumentos de la producción) y los puntos negros (post-2004) en los que la producción se vuelve bastante inelástica (grandes aumentos del precio sólo producen aumentos marginales de la producción). Este tipo de gráfico sirve para cerrar la boca a muchos economistas (quienes, como sabemos, no entienden el Oil Crash) ya que muestra que los problemas de elasticidad de la producción de petróleo, signo innegable de escasez, son precedentes en el tiempo a la crisis económica de manera inequívoca y persistente. Sin embargo, precedencia no implica causalidad (aunque sea necesario para ella) y por tanto la discusión muchas veces continúa por los derroteros de mostrar la conexión mecánica entre ambos factores, aunque, eso sí, con una posición muy mermada ya para los que defienden la preeminencia de la crisis económica. 

A veces la dificultad de entender las relaciones de causalidad provienen de no ser capaces de distinguir las causas últimas de las causas derivadas. Sucede que con frecuencia los eventos complejos se producen como una sucesión o cadena de eventos, cada uno de ellos siendo causa del siguiente y efecto del anterior. Así, por ejemplo, a veces se dice que la causa de los problemas de muchas familias y negocios es la subida de los precios de los bienes básicos, sin entender que esta inflación es a su vez la respuesta a un problema anterior. Este tipo de razonamiento, que se queda con los eslabones intermedios de un proceso, es habitual entre los analistas económicos, que parcelan el sistema y hacen un discurso muy elaborado pero incompleto por no intentar descubrir cuáles son los primeros principios subyacentes a un proceso.


A la dificultad inherente de establecer relaciones causales entre fenómenos complejos con observaciones limitadas se añade el sesgo que por motivos personales o ideológicos puede estar introduciendo el observador, de forma inconsciente o intencionada. Un ejemplo escandaloso de esto último me lo he encontrado hoy en esta noticia del diario español El Mundo: "La nueva transición". La palabra "transición" tiene muchas connotaciones en España, y en estos tumultuosos días en los que el país se agita en un cierto cuestionamiento de los principios rectores de la Jefatura del Estado el uso del vocablo favorecería que el lectorado prestase más atención al artículo, supongo. Cuál no sería mi sorpresa cuando, al abrir la página web que lo alberga, me encuentro un artículo de fondo sobre Rob Hopkins y el Movimiento de Transición... ¡y encima en la Sección de Economía! Sin embargo, las razones fundamentales del movimiento de transición (la necesidad de adaptarse al Peak Oil y al Cambio Climático) pasan por bambalinas y sin una debida contextualización; de hecho, un lector desadvertido no comprenderá que lo que propone Hopkins es una manera de adaptarse al inevitable colapso de la sociedad industrial tal como la entendemos hoy en día. Teniendo en cuenta que si algo caracteriza a Rob Hopkins es ser un buen pedagogo es completamente imposible que el periodista no haya entendido la gravedad y profundidad de la amenaza del Peak Oil explicada por él, así que sin duda ha optado por dar un perfil anómalamente bajo a esta motivación central del movimiento de transición, probablemente respondiendo a la necesidad de su patrón de no transmitir mensajes demasiado contundentes sobre la imposibilidad de salir de la crisis. Pero al diluir la causa última (una de las causas, en realidad) del movimiento de transición, el efecto (la necesidad de crear este movimiento) queda completamente desvirtuada, y así algunos lectores se permiten comentarios jocosos sobre la banalidad e inmadurez del proyecto de Hopkins. Puesto que sí, descontextualizado de esa manera se ve como una reacción falta de una acción, como un efecto sin causa.

