Mostrando entradas con la etiqueta 15M. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta 15M. Mostrar todas las entradas

miércoles, 29 de febrero de 2012

Sobre la necesidad de organizarse

Imagen de vivalared.com


Queridos lectores,

Varios fantasmas agitan el mundo, y será pronto el momento de hablar de ellos... pero hoy no. Hoy he aceptado publicar un post enviado espontáneamente por Forrest Gump, en el que nos explica su experiencia en organizaciones de base, cómo funcionan y cómo deberían de vertebrarse si quieren tener una mínima eficacia. Como algunos lectores reclaman ese tipo de movimiento/acción (recuerdo también que se están coordinando algunas iniciativas desde la web del Colectivo Burbuja redivida) me parece que puede ser interesante para muchos compartir la experiencia de nuestro corredor de fondo. Les dejo, pues, con Forrest Gump.

Salu2,
AMT


La necesidad de Organizarse. Teoría y Práctica.


NOTA PREVIA UNO - Necesariamente, y en virtud del principio "piensa global, actúa local", el contenido de este post mayoritariamente se basa en la realidad concreta de la Península Ibérica, por lo que pido por adelantado excusas a l@s lector@s de otros territorios si en muchos momentos se pueden sentir algo o bastante ajen@s a lo que aquí intentaré exponer.






NOTA PREVIA DOS - Recordemos que, fundamentalmente, vamos a hablar aquí de Organización, no estrictamente de Acción, cuya definición, en su caso, podrá ser objeto de posteriores posts, propios o ajenos. Lo digo para que no se me desengañe más de un@.

Porque las fases de concienciación son la Indignación, el Compromiso, y luego, sólo luego, la Acción. El activismo quiso pasar directamente, en el 15M, de la Indignación a la Acción, y así sucedió que, una vez más, se quedaron sol@s en el intento, demasiado salto para la mayoría de l@s human@s "normales", que lo que hubieran precisado es un de un poco más de "orden y concierto".


Teoría

(los impacientes os la podéis saltar, aunque yo no la escribí para eso :-))

En los últimos tiempos, en especial en los comentarios de este blog, han ido apareciendo reflexiones sobre la necesidad de, una vez conscientes del proceso de colpaso en que se halla inmersa la Humanidad Toda ---embalada, si no corrige el rumbo, hacia una tragedia de proporciones súper bíblicas---, dar un paso adelante, superador de la dinámica de mer@s espectador@s que corresponde, muy a su pesar, a una parte significativa de quienes en él participamos.

Sí, sin duda procuramos desplazarnos, siempre que podemos, a pie o en bicicleta, o si ello no es posible, en medios de locomoción colectivos. También seguro que nos miramos mucho más nuestros consumos eléctricos, apagamos los aparatos en vez de dejarlos en stand-by, y la batalla de las nefandas bombillas de bajo consumo, al final, la hemos resuelto dejando la mayor parte posible fundidas... Y sí, seguro que nos abrigamos más y mejor, ponemos lo imprescindible la calefacción o el aire acondicionado, y minimizamos nuestro gasto de agua corriente. Pero, dentro de much@s de nosotr@s, algo nos desazona, indicándonos que todo esto está muy bien, pero que haría falta intentar ir un poquito más allá.

No hace mucho, también Antonio, en su post sobre el Hombre Orquesta, nos llamó la atención sobre la necesidad de que, cada un@ en la medida de nuestras posibilidades, demos precisamente ese paso hacia un mayor nivel de compromiso, en vez de limitarnos a esperar que nuestro "profeta" nos vaya abriendo nuevas vías por las que después nosotr@s, "desbrozado" el camino por él, transitaríamos.

Yo añadiría, a guisa de ampliación, que la propia Historia nos brinda numerosos ejemplos de las nefastas consecuencias que comportó pedirles o exigirles ---a quienes ya hacían un valioso y considerable esfuerzo con su aportación "ordinaria"--- que tomara también la iniciativa en áreas que no les eran realmente propias, siendo quizá Marx el ejemplo más paradigmático al respecto. Porque así fue, insatisfech@s al parecer con que este pensador alemán hubiera él solito demostrado la realidad de la plusvalía y la esencia del Capitalismo, aparte de revolucionar la metodología para la correcta interpretación de la Historia y los aportes filosóficos adicionales que realizó, lo presionaron para que también "dirigiera" el "futuro", la Revolución ni más ni menos.

Resultado, por tod@s conocido. Destrozó la I Internacional, pues nada pasó para él a ser más importante que la demonización y la expulsión de Bakunin, y no creo que sea preciso relatar aquí las salvajes atrocidades que much@s de l@s "seguidor@s" de ese talentoso judío alemán cometieron a lo largo del pasado siglo, al tergiversar, por puro autoritarismo, que una cosa es la prelación o preferencia de lo colectivo sobre lo individual cuando estamos hablando de un derecho en concreto, y otra cosa muy distinta es imponer que el más nimio interés de carácter "social" en cualquier área, llegado el caso, haya de primar incluso sobre los derechos individuales más básicos de las personas, incluidos los del derecho a la propia vida, y a la libertad en muchos de sus aspectos concretos, libertad de iniciativa, de ganarse la vida mediante el propio esfuerzo, de expresión, de movimientos, de pensamiento político o religioso... Al tanto, no pretendo hacer ninguna crítica fácil, y a much@s de ustedes, o a mí mismo, me gustaría habernos visto en el lugar de Lenin, o incluso de Stalin, a ver qué habrían (o habríamos) hecho. Pero vaya, hay lo que hay, y la Historia del siglo XX fue la que fue, y no otra.

Por lo tanto, de lo que se trata es de no repetir errores. Ni Antonio ni nadie va a ser el o la "caudillo" de nada, ni la lideresa o líder carismátic@ que todo lo soluciona y lo prevé. Y es que incluso la realidad sociológica del país (Catalunya y España) donde nació este blog, también avala esa concepción de responsabilidad distribuida como única vía válida y con capacidad de transformar el futuro, como paso previo a transformar el presente, la realidad real, que ha de ser nuestro objetivo.

Lo amplío, y concluyo con ello la "teoría". Aunque a día de hoy el 15M es poco más que un grato recuerdo, puso de manifiesto, entre otras muchas cosas, que en nuestra sociedad actual cualquier respuesta alternativa posible no orientada hacia la extrema derecha, si quiere ser mínimamente masiva, pasa por la horizontalidad más absoluta, no siendo nadie más que nadie, pero tampoco menos. Por lo tanto, y aparte de que es lógico que sea así (los pueblos evolucionan, lo que quiere decir que ni aunque surgieran "líderes" nos enteraríamos gran cosa, porque la gente más joven, aun sin saberlo, ha rebasado ya esas concepciones), es que, además, ES ASÍ, los liderazgos se quedan para las ideas, que ahí siguen teniendo todo su sentido, pero no para las relaciones interpersonales, Bakunin ha ido ganado algunas batallas después de muerto, y ésta posiblemente sea una de ellas.



* * * * *



Práctica


"No hay mayor estupidez que querer cambiar las cosas y seguir haciendo lo mismo".