Este problema, el del sesgo ideológico a la hora de presentar las noticias, hace que se separen de una manera radical causas y efectos hasta que sean irreconocibles y prácticamente imposible conectarlos. Tenemos así que por culpa de este despiece a escala masiva nuestros medios de comunicación nos proporcionan una gran cantidad de datos pero muy poca información (ya que información no son sólo datos sino también su estructuración adecuada). El ejemplo que está ahora de actualidad es el de la incautación de los activos de la compañía YPF a la compañía multinacional Repsol. El tema dará sin duda par arduas y prolijas discusiones de los lectores (les recomiendo que escuchen una discusión de hace unos días del programa Radioactividad de Burbuja Radio que se adelantó clarividentemente a este problema); yo sólo quiero dejarles aquí algunas ideas sueltas para ilustrar la mala información que tenemos sobre el caso y las dificultades de formarnos una opinión sensata, al presentarse fragmentariamente el hilo causal. Para empezar, de momento es una incautación y no una expropiación, ya que aún no se ha fijado cuál es el precio de los bienes ahora declarados de interés público y si serán pagados y cuándo. A pesar de lo mucho que se rasga Repsol las vestiduras, conviene recordar que Repsol lleva casi dos años intentando deshacerse de YPF para sufragar sus explotaciones en Brasil; y al no haberlo conseguido ha tenido que asociarse con la china Sinopec para poder desarrollar sus pozos en el país carioca (de hecho, no hace ni una semana Repsol aún negociaba con la china CNOOC la venta de YPF). Pero lo más importante es que suele obviar en las discusiones un hecho dramático que ilustra el siguiente gráfico extraído de la web Flujos de Energía: 




No hay mucha discusión posible: Argentina llegó a su peak oil particular en 1998 y su ritmo de declive es bastante considerable. Peor aún, en una terrible confirmación del Export Land Model el ritmo de declive de sus exportaciones es el doble de rápido que el de la producción. De hecho, los datos no lo muestran porque Flujos de Energía aún usa los datos del BP Statistical Review de 2011 referidos a 2010, pero en realidad Argentina ha pasado ya a ser un país importador de petróleo, como se mostraba en la última revista de prensa. Tal transición es un mazazo para el país andino y un fuente de fuertes desequilibrios en su balanza de pagos, y origen de múltiples disputas con las empresas de explotación de hidrocarburos en suelo argentino, no sólo Repsol. De hecho, la acusación recurrente a Repsol es la de no invertir lo suficiente para revertir esta situación de declive, sin comprender que el declive tiene una fuerte componente geológica y es difícil, si no imposible en términos económicos, de revertir. En esta tesitura el Gobierno Argentino ha optado por incautarse la totalidad del pastel petrolero, en un intento desesperado de retener un poquito más de esa riqueza que se le escapa de entre los dedos a pasos agigantados.


Así pues, mis lectores españoles, cuando mañana oigan todo el ruido mediático español sobre "el problema argentino" y las represalias anunciadas por el Gobierno español, miren cuántos medios reconocen que lo que nos estamos disputando aquí son los despojos. Y a mis lectores sudamericanos, y particularmente argentinos, les recomiendo que intenten ver cuántos medios van más allá de la soflama patriótica y son capaces de reconocer que la producción de petróleo difícilmente cambiará su curso descendente. En suma, a ver si entre todos son capaces de seguir el hilo causal que les lleve desde las causas últimas a los efectos finales.



Salu2,
AMT 

Post Data: Esta mañana me he encontrado el tren "empapelado" así. Me pregunto quién paga este despliegue de diarios...

Dios mío, la que se va a liar...
 

domingo, 15 de abril de 2012

Actualización sobre el avance de la crisis en Argentina

Queridos lectores,

Tengo varios posts en barbecho, pero también muchos compromisos laborales durante las dos próximas semanas, así que los artículos saldrán pero a un ritmo inferior al habitual. Entre tanto, continuaré publicando aportes que me envían los lectores, como se está volviendo costumbre últimamente.

El post de hoy consiste en recientes recortes de prensa que nuestro lector Gabriel Anz, viejo conocido de esta página, ha ido compilando para que Vds. se puedan hacer una id
ea cabal sobre lo que está pasando en Argentina (tema ahora de moda en España con la pretendida expropiación de la empresa YPF a Repsol). Espero que encuentren esta revista de prensa lo suficientemente interesante e ilustrativa.

Salu2,
AMT



Avance actualizado de la crisis en Argentina

Les acerco un nuevo racconto de noticias tomadas de diferentes matutinos, siendo la noticia más vieja del 05 de Abril de 2012.

Cierro la nota con una noticia relacionada con el hecho de que “La gente se une para… Esperan ayuda oficial…”

Y en relación al párrafo precedente, les cuento una anécdota. Hace unos días, en el barrio colindante a nuestro predio (vivo en área semi-rural), hablando con la presidenta de la Junta Vecinal, me contaba que ante reclamos al municipio para que realicen los trabajos de limpieza y mantenimiento de calles del barrio, obtuvieron como respuesta… -“Piensen en ver la forma de organizarse entre los vecinos, porque el municipio no tiene dinero”.

Saludos a todos,
Gabriel Anz