---frase atribuida a Albert Einstein---



La experiencia organizativa nos enseña que, para que cualquier ente o entidad mínimamente numeroso pueda funcionar a satisfacción, se requiere la provisión de determinadas tareas o áreas. Sin embargo, para evitar en lo posible encallamientos o burocratizaciones, la experiencia ha enseñado también que el número de tales áreas ha de ser el mínimo imprescindible, y que, de cara a cualquier otra área de actuación, lo que procede es la creación de Grupos de Trabajo "ad hoc" con "fecha de caducidad", que se disuelvan automáticamente una vez alcanzad@s sus metas u objetivos, o pasado el plazo prefijado para su ejecución.


¿Cuáles son, entonces, esas imprescindibles áreas?


Área Económica.- Lo siento, pero el burro por delante, ande o no ande.

Esta área requerirá consumir un considerable espacio previo aquí.

Hacer cosas cuesta dinero. En otro mundo o sistema puede que sí o puede que no, pero, en el mundo real, costar cuesta dinero. Si, además, deseamos llevar adelante un proyecto que tenga también su vertiente solidaria, la necesidad de una adecuada financiación se vuelve esencial.

El voluntarismo está muy bien, y qué duda cabe que permite minimizar muy considerablemente los costes de prácticamente cualquier cosa, pero tampoco se puede caer en el extremo de que, por una concepción quasi religiosa del culto a la pobreza, al final muchas cosas no se hagan, o se hagan mal, o se hagan tarde o en una medida demasiado escasa.

Caso típico de pobreza militante es el de aquellas organizaciones que se auto financian, por sistema, a base de comidas autogestionadas, venta de bebidas o micro conciertos con igual finalidad. Estas actividades, que constituyen en sí mismas unos valores esenciales de cara a la creación y el crecimiento del conocimiento y la confianza entre las personas, tan necesari@s en cualquier mundo que quiera radicarse en la solidaridad, no deberían de verse contaminadas por tan fea faceta de constituir, encima, una de las principales fuentes de financiación, si no la única, de la que muchas minúsculas organizaciones disponen.

La escasez monetaria, a menudo, lleva a que, es un decir, por ahorrar unos pocos céntimos o euros, lo que ahora y aquí podría imprimir cualquiera pase a no ser posible hacerlo hasta mañana por la tarde, en que abre no se qué entidad en la que tan sólo hemos de poner el tóner aparte del papel, claro, con lo que, además, preferentemente le tocará imprimirlo a la persona que "domine" ese tal o cual presunto "atajo" económico.

Pero nosotr@s, ni queremos ser una organización minúscula, ni queremos trabarnos en todo aquello que sí se trabaron, y se traban, quienes persisten en seguir repitiendo los mismos errores. Por lo tanto, hemos de mirar de financiarnos por cauces más sólidos y estables, y hemos de resituar al voluntarismo en su justa medida. No se trata de contratar a nadie para tarea alguna, ahora vuelvo sobre ello, pero sí de que la añadida necesidad económica que conllevan cantidad de actividades no suponga un freno o un retraso, no digamos ya, muy a menudo, un obstáculo insalvable.

No, no se trata de "contratar" a nadie, para nada. De hecho, la corruptela de "¿y eso, a golpe de talonario, no hay quien nos lo pueda hacer?" no cabe duda de que ha estado tanto en la base de corrupciones bastante mayores, en aquellas organizaciones que dispusieron o disponen de mucha "pasta", como en la de la excesiva respuesta, en sentido contrario, dada y llevaba a cabo por el activismo más íntegro y más puro, a la mayoría de cuyas individualidades, a nivel personal, admiro y me fiaría de ell@s con los ojos cerrados, pero para nada me sucede lo mismo con sus métodos, con sus proyectos, o con sus resultados efectivos.

L@s afiliad@s a la central sindical CNT en los años 20-30 del siglo pasado pagaban, de cuota, un día de salario al mes, en aquellas épocas (ahora vuelven) en las que ni había vacaciones retribuidas, ni se pagaban los domingos o festivos, ni había pagas extra, ni había seguro médico, ni de paro, ni nada de nada. O sea, que pagaban un día de los veinticinco laborables que, por promedio, tenía cada mes, un cuatro por ciento de su salario bruto, por tanto. Como dispusieron de tan saneado sistema de financiación (lo de los atracos a los bancos nunca pasó de ser, a nivel aritmético, poco más que una anécdota), pudieron hacer grandes cosas, crecer y hacerse muy grandes, y si al final las cosas no salieron bien fue por otras razones, no por falta de una sólida Tesorería.

Así que, en virtud de todo lo expuesto hasta aquí, una posibilidad es crear tres niveles de compromiso económico.

Nivel Preferente: pagar cada mes el cuatro o cinco por ciento de nuestros emolumentos o ingresos brutos ordinarios. De ser preciso, y quien las tenga, pagaría también tal parte de sus pagas extra si alguna circunstancia coyuntural así lo aconsejase.

Nivel Ordinario: pagar mensualmente una cuota fija, que sería deseable que no fuera inferior a los 20 euros.

Nivel Future: quienes, por ser mileuristas, por carecer de ingreso alguno, o por razones similares, no se puedan permitir pagar prácticamente nada, estarían asociad@s desde una cuota simbólica, mensual o trimestral, de digamos un euro.

Derechos: Independientemente de su nivel de aportación económica, tod@s l@s miembros del club ostentarían absolutamente los mismos derechos y obligaciones, genéric@s o específic@s, que serán exclusivamente l@s que nosotr@s mism@s decidiéramos, y ningun@ más, ni ningun@ menos, de tales derechos u obligaciones.

Adicionalmente, sería necesaria una web que aceptase donaciones gratuitas, sistema Pay - Pal o sistema el que sea. Habrá gente que quizá no tendrá otra forma de contribuir, y querría hacerlo, y es legítimo aceptarlo.


Área de Extensión y Expansión

Abarca todas aquellas tareas a realizar que requieran presencia física de personas para poder llevarse a término.


Área de Comunicación Externa.

Se habrá de poner extremo cuidado en para nada confundir la mayor aptitud para esta área con la de ostentar un mejor dominio de las herramientas informáticas, si no queremos caer en un error clásico del activismo actual. Sé por qué lo digo, saben mucho de informática, pero a menudo carecen de criterio a la hora de seleccionar lo fundamental, lo esencial de las cosas. No tienen ninguna culpa, nunca debió de cargárseles con la selección de contenidos, si a menudo ni siquiera eran capaces de redactar un párrafo mediano sin irse a las cuatro o cinco faltas de ortografía o sintaxis, qué iban a ser capaces de seleccionar con rigor, criterio o regla algun@... Saben informática, lo que ya es bastante, pero el debate de los contenidos lo habrán de llevar, preferentemente, quienes valgan para eso, como se hace con cualquier otra área o tarea, no quien "domine la herramienta".

Tiempo atrás, en vez de tanto andar negociando nada con la prensa, humilde y anónimamente depositabamos físicamente nuestras escuetas y personales notas de prensa sobre las acciones que hubiéramos llevado a cabo. A menudo nos las publicaban, diversos diarios, y a día de hoy tendremos más posibilidades de ir filtrando noticias cómplices, aunque sean menores, si se las hacemos llegar por tal cuasi anónima vía (correo electrónico, cartas de l@s lector@s) a la o el becari@ mal retribuid@, pero aún cargada de ilusiones que nos pueda leer en primera línea, que no si nos empeñamos en tiras y aflojas con peces intermedios de las diferentes redacciones.

Necesitaríamos una página web específica, y también uno o más blogs.


Área de Confección de Contenidos o de Propaganda.

Aquí entraría la gente a la que le gusta escribir, o no pueda evitar hacerlo, y también aquella a la que le gusta tan sólo leer, hacemos falta tod@s, y entre tod@s lo haremos mejor. Igualmente importante será la participación de tant@ apasionad@ por lo gráfico, cualquier foto hecha por cualquiera puede ser buena, o puede ser pésima, pero de todas formas habrá que diseñar logos, quizá camisetas, gráficos, más toda la vertiente audiovisual...

Muy importante, todo lo que produzcamos debería de llevar incorporada su chispita de buen humor, en forma de viñeta, frase o cita,...


Área de Infraestructuras.

La más vital, junto con la de Economía, pero no son los mismos trabajos, ni las mismas responsabilidades. Necesitamos tener un punto físico, aunque sea el domicilio de alguno o alguna de nosotr@s, donde tener radicados los materiales que sabemos podremos necesitar, tales como pequeños equipos portátiles de sonido, material para montar un punto informativo (incluida la mesa y las sillas, o la carpa si la hay), material para la elaboración de carteles o pancartas,...


haciendo falta, además, claro está, el

Espacio de Comunicación Interna.

Necesitaremos tener nuestras propias listas de correo electrónico, preferiblemente dos, una "técnica" ("¿cuántas octavillas hacemos de tal cosa?" "¿quién sabe dónde está la mesa plegable?") y otra de debate, y sería deseable, también, tener un blog, aparte del de comunicación externa.


y siendo seguramente muy conveniente contar, también, con un

Área de Formación Permanente

aunque, mientras exista este blog, quizá ni la necesitemos, salvo tal vez para el debido e ineludible aprendizaje informático...



* * * * *



Y bien, tanta chuminada, ¿para qué?

Pues para visibilizarnos. Las plazas no son propiedad de nadie, ni siquiera del 15M, y si queremos dejar de ser poco más que un conjunto de buenas disposiciones e intenciones, hemos de hacernos ver. Hemos de montar paradas en las plazas, siempre en las zonas soleadas (vaaale, menos en verano, claro), y no buscando tanto el repartir y el repartir como el conseguir que la gente, aunque lleguemos a mucha menos que en otros puntos quizá de mayor afluencia, sí que se pare a hablar con nosotr@s, que será nuestro objetivo fundamental, y no el de repartir y repartir. Al efecto, y salvo en ocasiones muy singulares, de ordinario evitaremos nuestra presencia en los lugares más concurridos o a las horas en que la gente lleva más prisa, pues ante todo nos verán como un obstáculo más, por lo que los días idóneos para "actuar" serán los sábados o los domingos, por las mañanas y por las tardes mientras haya sol (cada un@ haciendo sólo unas horas) en parques o zonas concurridas, pero tranquilas.

Si hay gente con suficientes ganas e ideas, se pueden ir pensando performances u otras actuaciones, teatralizadas, de danza, flash-mob,... Lo importante es que nos pongamos en marcha, y para eso nos tenemos no solamente que ver, sino también que, de alguna manera, "asociar".

Y quizá, incluso, algún día lleguemos a manifestar pacíficamente en las calles nuestra exigencia de que se deje de engañar a la gente con la promesa de un futuro que sabemos que no va a ser posible, y ya ni siquiera deseable.

¡Ánimo, y a por ello! Quedemos un día en un punto físico real, mala suerte si solamente acuden polis... de paisano, quiero decir. Están por todas partes, pero ello no debe de preocuparnos en exceso, pues al final, al igual que sucedió en el año 1936, a la policía "llana" o "de a pie" no le quedará otra que la de estar con el pueblo.

Para acabar, recordar aquello de que "Fe no es esperar, Fe no es soñar, Fe es penosa lucha para el hoy y para el mañana..." Está en catalán, claro, pero se entiende casi todo, cop = golpe, falç = hoz, blat = trigo,... y además, a continuación pone la letra en castellano.


Claridad, Racionalidad y Solidaridad.

saludos cordiales.
forrest gump

martes, 27 de diciembre de 2011

Predicciones para 2012


Queridos lectores,

Acabando por fin este aciago 2011 es el turno de intentar vislumbrar qué nos depara el 2012, que de momento no se presenta demasiado bien, en especial en relación a la crisis sistémica que nos está tocando vivir. El próximo año se presenta bastante complicado, volátil, poco dado a los pronósticos, aunque algunas tendencias se adivinan claras. Sin embargo, antes de enunciar algunas de esas tendencias y su previsible (aunque no segura) continuación, hagamos un repaso rápido de las predicciones que hacíamos ahora hace un año para ver hasta qué punto se han cumplido y cómo interpretamos el éxito o fracaso de tal previsión.

  • Tensión en el mercado del petróleo: El desfase entre oferta y demanda que se intuía el año pasado ha cobrado carta de naturaleza: el último informe mensual de la Agencia Internacional de la Energía (Oil Market Report) certifica que tenemos un déficit de producción que ha llegado a ser algún trimestre de 1,4 millones de barriles diarios (Mb/d), y la tendencia actual no es a disminuir este déficit. Ya discutimos en su momento que ésta es una de las causas estructurales de los observados altos precios del petróleo y de que la nueva recesión que ahora comienza se verá agravada en algún momento próximo por esta causa. Los precios del barril efectivamente superaron la marca de los 110$ en los dos primeros meses del año, gracias en parte a la guerra en Libia. El precio del barril, como se decía, picó hacia Mayo en un barril a poco más de 120$ y efectivamente parecemos estar entrando en una recesión global. Para mi sorpresa, esta previsión ha resultado ser bastante acertada.
  • Precios de los carburantes: Como se anunciaba, se han mantenido por encima del nivel de precios que cabría esperar mirando el bienio 2007-2008. Ha habido inestabilidades en muchos países por los altos precios en general, en particular en países del Norte de África y Oriente Medio, como relatábamos en el resumen del año. No ha habido una disrupción catastrófica del flujo de petróleo (se apuntaba el riesgo de una explosión iraní) pero sí que ha habido problemas relevantes, como en el caso de Libia. La predicción ha sido, por tanto, bastante correcta.
  • Revueltas de los alimentos: Sorprendentemente esta predicción parece haber sido bastante acertada, como discutimos aquí al comenzar las revueltas, aunque en general no se ha reconocido el papel de la carestía de alimentos hasta hace bien poco. Los frutos a más largo plazo del acaparamiento de tierras en África están aún por ver.
  • Segundo crash inmobiliario en España: Rotundamente, no. Continúa habiendo un aterrizaje de precios y hay graves problemas en el sector, pero los precios no han colapsado sino que van cayendo progresivamente. Se apuntaba a que los bancos no podían permitirse una devalorización excesiva de estos activos, y así parece que ha sido, que no se ha permitido un ajuste tipo libre mercado.
  • Colapso inmobiliario, bancario y del euro: Las afirmaciones no eran tan rotundas como parece indicar el epígrafe, y en algunos aspectos han sido correctas: las cajas se han visto obligadas a convertirse en bancos y muchas de ellas han tenido que ser rescatadas con fondos públicos. España no ha caído pero el Banco Central Europeo (BCE) ha tenido que intervenir decididamente para comprar deuda española e italiana, que ya estaban en zona de peligro por los altos tipos de interés que se les exigía. El resultado son unas tablas: las cosas no han ido de la peor manera posible (en el post se aventuraba que gente inteligente conocedora del problema lo evitaría) pero no acaban de ir nada bien.
  • Hiperinflación: Definitivamente, no. El dinero no circula, y eso evita un reflejo directo en los precios. En Europa no se ha imprimido tanto dinero ("incrementado la masa monetaria", se diría) como en EE.UU., y EE.UU. en esencia se aprovecha de la condición del dólar como moneda de reserva internacional. Eso sí, los EE.UU. están exportando por esta vía inflación hacia otros países, que sí que están sufriendo inflaciones importantes (como China) pero sin llegar a la hiperinflación.


Tras este repaso, veamos qué tendencias pueden manifestarse el año que viene con mayor o menor probabilidad. Este año el ejercicio es especialmente difícil, y ruego por tanto que el lector me disculpe por los fallos por exceso y por defecto que sin duda cometeré.


  • La Gran Recesión, segunda parte: La evolución de los indicadores avanzados muestran que la mayoría de las potencias económicas del mundo entrarán en recesión en los próximos meses, en una recesión que posiblemente sea tan profunda como la que se experimentó en 2008-2009. En el caso de España la profundidad de la recesión va a ser, con una gran probabilidad, dramática: retroceso del PIB que puede superar el 4% y aumento del paro en entre medio millón y un millón de personas más. Eso supondría elevar la tasa de desempleo hasta el 27% en el peor de los casos, aunque si las cosas van muy mal es probable que muchos emigrantes y unos cuantos españoles busquen su vida por otros lares, con lo que el desempleo no pasaría del 25% de la población activa; aún así, alarmantemente elevado, especialmente por el aumento de hasta un millón más de los parados de larga duración (más de 24 meses en el paro). Las medidas del Gobierno español para favorecer la contratación por bajo precio pueden conseguir reducir un poco estos índices de desempleo, sobre todo entre los más jóvenes. En todo caso, la caída del empleo, el empleo precario y la previsible reducción generalizada de sueldos (de la cual podemos ver un aperitivo en el próximo Consejo de Ministros) reducirán la capacidad de consumo y agravarán la recesión, que puede alargarse. En otros países desarrollados los problemas serán similares, aunque en general a una escala sensiblemente inferior a la española.
  • Quiebra de grandes empresas: Algunas grandes empresas multinacionales de glorioso pasado se verán abocadas al cierre total o parcial. Automovilísticas y aerolíneas están en la primera línea de fuego, y en el caso de España también las inmobiliarias. Marcas de consumo pasarán malos momentos por la caída de la demanda en una situación que ya no era boyante.
  • Generalización de las revueltas: Los precios de los alimentos siguen en valores estadísticamente altos, como refleja el índice que elabora la FAO. Este índice ha bajado un poco desde máximos pero parece tener una cierta tendencia a continuar alto, tanto como lo haga el precio del petróleo, que como hemos apuntado arriba no parece que vaya a bajar por el momento. En los países más desfavorecidos hay que unir a esto la falta sistemática y repetida de ciertos combustibles, sobre todo de diésel, la cual se está observando por todo el planeta (para ver las noticias más frecuentes sobre este tema y otros relacionados consultar Energy Shortage). En el caso de los países más desarrollados hay un creciente descontento popular por el deterioro de las condiciones de vida causados por culpa de la crisis que no cesa (como relacionamos en el resumen anual) y la angustia de que se esté produciendo sordamente La Gran Exclusión. En los países emergentes, el hundimiento de sus mercados naturales, los países ricos, minará su crecimiento y causará tensiones. La recesión que se desarrollará durante 2012, y los continuos recortes de prestaciones en el caso de Occidente, favorecerán que más gente se manifieste en la calle, que las protestas sean más continuas y que en general sean más violentas.
  • Creciente autoritarismo: La dificultad para lidiar con la protesta popular y la creencia por parte de los líderes políticos de que las recetas para combatir esta crisis que no acabará nunca consisten esencialmente en austeridad o en más BAU, con la tutela creciente de organismos como el Fondo Monetario Internacional o el Banco Mundial, llevará a muchos gobiernos occidentales a apostar por la represión como único medio para mantener la paz social e implementar las reformas. En contraste con la represión del Movimiento 15M o de Occupy Wall Street observada en este 2011, en 2012 muchos países aplicarán la mano dura para contener las protestan y comenzarán a legislar en contra de las libertades individuales. Occidente comenzará así a avanzar hacia el establecimiento de dictaduras de facto. En el caso de los demás países, la represión violenta, sangrienta a veces, será moneda común.
  • Posible colapso de algún productor esencial: Varios países productores de petróleo y otras materias primas energéticas están en una situación comprometida. Al margen de Siria, donde hay un connato de guerra civil, pero que tiene menos peso geopolítico, hay tensión internacional alrededor de Irán donde, conviene no olvidarlo, estuvo a punto de triunfar una revolución hace dos años. Otro país con graves problemas es Kazajstan, el cual es clave no sólo por su petróleo sino por su uranio. Además de estos, los países donde triunfó la denominada "primavera árabe" no se han estabilizado y podrían recaer. Y aparte prácticamente cualquier otro país productor podría caer en revueltas, tales son los desequilibrios que se agolpan a escala global. Si algún país exportador de petróleo sufre un grave trastorno la afectación sobre el suministro de petróleo puede agravar las tensiones actuales y enviar los precios a niveles excesivamente altos, hundiendo aún más a Occidente en la recesión. No es seguro que pase, pero los riesgos crecen con el tiempo.
  • Escasez global de diésel: Por diversos motivos que analizaremos en un post futuro, falta diésel en todo el mundo. En algún momento esta escasez puede hacerse patente incluso en Occidente, aunque por el momento tal posibilidad parece remota. En todo caso, esta escasez va a causar problemas en el comercio, en el mantenimiento de infraestructuras en muchos países, agravar las protestas, etc.
  • Rescate financiero en Europa: Este aspecto es el más complicado para mi de vislumbrar con claridad, porque el curso final de los acontecimientos depende mucho de las decisiones políticas. España e Italia están desde hace ya unos meses en el punto de mira, con Italia ya rescatada de facto (y con nuevo Gobierno títere). Bélgica e incluso Francia pueden sufrir durante este nuevo año. Dado el tamaño de los nuevos blancos del mercado se tendrán que tomar medidas radicales para evitar su caída, las cuales van desde la monetización de la deuda hasta la concesión de créditos ad hoc, prácticamente día a día, como se está haciendo con Grecia. Eventualmente se puede soltar lastre con respecto a algún país menor, como Grecia, aunque el coste de tal abandono pueda ser excesivo, en parte por el miedo de los inversores que conllevaría un aumento de las primas.
  • Idiosincrasia puramente española: Muchos ayuntamientos se situarán por la vía de hecho en la suspensión de pagos, lo cual obligará al Gobierno a, como mínimo, pronunciarse sobre la situación. La tendencia será a privatizar algunos servicios que venían prestando los Ayuntamientos más grandes y a desatender todo lo demás. Esto provocará un sobrecoste para los ciudadanos que les hará la vida aún más difícil y profundizará la vía de La Gran Exclusión. En paralelo, es bastante probable que algunas autonomías, quizá muchas, suspendan pagos a un nivel tal que obligue a la intervención del Gobierno. Es posible que para salir del marasmo el Estado recupere competencias en algunos ámbitos, pero será a cambio de obligar a un aligeramiento de las Autonomías afectadas que, si va a mayores, las vaciará prácticamente de contenido; algunas es posible que se extingan por completo en un par de años o tres. En cuanto a la bolsa, lo más probable es que haga una excursión de 2.000 puntos o más por debajo de donde está ahora mismo durante la mayoría de este año y que las noticias del ámbito económico sean una sucesión de calamidades. Unos cuantos bancos más necesitarán ser rescatados. El Gobierno, a través del decreto de medidas urgentes de este viernes y de los nuevos Presupuestos Generales del Estado que se aprobarán en marzo, impondrá unos recortes bastante draconianos, los cuales incluirán el recorte de salarios de los empleados públicos (posiblemente por la vía de la reducción de complementos), la eliminación de días de libre disposición en la Administración pública y las restricciones para la contratación eventual e interina públicas. Además, se abaratarán los costes laborales y se reducirán los costes de despido, lo cual incentivará más despidos en vez de más contratación. La popularidad del Gobierno caerá en picado tras un año sin que se note ninguna mejoría. Encima, las presiones desde Europa y el mercado serán constantes, y los problemas de financiación agobiantes, creando incluso problemas puntuales de liquidez en algunos ámbitos.
  • Ventana de oportunidad: Dejando al margen las tonterías neomilenearistas sobre el calendario maya y las tormentas solares, en mi opinión 2012 representa una ventana de oportunidad, quizá la única, para alcanzar una conciencia más o menos generalizada sobre la crisis de sostenibilidad de nuestra sociedad y de la necesidad del cambio de modelo económico y productivo. Para ello las diversas personas concienciadas deben hacer un esfuerzo para intentar llegar a más gente; justamente, que las cosas vayan mal hace la gente más receptiva a buscar explicaciones alternativas, y es un buen momento para de manera razonada y pausada mostrar cómo en el fondo todo radica en la imposibilidad del crecimiento exponencial. El crecimiento (paradójicamente) exponencial de este blog es buena muestra de la mayor receptividad de la sociedad, receptividad que llegará posiblemente a su cenit en el año comenzamos dentro de cuatro días. Pero, cuidado, pasado ese momento es muy probable que explicaciones ramplonas y populistas acaben copando la imaginación de la mayoría y se produzca una deriva autoritaria de la sociedad, no ya consentida sino incluso jaleada por ella misma. Por eso hablo de ventana de oportunidad: no se podrá intentar llegar a la suficiente gente durante mucho tiempo. Todos los que entendemos que es necesario superar este sistema autodestructivo deberíamos por tanto de aplicarnos con tesón al fin de hacer pedagogía.
  • Fin de este blog: Es muy poco probable que el 2012 vea llegar el fin de este blog, aunque por primera vez identifico varios motivos que podrían conjurarse para forzar su cierre. Es un poco más probable (pero sólo un poco) que me vea obligado a establecer ciertas limitaciones sobre los comentarios, sobre todo si de ellos se desprendieran responsabilidades penales (por tanto, les ruego que lean las normas de etiqueta de este blog, y tengan presente que pueden ser actualizadas en algún momento).



Salu2,
AMT

lunes, 29 de agosto de 2011

El mejor escenario posible

Desalojo de la Plaça de Catalunya de Barcelona. Foto de Carles Domènec, http://carlesdomenec.wordpress.com
Queridos lectores,

Hace aproximadamente un año escribí uno de los posts más populares de este blog, "El peor escenario posible". En él describía el que a mi parecer era el peor cariz que podían tomar los acontecimientos asumiendo que la progresión de agotamiento de los recursos naturales fuera la peor de la que nos dan los modelos más o menos razonables de evolución, y que delante de los problemas que lógicamente se irían encadenando se diera la peor respuesta posible dentro de las que razonablemente nuestros dirigentes podrían dar. Afortunadamente el curso actual de los acontecimientos no coincide que el que yo marcaba en aquel artículo, especialmente en la velocidad de los eventos más negativos, aunque es significativa la cantidad de "previsiones" allá hechas que sí que se han verificado, por desgracia. Es importante aclarar que  "El peor escenario posible" suponía un ejercicio para desatascar las mentes más cerriles de los comentaristas de este post que aún pensaban que yo exageraba en cuanto a los riesgos posibles; dicho ejercicio no se puede entender en su integridad sin leer los dos posts siguientes ("Gestionar la incertidumbre" y "Emociones en una balanza y esbozo de un llamamiento"), pero dado el carácter más introspectivo y menos alarmista de esos dos posts lo cierto es que han sido ignorados por completo, sin comprender que "El peor escenario posible" forma parte de esa trilogía. Lo que es más curioso aún, mirando las cosas retrospectivamente, es que las razones que motivaron la escritura de "El peor escenario posible" (y de sus dos acompañantes) no serían válidas hoy en día, porque lamentablemente sólo un año después de haberlo escrito las desgracias descritas en ese artículo parecen bastante más creíbles y ya no hace falta insistir en ellas; piensen que aún a mediados de 2010 se hablaba aquí en España de brotes verdes y no poca gente pensaba que la tendencia económica negativa se invertiría ya este año, en vez de estar a las puertas de la nueva recesión. Cosas que entonces fueron ridiculizadas como la posible quiebra de algunos ayuntamientos, la subida del paro por encima del 20% o el comienzo de una nueva ola recesiva incluso, son hoy posibilidades discutidas abiertamente en los medios de comunicación oficiales. Sin embargo, igual que tantos otros yo no fui capaz de prever que podría surgir un movimiento como el del 15M, los "indignados" españoles, un nuevo actor que, a mi entender, aún está desorientado y confuso pero que puede tener mucho que decir en el futuro. Posiblemente es el único ingrediente que me hace albergar alguna esperanza sobre el futuro. Y por esa esperanza que aún queda quiero escribir otro escenario, el opuesto al del año pasado: el mejor escenario posible.


Antes de comenzar, es pertinente hacer algunas aclaraciones que para el lector frecuente de este blog pueden parecerle obvias pero que es fundamental dejar escritas aquí por si se cita este artículo fuera de contexto. La primer aclaración es que lo que sigue es una visión completamente personal sobre el mejor curso que, a mi pobre entender, pueden tomar los acontecimientos, toda vez que aceptamos que estamos atrapados en una crisis económica que no puede terminar dentro del paradigma económico actual, crisis que tiene muchos flancos pero de la que yo sólo me ocupo de uno, que es su factor limitante por arriba: la escasez de recursos naturales. Tomaré como punto de partida las fechas para los cenits de producción de las diversas materias energéticas discutidas en la primera parte de "El peor escenario posible", y que después de un año parecen confirmarse. Según aquel artículo el cenit del petróleo (Peak Oil) habría sido alrededor de 2005, el del gas alrededor de 2025, el del carbón (en contenido energético) en 2011 y el del uranio en 2015. Un año después nos encontramos con que la Agencia Internacional de la Energía ha reconocido, en Noviembre pasado, la llegada del Peak Oil para el petróleo convencional, un artículo de Heinberg y Fridley en Nature muestra que el cenit de la energía del carbón es inminente, y además un reciente artículo de Michael Dittmar que analiza la producción de las minas de uranio del mundo muestra que el cenit del uranio tendrá efectivamente lugar en 2015. Así que tras un año se han confirmado nuestras peores previsiones, que igualmente tomaremos como referencia para este escenario (y eso sin tener en cuenta que el descenso de energía neta disponible seguramente está siendo más rápido incluso). En todo caso, sólo uso de estos datos el hecho de que la sociedad occidental (otro caso es China y demás países emergentes) está disponiendo ya de cada vez menos energía, sin posibilidad de invertir la tendencia. Es importante hacer notar que no uso ningún modelo ni soy una persona versada en sociología ni en ninguna otra disciplina social, así que mis impresiones son completamente subjetivas y arbitrarias y no puedo hablar con ninguna autoridad sobre los temas que comentaré en este post. Son sólo una visión personal de este autor.


La segunda aclaración que quiero hacer es que lo que aquí dibujo es un escenario, no una previsión o pronóstico. Lo que comento es aquello que yo creo que razonablemente podría llegar a pasar y que nos llevaría como sociedad al mejor desenlace posible. No se debe por tanto tomar al pie de la letra; yo no creo que lo que describo aquí vaya a pasar, por desgracia. También es importante hacer notar que lo califico de "posible" pero no de "deseable". El que ahora escribiré no es el mejor de los escenarios que uno podría dibujar, sólo uno que tiene una cierta posibilidad, aunque pequeña, de tener lugar, y a pesar de ser el mejor de los posibles es desagradable, duro y comportará sufrimiento para mucha gente - todo lo cual yo encuentro indeseable. Si habláramos del mejor escenario deseable, sería algo del estilo de lo siguiente: todos nuestros dirigentes reconocen la gravedad del problema, se toman las medidas coherentes para salvaguardar los intereses de la mayoría y tras un período de ciertos padecimientos se consigue un nuevo sistema social y económico estable que sería funcionalmente muy parecido al actual pero con muchísimo menos consumo y renunciando a ciertas cosas perfectamente prescindibles sin alterar mucho nuestra calidad de vida (e.g. el vehículo privado para todo el mundo). Algo así dibujó mi compañero Jordi Solé hace meses, pero claro, como él mismo decía, eso es una carta a los Reyes Magos. Por desgracia, la probabilidad de que una cosa así suceda yo la veo estrictamente nula. Vamos pues con lo que, aunque extremadamente difícil, sí que podría acabar pasando en un alarde de audacia y fortuna.

En lo que sigue me concentraré en el caso de Europa y en menor medida en el resto del mundo. Eso es así porque en este escenario, muy especulativo por naturaleza, me cuesta mucho imaginarme cómo habría de ser la respuesta global. En todo caso, espero que algunas de las ideas que aquí se viertan pudieran ser de alguna utilidad para Vds., como mínimo para dar qué pensar.


Al contrario que en "El peor escenario posible" la delimitación temporal será más laxa, definida en etapas. La duración de estas etapas es variable, pero estimo su duración típica en seis meses, llegando en algunos pocos casos a los dos años. Como es lógico, en la realidad lo más probable es que las cosas que ahora describiré no se den todas ellas, y posiblemente los hechos reales sean una mezcla entre este escenario y el peor posible. Vamos a ello. La primera etapa es especial, comienza el día de hoy y acaba el 31 de Diciembre de 2011.


Primera etapa (hoy-Diciembre de 2011): La recesión temida se hace palpable a finales de 2011. Todos los países industrializados entran en recesión, en tanto que China y otros emergente ralentizan su crecimiento. El precio del petróleo cae, aunque no de manera duradera por debajo de los 60$, posiblemente quedando por encima de los 80$ gracias a la intervención de la OPEP. En España las aguas bajan muy revueltas: durante el mes de Septiembre se anuncian muchos Expedientes de Regulación de Empleo (ERE) y el paro crece; en ese contexto se producen varias manifestaciones contra la reforma de la Constitución, que busca incluir un techo en el gasto público (reforma exigida por debajo de la mesa por Alemania) e incluso una huelga general, la cual no tiene demasiado éxito porque la mayoría de la gente percibe el problema como muy técnico y poco concreto, y porque se espera un cambio de Gobierno que lo ha de solucionar todo. Efectivamente, el 20 de Noviembre el Partido Popular gana con una amplísima mayoría absoluta y se compromete a profundizar en las reformas necesarias para sacar a España del atolladero, aunque avisan que se requerirán sacrificios durante un tiempo. Acto seguido todas las Autonomías que aún no habían comenzado a hacer recortes en Sanidad y Educación, entre otras materias, los hacen. A raíz de la convocatoria del 15 de Octubre comienzan a haber grupos de "indignados" en otros países, aunque en bastante menor escala relativa que en España.


Segunda Etapa: En España se vuelve a reducir el salario de los trabajadores públicos en un 5% de media. Además, el nuevo Gobierno del PP encarga numerosas auditorías que revelarán grandes fraudes del anterior Gobierno. Se aprueban grandes medidas de austeridad, se detienen muchas obras públicas y hay retrasos en los pagos a proveedores, pero la crisis se agudiza en España, y también aunque en menos intensidad en el resto de Europa. España e Italia vuelven a colocar muy cara su deuda, aunque el diferencial con el bono alemán no lo muestra tan claramente porque él también se ha encarecido, y otros países anteriormente a salvo, como Bélgica, Francia y el Reino Unido ven empeorar sus perspectivas de financiación. Portugal e Irlanda empeoran mucho su situación, pero donde el panorama es desolador es en Grecia. En medio de una tumultuosa sesión en el Parlamento Griego donde se está intentando aprobar el tercer paquete de medidas de choque en un año y con numerosos recortes de prestaciones sociales, una masa de indignados concentrados en las inmediaciones asalta el Parlamento y toma a los diputados como rehenes, después de agredirlos (puede que incluso haya muertos, Dios no lo permita). La caída del Parlamento griego causa estupor y confusión en la Unión Europea; nadie sabe quién está ahora al mando; tampoco lo saben los propios revoltosos, que se pelean entre ellos. La policía es incapaz de disolver a los concentrados, que son varias decenas de miles, y otros tantos más se lanzan a las calles, hay pillaje y vandalismo por doquier, pero al cabo de poco se impone cierta moderación. En la calle la gente recupera viejos sloganes de cuando cayó la dictadura de los coroneles, hay un sentimiento de victoria, de revolución, de cambio. El Gobierno Alemania lanza serias advertencias, pero por miedo a los efectos en el interior de la UE y de su propio país se ve incapaz de imponer sanciones a un movimiento percibido en toda Europa como democrático, y  acaba ofreciendo ayuda económica y para la creación una mesa de negociación destinada a formar un Gobierno de transición. Las cortes son disueltas y Grecia entra en un nuevo período constituyente, período durante el cual Alemania consigue que se le condone el pago de intereses de su deuda y se aplacen los vencimientos de la misma. Eso genera una caída del rating financiero de varios países europeos e inclusive Alemania, pero los EE.UU. también ven degradarse su nota y Alemania sigue siendo la economía más solvente del mundo. China amenaza con dejar de comprar deuda pública a Occidente si no equilibra sus cuentas. En Japón el crecimiento vegetativo es negativo, de un 3 por mil, lo cual algunos analistas locales atribuyen a la contaminación de Fukushima y a la emigración. Las primeras empresas de electrónica del planeta son ahora chinas.


Tercera etapa: A la inestabilidad financiera del período 2008-2011, primero privada y luego pública, le ha seguido una inestabilidad política interna de numerosos países occidentales. Después de aprobada la nueva constitución, el nuevo Gobierno griego toma el poder tutelado de cerca por Alemania y Francia; pero incapaz de poner en marcha las reformas que pretendía y sin querer plegarse a injerencias extranjeras dimite en bloque. El nuevo Gobierno griego, elegido en tiempo récord, anuncia que Grecia abandona el euro. Los griegos aplauden la medida, pero las bolsas de medio mundo se hunden, contagiadas por las del Viejo Continente. La deuda pública de Irlanda y Portugal llega a límites inconcebibles, al punto de hacerse necesarios nuevos planes de rescate, en tanto que las de Italia y España marcan máximos. En medio de gran inestabilidad política y fragmentación de partidos, en Irlanda se convoca un referéndum por la soberanía económica en el que arrasa la opción secesionista. Irlanda anuncia que abandona el euro y que suspende pagos durante seis meses. Portugal se declara en bancarrota. La estabilidad de la UE pende de un hilo, dependiendo de lo que hagan España o Italia, pero en España el movimiento de los indignados ha cogido muchísima fuerza, con un paro que supera largamente el 25% de la población activa, y consigue llamar exitosamente a la huelga general en varias ocasiones. El Gobierno español incrementa ligeramente la represión policial pero en seguida se ve que tal movimiento es contraproducente porque echa aún más gente a la calle. Conscientes el Gobierno Español y la Comisión Europea de la necesidad de preservar España en orden para evitar el hundimiento definitivo de la UE, se aprueban generosas medidas financiadas con fondos comunitarios, que se hacen también extensivas a Italia en cuanto se comprueba que los indignados de allí se amotinan por el agravio comparativo. Como es natural, el peso del esfuerzo económico recae principalmente sobre Alemania y Francia, las cuales no han salido de la recesión - como tampoco lo ha hecho ninguna economía fundamental. En media África, parte de Asia y en algunos países latinoamericanos estallan revueltas por los altos precios de los alimentos, pero la ayuda exterior europea está en mínimos históricos. El comercio mundial está en mínimos de 20 años. Estados Unidos se repliega casi desordenadamente de Afganistán y cierra varias bases por todo el mundo; en algunos países incluso cierra embajadas debido a la inestabilidad social e inseguridad en los mismos, según nota oficial


Cuarta etapa: El petróleo sube con fuerza y la situación económica se complica en todo el mundo, con mucha inestabilidad política. Encima, superado el siguiente pico de precios, al cabo de dos meses el precio vuelve a subir, y muchas materias primas no bajan de precio, sólo suben. Los alimentos están por las nubes. La Agencia Internacional de la Energía reconoce que la producción está por debajo de los 80 Mb/d debido no sólo a la falta de demanda sino a la caída de la inversión en prospección, desarrollo y mantenimiento. En España el paro llega al 30%. Las televisiones públicas y privadas españolas muestran reportajes sobre la degradación de las condiciones de vida en Grecia, Irlanda y Portugal en un desesperado esfuerzo de propaganda para frenar el riesgo de contagio de revueltas, pero finalmente no se puede evitar y acaba habiendo, en similares circunstancias, un asalto al Parlamento "a la griega". La policía, que llevaba tiempo preparándose para tal evento, emplea fuego real pero es pronto desarbolada y una parte de la policía se pasa a los indignados. El país está en medio de una revolución, y caen también los parlamentos autonómicos, uno por uno, algunos aguantando algo más pero al final hasta los que no caen son forzados a dimitir. En toda España se oye un clamor: "Rehagamos la Constitución, la soberanía es del pueblo". El Rey intenta mediar, pero se le invita a abandonar el país, cosa que hace junto con toda su familia. Francia y Alemania intentan invocar los acuerdos de la OTAN para "acudir en socorro de un país aliado" e invadir España, pero es demasiado tarde: estallan revueltas recurrentes en Francia, Alemania, Reino Unido y los Estados Unidos. Media Europa está en llamas y el hundimiento del euro es inevitable. El nuevo Gobierno español de transición abre un período constituyente y suspende los pagos al exterior de manera selectiva, lo cual crea graves problemas de suministro en el país.


Quinta etapa: En la mayoría de Occidente movimientos revolucionarios se han hecho con el poder, con gran desunión y anarquía, y esto ha desencadenado una ola de revueltas a escala global: algunos de los más feroces y sanguinarios dictadores se hundieron al hundirse sus valedores. En Latinoamérica, por el contrario, se produce un cierto florecimiento bajo la égida de Brasil, aunque ésta será pronto contestada. Por toda Europa hay luchas internas, con muertos incluso, pero algunos intelectuales están consiguiendo hacer oír su voz. El mercado exterior está intervenido por los nuevos Estados, así como la producción industrial. La propiedad privada no es abolida, aunque en ciertos lugares se procesa y condena a grandes empresarios y banqueros por "delitos contra el pueblo" y sus bienes son embargados. Es un período negro de grandes excesos y grandes barbaridades, donde el comercio de materias primas fundamentales, sobre todo las energéticas, se verifica con enormes problemas y suspicacias por parte de los países. A medida que los nuevos Gobiernos revolucionarios se van dejando aconsejar por los técnicos la situación tiende a mejorar y estabilizarse.


Sexta etapa: Los nuevos sistemas, no todos ellos democráticos, van asentándose. Se reconoce por primera vez que la actitud de los países occidentales ha sido de imperialismo económico respecto al resto de los pueblos del mundo, y que hay un problema con la producción de materias primas, constatándose en particular un descenso severo del flujo de petróleo que algunos expertos cifran ahora en unos 50 Mb/d (este descenso es en parte por el declive natural y en parte por la falta de inversión sobre todo en aquellas explotaciones que requerían más capital). La mayoría de las naciones han cambiado de Gobierno de manera revolucionaria, y la más importante de las que no lo han hecho es China (EE.UU. está sumido en la Segunda Guerra de Secesión, que esta vez ganarán los sudistas). Al final de esta etapa tiene lugar una gran conferencia internacional que tendrá que refundar las Naciones Unidas, y que tiene lugar en Río de Janeiro. En ella se sientan las bases de una economía mundial que tiene en cuenta la equidad entre pueblos y personas, la finitud de los recursos y el respeto a los derechos fundamentales y también a la iniciativa privada como motor del comercio y la prosperidad. ¿Cuál es ese nuevo sistema? No lo sé, hasta aquí llega mi bola de cristal. Todo lo que está más allá es terra incognita.


                        ******************************


¿Pasará algo de lo que aquí comento? Es difícil, aunque todo dependerá de cuánto tarde el pueblo en pedir que no le avasallen, y con qué fuerza lo haga. No lo veo demasiado verosímil, aunque quizá lleguen a producirse algunos episodios aislados semejantes a lo que yo describo. En todo caso a mí me parece que, si hubiese alguna alternativa a hundirnos en el absurdo espejismo del crecimiento económico imposible al que nos abocan nuestros líderes, sería a través de la reclamación de la soberanía popular por quien realmente la detenta: el pueblo. Ojalá todo pasase de la manera más pacífica posible...


Salu2,
AMT

lunes, 23 de mayo de 2011

El porqué de las cosas



(espero que mis lectores habituales me disculpen que postergue, una vez más, el prometido post sobre mi ponencia en el congreso de Barbastro. Ya llegará. Hoy veo urgente hacer este post de resumen para los nuevos lectores).

Queridos lectores,

Estos días un fantasma recorre España: el del llamado movimiento 15M, por otros denominado ¡Indignados!. A una semana de las elecciones autonómicas y municipales en España, el 15 de Mayo de 2011 Democracia Real Ya y otros movimientos participativos que buscan regenerar el sistema democrático y, por ende el económico y el social, convocaron manifestaciones en diversas ciudades españolas. En Madrid, una pequeña parte de los manifestantes, al llegar a la emblemática y céntrica plaza de la Puerta del Sol decidieron quedarse allí, acampados, de manera permanente. La segunda noche que lo intentaron fueron desalojados con malos modos por la policía municipal, lo cual fue el detonante de una explosión de ira contenida en una parte de la sociedad española, y la noche siguiente ya no eran una setentena de acampados quienes sentaron sus reales en el kilómetro 0 de las carreteras radiales de España, eran varios miles. Hoy, el día después de la elecciones municipales y de algunos gobiernos autonómicos que han puesto de manifiesto el hundimiento del partido en el Gobierno, el PSOE, el movimiento 15M mantiene ocupadas muchas plazas en toda la geografía española, en principio por otra semana más - al menos. Los poderes políticos han comprendido que no se puede violentar a este grupo sin movilizar a toda la masa social que está detrás, de la cual los acampados son sólo la punta del iceberg, y previsiblemente han decidido dejar agonizar el movimiento, esperando que el paso de los días y el cansancio acaben por disolver los grupúsculos más pertinaces. Por su parte, las diversas acampadas se han volcado en una actividad asamblearia intensa para intentar poner en papel, negro sobre blanco, la esencia de sus reivindicaciones. Pero, ¿qué quieren los indignados españoles?


Lo cierto es que responder esa pregunta tan simple es bastante complicado, seguramente porque cada indignado e indignada que transita durante algunas horas por esas plazas quiere cosas particulares, no siempre coincidentes y a veces contradictorias con las de sus compañeros. Pero hay un sentimiento común: el de que el actual sistema político no representa sus intereses, sino que está supeditado a los grandes intereses económicos. Por debajo de todo ello hay un deseo básico y primario: los jóvenes españoles sienten que el actual sistema económico les está cerrando puertas y condenando a una precariedad crónica, y lo que quieren es cumplir las expectativas que sus padres alimentaron en ellos: tener un trabajo digno con un salario suficiente, tener un piso, un coche, una familia, unas vacaciones pagadas cada año... en suma, vivir al menos tan bien como sus padres, y si se pudiera mejor. Un deseo completamente razonable en una sociedad que ha visto que durante más de cien años, con los baches de las guerras, cada generación ha vivido mejor que la anterior.


Que la política está supeditada y es subsidiaria de los intereses económicos hace mucho que es así (lean el frontispicio del Acorazado Aurora), pero que nadie busque a los grandes conspiradores del Nuevo Orden Mundial. Detrás de los grandes fondos de inversión hay, ciertamente, los viejos nombres de los Goldstein que en el mundo han sido, pero también los gestores de los fondos de pensiones que permitirán redondear la jubilación a nuestros padres e incluso a nosotros. Detrás de las empresas que recortan costes y despiden al personal están los orondos y satisfechos empresarios, pero también está el yo consumidor que protesta si no le regalan su móvil nuevo con un plan de puntos y 50 euros en llamadas. Detrás de los bancos y cajas que hincharon la burbuja inmobiliaria española y que ahora no conceden créditos a las pequeñas y medianas empresas están los rapaces miembros de los consejos de administración, pero también está el yo inversor que reclama un interés de como mínimo del 4% o si no se lleva el dinero a otra entidad, mientras que el yo hipotecado se queja de que le suben los intereses (como genialmente ilustró Pedro Prieto en Barbastro). En suma, que en los intersticios de nuestro sistema económico y financiero hay por supuesto sujetos despreciables, pero también fieles y eficientes (y honestos, por extraño que pueda resultar) gestores de nuestros propios intereses, que no hacen más que cumplir puntualmente nuestras órdenes. Por tanto, si se hace evidente que tenemos que reformar nuestro sistema económico tendremos que aceptar que eso va a implicar ciertas renuncias. Es verdad que redistribuyendo las ganancias seguramente tendríamos, nosotros la clase media, una ganancia neta, pero también es cierto que tendríamos que aceptar que ciertas cosas que ahora nos parecen lógicas y comunes dejarían de tener sentido (como, por ejemplo, recibir un interés por tener un capital, por más invertido que éste esté).


El punto clave aquí es, al final, por qué el sistema se ha vuelto loco y ha empezado a empujar una creciente masa hacia el desempleo crónico y la exclusión social. Eso es, en el fondo, de lo que se quejan nuestros indignados. Se podría argumentar que el sistema no está haciendo nada nuevo; lo que es diferente es dónde lo hace. La pregunta sería entonces por qué necesita hacer estas barrabasadas en el mundo occidental, el que hasta ahora era su retén de consumidores. Y hay una razón profunda que hemos discutido una y otra vez en este blog, y que se resume en el título del más popular de sus posts: "Digamos alto y claro: esta crisis económica no acabará nunca". El grave problema del sistema económico es que el crecimiento económico ya no es posible. No es posible porque, como comienzan a reconocer algunos de esos eficientes gestores de fondos financieros, todas las materias primas, comenzando por el petróleo, están llegando a sus límites de explotación. No significa eso que se agoten ya, sino que su producción ha comenzando a bajar, y por tanto su oferta ya no puede satisfacer a la demanda y que cada vez cubrirá una parte menor de la misma. Y su progresiva escasez está causando toda una serie de problemas económicos que nos pueden abocar hacia un colapso sistémico si somos tan necios de continuar por el camino del peor escenario posible. Como en el caso de la principal de nuestras materias primas energéticas, el petróleo, se hace difícil disimular que algo grave pasa (sobre todo porque por fin este Noviembre, después de negarlo durante más de una década, la Agencia Internacional de la Energía ha reconocido la llegada del Peak Oil del petróleo crudo), se intenta tranquilizar a la población con quimeras absurdas como el coche eléctrico o con promesas de nuevas fuentes de energía, sin entrar a discutir las dificultades reales de llevar a cabo tales proyectos o los límites reales de las fuentes de energía como la fotovoltaica o la eólica.


En suma, querido lector, y especialmente si es Vd. uno de los indignados que ha tenido el valor de salir a la calle, sepa que esta lucha no es por tener una nómina y un pisito. Es una lucha por no extinguirnos. Es, real y literalmente, una batalla a vida o muerte. Y para ganar esta batalla necesitamos muchos indignados.








Salu2,
AMT